miniatura|Coenraet Waumans. Página de título de la primera edición del Theatrum pictorium, Bruselas, 1660. Bibliothèque nationale de France Theatrum Pictorium (El teatro de pinturas) es el título de una colección de grabados publicada por David Teniers el Joven en Bruselas en 1660, varias veces reimpresa.Su título completo: Dauidis Teniers [...] Theatrum pictorium: in quo exhibentur ipsius manu delineatae, eiusque curâ in aes incisae picturae, archetipae italicae, quas ipse Ser.mus Archidux in Pinacothecam suam Bruxellis collegit, o El teatro de pinturas de Dauid Teniers [...]: en el qual se representan bosquejados por su mano, y esculpidos por su cuenta, los originales italianos que recogió el Serenissimo Archiduque en su sala de pinturas en la Corte de Brusselas, según el frontispicio de la edición castellana hecha en Bruselas en 1660 a costa del propio Teniers.

La obra está formada por una serie de 243 grabados de reproducción de otras tantas pinturas italianas de la colección que el archiduque Leopoldo Guillermo de Habsburgo había reunido en Bruselas durante su estancia como gobernador de los Países Bajos españoles, de las que Teniers hizo copias reducidas o modellos —los llamados pastiches— para ser utilizados por los grabadores entre los que se repartió el trabajo. Las pinturas acompañaron al archiduque a Viena cuando este renunció por motivos de salud al cargo en 1656 y acabarían constituyendo el núcleo fundacional del Kunsthistorisches Museum. La primera edición del Theatrum Pictorium, que puede considerarse como el primer catálogo ilustrado de una colección de pintura, llevaba prólogo en flamenco, latín, francés y español, para facilitar su difusión. Una segunda edición latina salió en Amberes en 1673, llevando, a diferencia de la primera, las estampas numeradas. Hubo otras ediciones posteriores, incluso avanzado el .

La colección de pinturas del archiduque Leopoldo Guillermo

El archiduque Leopoldo Guillermo reunió en Bruselas, donde hizo su entrada el 11 de abril de 1646, una de las más importantes colecciones de pintura de su tiempo, con predilección por la pintura italiana y, dentro de ella, la escuela veneciana, que había tenido ocasión de admirar durante su estancia en Madrid. No puede sorprender que algunas de las obras más estimadas de su colección (Dánae, Diana y Calisto, Diana y Acteón) sean copias de obras de Tiziano pertenecientes a la colección de sus parientes españoles.Díaz Padrón (1992), p. 29. Sus aficiones artísticas eran ya conocidas cuando llegó a Bruselas, pero el conde de Arundel, tras visitarlo en Viena en 1636, anotó que había visto en su poder solo «unas pocas pinturas».Díaz Padrón (1992), p. 30. Será como gobernador de Flandes cuando despliegue con intensidad sus aficiones coleccionistas y el papel de mecenas. La gran oportunidad de hacerse con un conjunto importante de pintura italiana se la iba a proporcionar la ejecución del duque de Hamilton por el parlamento de Inglaterra en 1649. Hamilton había tenido la ocasión de comprar importantes colecciones venecianas, entre ellas en 1638 la de Bartolomeo della Nave, adquirida de acuerdo con Carlos I de Inglaterra, que se reservaba el derecho de quedarse con las mejores piezas, aunque al llegar las pinturas a su destino el rey no pudo hacer frente a los pagos y la colección íntegra pasó a poder de Hamilton. En 1643, al ser confiscados sus bienes por el parlamento de Londres, se inventariaron en su poder seiscientas pinturas, de las que más de trescientas pertenecían a la escuela veneciana. En torno a cuatrocientas piezas de la colección de Hamilton iban a figurar más tarde en los inventarios de la colección de Leopoldo Guillermo.Díaz Padrón (1992), pp. 32-33. Pero si los maestros venecianos formaban el núcleo principal de la colección (en el inventario hecho en Viena en julio de 1659 figuraban, por citar algunas, 45 obras de Tiziano, 22 de Tintoretto y 13 atribuidas a Giorgione) no faltaban en ella obras de maestros flamencos tanto antiguos como modernos, tales como Jan van Eyck, Gerard David, Hans Memling, Rubens, Anton van Dyck, Antonio Moro, Gerard Seghers o Jan Gossaert; alemanes, como Alberto Durero, Christoph Amberger y Hans Holbein el Joven, unos pocos holandeses, un francés (Georges de la Tour) y dos anónimos españoles, aparte de José de Ribera, a quien se catalogaba como italiano: un bodegón procedente de la colección del duque de Hamilton, en la que se describía como «una pieza de unas manzanas, cántaro, una botella roja, de Labrador», y el retrato de Felipe IV del taller de Velázquez, número de inventario 324 del Kunsthistorisches Museum.Díaz Padrón (1992), pp. 35-36.«König Philipp IV. von Spanien (1605-1665)», ficha de la obra en la colección del Kunsthistorisches Museum.

El interés del archiduque por dar a conocer sus gustos artísticos y la riqueza de su colección es anterior a la edición del Theatrum Pictorium, como ponen de manifiesto las famosas Galerías de pinturas de David Teniers II, de las que se conocen once versiones pintadas —las que llevan fecha— entre 1651 y 1653. Concebidas para obsequiar con ellas a otros gobernantes,La galería del Museo del Prado, la única pintada sobre cobre, fue directamente remitida por el archiduque a su tío, el rey Felipe IV, y se encontraba ya en 1653 en el Alcázar madrileño, donde fue vista por Lázaro Díaz del Valle, que hace mención elogiosa de ella: Ferino-Pagden (1997), p. 60. Ver «El archiduque Leopoldo Guillermo en su galería de pinturas en Bruselas», ficha de la obra en la colección del Museo del Prado. los gabinetes de pinturas de Teniers introducían una importante novedad en un género pictórico, el de las Preziosenwände (paredes de tesoros), constcamer o gabinetes de arte y curiosidades, practicado casi exclusivamente en Amberes, donde el género había sido creado poco antes por Frans Francken el Joven y Jan Brueghel el Viejo.Vlieghe (1998), pp. 317-318. Al contrario de lo que ocurre en los gabinetes de coleccionistas pintados por estos, en las galerías de Teniers no hay intención alegórica o moralizante. Los personajes representados son retratos del archiduque y del propio Teniers como conservador de la colección, con algunos miembros de la corte o visitantes aficionados a las artes, perfectamente identificables algunos de ellos, como el conde de Fuensaldaña, que participó en la adquisición de pinturas para Leopoldo Guillermo en Inglaterra, y las pinturas representadas son todas ellas copias de obras pertenecientes al archiduque, aunque en su disposición en las saturadas paredes podría haberse sacrificado el retrato fiel del estado de la colección en un determinado momento para presentar el mayor número de pinturas posible a la vez que preservar algunas reglas convencionales de la composición y la perspectiva.Vlieghe (1998), p. 323.

El Theatrum Pictorium Grabadores De los grabados abiertos a partir de las copias de Teniers se encargaron Jan van Troyen, que firmó el frontispicio y otros cincuenta y cinco grabados, entre ellos varios de los que podían revestir mayor complejidad por el número de personajes, como Cristo con la viuda de Naím del Veronés, la Ascensión de Cristo de Leandro Bassano, Los tres filósofos de Giorgione, o Jesús entre los doctores del templo de José de Ribera; Lucas Vorsterman II, a quien corresponden cincuenta y dos de las estampas, entre ellas el retrato de Teniers; Peter van Liesebetten, que firmó cuarenta, Quirin Boel, responsable de otras veintinueve, Theodor van Kessel, autor de veintisiete; Johannes Popels, que lo es de nueve, Conrad Lauwers y Remoldus Eynhoudt, que firman dos de las estampas cada uno, y Wenceslaus Hollar, representado con una.Díaz Padrón (1992), p. 48. Además, veintiséis de las láminas de reproducción llevan la firma de Nikolaus van Hoy como autor de los dibujos —y en algún caso también del grabado abierto a partir de sus dibujos— lo que podría explicarse por la renuncia del archiduque al cargo de gobernador y su salida de Bruselas en mayo de 1656, llevándose algunos cuadros de su colección que a Teniers no le habría dado tiempo a copiar. Van Hoy acompañó a Leopoldo Guillermo a Viena, como consta por su firma en el grabado que cierra la serie, en el que está representada la Galería Stallburg, con la instalación de la colección del archiduque una vez establecido en Austria, y allí pudo hacer los dibujos, grabados posteriormente por Franciscus van der Steen y Jan van Ossenbeeck, para enviarlos a Amberes y que pudiesen ser incluidos en el álbum. Por último, La Virgen con el Niño, san Juan y un ángel de Procaccini, del que no hay copia de Teniers, lleva la firma de Dominicus Claessens como autor tanto del dibujo como del grabado.Díaz Padrón (1992), p. 47.

Ediciones De la primera edición, fechada en Bruselas en 1660, se hicieron distintas tiradas con página de título y preliminares en latín, francés, español y flamenco a costa del propio Teniers, encontrándose a la venta en Amberes en casa del editor Hendrick Aertssens y del hermano de Teniers, Abraham. Una segunda edición en latín, a cargo de la viuda de Abraham Teniers, Amberes, 1673, se distingue de la primera por llevar numeradas las estampas, como en las posteriores de Henricus y Cornelius Verdussen y Jacob Peeters, también en latín, Amberes, 1684. Nuevas ediciones se hicieron hacia 1692 y en 1755, esta en francés y con distinta página de título.Padrón (1992), p. 50. Acerca del Theatrum Pictorium y sus ediciones puede verse también el catálogo de la exposición celebrada en el Courtauld Institute of Art Gallery, octubre de 2006-enero de 2007, en torno a los bocetos de Teniers allí conservados: edición de Ernst Vegelin van Claerbergen, David Teniers and the Theatre of Painting, Londres, Paul Holberton Publishing, 2006

Relación de obras La relación de grabados ofrecida a continuación, confrontados con los cuadros originales cuando se conservan y, en caso contrario, con los pastiches de Teniers, sigue el ejemplar del Getty Research Institute, correspondiente a la segunda edición latina publicada en Amberes en 1673,Davidis Teniers Antverpiensis, pictoris, et a cubiculis ser.mis principibus Leopoldo Guil. archiduci & Ioanni Austriaco, Theatrum Pictorium, In quo exhibentur ipsius manu delineatae, eiusque curâ in aes incisae Picturae, Archetipae Italicae, quas ipse ser.mus Archidux in Pinacothecam suam Bruxellis collegit, Antverpiae [Amberes]: Sumptibus viduae Abrahami Teniers, ubi venales extant. M.DC.LXXIII. que, a diferencia de la primera edición aparecida en Bruselas en 1660, lleva numeradas las estampas.