El municipio de Sayula es uno de los 125 municipios del estado mexicano de Jalisco. Se encuentra a 97 km de la ciudad de Guadalajara y a 107 km de Colima. Sayula se ubica al suroeste del estado de Jalisco; pertenece a la Región Lagunas siendo la cabecera de esta misma.

Su cabecera es la localidad de Sayula. Desde el 27 de marzo de 1824 Sayula tiene el título de ciudad. El 26 de junio de 2023 fue nombrada como «Pueblo Mágico» por la Secretaría de Turismo.

Toponimia

La historia del nombre Sayula es de gran interés etnogeográfico, su nombre indígena fue TZAULAN o ZAULAN, sayoli o sayolli, en lengua náhuatl, significa "lugar de moscas", lo cual coincide con el concepto de que la región estaba, antes de la Conquista, parcialmente anegada, constituyendo un importante vaso hidráulico que fue desecándose en los últimos 200 años.

Historia

Época colonial Los españoles a cuyo frente vino el extremeño Alonso de Ávalos Saavedra, primo hermano de Hernán Cortés, y el navegante Andrés de Urdaneta. El 22 de diciembre de 1521 Sayula fue fundado oficialmente. A su llegada consideraron conveniente atraer a los indígenas a un solo punto para fines de trabajo y catequesis, por lo que obedeciendo los ordenamientos de La Corona, construyeron un nuevo pueblo a la usanza española, calles muy anchas y rectas trazadas a línea de cordel, casas del Rey, muy amplia plaza central, Iglesia con atrio muy extenso y mesón.

Ávalos recibió luego estas regiones como encomienda, designándose después a Sayula como Capital de La Provincia de Ávalos, cuya extensión primaria fue aproximadamente de una sexta parte del actual territorio del Estado de Jalisco, perteneciendo a ella en las diversas épocas coloniales las poblaciones de Atoyac, Apango, Cocula, Techaluta de Montenegro, Teocuitatlán de Corona, Zacoalco de Torres, Amacueca, Ajijic, Chapala, Tepec, San Juan Cosalá, Zapotitlán de la Laguna, Cuyacapán, Cuautla, Acatlán, Tizapán El Alto, Citala, Usmajac, Chiquilistlán, San Marcos, San Cristóbal, San Martín Tesistán, Santa Cruz de la Soledad, Ixtlahuacán, Santa Cruz de Cocula, Tizapanito (hoy Villa Corona), Atotonilco El Bajo, Ameca, Amula, Tuxcacuesco, Zapotitlán, Mazatlán, Tonaya, Tamazula, Tuxpan y Zapotlán El Grande. La conquista espiritual fue realizada por los frailes franciscanos encabezados por el Andaluz Fray Juan de Padilla, iniciándose el primer foco de evangelización en Zapotlán de donde irradiaron los Frailes por toda la región, fundándose el Convento de San Francisco de Sayula en el año de 1573 y el Hospital de Indias de la Purísima Concepción en 1578.

Durante la colonia la comarca prosperó basada en su comercio principalmente, así como en su industria y artesanía. Los sábados se efectuaba cuantioso tianguis. Certifica su importancia comercial el hecho de que fue una de las doce poblaciones a las que se autorizó el nombramiento de diputados al Tribunal Comercial llamado Real Consulado de Guadalajara, con jurisdicción sobre Zacoalco, Atoyac y Zapotlán El Grande. Su influencia comercial se extendía hasta el norte del país donde se consumían gran parte de los productos de la industria local, tales como jabón, del cual existían varias fábricas, hilados, tejidos, entre otros. Artesanalmente se producían artículos de cerámica, de corambrería, baquetas, gamuzas, calzones, medias, aparejos para sillas de montar, botas, zapatos, huaraches, así como la forja de hierro y los cuchillos cuya calidad era famosa desde entonces en todo el país.

Por iniciativa y personal exigencia de Fray Pedro de Ribera, en 1742 se determinó traer el agua de forma subterránea del manantial del Cedazo con un sistema de tuberías de barro y alcantarillas que ayudaban a mantener la suficiente presión para que llegara a la pila de cantera que se encontraba en el centro de la población para así aliviar la sed de los pobladores. La secularización de la Iglesia en 1754 obligó a los Frailes Franciscanos a dejar los templos y convento, pero los pobladores gestionaron su regreso, lo cual se dio 30 años después a la antigua Capilla Indígena dedicada a la Virgen de Guadalupe, donde construyeron un Santuario, Convento y un Templo de los Terciarios.

Época independentista En 1793 fue descubierta la conspiración independentista perpetuada por el Pbro. Sayulense José Guadalupe Montenegro, quien habría de unirse 17 años después a la lucha iniciada por el Cura Hidalgo. Los vientos independentistas fueron conocidos en Sayula hasta el 22 de septiembre de 1810 por el paso de una diligencia con rumbo hacia Colima, causando gran confusión entre las familias y comerciantes españoles de esta población que al enterarse de que las tropas de José Antonio Torres venían para este rumbo, organizaron el 4 de octubre una solemne misa a manera de despedida en el templo de la Tercera Orden y emprendieron la huida a diversos rumbos del país en busca de garantías. Torres llegó el día 28 con un ejército de 5,000 hombres que al grito de ¡viva la Virgen de Guadalupe y mueran los gachupines! arribaron a la Plaza del Comercio y las casas y negocios españoles fueron saqueados. Recién declarada la Independencia de México y ante el intento de Iturbide de instalar una dictadura, se dio la separación del Estado Libre y Soberano de Xalisco el 16 de junio de 1823, compuesto por 28 partidos, uno de los cuales tuvo a Sayula por cabecera y cuyo municipio ha conservado desde entonces una superficie de 275.75 kilómetros cuadrados aproximadamente.

Siglo El 27 de marzo de 1824 el Congreso Constituyente del nuevo Estado Libre y Soberano de Xalisco decretó que “los pueblos cabeceras de los Departamentos de Santa María de los Lagos, La Barca, Sayula y Zapotlán el Grande, tendrán en lo sucesivo título de ciudad”. En 1825 se nombró a Sayula cabecera del Cuarto Cantón, el cual en 1846 tenía jurisdicción sobre Tuxcacuesco, Zapotlán el Grande y Zacoalco. En 1857 una ley suprimió los Ayuntamientos del Estado a excepción de los de Guadalajara, Lagos, Tepic, Sayula, Zapotlán El Grande y Compostela. Sayula tuvo ayuntamiento desde el 12 de mayo de 1837. En 1855 fue abierto el camino directo entre Sayula y Usmajac, la iniciativa fue del Sr. Cura Antonio Gómez, quien aguerridamente y ante la resistencia de los propietarios de terrenos afectados, convocó en el atrio a unos 300 pobladores de Usmajac, quienes con machetes, coas, hachas y demás instrumentos dieron fin a su tarea.

El 23 de marzo de 1858 pernoctó en esta ciudad el presidente Benito Juárez García, en su paso hacia Manzanillo en un hotel ubicado todavía en la actualidad frente al jardín principal. En 1860 fue aprendido en Sayula el comerciante liberal tapatío Eulogio Rico, conducido a Zapotlán donde fue fusilado por la espalda en la plazuela llamada “El Jardín del Rico”. Como consecuencia de las Leyes de Reforma, se abrió el 3 de enero de 1861 el primer libro de matrimonios del Registro Civil, ya que antes todos los registros eran en la Notaría Parroquial.

En 1865 el Ejército Francés triunfó en Sayula, cuyo gobierno durante 1866 y principios de 1867 fue un Gobierno imperialista, hasta que con la ayuda de las tropas republicanas del coronel Miguel Brizuela, el General Eulogio Parra logró recuperar el sur de Jalisco para la República. En esos años Sayula tuvo obras de diversa importancia, se daba servicio médico en un hospital fundado por don Leonardo de la Fuente, el cual era sostenido por el filántropo Celso Vizcaíno quien daba consultas. Subsistía también el hospital de La Purísima con apoyo también de Vizcaíno y del Sr. Cura.

En 1869 ya había sido cercenada la parte norte del atrio de San Roque, cedido por el clero al municipio donde se construyó un Jardín, llamado años después Celso Vizcaíno de la Fuente. En 1876 el hacendado conservador Don José Ignacio Vázquez Bravo alivió la sed de los pobladores del norte de la población al llevar agua por una tubería hasta la fuente por él instalada conocida como La Fuente del Ave María o de La Pilita dejando en ella de manifiesto su admiración por el General Miguel Miramón, por quien solicitaba un Ave María por el descanso de su alma a los transeúntes. Reconstruyó de su peculio el templo y torre parroquial.

En 1886 se acondicionó como cárcel el actual edificio de la Presidencia Municipal, en 1887 se construyeron los arcos que delimitan el atrio del Santuario y se reconstruyó el puente que lleva al mismo. Don Claudio Gutiérrez, hombre millonario y benefactor, construyó el extinto Teatro Alfaro que por décadas fue sede de la cultura en esta ciudad y construyó también varias de las espléndidas casas ubicadas por las calles Porfirio Díaz y José Antonio Torres. Existían tres escuelas donde aprendían cerca de 900 alumnos. En 1869 Sayula fue comunicada por líneas de telégrafo y en 1900 por el servicio de teléfonos. En 1882 el alcalde José J. Vázquez Morett inició la construcción del conjunto de portales de tipo oriental que dividió la gran plaza central en 2 plazas gemelas y que por su elegancia, han contribuido a darle imagen al centro de nuestra población. Ya para estas fechas estaban fincados varios de los portales que circundan ambas plazas, colocó además cuatro fuentes de cantera en la Plaza de Armas, desplazando a la Plaza del comercio la fuente que por muchos años fue el centro de la misma y que hoy luce en el atrio del templo de San José.

Siglo A principios del se engalanó la Plaza de Armas con la colocación de un hermoso Kiosco afrancesado donado por el presidente de la república Porfirío Díaz.

El 26 de febrero de 1900 fue inaugurado el Panteón del Tepeyac, que sustituyó al antiguo Panteón de la Soledad ubicado a un costado del Santuario. En 1903 las primeras lámparas de arco iluminaron el centro de la población, la electricidad la generaban por turbinas de vapor en una planta generadora ubicada en la actual calle Constitución, empresa propiedad de los Sayulenses José Eguiarte, Hilario González, Francisco Cárdenas y Paula Gutiérrez. El alumbrado se fue extendiendo de la Plaza de Armas a los Portales, calles y casas, dejando en el desempleo y para la historia, al típico sereno que por tantos años patrulló las calles cuidando del orden y de los mecheros de los cuales quedan vestigios en las esquinas de la población.

En 1906 fue colocado el monumento a Juárez en la Plaza de Armas, ese mismo año fue construido el elegante pórtico de la Presidencia municipal y cambiada la sede de las oficinas administrativas que hasta entonces estaban en las antiguas Casas Consistoriales, hoy Casa de la Cultura Juan Rulfo. También en la primara década del se construyeron los portales Libertad y Galeana, que vinieron a cerrar el paisaje de las plazas gemelas rodeadas de portales en 3 de sus costados.

Desde la época colonial la loza Sayulense era de fama regional, misma que alcanzó su cúspide a mediados del al ser descubierto por el rumbo de Agua Zarca un yacimiento de barro con cualidades excepcionales que fueron aprovechadas por un artesano mestizo llamado Epigmenio Vargas, quien siguiendo la técnica de la mayólica poblana, logró dar esmaltados más gruesos, su barro amarillento y su acabado menos perfecto le dieron un gran prestigio. Era un artesano celoso de que alguien pudiera fabricar cosa semejante, por lo que su técnica murió con él en 1904. La apertura comercial instaurada por el gobierno Porfirista trajo la competencia de productos extranjeros lo que hizo imposible la sobrevivencia de éste y muchos talleres artesanales e industrias de la región.