thumb|300px|Señales horizontales y verticales con la C en color blanco sobre fondo rojo utilizadas para alertar a los conductores de la entrada a la zona de cobro en la calle Tower Hill. Las tarifas de congestión de Londres (en inglés: London congestion charge) son un peaje urbano que funciona como tasa que se aplica a determinados conductores que circulan en la zona central de Londres y está fundamentado en el concepto económico de tarifas de congestión. La capital británica es la ciudad más grande del mundo que ha implantado este modelo. La compañía encargada de recaudar el peaje es la empresa pública Transportes de Londres. La tasa se introdujo el 17 de febrero de 2003. En un principio se estableció un peaje de 5 libras, que fue aumentado gradualmente, situándose ahora a 15 libras. Los vehículos eléctricos o que emiten menos de de CO2 aprovechan de un descuento de .
La tasa diaria debe ser pagada por el dueño de un vehículo que entra, sale o se desplaza por la zona delimitada desde las 7 de la mañana a las 10 de la noche. No pagar la tasa supone una multa entre 160 y 280 libras. El 19 de febrero de 2007 se amplió la zona delimitada hacia el oeste. El 12 de febrero de 2008, la autoridad responsable anunció que a partir de octubre de 2008 el cargo de congestión de Londres tendrá una nueva estructura de precios, con base en las emisiones potenciales de CO2 según el tipo de vehículo. Bajo el impulso del antiguo alcalde de Londres, Boris Johnson, e implementada por el actual alcalde Sadiq Khan, se ha introducido una tarifa más alta para los vehículos que más contaminan con la Ultra Low Emission Zone (una tasa de 12,5 libras por día además de las 15 libras de congestión para los vehículos con alta emisiones).
A mayo de 2021, la tarifa se sitúa en 15 libras al día. Se aplica solo de lunes a viernes de las 7:00 hasta las 22:00 horas. Esta tasa no se aplica en fines de semana, ni días festivos ni entre el 25 de diciembre y el 1 de enero (ambos incluidos) ni entre las 22:00 y las 07:00 en los días de diario.
Además, a partir del 23 de octubre de 2017 hay que añadir la tasa por contaminación (T-charge) que pagarán aquellos vehículos matriculados antes de 2006 que accedan a la ciudad de Londres y que es de 10 libras al día. El objetivo es lograr una área de bajas emisiones.
Zona de peaje thumb|300px|El Peaje se aplica a los conductores dentro de la autopista de circunvalación interna de Londres. thumb|250px|right|Cámaras de circuito cerrado y furgonetas controlan la zona, capturando videos. Las furgonetas se pueden identificar por una pegatina que llevan en la puerta trasera. Se considera al anillo de circunvalación interno de Londres como la frontera de la zona de peaje. Empezando desde el punto más septentrional y avanzando en el sentido de las agujas de reloj, las calles que delimitan la zona de peaje urbano son la Pentonville Road, Old Street, Comercial Street, Mansell Street, Tower Bridge Road, New Kent Road, Elephant and Castle, Vauxhall Bridge Road, Park Lane, Edgware Road, Marylebone Road y Euston Road (otras vías menos importantes rellenan los huecos que quedan entre estas calles). La zona, por tanto, incluye el centro de la City de Londres y el West End, principales centros comerciales y financieros de la urbe. En la actualidad londinenses viven dentro de la zona acotada (de una población total de 7 millones en el Gran Londres), pese a que se considera una zona más comercial que residencial. En la zona aún quedan pequeños restos de industria pesada. Los conductores no deben pagar por usar las vías que delimitan la zona. Durante la Navidad y Año Nuevo de 2002 se pintaron marcas en el pavimento para advertir a los londinenses de que en breve se pondría en marcha este peaje.
Tecnología y aplicación El control de los vehículos que circulan dentro de la zona que obliga al pago del cargo de congestión se realiza mediante 230 cámaras de circuito cerrado que graban videos de la zona. También hay un importante número de cámaras móviles que pueden ser desplegadas por cualquier punto. La mayoría de vehículos que circulan dentro de la zona son grabados en video. Aunque esto no es infalible, sólo se necesita una probabilidad razonable de éxito para que funcione. También se graban las matrículas delantera y trasera de los vehículos al entrar y salir de la zona. Con esto, hay cuatro oportunidades para grabar el número de matrícula de cada vehículo. Todas las noches la información digital es recopilada y analizada mediante computadoras que permiten identificar los usuarios que circularon ese día. A diferencia de los sistemas de Singapur y Estocolmo, en Londres el cargo de congestión se aplica solamente una vez por día, independientemente de cuantas veces el usuario fue detectado o cruzó el área acordonada de control.
El nivel de exactitud de la tecnología de reconocimiento automático de las matrículas y los problemas que surgen al enviar multas a conductores equivocados si el número de la placa no es bien leído por el ordenador obliga a que sean revisados por miembros del equipo de gestión de tráfico de la ciudad. Este es el motivo de la tardanza de 48 horas en establecer la multa y del coste anual de 98 millones de libras por mantener el sistema.
Esta lista se compara luego con una lista de coches cuyos dueños/conductores han pagado para entrar en la zona. A aquellos que han pagado pero no han entrado en la zona no se les devuelve el dinero, pero a aquellos que no han pagado y se les ve por la zona se les impone una multa. El dueño del vehículo se puede conocer en los archivos de la jefatura de tráfico, con sede en Swansea. La multa es de 100 ₤, aunque se reduce a la mitad si se paga en los 14 días siguientes a la notificación. Si transcurren 28 días y aún no se ha abonado, aumenta hasta 150 ₤.
Mientras que los conductores privados están obligados a pagar la tasa el día en que entran en la zona (o antes) tanto si son vistos entrando en la zona como no, las flotas de vehículos comerciales gozan de otra regulación. Una empresa puede registrar un conjunto de vehículos en la oficina de transportes de Londres y se le cobran 5 libras por cada coche de la flota que es visto entrando en el área. En mayo de 2005, un hombre de negocios llamado Miguel Camacho, registró un dominio de Internet, fivepounds.co.uk (en español cincolibras), cuya función era reunir a conductores privados para incluirlos en su flota. Con ello, los conductores privados pagan menos por entrar, e incluso no pagan si no son detectados por las cámaras y se evitan las multas por no pagar. Transportes de Londres, que obtiene el de su presupuesto de las multas, actuó de forma rápida para solventar este vacío legal. Para ello solicitó que las empresas titulares de flotas presentasen el permiso de circulación de cada vehículo. Además de eso se debe presentar el volumen real de trabajo de la flota. La página de internet "fivepounds" dejó de estar activa el 26 de febrero de 2006.
La tecnología que se usa en Londres no se utiliza en ninguna otra parte del mundo. El impuesto de congestión de Estocolmo, que se introdujo para un periodo de pruebas de 6 meses en enero de 2006, y se implantó en forma permanente a partir del 19 de agosto de 2007, utiliza un sistema de cobro electrónico de peajes. Este sistema consiste en la colocación de un dispositivo de telecomunicación denominado transponder (abreviatura del inglés por Transmitter-responder) en el parabrisas del vehículo cuya señal que es detectada por los equipos electrónicos instalados en los pórticos ubicados en la entrada de zona de cobro y automáticamente se produce el cargo a la tarjeta de crédito o débito del titular del coche. Este sistema también se utiliza en la mayoría de autopistas de peaje de Europa. Dentro del espíritu de las tarifas de congestión, los precios del impuesto vial de Estocolmo varían según el horario, cobrando más caro en horas punta y más barato entre las 9 de la mañana y las 3 de la tarde. El cargo de Estocolmo tiene un tope diario. En el caso de las tarifas de congestión de Singapur los usuarios pagan todas las veces que entran en la zona, sin límite diario, y también utiliza tarifas variables dependiendo de la hora del día. Transportes de Londres comenzó el cambio hacia el sistema de pago de peaje automático dieciocho meses después de implantar el peaje urbano. Los contratos para la nueva generación de cámaras se firmaron en verano de 2004 y las pruebas con escáneres en las calles se iniciaron en 2005. Oficialmente, Transportes de Londres no se comprometerá con el sistema de pago automático de peaje. Esto se debe a que con este sistema los conductores no deben acordarse de la obligación de pagar, por lo que se reducirán los costes administrativos aunque también se reducirán los ingresos procedentes de multas. Además, se anunció la creación de un sistema de control por satélite de los vehículos utilizando la red Galileo.
Algunos vehículos como los autobuses, minibuses (de un tamaño concreto), taxis, servicios de emergencia, motocicleta, bicicletas y coches con combustible distinto al petróleo, están exentos de pago. Técnicamente, algunas de las excepciones son descuentos del y aún es necesario el registro previo. En el caso de vehículos híbridos, la tasa de registro suele exceder del peaje urbano para aquellas personas que se desplacen ocasionalmente al centro de Londres, además de ser necesaria la presentación de una serie de documentos que no se facilitan cuando el coche es comprado. Los residentes de la zona obtienen un descuento del sobre el precio si pagan el peaje por una semana o más de una sola vez.
En 2005 se desveló que algunas embajadas con sede en Londres no estaban pagando el peaje porque lo consideraban un impuesto, del cual están exentos del pago en virtud de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Aunque algunas embajadas han acordado pagar la tasa, la embajada de Estados Unidos (a fecha de 14 de mayo de 2006) acumula unas deudas en concepto de multas de 270 mil libras por no pagar, algo que sí abonan en Estocolmo y Singapur.
¿Por qué el peaje urbano es significativo? El plan de congestión de Londres ha atraído una gran atención por varios motivos. Fue el primer sistema de peaje urbano a gran escala que se introdujo en el Reino Unido (el pionero fue el de Durham, que desde 2002 cobra dos libras a los que accedan a una pequeña parte del centro). El plan se basa en tecnología moderna. Los conductores pueden pagar el peaje vía Internet, vía sms, en tiendas con una máquina especial o por vía telefónica. El coste inicial de la implantación del sistema fue de 200 millones de libras, con un costo anual de 115 millones en mantenimiento, esperando que se pueda autofinanciar de aquí a tres años.
La idea ha sido criticada por muchos opositores. Argumentan que la red de transporte público tiene capacidad insuficiente para los viajeros que opten por dejar el coche en casa para evitar pagar el peaje. También se dice que el sistema afecta más a las clases más desfavorecidas que a las ricas, ya que el cargo por acceder a la zona es de 8 libras sin tener en cuenta el modelo y tamaño del vehículo. También se ha apuntado la inexistencia de aparcamiento gratuito para no residentes durante las horas en que se paga el peaje.
Transportes de Londres escogió a la empresa Capita Group para implantar el sistema. Otras subcontratas incluyen a Master, con sede en Bombay, India, que se especializan en la tecnología y la infraestructura. Se dice que es el mayor sistema creado que usa la plataforma Microsoft.net. Debido a la gran cantidad de subcontratas, repartidas por todo el mundo y también debido a distinta regulación sobre protección de los datos personales, especialistas sobre derechos de privacidad han observado de cerca el proyecto.
Funcionamiento del peaje urbano thumb|250px|left|La señal en la calle Old Street alerta a los conductores de que entran en la zona de peaje.