thumb|Bandera de la provincia de Mendoza, la misma utilizada por el Ejército de los Andes El independentismo mendocino, también conocido como separatismo mendocino, secesionismo mendocino o Mendoexit (en alusión al Brexit en la Unión Europea), es una iniciativa que ha emergido como un movimiento político con el objetivo de buscar la independencia secesionista de la provincia de Mendoza de la República Argentina. Este movimiento aspira a constituirse como un Estado soberano y unitario.
Antecedentes
Época colonial
Fundación de Mendoza y sus lazo histórico y consanguíneo con Chile La región de Cuyo estaba dentro de la gobernación de Nueva Andalucía creada el 21 de mayo de 1534 por Carlos I de España para Pedro de Mendoza. Quedó luego incluida dentro de la gobernación de Nueva Extremadura creada por Pedro de Valdivia el 11 de julio de 1541, que se extendía 150 leguas desde la costa del océano Pacífico a partir del paralelo 27° S, confirmada por Carlos V en 1552.
Los primeros españoles que ingresaron en el actual territorio mendocino lo hicieron en 1551 a las órdenes de Francisco de Villagra, quien descendió desde el Perú por la ruta del Tucumán con el objetivo de unirse a Pedro de Valdivia en Chile. Enviado por el gobernador y capitán general de Chile, Pedro de Valdivia, Francisco de Villagra es el primer español en explorar la región cuyana, al mando de ciento ochenta hombres.
Muerto Valdivia, y a poco de haber sido destituido el propio Villagra como gobernador de Chile, el nuevo gobernador, García Hurtado de Mendoza, hijo del Virrey de Perú Andrés Hurtado de Mendoza, encomendó al capitán Pedro del Castillo para que fundara y poblara Cuyo.
El 22 de febrero de 1561, Pedro del Castillo llegó al valle de Huentota, y tomó posesión de la comarca enarbolando el estandarte real. El 2 de marzo de 1561 el capitán Pedro del Castillo fundó la ciudad de "Mendoza del Nuevo Valle de La Rioja", dándole el nombre del gobernador de Chile, García Hurtado de Mendoza. La ciudad quedó bajo jurisdicción de la Capitanía General de Chile, aunque formaba parte del Virreinato del Perú.
Corregimiento de Cuyo miniaturadeimagen|Corregimientos coloniales de Chile en 1776 La provincia de Mendoza que formó parte del Corregimiento de Cuyo desde su creación, introducción de población de Santiago de Chile, desde 1560 hasta 1781, cuando fue incorporada al Virreinato del Río de la Plata por órdenes de las autoridades del Imperio español, las cuales traspasaron todos los territorios del corregimiento a pesar de alguna negativa de una parte de la población que no se sentía perteneciente a Buenos Aires, que pertenecían al Reino de Chile, al recién creado virreinato. Al momento de la independencia de Argentina, la provincia se incorporó a la nueva república bajo el sistema federalista.
Al unirse la ruta de caravanas desde las ciudades de Buenos Aires y San Luis y siendo este camino de mejor y más fácil acceso que el complicado camino a través de los Andes hacia Chile, en 1776, al crearse el Virreinato del Río de la Plata Mendoza y también el resto de Cuyo fueron segregados de la Capitanía General de Chile y fueron asignados al nuevo virreinato donde el traspaso de esto y su anexión y control total demoró hasta 1820 a pesar de que después 1830 hubieran ciudadanos de Mendoza que querían la reunificación con Chile.
Virreinato del Río de la Plata Con la formación del Virreinato del Río de la Plata en 1776, el Corregimiento de Cuyo fue separado del Virreinato del Perú y de la administración dirigida desde Chile, para ser incorporado al nuevo virreinato con capital en Buenos Aires, con lo que dicha ciudad, con la que ya existía un importante contacto comercial y cultural se convirtió en la encargada de administrar el área. La cordillera de los Andes pasó a ser una frontera política a partir de dicho punto.
La Real Ordenanza de Intendentes del 28 de enero de 1782 dividió el Virreinato del Río de la Plata en ocho gobernaciones-intendencias, además de las gobernaciones militares y políticas de Montevideo y de los pueblos de las antiguas misiones jesuíticas, formándose brevemente la Intendencia de Cuyo. Pero como consecuencia del informe presentado por el virrey Vértiz, esta estructura fue modificada por Real Orden del 29 de julio de 1782 y por la cédula aclaratoria del 5 de agosto de 1785, suprimiéndose las intendencias de Cuyo y Santa Cruz de la Sierra y dividiendo la del Tucumán en dos, integrando Cuyo la nueva Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán, con sede en Córdoba.
El 14 de abril de 1783 fue promulgada la real cédula creadora de la Real Audiencia de Buenos Aires, "la cual tenga por distrito la provincia de este nombre y las tres del Paraguay, Tucumán y Cuyo", quedando el territorio de la proyectada intendencia en su jurisdicción y separado de la de Chile.
El 5 de agosto de 1783 el rey Carlos III hizo en San Ildefonso diecisiete modificaciones a la Real Ordenanza de Intendentes de 1782, entre ellas una que suprimió las gobernaciones Intendencias de San Miguel de Tucumán y de Cuyo, creando con ellas la intendencia de Salta del Tucumán y la de Córdoba del Tucumán, las que se hicieron efectivas en diciembre de 1783.
Principio de Siglo A principio de siglo, una de las aspiraciones de los mendocinos era el de que un día Mendoza se convirtiera en "cabeza de Intendencia". Un Gobernador Intendente supone autonomía y si era un mendocino defendería con más calor los intereses económicos de la provincia y la región. Debido a la negación Nacional, se vincula a este hecho el pedido de que se erija a Mendoza en Intendencia y de que esta sea a su vez dependiente de la Capitanía General de Chile. Este proyecto, que tiene origen en Mendoza, fue elaborado por Dr. Bernardo Ortiz (Regidor Decano Fiel Ejecutor). En el mismo se argumenta sobre las "ventajas" de la incorporación de Mendoza a la Capitanía General de Chile con en el objetivo de lograr una gobernación intendencia y lograr la autonomía local:Esa es... la aspiración política más cara a la oligarquía mendocina, cuya herramienta es el Cabildo... esto no lo hacen con criterio chileno ni con criterio argentino. Es el interés de la Patria Chica el que está en juego. Y esa Patria Chica sólo tiene por encima de ella una Patria Grande que no es Argentina ni Chile, sino la formada por la unión de muchos reinos en torno a la Corona... (Mendoza) no está comprometida en ningún plan político ni con Buenos Aires; y no tiene la menor intención de ir a una independencia unida a la capital del Virreinato....En cuanto a las aspiraciones económicas conocemos ya las riquezas de Mendoza en los días de la Colonia. También la importancia, entre ellas, de sus vinos, aguardientes y frutas secas cuyo comercio entorpecían impuestos y gabelas aplicados en Córdoba y Buenos Aires. Fueron por tanto aspiraciones de esta población la que causó la reducción o supresión de los gravámenes que encarecían esos productos así como la prohibición de los caldos españoles cuya competencia arruinaba al comercio cuyano. Tanto Madrid como Lima y Santiago procuraron proteger a Cuyo, pero Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires "acataron pero no cumplieron" las disposiciones españolas que nos favorecían. El comercio cuyano dependía en 1810 del Litoral, por lo que un gobernador intendente en Cuyo podría influir más directamente y defender mejor los intereses de la oligarquía mendocina que uno residente en Córdoba.
Revolución de Mayo y guerra civil Los mendocinos no estuvieron entre los más fervientes partidarios de la Revolución de Mayo (1810); planteado el conflicto entre Buenos Aires y Córdoba, cuando ambos grupos solicitaron el respaldo de Mendoza, esta dilató todo lo que pudo las definiciones: priorizaba la estabilidad por sobre la guerra y el conflicto. Si Mendoza elegía, iba a elegir el candidato que le beneficiara económicamente y les diera estabilidad.
A finales de junio de 1810, según Faustino Ansay (Subdelegados, Comandantes de Armas de Corregidores de Cuyo): «llegó de Buenos Aires, otro particular, asegurando que la Junta seguía en el tranquilo ejercicio de su autoridad con general aprobación, y que estaba preparada una formidable expedición contra los pueblos que no le prestasen obediencia».
El 26 de julio la Junta de Buenos Aires designó al capitán José Moldes como teniente gobernador de Mendoza, nombramiento mal recibido. Al llegar a esta ciudad el Cabildo le hizo saber, escribe Caillet-Bois: «Mendoza no quería teniente Gobernador y que lo que quería el pueblo era un jefe de la provincia de Cuyo». El Cabildo de Mendoza "defendía un privilegio de la ciudad" por cuanto la designación de un teniente gobernador "equivalía a quitarle la precaria autonomía municipal de que gozaba".
Posteriormente, superada la instancia de la guerra de independencia, estalló la guerra civil. Mendoza reiteró su posición prescindente. La clase dirigente local rehuyó el protagonismo por la lucha nacional. Los viticultores mendocinos seguían más cómodos en el escenario de paz que en el clima de guerra.
El Segundo Triunvirato en 1813 decretó que la Provincia de Mendoza, junto con San Juan y San Luis formaran la Intendencia de Cuyo, con cabecera en la ciudad de Mendoza y formada por tres subdelegaciones o partidos.
Entre 1814 y 1817 Mendoza fue el punto donde se preparó el Cruce de los Andes liderado por el general don José Francisco de San Martín, quien había sido nombrado gobernador-intendente de Cuyo.
El 1 de marzo de 1820 se firmó el acta por la que Mendoza, San Luis y San Juan rompían los vínculos que los unían a la Intendencia de Cuyo adquiriendo soberanía como estados provinciales independientes. miniaturadeimagen|Lorenzo Barcala, fusilado el 1 de agosto de 1835 acusado de conspirar para que Mendoza y San Juan formaran parte de Chile.
Crisis de 1830 Entre 1830 y 1835 algunos dirigentes de Mendoza y San Juan, acorralados por una sucesión de crisis políticas y económicas y descontento con la acción y decisiones del gobierno central de Buenos Aires, trataron de separarse de la República Argentina y Anexarse a Chile, ya que los mendocinos se sentían más chilenos que argentinos y se sentían discriminado por los porteños que lo trataban ciudadanos de tercera categoría. El empleo del arbitraje y la mediación, como mecanismos pacíficos de solución de controversias, propuesto por Mendoza y apoyado por Chile, fue rechazado por las provincias del litoral rioplatense Buenos Aires. Las tropas porteñas penetraron en la intendencia de Cuyo, invadieron Mendoza destruyendo y asesinando a mujeres y niños, el 28 de marzo de 1831, se impusieron en la batalla de Rodeo de Chacón donde fusilaron a los que se rindieron. Después de la caída de la ciudad en manos del rosismo, tras la Batalla de Rodeo de Chacón, miles de los más talentosos referentes de la clase dirigente de Mendoza y San Juan se exiliaron y cruzaron la cordillera para buscar refugio en Chile.
Asesinato de Lorenzo Barcala miniaturadeimagen|El ministro chileno, Diego Portales. El 11 de marzo de 1835, José Lisandro Calle, Vicente Gil y Casimiro Recuero escribieron a Diego Portales una carta en la cual lo exhortaban a anexar las provincias cuyanas a Chile. En esta carta se sugirió que no sería difícil apoderarse de Mendoza, San Luis y de San Juan, y que «las admitiese en la asociación política de este país», escribió argumentando además que los mendocinos simpatizaban por el lazo sanguíneo con Chile mucho más que con las provincias de Córdoba, Buenos Aires o Salta, que no tiene ningún lazo cultural, lingüístico y musical y que estaban dispuestos a ir a una guerra con Chile en contra las provincias del litoral. El coronel Lorenzo Barcala fue fusilado el 1 de agosto de 1835 acusado de conspirar para asesinar a las autoridades federales de la provincia y de conspirar para que Mendoza, San Luis y San Juan formaran parte de Chile.
Final de Siglo