Antillean University (en español: Universidad de las Antillas) es una universidad privada Adventista del Séptimo Día en Mayagüez, Puerto Rico. Es parte del sistema educativo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, el segundo sistema escolar cristiano más grande del mundo.

La universidad surgió desde la fusión de dos instituciones educativas en Puerto Rico y Cuba: el Colegio Adventista Puertorriqueño (CAP) establecido en 1957 (cuando se trasladó a una nueva escuela residencial en Mayagüez el nivel secundario del "Puerto Rico Adventist Academy"Hoy la Academia Adventista Metropolitana en Río Piedras, Puerto Rico. fundado originalmente en 1946 en Santurce como la primera escuela completa primaria y secundaria de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Puerto Rico), y el Colegio de las Antillas que fue movido a Puerto Rico a raíz de la Revolución Cubana. En mayo de 1961 el Colegio Adventista Puertorriqueño recibió autorización para ofrecer los programas a nivel universitario que se habían ofrecido en el Colegio de las Antillas en Santa Clara, Cuba. En septiembre de 1961 se cambia al nombre de Colegio Antillano de Puerto Rico y en marzo de 1962, el nombre le fue cambiado por el de Antillean College (AC). El 18 de agosto de 1989, el Consejo de Educación Superior de Puerto Rico le autorizó el nuevo nombre de Universidad Adventista de las Antillas acreditando sus programas de educación subgraduada al nivel de bachillerato universitario. Desde el 18 de noviembre del 2021 la Universidad Adventista de las Antillas pasó a llamarse Antillean University.

La universidad es patrocinada y pertenece a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, y está ubicada dentro de 284 acres (1.1 km²) de tierra montañosa con una vista del Océano Atlántico. La UAA ofrece estudios subgraduados en artes y ciencias, y estudios graduados en artes.

Historia hasta 1961 La Universidad Adventista de las Antillas tiene sus raíces en la Cuba de inicios de los 1900s. Después de un primer intento de instituto educativo en 1911 en la Provincia de Pinar del Río, la primera escuela adventista secundaria cubana fue establecida en 1923 como el "Colegio Adventista Industrial" en Bartle, Oriente, Cuba. En 1937 se le cambia el nombre a "Colegio de las Antillas" y para 1939, la División Interamericana de los Adventistas del Séptimo Día decidió mover el campus desde Bartle, Provincia de Oriente a Santa Clara y mejorar la institución al nivel de instituto vocacional (colegio de dos años o junior college). En 1956 la Conferencia General (General Conference) le autoriza la otorgación de licenciaturas (colegio de cuatro años) en Teología y Educación Primaria. En aquel entonces, fue la única institución educativa en la Unión Antillana que ofreció cursos de nivel secundario y luego universitario en Español sobre los grados de primaria. Para ese tiempo, la Unión Antillana de los Adventistas del Séptimo Día incluía a las Bahamas, Cuba, Puerto Rico, Haití, y Jamaica.

Fundación y Desarrollo del Colegio Adventista Puertorriqueño El sueño del liderato de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Puerto Rico era tener una academia secundaria con internado y que pudiera ser el preámbulo de un centro educativo para preparar obreros para la isla. El 14 de julio de 1955 la Junta Directiva de la Asociación Puertorriqueña acordó vender una finca que tenían en el Sector Juan Martín del Bo. Yahuecas en Fajardo. El producto de la venta se utilizaría para comprar un sitio apropiado para edificar un colegio en Puerto Rico. Pocos meses más tarde se informó haber encontrado unos terrenos en Lajas y se solicitó permiso a la Unión Antillana para comprarlo.

En diciembre de 1956, la Junta nombra una comisión para estudiar la compra de la finca para el proyectado Colegio. La integraron: Donovan Olson, Juan Rodríguez, Raúl Villanueva, Víctor Díaz Castro, B. L. Jacobs, C. L. Powers, y R. W. Prince. Para marzo de 1957 ya tenían un informe de la Junta. La decisión fue comprar una finca en Mayagüez por $36, 212.00. El cambio de ubicación de Lajas a Mayagüez se debió al interés del Dr. William C. Dunscombe de que esta institución estuviera cerca del Hospital Bella Vista para que de esa forma, los estudiantes pudieran trabajar allí y pagarse sus estudios.

Pocos días más tarde se firmaba la escritura, ante el Lic. Ildefonso Freyre. Ese día, 5 de abril de 1957, comparecieron los esposos José Concepción López y doña Ramona Gómez, vecinos de Cabo Rojo y, por la Conferencia General de los Adventistas del Séptimo Día, el Pastor Víctor Díaz Castro, quien era el Secretario-Tesorero de la Asociación Puertorriqueña. La compra inicial fue de 245 cuerdas, que incluía siembras de café, árboles frutales y guineos, una casa de madera cubierta de zinc, dedicada a la vivienda. Esta finca se conocía como “Hacienda La Rosita”. Más tarde se adquirió otro terreno perteneciente a la familia Olán, hasta llegar a 280 cuerdas.

El sueño de tener una escuela secundaria adventista con internado en Puerto Rico comenzaba a hacerse realidad. El 10 de abril de 1957 la Junta de la Asociación tomó la decisión de eliminar los grados de 7.º a 12.º en la Academia Metropolitana de Santurce, con el propósito de que se trasladaran a la nueva institución en Mayagüez. El Profesor Olson fue relevado de la dirección de la Academia Metropolitana para que se dedicara a buscar fondos, reclutar alumnos y trabajar en el desarrollo de la planta física del nuevo colegio. También empezaron a reclutar a los maestros. El Prof. Fernando Cardona, que enseñaba Ciencias y Matemáticas en Santurce, pasó a Mayagüez. También llamaron al Pastor Wesley Taylor y su esposa Jesse, para la enseñanza de Biblia y de inglés. Franco Vega fue invitado a ser preceptor y maestro de Historia, mientras su esposa ayudaba en la cocina y la lavandería. La esposa de Olson estaría encargada de la cocina. Gerardo Barón se encargaría del trabajo en la finca. Más tarde se les unió el Prof. Gilberto B. Harper como Tesorero. En ese primer grupo de obreros también se reclutó a la experimentada directora de la Academia de Aguadilla, Elercia Jorge de Pérez, para enseñar Español y dirigir el coro.

Pronto se iniciaron los trabajos para acomodar a los alumnos. Se invitó a los miembros de las iglesias de Puerto Rico para que dieran una ofrenda especial para este proyecto. La Finca La Rosita tenía una casa de madera en donde se hospedaba la familia Olson, junto con las muchachas. Lo primero que se hizo fue levantar dos edificios de madera, zinc y alambre. El primero sería el dormitorio para los varones, mientras que el otro serviría para clases, comedor y sitio de culto. Los demás empleados vivían en casas cercanas al Colegio. Fueron inicios muy difíciles, pero alumnos y profesores los emprendieron con entusiasmo.

Por fin llegó el día de iniciar las clases en el Colegio Adventista Puertorriqueño en septiembre de 1957, con 74 alumnos, repartidos de la siguiente manera: nueve en 7.º, diez en 8.º, trece en 9.º, dieciséis en 10.º, nueve en 11.º y cuatro en 12.º. Llegaron estudiantes de diferentes pueblos de Puerto Rico. Desde San Sebastián llegó el joven Héctor Hernández, motivado por el Pastor Fernando Cardona. Fue el octavo en llegar y, enseguida, se unió en el trabajo de la construcción de los edificios de madera. Entre los que llegaron desde la Academia Metropolitana de Santurce, se encuentran Santiago Rodríguez y Modesto Urdaz, hijo, quien se convirtió en el primer presidente de la Clase Graduanda. A pesar de las limitaciones, los estudiantes se gozaban de esta nueva experiencia. A principios de enero de 1958 fue organizada la Iglesia del Colegio Adventista Puertorriqueño, con los profesores, estudiantes y representantes de la Asociación Puertorriqueña.

Gracias a la cooperación de las iglesias de Puerto Rico, se consiguieron los fondos para iniciar la construcción en el tope de la primera montaña. La primera obra fue la casa del director, que en un momento dado llegó a acomodar a cincuenta personas. Además de los Olson, que eran seis, se acomodaron profesores Harper y Lund con sus familias; además de 35 señoritas en camas de tres niveles. Luego de la casa del director, se edificó el dormitorio de señoritas, durante la segunda mitad del año 1958, a un costo estimado de $40,000. En marzo de 1959 se construyó el primer puente sobre el Río Yagüez y se pavimentó el camino hacia la cima de la montaña, gracias a donativos recibidos de la Asociación Puertorriqueña, del doctor Dunscombe, y de don Luis A. Ferré, entre otros amigos de la institución.

Al terminar la construcción del edificio de administración y sus aulas escolares en 1959 (hoy Edificio Central), se aprovechó para organizar algunas empresas del Colegio en los antiguos edificios de madera. Se comenzó la imprenta, con dos prensas, que pasó a ocupar el lugar de la cocina. La imprenta se inició al comprarle al pastor Víctor Díaz Castro un equipo de imprenta por $600, aportados por la Asociación. Meses más tarde, se pasó una invitación al joven Pepito Hernández, quien estudiaba en el Colegio de las Antillas en Cuba, para que terminara su secundaria en Puerto Rico, mientras dirigía la imprenta.

El pastor Juan Rodríguez regresó a su posición como Director de Jóvenes al ser nombrado Gilberto B. Harper como nuevo director del Colegio. El pastor Eliezer Meléndez fue nombrado para ser el preceptor del Colegio. A principios de 1960 había cincuenta jóvenes que vivían todavía en el edificio de abajo, por lo cual los directivos acordaron iniciar la construcción del dormitorio de varones. Una parte de la Ofrenda del Decimotercer Sábado en el último trimestre de ese año fue destinada a ese propósito. Mientras tanto, los salones de clases sirvieron para hacer cuatro apartamentos para alumnos casados. Nuevos salones y laboratorios se levantaron contiguo a las oficinas administrativas.

Al iniciarse el año escolar de 1960-61 se matricularon 120 alumnos en el CAP. El progreso era evidente. Había un desarrollo continuo de la planta física y académica. La administración de la Asociación, así como las iglesias de Puerto Rico apoyaban con sus ofrendas a su Colegio. La visión era de tener, en algún momento, la enseñanza de nivel universitario, lo que eventualmente se haría realidad con el posterior traslado del Colegio de las Antillas desde Cuba a las facilidades del CAP en Mayagüez.

Luego de 28 años ininterrumpidos de haber operado el programa de Escuela Secundaria que se había iniciado en 1957 en el campus del Colegio Adventista Puertorriqueño (CAP), la Asociación Adventista del Oeste inauguró las nuevas facilidades para los grados secundarios en la Academia Adventista del Oeste, contiguas a sus oficinas en el Barrio El Maní de Mayagüez, el 8 de septiembre de 1985. Se concluía así la presencia de la Escuela Secundaria en los terrenos del ahora Antillean College.

La Batalla de Santa Clara La batalla decisiva de la Revolución Cubana en Santa Clara en diciembre de 1958, tuvo lugar a pocas millas del Colegio de las Antillas. Walter J. Brown, entonces presidente del colegio, proporcionó un relato como testigo presencial para el Review and Herald (la principal revista de los Adventistas del Séptimo Día). La batalla tuvo lugar en los últimos días de diciembre de 1958. Los bombardeos habían destruido las rutas de transporte causando que doscientos alumnos del Colegio Antillano permanecieran dentro del campus durante la temporada navideña. Enfrente al otro lado de la Carretera Central estaba la Universidad Central de Las Villas.