Los combates navales de Manzanillo fueron una serie de cuatro enfrentamientos bélicos entre la escuadrilla naval española del comandante Joaquín Gómez de Barreda y diversas fuerzas de la United States Navy (US Navy), acaecidos entre el 30 de junio y el 18 de agosto de 1898 en el puerto de Manzanillo, situado al sudeste de Cuba, en la provincia de Oriente. Estos combates se enmarcan dentro de la Guerra hispano-cubano-norteamericana y constituyen, según la historiografía, la tercera campaña naval en importancia de dicho conflicto, tras las batallas de Cavite (Filipinas, 1 de mayo de 1898) y Santiago de Cuba (3 de julio de 1898).Calleja Leal, Guillermo (2023). «1898: Los combates navales de Manzanillo». Revista de Historia Naval, n.º 159, pp. 67–84. ISSN 0212-467X. DOI: 10.55553/603sjp15903. Disponible en: [https://bibliotecavirtual.defensa.gob.es/BVMDefensa/es/consulta/registro.do?id=1007327 Biblioteca Virtual de Defensa].
En los dos primeros enfrentamientos, una pequeña escuadrilla española —con recursos mínimos y embarcaciones muy inferiores en tonelaje y armamento— logró rechazar y derrotar a fuerzas navales estadounidenses notablemente superiores. El tercer combate saldó a favor de Estados Unidos con la destrucción de la escuadrilla española. El cuarto y último combate, librado el mismo día del armisticio, terminó sin rendición formal hasta que se aclaró el cese de hostilidades al amanecer del 13 de agosto.
Contexto histórico Estados Unidos declaró la guerra a España el 25 de abril de 1898. En el frente oriental de Cuba, las tropas del V Cuerpo de Ejército estadounidense, al mando del mayor general William Rufus Shafter, desembarcaron entre el 22 y el 24 de junio en las playas de Siboney y Daiquirí, al este de Santiago de Cuba. El objetivo inicial de Shafter era asediar y tomar esa ciudad; la siguiente fase consistiría en marchar hasta La Habana para poner fin a la guerra en suelo cubano.
El contralmirante William Thomas Sampson, comandante en jefe de la Flota del Atlántico Norte, recibió la orden de bloquear el puerto de Santiago de Cuba, donde el almirante Pascual Cervera y Topete mantenía encerrada su escuadra. La escuadra de Cervera fue destruida el 3 de julio al intentar romper el bloqueo. Santiago capituló el 16 de julio, y el 12 de agosto se firmó el Protocolo de Washington, con el armisticio que puso fin a las hostilidades.Palacio Atard, Vicente (1978). La España del siglo XIX, 1808–1898. Espasa Calpe, Madrid, p. 567.
Dado que Sampson centró casi todos sus esfuerzos en Santiago, otros puertos cubanos del sur —entre ellos Manzanillo— no sufrieron bloqueo en un principio. La Junta de Almirantes y Generales española decidió abastecer a Santiago mediante barcos mercantes procedentes de esos puertos del sur, conocidos como corredores de bloqueo. El presidente McKinley ordenó el 27 de junio la ampliación del bloqueo a la costa meridional cubana y a Puerto Rico, lo que desencadenó los combates de Manzanillo.
Manzanillo y sus defensas
Manzanillo era un puerto natural en la provincia de Oriente, en el sudeste de Cuba. Su defensa portuaria era muy precaria: contaba con una sola batería costera compuesta por tres anticuados cañones de 80 y 90 mm, prácticamente inservibles ante un ataque naval. Las aguas someras del puerto y las islas de la bahía dificultaban la entrada de embarcaciones de gran calado. El puerto no había sido minado.
La guarnición de Manzanillo se redujo considerablemente a partir del 27 de junio de 1898, cuando la Columna Escario, al mando del coronel Federico Escario García, partió hacia Santiago con 3.752 soldados y algunos cañones, llegando a su destino el 3 de julio. Quedaron en la plaza tres batallones: uno del regimiento Vizcaya, otro del regimiento Álava y uno provisional formado por destacamentos heterogéneos (bomberos, policías, guardias civiles, estudiantes, entre otros).
La escuadrilla española
La base naval de Manzanillo contaba con una modesta escuadrilla al mando del teniente de navío de 1.ª clase (equivalente actual: capitán de corbeta) Joaquín Gómez de Barreda, veterano de la Guerra de los Diez Años (1868–1878) y condecorado con la Cruz del Mérito Militar.
+ Buques de la escuadrilla española en Manzanillo (1898) Buque Tipo Toneladas Armamento Comandante Delgado Parejo (ex-Dart) Cañonero (buque insignia) 85 t 1 cañón Hotchkiss 57 mm; 2 ametralladoras 37 mm Tte. navío Ángel Ramos Izquierdo (después Joaquín Montagut) Guantánamo Lancha cañonera 42 t 1 cañón 42 mm; 1 ametralladora Maxim 37 mm Tte. navío Bartolomé de Morales Mendigutía Estrella Lancha cañonera 42 t 1 cañón 42 mm; 1 ametralladora Maxim 37 mm Tte. navío Sebastián Noval Centinela Lancha cañonera (yate reconvertido) 30 t 2 ametralladoras 37 mm Tte. navío de 1.ª clase Claudio de Alderaguía Guardián (ex-Azteca) Cañonero averiado / pontón armado 65 t 1 cañón 42 mm Tte. navío Carlos del Camino Cuba Española Pontón armado 255 t 1 cañón Parrott avancarga 130 mm Tte. navío Ramón Navarro María Pontón armado (vapor de ruedas) — 1 cañón Parrott avancarga 130 mm
El comandante Barreda organizó la escuadrilla en dos grupos: los buques navegables (Delgado Parejo, Guantánamo y Estrella), con un desplazamiento conjunto de apenas 169 toneladas, y los no navegables (Guardián, Cuba Española y María), que permanecerían fondeados prestando apoyo con sus cañones.
Primer combate (30 de junio de 1898)
Antecedentes inmediatos
En cumplimiento de la orden presidencial de ampliar el bloqueo, Sampson envió una escuadrilla de tres buques a patrullar la costa entre Santa Cruz y Manzanillo con misión de hundir cualquier buque enemigo, de guerra o mercante: el USS Hist (ex-Thespia, 472 t, un cañón de 47 mm, cuatro de 37 mm y una ametralladora Colt), el USS Hornet (ex-Alicia, 425 t, dos cañones de 57 mm, uno de 47 mm y dos de 37 mm) y el remolcador armado USS Wompatuck (ex-Atlas, 462 t, tres cañones de 47 mm y una ametralladora Gatling), mandados respectivamente por los tenientes de navío Young, Helms y Jungen, siendo Young el jefe de la escuadrilla por antigüedad.
Antes de llegar a Manzanillo, la escuadrilla se topó en la bahía de Niquero con la lancha cañonera Centinela. Dado que el Wompatuck tenía demasiado calado para aquellas aguas, fueron el Hist y el Hornet quienes se aproximaron para atacarla. Pese a recibir más de veinticinco impactos directos, quedar con la máquina averiada, una vía de agua y sufrir un fogonero muerto y varios heridos, el teniente Alderaguía maniobró hábilmente tras un cayo, embarrancó el buque para salvar a su tripulación y llegó a Manzanillo el 2 de julio. Su resistencia, junto con la alerta previa por heliógrafo, privó a los atacantes del factor sorpresa.
Desarrollo El 30 de junio, a las 15:30, bajo lluvia y densa niebla, el vigía del puerto divisó la entrada de los tres buques estadounidenses en la bahía. A las 15:45 se abrió fuego por ambas partes, con las fuerzas separadas por aproximadamente una milla náutica.
El comandante Barreda izó su insignia en el Delgado Parejo y salió a combate al frente de los tres buques navegables. Estos variaban constantemente el rumbo con gran agilidad, lo que impidió a la artillería estadounidense lograr un solo impacto directo sobre ellos. Mientras tanto, el Guardián, el Cuba Española y el María disparaban desde sus fondeaderos.
Tras una hora de combate, el Hist se retiró con once impactos directos y varios de rebote. El Hornet recibió seis impactos de granada —uno hizo estallar una caja de municiones y otro seccionó la tubería principal de vapor, causando graves quemaduras a tres fogoneros—; quedó sin gobierno, embarrancó en una barra de arena y tuvo que ser remolcado por el Wompatuck, que a su vez había recibido tres impactos directos. La escuadrilla norteamericana se retiró derrotada.
Informe estadounidense
El informe del teniente Helm describió el combate como una victoria ante una supuesta «poderosa fuerza naval» española dotada de torpederos y grandes cañoneros, con «poderosas baterías costeras» igualmente inexistentes. El informe concluía que las armas estadounidenses habían vencido y que la escuadrilla española había quedado casi destruida. Todas estas afirmaciones eran falsas. Las bajas propias fueron omitidas, salvo las quemaduras de los tres fogoneros del Hornet.Tte. James M. Helm al contralmirante Sampson, USS Hornet, frente a Cabo Cruz, Cuba, 01/07/1898. Naval History and Heritage Command (NHHC)[https://www.history.navy.mil/research/publications/documentary-histories/united-states-navys/naval-operations-man/lieutenant-james-m-h-1.html history.navy.mil].
Bajas
Las bajas españolas sumaron: dos muertos, dos heridos leves y un contuso en el Delgado Parejo (incluido su comandante Ramos Izquierdo, relevado por el teniente de navío Joaquín Montagut); dos heridos y dos contusos en el María; un contuso en el Guardián; dos heridos en la guarnición y dos en el vecindario. Total: dos muertos, diez heridos leves y cuatro contusos.
Segundo combate (1 de julio de 1898)
Creyendo destruida la escuadrilla española según el informe de Helm, Sampson envió esa misma mañana al teniente de navío de 1.ª clase Adolph Marix con dos buques más poderosos: el USS Scorpion (ex-Sovereign, ~850 t, cuatro cañones de 127 mm y seis de 57 mm, 14 nudos de velocidad) y el USS Osceola (ex-Winthrop, 571 t, dos cañones de 57 mm, uno de 47 mm, una ametralladora Gatling y una Colt, 14 nudos de velocidad).
Al entrar en el puerto y comprobar que todos los barcos españoles seguían operativos, ambos buques abrieron fuego desde unos 2.500 metros, intentando aprovechar el mayor alcance de sus cañones. La escuadrilla de Barreda respondió con fuego que fue ganando progresivamente en precisión. El combate duró apenas veinticinco minutos: el Scorpion se retiró tras recibir doce impactos directos, la mayoría de los cuales dañaron la cubierta con metralla, aunque uno perforó un costado; el Osceola no recibió impactos directos, pero uno de sus tres cañones quedó inutilizado. Ambos buques se retiraron sin haber hundido ningún barco español.
El informe de Marix reprodujo el patrón del anterior: sobredimensionó la fuerza española hasta cifrar uno de sus cañoneros en «mil toneladas largas» y otros dos entre 300 y 400 toneladas, y volvió a mencionar inexistentes baterías costeras. Las bajas propias fueron igualmente omitidas. Por parte española, Barreda consignó dos heridos y un contuso en el pontón María, dos muertos y un herido en el vecindario, y diecinueve granadas de 127 mm sin estallar halladas en la ciudad.Cdte. Adolph Marix al cdte. Charles C. Todd, USS Scorpion, frente de Manzanillo, Cuba, 01/07/1898. NHHC. / «Marix at Manzanillo», The New York Times, 25 de julio de 1898.
Tercer combate (18 de julio de 1898)
Destruida la escuadra de Cervera (3 de julio) y capitulada Santiago (16 de julio), Sampson pudo centrar su atención en Manzanillo, convencido de que allí había una fuerza naval de cierta consideración, dado lo inesperado de las dos derrotas anteriores. Encomendó el tercer ataque al capitán de navío Chapman C. Todd, quien el 11 de mayo anterior ya había sido derrotado en el combate de Cárdenas (Matanzas). Sampson organizó para esta operación una fuerza de siete buques: los cruceros auxiliares Hist, Hornet y Scorpion; los remolcadores armados Wompatuck y Osceola; y los cruceros de poco calado USS Wilmington y USS Helena (más de 1.400 t cada uno, ocho cañones de 57 mm y ocho de 37 mm). Antes del combate, se añadieron siete piezas ligeras a los tres buques que habían participado en el primer ataque, sumando en total veinte piezas de artillería ligera entre los cinco primeros.
A las 07:45 del 18 de julio, Todd dividió su escuadrilla en tres grupos con misiones simultáneas: el Hist, el Hornet y el Wompatuck atacarían la escuadrilla de Barreda; el Scorpion y el Osceola silenciarían la batería costera; y el Wilmington y el Helena destruirían los tres