Redes de confianza cero (del inglés zero trust network, ZTN ), en el marco de la Tecnología de la Información (TI) describe un enfoque de diseño e implementación de redes TI. A grandes rasgos, la cero confianza consiste en que los dispositivos conectados, como computadores o teléfonos inteligentes, no deben ser considerados confiables, independientemente de que estos estén vinculados y verificados desde una red corporativa. Este modelo exige una estricta verificación de autenticidad para cada persona y dispositivo que intente acceder a recursos de una red privada, independientemente desde donde este o estos, se intenten conectar.

En la mayoría de entornos empresariales, las redes corporativas consisten en la suma de varios segmentos de red interconectados, infraestructura y servicios basados en la nube, conexiones a ambientes remotos, y cada vez a más conexiones no convencionales TI, como a los dispositivos IoT. El enfoque tradicional de dispositivos confiables dentro de un perímetro corporativo, o de dispositivos conectados mediante una VPN, cobra menos sentido en ambientes tan altamente distribuidos y variados. Mientras que, por otro lado, el enfoque de cero confianza promueve la mutua autenticación, incluyendo la verificación de identidad e integridad de los dispositivos, independientemente de la ubicación, y garantizando el acceso a las aplicaciones y servicios estribando en la confianza de la identidad del dispositivo, en combinación con la autenticación del usuario. .

El modelo Zero Trust se basa en el principio de “nunca confiar, siempre verificar”, por lo que ningún usuario o dispositivo recibe acceso automático a los recursos de una red, incluso si se encuentra dentro de la infraestructura interna. Este enfoque busca reducir riesgos mediante autenticación continua, control de accesos, y monitoreo constante de las conexiones y actividades dentro de la organización.

En entornos empresariales modernos, Zero Trust suele implementarse mediante autenticación multifactor, segmentación de redes y verificación continua de identidad. Esto permite limitar el acceso únicamente a los recursos necesarios para cada usuario o servicio, reduciendo así la posibilidad de accesos no autorizados o movimientos laterales dentro de la red.

El crecimiento de los servicios en la nube y del trabajo remoto ha impulsado la adopción del modelo Zero Trust, debido a que las organizaciones ya no dependen exclusivamente de perímetros de red tradicionales para proteger la información. Este modelo también puede aplicarse en sistemas distribuidos y plataformas de almacenamiento cifrado, donde cada solicitud de acceso debe validarse independientemente del origen de la conexión.

Referencias

Categoría:Tecnologías de la información