La Virgen del Rocío, también conocida como la Blanca Paloma o la Reina de las Marismas, es una advocación mariana que se venera en el santuario de la aldea de El Rocío (Almonte, Huelva), además de ser patrona de dicho municipio. Fue coronada canónicamente en 1919, con bula de Benedicto XV.
La Romería del Rocío tiene lugar en mayo o junio, en el tiempo de Pentecostés. Fue clasificada en 1965 como Fiesta de Interés Turístico Nacional y en 1980 Fiesta de Interés Turístico Internacional. Ha experimentado un gran crecimiento desde mediados del .
En su festividad, se congregan en El Rocío cientos de miles de devotos de la región. Es una fiesta que une al carácter religioso el folclórico, el ambiental y el lúdico. Ha sido considerada una de las manifestaciones populares más relevantes de España.
Historia Baja Edad Media
Alfonso X conquistó Almonte en la segunda mitad del y desde 2016 tiene allí una estatua conmemorativa. Según el académico Juan Infante Galán debió ser este monarca el que levantó la ermita a la Virgen en un paraje conocido como Las Rocinas.
En el Archivo Ducal de Medina Sidonia de Sanlúcar de Barrameda se conserva un deslinde de 1335 donde está la primera referencia por escrito a Santa María de las Rocinas.
El Libro de la montería de Alfonso XI, datado entre 1342 y 1350, dedica sus siete últimos capítulos a los lugares de caza de Andalucía. Menciona en el entorno de Niebla "una tierra que dicen de las Rocinas" y añade que los mejores sotos son los que se encuentran "cabo una iglesia que dicen Sancta María de las Rocinas".
En 1349 una vecina de Niebla, Urraca Fernández, dejó en su testamento dos maravedís para una obra en Santa María de las Rocinas.
En 1388 consta que existía una cofradía de monteros (cazadores) de Mures (el actual municipio de Villamanrique de la Condesa) en torno a Santa María de las Rocinas.
En 1574 se fundó el Convento de la Victoria de Jesús y María, de los frailes mínimos, en Almonte.
El sevillano Baltasar Tercero redactó su testamento en Perú el 11 de febrero de 1587. En él dejaba 2000 pesos para la institución de una capellanía en "La Rosina" a cargo de Juan Pinto, cura y vicario de la villa de Almonte.
Lo que él no sabía era que ese mismo año de 1587 el duque de Medina Sidonia instituyó una capellanía en esa ermita, dejando como capellanes a los mínimos de Almonte. No obstante, en 1590 el duque de Medina Sidonia decidió dejar la capellanía de Las Rocinas y nombró al fraile mínimo Francisco de Henares para que fuese su capellán privado en Sanlúcar de Barrameda.
Baltasar Tercero falleció en 1594 en Lima. Su hija, Inés de Torres, que vivía en Sevilla, inició un pleito por la herencia de su padre, que se resolvió en 1597. Según la sentencia se constituiría la capellanía pero se le concedería a Inés una renta de cien ducados al año durante cinco años. Finalmente, el 10 de abril de 1598 se instituyó la capellanía, con el vicario Juan Pinto y el capellán Juan Pavón.María Teresa Pérez Cano, Eduardo Mosquera Adell, La protección del patrimonio edificado: catálogo de bienes inmuebles del Municipio de Almonte, Universidad de Sevilla, 2006, pág. 57. ISBN 978-84-472-0718-3
A pesar de que la capellanía fuese instaurada por el indiano Baltasar Tercero, el Ayuntamiento de Almonte dejó claro en repetidas ocasiones que era el propietario de la ermita y de la imagen titular.
miniatura|derecha|Azulejo de la Virgen del Rocío de 1696. Museo Tesoro en el interior de la ermita. En 1607 hay constancia de un traslado de la Virgen del Rocío desde su ermita, a las afueras, hasta el núcleo urbano de Almonte para pedirle por el fin de una sequía. Desde entonces hasta el 1900 hay documentados veinticuatro traslados por este motivo. En 1738 la Virgen fue trasladada a Almonte tres veces: en enero, abril y mayo.
La primera vez que se encuentra referida por escrito con la palabra "Rocío" es en un documento del Ayuntamiento de Almonte del 25 de abril de 1653, que dice lo siguiente:
El 29 de junio de 1653 el concejo, justicia y regimiento de la villa de Almonte, así como el clero parroquial, firmaron el voto de patronazgo de la Virgen del Rocío. Desde esta fecha esta advocación se celebró el 17 de septiembre, día del Dulce Nombre de María.
En 1658 se alojó en Almonte un tercio de irlandeses comandado por el maestre de campo Gualterio Dongan para luchar en la guerra contra Portugal. Los 175 irlandeses se comportaron de forma vandálica, lo que motivó que los vecinos pidieran al duque de Medinaceli que se trasladasen a otro lugar. Debido a esto, este año la fiesta no se celebró.
El 15 de septiembre de 1659 consta que no se había encontrado predicador para la fiesta y esta se aplazó hasta el día del Patrocinio de la Virgen María, que se celebraba en noviembre.
El 10 de noviembre de 1659 renunció el capellán Juan Ramírez y el Ayuntamiento resolvió por unanimidad que los mínimos volviesen a hacerse cargo del culto en la ermita.
La fiesta del Rocío de los años 1665, 1666 y 1667 no se celebró porque la villa no tenía presupuesto. En esta época, debían costear el alojamiento de los tercios, que pasaban por la zona para la guerra contra Portugal. Este conflicto bélico terminó en febrero de 1668.
En 1670 la fiesta de la Virgen del Rocío pasó a celebrarse en la Pascua del Espíritu Santo.
El 29 de octubre de 1670 el Ayuntamiento nombró al capellán Juan Díaz para sustituir a los mínimos en el culto de la ermita.
El primer azulejo conservado de la Virgen del Rocío data de 1696. Se encuentra en el museo del santuario.
El 24 de junio de 1724 las hermandades del Rocío de Almonte, Villamanrique de la Condesa, Pilas, La Palma del Condado, Moguer y Sanlúcar de Barrameda firmaron, en este orden, una "concordia" en la ermita, según la cual todas están integradas en una única cofradía, cuya jurisdicción laica es ostentada por el concejo, justicia y regimiento de Almonte, que ostenta el patronazgo. También se establece que la Cofradía de Almonte organizaría la preeminencia según la antigüedad de cada una en los actos y que perderían esa antigüedad si no asistían a la festividad durante dos años seguidos por cualquier motivo o durante uno sin justificar.
Ya en 1724 se denominaba a la ermita como Real Santuario.
Las hermandades del Rocío de Rota y El Puerto de Santa María se incorporaron antes de 1758, pero dejaron de asistir posteriormente y perdieron sus puestos. Rota se reincorporaría en 1978 y ocupa el número 52, mientras que El Puerto de Santa María se reincorporó en 1959 y es la número 32.
En 1753 el Ayuntamiento de Almonte acordó adquirir un retablo dorado al Convento de Santa María de los Reyes de Sevilla para la ermita del Rocío.
El grabado más antiguo de la Virgen del Rocío fue realizado en 1754 por Alonso Tello.
El terremoto de Lisboa de 1755 dejó la ermita en ruinas. La Virgen del Rocío fue trasladada a la parroquia de Almonte. Las obras de la nueva ermita terminaron en 1760 y la Virgen fue trasladada de nuevo a la misma.
En 1758 se aprobaron canónicamente las reglas de la Hermandad de Almonte.
Entre 1764 y 1765 se adquirió un nuevo retablo para la Virgen del Rocío, atribuido a Cayetano de Acosta, donde estuvo la imagen hasta 1963.
Entre 1766 y 1767 tuvo lugar un pleito entre las hermandades del Rocío de Villamanrique y Pilas sobre el orden y preeminencia en la fiesta, que se resolvió en favor de la primera.
En 1789 se instalaron las primeras familias en El Rocío, constituyendo una aldea agraria. En 1799 la hermandad de Rota construyó su casa hermandad en esta aldea.
En 1810, durante la Guerra de la Independencia, la villa de Almonte llevó a cabo actos resistencia contra los franceses pero se libró de ser destruida. Los almonteños se habían encomendado a la Virgen del Rocío y, en agradecimiento, en 1813 la hermandad, la parroquia y el Ayuntamiento hicieron un voto que incluye la misa y el rezo del rosario en El Rocío en agosto. Esto fue conocido como la Función Chica, para diferenciarlo de la fiesta que tenía lugar en mayo o junio. En la segunda mitad del pasó a conocerse como Rocío Chico.
En 1813 se fundó la Hermandad del Rocío del barrio sevillano de Triana. Desde ese año recorre un camino que discurre por la calle Castilla de Sevilla, antigua carretera de Sevilla a Huelva, carretera de Castilleja de la Cuesta a Villamanrique de la Condesa, cañada mayor de las Islas, colada de Triana a Villamanrique, cordel del camino de los Playeros, cordel de los Isleños, Raya Chica y Raya Real.
En 1814 se fundó la séptima hermandad filial del Rocío, la de Umbrete.
En el primer tercio del pasó a llamarse "romería" al acto de ir a El Rocío en su fiesta y, en la década de 1840, dejó de hablarse de la Pascua del Espíritu Santo para pasar a hablarse de Pentecostés.
A mediados del la aldea de El Rocío contaba con 35 chozas. Entre las zonas conocidas como el Real y el Acebuchal, construyeron sus casas hermandad otras filiales: Sanlúcar de Barrameda en 1844, Villamanrique de la Condesa en 1846, Pilas en 1851, Moguer en 1853 y La Palma del Condado en 1858. En 1855 se construyó también un ruedo para lidiar toros.
En 1849 se fundó la Hermandad de Coria del Río, que es la única que ha sido amadrinada por la Hermandad Matriz de Almonte.
El duque de Montpensier y su esposa, la infanta María Luisa Fernanda de Borbón, estuvieron presentes en junio de 1851 en Pentecostés en el santuario del Rocío y en la procesión y fueron nombrados hermanos mayores perpetuos de la Hermandad Matriz de Almonte desde entonces. Visitaron con frecuencia a la Virgen del Rocío durante las décadas de 1850 y 1860. Para 1853 también habían sido nombrados hermanos mayores de la Hermandad del Rocío de Triana y de la de Coria del Río.
El duque de Montpensier y la infanta María Luisa contribuyeron a engrandecer el ajuar de la Virgen. También realizaron donaciones de dinero que se emplearon en distintos conceptos. A mediados del se quisieron sustituir las antiguas andas de madera por otras de plata de ley y donaron cuatro varales. También es muy posible que costeasen dos candelabros para mesa de altar que tienen su escudo heráldico y se conservan en la parroquia de Almonte.
En 1850 acudían a El Rocío en su fiesta entre 10 000 y 20 000 personas. En 1858 esta cifra era aproximadamente de 40 000.
El 17 de abril de 1852 el cardenal arzobispo de Sevilla Judas Tadeo José Romo y Gamboa aprobó canónicamente unas nuevas reglas de la Hermandad de Almonte.
En 1880 se fundó la hermandad de la ciudad de Huelva.
Siglos y miniatura|Maqueta de la corbeta Bélgica, con la que el duque de Orleans exploró el Ártico a principios del , donada por él a la Virgen del Rocío como exvoto. Museo Tesoro en interior de la ermita. miniatura|derecha|Santuario del Rocío. Cuando Fernando de Orleans ascendió a alférez de fragata, a comienzos del , su madre, la condesa de París, donó dos pequeños barcos de plata como exvotos.
Felipe de Orleans exploró el Ártico en 1905, donde descubrió dos islas, que llamó Villamanrique y Rocío. Donó una pequeña réplica de su corbeta Bélgica como exvoto y una campana procedente de la iglesia del Pozo Santo de Sevilla.
En 1915 se restauró la ermita, con un coste de 7 827 pesetas. La condesa de París aportó 300 pesetas y el rey Alfonso XIII aportó 200 pesetas.
En 1916 el presbítero de Niebla, Cristóbal Jurado Carrillo, publicó en Lérida un cuento titulado El traje de luces donde un torero llamado Manolillo "el Choquero" habla de la coronación de la Virgen del Rocío. El 25 de mayo de 1918 Juan Francisco Muñoz y Pabón publicó en el periódico sevillano El Correo de Andalucía un artículo titulado La pelota está en el tejado donde hace una alegato a favor de esta coronación. El párroco de la Iglesia del Salvador de Sevilla, Juan Luis Cozar y Lázaro, se sumó a la petición.