Así como en otros países de Hispanoamérica, tras la llegada del modernismo a México, una corriente artística europea, existieron diferentes manifestaciones del modernismo en el resto de las artes, arquitectura, la pintura, la escultura o la música. En México esta corriente artística se manifestó durante el imperio de Maximiliano de Habsburgo (1864-1867), durante la presidencia de Porfirio Díaz se potenció (1879-1910). Pero la estética extranjera influyo por los modelos implantados de la corte europea de Maximiliano, las invasiones francesas de 1838 y 1861, la ocupación americana de 1847, y alas migraciones de la primera mitad del .
Este estilo proveniente de Francia y Bélgica, y otros países europeos influyeron en México y jugaron un papel cultural en las décadas de 1890-1910 y poco se conoce sobre esta corriente por la dificultad de sus antecedentes como el mobiliario y obras arquitectónicas realizadas en ese periodo. Muchos autores denominan esta versión mexicana como Nuevo Estilo por las influencias francesas, italianas, inglesas o alemanas. Su influencia se baso por la búsqueda de la modernidad en la época, un estilo nuevo que se diferenciara de lo cotidiano por lo que en las revistas se publicaron imágenes y textos con esta estética. Durante el gobierno de Maximiliano se saturo de decoraciones europeas, en la Ciudad de México se trazaron paseos concebidos a la imagen francesa y la evolución que presentaba era semejante a la de Europa.
Referencias
de Mattos Alvarez, M. D. (2002). Del art nouveau al art deco. Casa del Tiempo, 46, 53. Lagunes, S. S. (2013). El'art nouveau'en la imagen urbana de la ciudad de México. Akros: Revista de Patrimonio, (12), 53-59.
Categoría:Art nouveau en México