Villarino de los Aires es un municipio y localidad española de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se integra dentro de la comarca de Vitigudino y la subcomarca de La Ribera (Las Arribes). Pertenece al partido judicial de Vitigudino.
En algunas ocasiones se le referencia como «la puerta de Las Arribes». Además del propio Villarino, su término municipal está formado por los núcleos de población de Cabeza de Framontanos, Las Cañadas, La Zarza de Don Beltrán y los barrios de La Rachita y Santa Catalina, ocupa una superficie total de 102,64 km² y según el padrón municipal elaborado por el INE en , cuenta con una población de habitantes. Parte de su territorio se sitúa dentro del parque natural de Arribes del Duero, espacio natural protegido de gran valor ambiental y turístico.
Geografía miniatura|Travesía miniatura|Cabeza de Framontanos
Villarino de los Aires se encuentra situado en el noroeste salmantino. Hace frontera con Portugal. Dista 85 km de Salamanca capital. Se integra dentro de la comarca de La Ribera. Pertenece a la Mancomunidad Arribes del Duero y al partido judicial de Vitigudino. En su término municipal están integradas las localidades de Cabeza de Framontanos y Villarino de los Aires.
Su término municipal se encuentra dentro del parque natural de Arribes del Duero, un espacio natural protegido de gran atractivo turístico.
Núcleos de población
El término municipal de Villarino está formado por la localidad de Villarino de los Aires, donde se sitúa el Ayuntamiento, además de por los barrios de La Rachita y Santa Catalina, así como por los núcleos de población anejos de Cabeza de Framontanos, Las Cañadas y La Zarza de Don Beltrán, que se sitúan ya en la penillanura de la Tierra de Vitigudino, subcomarca de La Ramajería.
El núcleo de población de Villarino de los Aires cuenta con dos zonas diferenciadas, los poblados de «La Rachita» y «Santa Catalina». El primero fue construido debido a la necesidad de albergar a toda la plantilla de Iberduero, la actual Iberdrola, que se trasladó al municipio para trabajar en la central hidroeléctrica y en las oficinas que una vez hubo allí. El segundo se generó en torno a los barracones en los que vivían los obreros que construyeron la central. La escarpada topografía ayuda a diferenciar las distintas zonas del municipio.
Cabeza de Framontanos es una localidad de algo menos de 100 habitantes situada a 8 km al sur de Villarino. Fue un municipio independiente hasta el año 1974, momento en el que se anexiona a Villarino fundamentalmente debido a la falta de medios económicos para prestar los servicios mínimos obligatorios. Ahora no posee ayuntamiento pero sigue manteniendo por ejemplo sus propias fiestas patronales en San Juan.
La Zarza de Don Beltrán fue en su día un pequeño poblado de jornaleros perteneciente al término municipal de Cabeza de Framontanos. Hoy en día abandonado se trata de una finca particular, con una única casa reformada y acondicionada como vivienda y su iglesia medio derruida. Aunque antiguamente existía un camino desde La Cabeza, hoy se accede por la zona de Ahigal de Villarino, a través de la SA-315.
Símbolos
izquierda|120px|Representación heráldica del blasón aprobado
Escudo
El escudo heráldico que representa al municipio fue aprobado el 18 de febrero de 1994 con el siguiente blasón:
Bandera
El ayuntamiento no ha adoptado aún una bandera para el municipio.
Historia miniatura|Mapa del año 1666 en el que aparece Villarino
La Reconquista de la zona, hasta entonces bajo dominio musulmán, la realiza el Reino de León, que surge a partir del Reino de Asturias de Don Pelayo y del que luego se subdividirían o desgajarían el Condado de Castilla, el Reino de Galicia y el Reino de Portugal. La repoblación de las tierras conquistadas llevada a cabo por los reyes leoneses planteó una disposición muy distinta de la actual, basando su desarrollo en el modelo repoblador gallego, que consistía en disponer muchas aldeas de pequeño tamaño y muy próximas entre sí, esquema que a la larga hizo insostenibles económicamente a muchas de ellas. En documentos de 1265 están registradas «Simirera», «Aveto» o «Robredo de las Casas» (posteriormente «Robredo de Santo Domingo»). En los siglos y existieron con parroquia propia las de «Quadrilleros» (en Corporario de la Ribera), la de «Alcornocal» (próxima al Teso Alcornoque de Aldeadávila) y la de «La Revilla de Aldeadávila», que fueron abandonadas hacia los siglos y . Finalmente perduraron hasta el siglo las de «La Verde» (o «Santa Marina») y la de «Robredo de Santo Domingo». Gracias a los esfuerzos de vecinos de pueblos como Aldeadávila de la Ribera y La Zarza de Pumareda se están empezando a rescatar restos medievales de tumbas y ermitas.
La historia nos cuenta que Villarino, al igual que el resto de localidades salmantinas fronterizas con Portugal y ribereñas del Duero, perteneció al concejo de Ledesma durante la Edad Media, habiendo sido representado por sus señores medievales o de realengo en las Cortes del Reino de León de 1188, consideradas la cuna del parlamentarismo a nivel mundial.
miniatura|Detalle del mapa A new & accurate map of Spain and Portugal, realizado en 1780 por Eman Bowen, en el que puede observarse Villarino miniatura|Detalle del mapa A new map of the kingdoms of Spain and Portugal with their principal divisions, publicado en 1794 por Laurie y Whittle, en el que puede observarse Villarino
Con la muerte de Alfonso IX de León en 1230, su hijo Fernando III el Santo, quien ya era rey de Castilla, hereda el Reino de León, pero mantiene sus propias estructuras durante la Edad Moderna, conservando tanto sus instituciones como sus características de organización territorial, lo que se reflejará en la cartografía de los siglos , y . Coincidiendo con el Tratado de Alcañices (1297), se indica que el concejo de Ledesma pertenecía al Señorío del infante Pedro. Posteriormente, en documentos de la celebración de las Cortes de Castilla y León el 22 de julio de 1315 en Burgos, se nos dice que los procuradores de Ledesma piden que sean restituidas a su concejo, con todos sus derechos, las aldeas de Dieza -Mieza de la Ribera-, Aldea d'Ávila -Aldeadávila de la Ribera-, Darios -Corporario-, Cabeza de Furamontanos -Cabeza de Framontanos-, Penna -Pereña de la Ribera- y Villarino de Arias -Villarino de los Aires-, algo a lo que la regencia del futuro rey Alfonso XI accede. Las Cortes de Valladolid de 1322, ya muerto el infante Pedro, confirman el traslado de la comarca de La Ribera de nuevo al concejo de Ledesma. Estos antiguos textos nos hacen pensar que las aldeas de la zona fueron fortificadas en dicha época, para evitar nuevas ocupaciones portuguesas como las que realizó en 1296 el rey Dionisio I de Portugal, que se adentró hasta Simancas (Valladolid) y se anexionó posteriormente toda la comarca de Ribacoa, hasta entonces perteneciente al Reino de León.
Durante los reinados de Alfonso XI, Pedro I y Enrique II, el territorio de las Arribes del Duero vuelve a señorializarse y a tener sentido militar. Es donado a una sucesión de infantes bastardos y futuras reinas y reyes, entre ellos al infante Fernando Alfonso y a la reina Leonor de Alburquerque que se casa con Fernando I de Aragón en 1393, uniendo su Señorío al de las «cinco villas».
Hacia 1476, el pueblo de Villarino compra a Don Gonzalo de Mercado la mitad del lugar de Trabanca, con lo que Villarino comienza su despegue económico. La segunda mitad del conoce una gran prosperidad en la zona y una redistribución importante de la población, siendo Ledesma, Aldeadávila, Villarino, Pereña, Masueco de la Ribera y Mieza los núcleos más poblados.
Hacia 1500 se crean seis Rodas, en la comarca de La Ribera las de Villarino y Mieza, aunque poco antes de 1534 la de Villarino se subdivide creándose la de Mazuecos -Masueco-. Cada roda tenía derecho a un escribano de número para celebrar escrituras públicas. En el desarrollo económico de esta época tuvieron mucho que ver la exención de impuestos dictada por Enrique IV en 1465 y el retorno de judíos conversos portugueses a partir de 1530, que potenciaron y desarrollaron el comercio de tejidos y los estancos de determinados productos. Hacia 1600 se constituye un Señorío en la zona, que por donación real ostenta Alfonso Fernández de Villarino, que lo transmite a su hijo Gonzalo y posteriormente al explorador del Perú Martín de Ledesma Valderrama. Entre sus lugares y sus términos figuraban Mazuelos -Masueco-, Aldea Dávila -Aldeadávila-, Corpario -Corporario-, La Vídola, Fuentes, Villasbonas -Villasbuenas-, La Badina, Villamuerto -Villarmuerto-, Grandes, Grandenos y Herbalejos, entre otros. La intervención urbanística de Martín de Ledesma en Villarino fue muy importante hacia 1624 «e lo que compré de Gonzalo Fernández, fijo de Alfonso Fernández de Villarino, en el dicho lugar de Villarino, la mitad del lugar que yo fice nuevo dentro en el corral de las mismas casas del dicho lugar de Villarino».
Con la división territorial de España de 1833 en la que se crean las actuales provincias, Villarino queda encuadrado dentro de la Región Leonesa, formada por las provincias de León, Zamora y Salamanca, de carácter meramente clasificatorio, sin operatividad administrativa, que a grandes rasgos vendría a recoger la antigua demarcación del Reino de León (sin Galicia ni Asturias).
A mediados del el lugar tenía contabilizada una población de 1677 habitantes. Aparece descrito en el decimosexto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
miniatura|Arquitectura tradicional riberana en Villarino de los Aires (1959)
La plaga de filoxera que atacó los viñedos de Villarino en torno a 1890 produjo un importante movimiento de emigración desde la localidad hacia la isla de Cuba, fundándose en 1919 el «Club Villarino» de La Habana como lugar de encuentro para los inmigrantes de esta localidad, en el que mantuvieron vivas su vínculo y su cultura, centro que pervive hasta la actualidad.
Finalmente, en 1974 el término municipal de Villarino se vio ampliado, al integrarse en él la localidad de Cabeza de Framontanos.Decreto 3587/1974, de 20 de diciembre, por el que se aprueba la Incorporación del Municipio de Cabeza de Framontanos al de Villarino, de la provincia de Salamanca
Las armas
En torno al año 1896 está documentada en Villarino la tenencia de armas por parte de los jóvenes de la localidad, tanto armas blancas como armas de fuego. Todas las noches al atardecer se realizaba la «descarga de armas», rito en el que, al más puro estilo del lejano oeste, los jóvenes se reunían en un ambiente revanchista para ajustar cuentas, cosa que, ante la pasividad de las autoridades, conllevaba la muerte de varios mozos a manos de otros de la misma localidad o de otras como Aldeadávila de la Ribera, con los que existía cierta rivalidad, y que todavía hoy existe, sin pasar de la mera broma. Fue por acción de los padres jesuítas, especialmente por obra del padre Conde, que esta afición dejó de producirse, ya que este en sus misiones por la zona, al percatarse de la barbarie, realizó una conferencia que caló tan hondo en los jóvenes del municipio que, tras escucharle durante media hora, se dice que desfilaron en procesión ante la imagen del corazón de Jesús, cantando el «Corazón Santo», hacia la ermita del Humilladero, donde depositaron pistolas, cuchillos, revólveres, puñales, navajas y otras armas. Como recuerdo de este acto se colocó en la iglesia del pueblo un gran corazón de 2 metros de altura, cubierto en toda su extensión con las armas que los mozos entregaron y pudiendo leer a sus pies un letrero que dice «Los mozos de Villarino entregan sus armas al Sagrado Corazón de Jesús».
Demografía Villarino de los Aires cuenta con una población de .