miniaturadeimagen|300x300px|Un bulldozer blindado Caterpillar D9 del ejército israelí destruye una casa durante la Segunda Intifada (2000–2005) La demolición de viviendas es uno de los métodos utilizados por el ejército israelí en Jerusalén Este, Cisjordania y la Franja de Gaza para lidiar con la insurgencia palestina y para limitar el crecimiento demográfico de la población palestina en el contexto del conflicto palestino-israelí. Se calcula que, durante la guerra árabe-israelí de 1948 y la consiguiente expulsión o huida de la población palestina de sus hogares, el Estado de Israel demolió unas viviendas palestinas, incluidos unos 530 pueblos y barrios destruidos en su totalidad. Desde la ocupación de los territorios palestinos tras la Guerra de los Seis Días en 1967 hasta 2019, Israel ha demolido unas viviendas y otras estructuras palestinas en Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza, y otros miles de viviendas han sido demolidas dentro del propio Israel. En 2024 se batió el récord de viviendas palestinas demolidas en Cisjordania, casi doblando la cifra de años anteriores, con un total de 1779 demoliciones entre el 1 de noviembre de 2023 y el 31 de octubre de 2024, así como en Jerusalén Este, donde se demolieron 181 viviendas de palestinos. Sin lugar a dudas, la mayor operación de demolición de viviendas llevada a cabo en el conflicto está teniendo lugar durante la guerra de Gaza, en la que el ejército israelí ha destruido por completo o ha demolido el 70% de las viviendas de la Franja, más de 160.000 estructuras.

El objetivo de la demolición de viviendas puede ser la aplicación de las normas y regulaciones de construcción, que en la Palestina ocupada están impuestas por el ejército israelí. Otras justificaciones para la demolición de viviendas son la contrainsurgencia o las medidas de seguridad para impedir o detener acciones de los milicianos palestinos. La justificación de que sirve como una potente medida disuasoria contra el terrorismoHouse demolitions as punishment B'Tselem - The Israeli Information Center for Human Rights in the Occupied Territories y que ha hecho descender significativamente los ataques terroristas palestinosEfraim Benmelech, Claude Berrebi y Esteban F. Klor, 'Counter-Suicide-Terrorism: Evidence from House Demolitions,' en The Journal of Politics, vol. 77, no. 1 (Enero de 2015), pp. 27–43.Ludovica Iaccino, ['Israel's punitive demolition of Palestinian terrorist houses 'decreases suicide attacks','] International Business Times, 10 de diciembre de 2014.Según el estudio "Counter-Suicide-Terrorism: Evidence from House Demolitions," demoler los hogares de las familias de los terroristas palestinos supone "un inmediato y significativo descenso del número de ataques suicidas". se enfrenta a argumentos en contra, algunos de los cuales provienen del propio ejército israelí, que afirman que la medida no ha demostrado una efectividad disuasoria y que en realidad es contraproducente.Avi Kober,Israel's Wars of Attrition:Attrition Chanllenges to DSemocratic States Routledge 2009 p.131.

Tanto la ONU como numerosas organizaciones en favor de los derechos humanos critican las demoliciones de hogares palestinos y las califican de una violación del derecho internacional humanitario. Por ejemplo, Amnistía Internacional afirma que el gobierno israelí está usando la demolición de viviendas como un castigo colectivo hacia los palestinos y como un método para requisar propiedades y permitir así la expansión de los asentamientos israelíes.Según Amnistía Internacional y otras 30 organizaciones humanitarias, la intensificación de las demoliciones de viviendas palestinas en la Zona C de Cisjordania por parte de Israel constituye una grave violación del derecho internacional, denunciando que el plan de reasentamiento forzoso de comunidades beduinas y pastores palestinos podría catalogarse como un crimen de guerra. En 1968, poco después de la ocupación de los territorios palestinos tras la Guerra de los Seis Días, el jurista estadounidense Theodor Meron advirtió al gobierno israelí de que esta práctica contraviene el derecho internacional, y más en concreto las Convenciones de Ginebra.

La demolición de viviendas se ha usado esporádicamente para desmantelar los denominados outposts, es decir, asentamientos israelíes que son ilegales según el derecho internacional y según las propias leyes israelíes. Cabe destacar que esta distinción solo existe en el derecho israelí, dado que todos los asentamientos son ilegales según el derecho internacional, pues suponen una violación del artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra, que prohíbe el traslado de población civil de la potencia ocupante al territorio ocupado. Además, tras su retirada unilateral de la Franja de Gaza en 2005, el gobierno israelí demolió todas las viviendas de sus asentamientos en esta región palestina.

Historia derecha|miniaturadeimagen|Una casa palestina demolida por el ejército israelí (agosto de 2006).|305x305pxLa práctica de demoler viviendas tiene su origen en el Mandato británico de Palestina (1920-1948), durante el que el gobierno británico dio autoridad al comandante militar para confiscar y demoler "cualquier vivienda, edificio o terreno (...) de cuyos habitantes esté convencido de que han cometido (…) cualquier violación contra estas Normas que haya llevado aparejada violencia." Durante la revuelta árabe de Palestina entre 1936 y 1939, el ejército británico demolía con frecuencia hogares de localidades implicadas en actividad rebelde y en ocasiones llegó a destruir aldeas enteras. Unos 2000 hogares árabes palestinos fueron demolidos durante el tiempo que duró la revuelta.Golani, Motti: Palestine Between Politics and Terror, 1945-1947, p. 201 En 1945, las autoridades del Mandato aprobaron las Normas de Defensa (de Emergencia), y la Norma 119 ponía la demolición de hogares a disposición del comandante militar local sin límite o capacidad de apelación. La Norma 119 establecía que:

"119. - (1) Un comandante militar puede ordenar la incautación para el Gobierno de Palestina de cualquier vivienda, estructura o terreno del que tenga motivos para sospechar que cualquier arma de fuego haya sido disparada ilegalmente, o que cualquier bomba, granada o artefacto explosivo o incendiario haya sido arrojado ilegalmente, o de cualquier vivienda, estructura o terreno situado en cualquier zona, ciudad, aldea, barrio o calle de cuyos habitantes o de algunos de cuyos habitantes tenga la certeza de que han cometido, o intentado cometer, o instigado a la comisión de, o colaborado después de la comisión de cualquier ofensa contra las Normas relacionadas con la violencia o la intimidación o con cualquier infracción ante el Tribunal Militar"

Frente a la insurgencia judía contra los británicos en los años cuarenta, las autoridades británicas tan solo emplearon esta medida en una ocasión. En agosto de 1947, ante el fracaso a la hora de aplastar la insurgencia judía, el ejército británico recibió permiso del Alto Comisariado para derribar viviendas judías. Poco después se demolió una casa judía en el barrio jerosolimitano de Givat Shaul en la que se habían encontrado armas durante una redada rutinaria.Hoffman, Bruce: Anonymous Soldiers (2015)

En 1968, después de que Israel ocupase Cisjordania y la Franja de Gaza, Theodor Meron, asesor legal del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, informó mediante un memorándum secreto a la oficina del primer ministro de que la demolición de viviendas, incluso las de sospechosos de terrorismo, supone una violación del Cuarto Convenio de Ginebra de 1949 en lo referente a la protección de civiles en tiempos de guerra. Aplicar estas medidas como si supusiesen una continuidad con las normas de emergencia del Mandato británico podría ser útil desde el punto de vista de la hasbará (propaganda) pero era "poco convincente desde un punto de vista legal". La opinión de Theodor Meron fue ignorada. Según el periodista estadounidense Gershom Gorenberg, casi todos los académicos de derecho internacional comparten este punto de vista, incluidos importantes expertos israelíes.

La práctica de demoler viviendas palestinas comenzó tan solo dos días después de la conquista israelí de la ciudad vieja de Jerusalén en 1967 y, más en concreto, del barrio marroquí, adyacente al Muro de las Lamentaciones. Una de las primeras medidas adoptadas, carente de autorización legal, fue el desahucio de 650 palestinos de sus hogares en el corazón de Jerusalén y la demolición de sus hogares y santuarios para dejar hueco para la construcción de una plaza.

Antes de la Primera Intifada (1987-1993) la demolición de hogares se aplicaba solamente en circunstancias excepcionales, pero durante esta revuelta se volvió una práctica habitual, ya que dejó de requerir la aprobación del Ministro de Defensa para quedar a la discreción de los comandantes regionales. Israel voló 103 viviendas en 1987, y al año siguiente la cifra se disparó hasta las 423. Se demolieron 510 viviendas palestinas de hombres supuestamente implicados en o condenados por delitos relacionados con la seguridad de Israel, o bien porque se acusó a las casas de servir como pantallas para acciones hostiles contra el ejército israelí o los colonos. Otras 110 fueron bombardeadas bajo la suposición de que se encontraban hombres armados en su interior, y otras 1497 fueron demolidas por carecer de permisos de construcción israelíes, dejando a unos niños sin hogar. En una carta oficial de 1987, las autoridades británicas aclararon que la legislación que regula las demoliciones de hogares había sido revocada en 1948.En una carta de 1987, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico declaró que "a la vista de la Palestine (Revocations) Order in Council 1948 (S.I. 1948/1004, at 1350-51), la Palestine (Defense) Order in Council 1937 y las Regulaciones de Defensa de 1945 realizadas bajo esta, en lo concerniente a la ley inglesa, ya no están en vigor." Véase Emma Playfair, "Demolition and Sealing of Houses as a Punitive Measure in the Israeli-Occupied West Bank," Al Haq, 33, abril de 1987. Pese a ello, la revocación no fue publicada en el Palestine Gazette, lo que era necesario en aquel tiempo, e Israel todavía mantiene la polémica política de demoliciones militares punitivas de hogares bajo la orden británica DER 119 DE 1945.