Villavieja de Yeltes es un municipio y localidad española de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se integra dentro de la comarca de Vitigudino y la subcomarca de El Abadengo. Pertenece al partido judicial de Vitigudino.
Su término municipal está formado por un solo núcleo de población, ocupa una superficie total de 50,84 km² y según los datos demográficos recogidos en el padrón municipal elaborado por el INE en el año , cuenta con una población de habitantes.
Sello distintivo y representativo de la villa miniatura|izquierda|Insignia basada en el sello histórico de 1440El uso de esta insignia por parte del Consistorio local encuentra su fundamento en las investigaciones publicadas por Agustín Velasco Merchán. El gráfico constituye una representación fiel del sello de cera hallado en un documento de 1440 del Archivo Histórico Nacional por el que el rey Juan II, en reconocimiento a los servicios prestados a la corona por Ferrand Nieto el Mozo, hizo donación a éste de "... mis lugares que dizen Villar de la Vieja e Vañovárez, Sus cuatro cuarteles reflejan la arquitectura y las labores tradicionales del municipio —el poblado, la mujer anciana con huso y rollo, el artesano batanero y la ganadería— englobados por el lema en latín «Justitia et laboriositas» Tras su divulgación inicial en 1975, el motivo se ha venido reproduciendo ininterrumpidamente en las publicaciones institucionales y en las ediciones anuales del programa de festejos, consolidándose como la identidad visual representativa de la Villa
Toponimia miniatura|izquierda|El Yeltes a su paso por Villavieja
Desde su repoblación en la Edad Media por los reyes leoneses su topónimo fue «Villar de la Vieja», donde la denominación «villar» significaría «pueblo» en lengua leonesa, desconociéndose el origen de la referencia a «la vieja», la otra parte del topónimo, que fue posteriormente apocopado hasta el actual «Villavieja», al que en 1916 se le añadiría «de Yeltes» en referencia al río que baña el término municipal.Real decreto aprobando la reforma propuesta por la Real Sociedad Geográfica, cambiando la denominación a los 573 Ayuntamientos de España comprendidos en la mismas, y disponiendo que en lo sucesivo se designen con los nombres con que figuran en la relación que se publica. Gaceta de Madrid núm. 184, de 02/07/1916
Geografía Su altitud es de 741 El término municipal se halla recorrido por el río Yeltes, en sus extremos oriental y septentrional, el cual recibe, a lo largo de su recorrido, las aguas de varios arroyos. El punto más alto del término se localiza en el cerro de La Berzosa con 831
Villavieja de Yeltes se encuentra situada en el noroeste salmantino. Dista 85 km de Salamanca capital.
Se encuentra en la comarca de El Abadengo. Pertenece a las mancomunidades de Vitigudino y Yeltes y al partido judicial de Vitigudino.
Noroeste: Bogajo Norte: Yecla de Yeltes Noreste: Villares de Yeltes Oeste: Bañobárez 75px Este: Villares de Yeltes Suroeste: Bañobárez Sur: Sancti-Spíritus Sureste: Retortillo Tierra de penillanura de encinas y pastizales, geográficamente Villavieja de Yeltes pertenece a la comarca de El Abadengo. Hasta mediados del perteneció en todos los aspectos al denominado Campo de Camaces, encuadrado en la Tierra de Ciudad Rodrigo. La reorganización administrativa y judicial llevada a cabo en esa época hizo que pasase a depender de Vitigudino. Esto ha hecho que otros estudiosos consideren que el municipio forma parte de la Tierra de Vitigudino, pero Saturnino Galache, poeta y sacerdote natural de la villa, dejaba clara su pertenencia a El Abadengo Esta comarca recibe ese nombre debido a que perteneció en su día a la Orden de los Caballeros Templarios, que en estos lugares estaban bajo el mando de un abad. El paso a la Orden del Temple de esta zona se debe a Fernando II de León que le cedió su gestión en el aunque formando parte de su reino. Hay quien opina que la Patrona de la Villa, Nuestra Señora de los Caballeros, que según la tradición fue encontrada en la dehesa de Santidad a poca distancia del pueblo, sería una antigua imagen perteneciente a esa Orden.
miniatura|Soportales de la plaza Mayor miniatura|Calle Cruce, en pleno centro
Con la división territorial de España de 1833 en la que se crean las actuales provincias, Villavieja de Yeltes queda encuadrado dentro de la Región Leonesa, formada por las provincias de León, Zamora y Salamanca, de carácter meramente clasificatorio, sin operatividad administrativa, que a grandes rasgos vendría a recoger la antigua demarcación del Reino de León.
El 2 de julio de 1916, la localidad cambió su denominación oficial de Vilavieja por la de Villavieja de Yeltes.
Historia De la Prehistoria a la Edad Media
miniatura|izquierda|Petroglifo calcolítico miniatura|izquierda|Detalle del oeste salmantino en un mapa del , en el que se puede observar Villavieja (escrito como Vª Viexa) Según indican los hallazgos de bifaces, hachas de piedra pulimentada o restos de dólmenes, en el actual término municipal de Villavieja de Yeltes existieron asentamientos humanos desde épocas paleolíticas.
Con gran probabilidad existieron al menos dos poblados calcolíticos: el primero, cerca del dolmen de la dehesa de Nampalancar, y el segundo junto al alineamiento megalítico de la carretera de Villares. Al primer poblado podría pertenecer el petroglifo antropomorfo de 80x60 cm que se encuentra junto a la carretera de Vitigudino descubierto en 1997, por Remedios Corral Rodríguez y publicado en el boletín informativo de Villavieja el 1 de febrero de 2004. Situado a apenas 400 metros del dolmen de la dehesa, dirige su cabeza hacia el oeste y los pies hacia el este.
De las etapas altomedievales también hay restos, tanto necrópolis como asentamientos bajomedievales como los "Castros" en los que se acreditan a partir de la toponimia (Las Aldehuelas, los Casares, etc) y que responden a los procesos de repoblación llevados a cabo en la zona por los monarcas del Reino de León. Es en esta época en la que fundaría "Villar de la Vieja", muy probablemente sobre los restos de algún tipo de asentamiento antiguo, ya que el vocablo "villar" era empleado en leonés antiguo para designar generalmente a las poblaciones que se creaban donde hubo un poblado previo. Asimismo, la Baja Edad Media está en relación con la Tierra de Ciudad Rodrigo.
La señorialización de Villar de la Vieja
En 1440, el rey Juan II concedió a Ferrand Nieto «el Mozo» los lugares de Villavieja y Bañobárez (hasta entonces bajo jurisdicción de Ciudad Rodrigo) a cambio de la entrega de otras tierras en Ledesma. La merced otorgaba a Nieto el señorío, tributos y la jurisdicción civil y criminal sobre un máximo de 40 vasallos y vecinos, prohibiéndole enajenar dichos bienes a favor de instituciones eclesiásticas.
Sin embargo, la efectividad de la merced real se vio frenada por la resistencia activa del concejo de Ciudad Rodrigo a ceder la jurisdicción. El rey volvió a recordar la merced en noviembre de 1440 y, ante la persistente oposición, terminó por suspenderla temporalmente en febrero de 1441.
El concejo se justificó mediante un manifiesto dirigido al rey en 1441, alegando que Ferrand Nieto había abusado de la merced intentando apropiarse de 60 vasallos en lugar de los 40 permitidos y que había levantado horcas en Villavieja y Bañobárez ejecutando actos de jurisdicción sin control. Finalmente, el monarca Enrique IV, tras suceder a Juan II, concedió definitivamente la jurisdicción de Villavieja y Bañobárez a Ciudad Rodrigo, cerrando el pleito tras cinco años.
La guerra de Sucesión castellana
Según nos cuenta Ángel Bernal Estévez en sus "Apuntes sobre la Historia de Villavieja" publicados en la revista local "El Encinar de Nampalancar", entre 1474 y 1480, Villavieja sufrió las consecuencias del conflicto dinástico entre la futura Isabel la Católica y su sobrina Juana la Beltraneja, respaldada por tropas portuguesas.
Vinculación con D. Antonio del Águila, obispo de Zamora miniaturadeimagen Durante el siglo XVI, la historia local de Villavieja de Yeltes estuvo influenciada por la figura del eclesiástico Antonio del Águila (c. 1480-1560). Perteneciente a uno de los linajes más influyentes de Ciudad Rodrigo —hijo de Antonio del Águila, alcaide del alcázar mirobrigense, y de María de Paz—, gozó en sus primeros años de carrera del beneficio eclesiástico de la parroquia local.Martín Benito, José Ignacio (2017). El testamento de Antonio del Águila, obispo de Guadix y de Zamora. Ciudad Rodrigo: Centro de Estudios Mirobrigenses. Testimonio de esta vinculación es el escudo heráldico esculpido sobre la puerta meridional del templo, que exhibe las armas de sus apellidos paterno y materno: las del linaje Águila (escudo partido con león rampante y águila exployada) y las del linaje Paz (diez bezantes de oro sobre campo de azur).
Tras su etapa en Villavieja, ejerció como canónigo en la catedral de Ciudad Rodrigo, donde sucedió en el deanato a su tío Francisco del Águila tras el fallecimiento de este en 1507. La activa adhesión de su padre a la causa del rey Carlos I durante la Guerra de las Comunidades impulsó su posterior proyección en la jerarquía eclesiástica, siendo nombrado obispo de Guadix (1537-1546) y posteriormente obispo de Zamora, diócesis que regentó hasta su muerte en 1560.
A lo largo de su vida mantuvo su patronazgo hacia la templo de Villavieja de Yeltes, impulsando y dotando las obras de su capilla mayor. En su testamento otorgado en 1560, antes de mandar sepultar su cuerpo en el monasterio de San Francisco de Ciudad Rodrigo junto al Calvario encargado a Juan de Juni, legó a la parroquia de Villavieja 10 000 maravedís para la continuación de las obras de la capilla mayor y cuatro marcos de plata para la confección de una cruz de altar. Asimismo, dispuso una fundación benéfica con una renta de 6 000 maravedís anuales repartidos entre vecinos necesitados para el auxilio de pobres y dotes de casamiento.
El señorío de Villavieja
Un primer intento de establecer un señorío en el término ocurrió en 1440, cuando el rey Juan II de Castilla donó los lugares de Villar de la Vieja y Bañobárez a Ferrand Nieto «el Mozo» en reconocimiento a sus servicios a la Corona. Sin embargo, la fuerte oposición y los pleitos planteados por el concejo de Ciudad Rodrigo llevaron a que Enrique IV anulara dicha donación en 1445, devolviendo la jurisdicción a la ciudad mirobrigense.
El señorío definitivo se instituyó en 1571. En ese año, el rey Felipe II otorgó a Villar de la Vieja el título de villa, cambiando su denominación por la de Villavieja y segregando su término del alfoz de Ciudad Rodrigo. Acto seguido, la Corona enajenó la villa junto con su población, señorío y alcabalas a Garci López de Chaves, regidor de Ciudad Rodrigo,Archivo Histórico de la Nobleza (AHNOB), fondo documental de los Condes de Luque. a pesar de la protesta del concejo mirobrigense, de los marqueses de Cerralbo y del intento fallido de compra por parte de los propios vecinos de la localidad.
Titulares del señorío A lo largo de los siglos XVI al XIX, ostentaron la titularidad del señorío las siguientes personalidades:
Garci López de Chaves Herrera y Trejo (c. 1540-?), I señor de Villavieja. Comendador de la Orden de Alcántara, regidor de Ciudad Rodrigo y corregidor de Málaga y Valladolid. Adquirió el señorío por compra directa a la Corona en 1571. Garci López de Chaves y Osorio (c. 1570-c. 1598), II señor. Hijo del anterior, falleció en combate en Picardía (Francia) durante las guerras de Felipe II. Diego López de Chaves y Osorio (c. 1575-?), III señor. Hermano del anterior, paje de la infanta Isabel Clara Eugenia y alcalde mayor de Sevilla. Garci López de Chaves Herrera y Olalde (c. 1605-?), IV señor. Residió de forma prolongada en Villavieja, donde nacieron varios de sus hijos. Por su matrimonio con María de Guzmán Maldonado Ocampo, el señorío quedó unido al marquesado de Cardeñosa.