Tomás José de Epalza y Zubaran (Bilbao, 1798 – Bilbao, 22 de abril de 1873) fue un comerciante, empresario, banquero y político español. Perteneciente a una familia vinculada al comercio y las finanzas de Bilbao, desarrolló una intensa actividad económica durante la primera mitad del y formó parte de la burguesía liberal fuerista que impulsó la modernización económica de Vizcaya.
Tras una etapa en Cuba, donde acumuló una importante fortuna, regresó a Bilbao y participó en diversas iniciativas empresariales y financieras. Fue accionista, secretario y tesorero de la fábrica de Santa Ana de Bolueta, intervino en proyectos ferroviarios como las líneas Madrid-Irún y Tudela-Bilbao, ejerció como vicecónsul de Brasil en Bilbao y desarrolló actividades bancarias tanto a través del establecimiento familiar como mediante su participación en la fundación del Banco de Bilbao en 1857.
Compaginó su actividad empresarial con la vida pública. Fue regidor del Ayuntamiento de Bilbao, miembro de la Diputación Provincial Provisional y candidato en varias ocasiones a diputado a Cortes, resultando elegido diputado suplente en 1843. Tras su fallecimiento, su patrimonio pasó a su viuda, Casilda Iturrizar, quien dedicó una parte significativa de su fortuna a obras benéficas y filantrópicas en Bilbao.
Biografía
Orígenes y primeros años Tomás José de Epalza y Zubaran nació en Bilbao en 1798. Era hijo de José Antonio de Epalza Santa Cruz, natural de Orozco y nacido en 1765, y de Joaquina Rufina Zubaran Maruri. Pertenecía a una familia dedicada al comercio y a las actividades financieras, ya que los Epalza, asociados con Manuel Artiñano, habían desarrollado desde el negocios mercantiles y bancarios en Bilbao.
Siendo aún joven, se trasladó a Cuba, donde emprendió diversas actividades comerciales que le permitieron reunir un importante capital. Su estancia en la isla coincidió con un periodo de intensa expansión de los intercambios económicos entre la metrópoli y las colonias españolas de ultramar. La fortuna obtenida durante esos años le proporcionó una sólida posición económica que resultaría determinante para sus posteriores iniciativas empresariales en Vizcaya.
Tras su regreso a Bilbao, se incorporó a la actividad económica de la villa y participó en diversos proyectos comerciales, industriales y financieros que acompañaron la transformación económica experimentada por la sociedad vizcaína durante el .
Actividad empresarial y financiera A su regreso de Cuba, Epalza desarrolló una intensa actividad mercantil y financiera en Bilbao. En 1836 fue nombrado vicecónsul de Brasil en la villa, cargo que desempeñó paralelamente a sus negocios comerciales.
En 1841 participó en la creación de la fábrica de Santa Ana de Bolueta, uno de los primeros grandes proyectos siderúrgicos de Vizcaya. Además de accionista, ejerció como secretario y tesorero de la empresa y formó parte de su órgano de administración.
También estuvo vinculado al desarrollo de las infraestructuras ferroviarias. Integró el consejo asesor encargado de gestionar el proyecto del ferrocarril Madrid-Irún en su ramal hacia Bilbao y fue accionista de la línea Tudela-Bilbao, iniciativas consideradas fundamentales para la integración económica de la villa con el resto de la península.
Su actividad bancaria se desarrolló tanto a través del establecimiento familiar de los Epalza, que representó en Bilbao los intereses del Banco de Isabel II, como mediante operaciones de crédito a comerciantes y empresas locales. Destacó especialmente como uno de los promotores del Banco de Bilbao, entidad fundada en 1857 junto con otros miembros de la burguesía bilbaína.
Diversas fuentes señalan asimismo su participación en iniciativas relacionadas con la creación de instituciones financieras y mercantiles que precedieron al establecimiento de la Bolsa de Bilbao.
Actividad política Epalza compaginó su actividad empresarial con una destacada participación en la vida pública de Bilbao y Vizcaya. Vinculado al liberalismo moderado fuerista, formó parte de la nueva burguesía bilbaína que defendía el mantenimiento del régimen foral al tiempo que promovía la modernización económica del territorio.
Desempeñó el cargo de regidor del Ayuntamiento de Bilbao en 1838 y 1839. En 1838 pasó asimismo a formar parte de la Diputación Provincial Provisional, donde atendió asuntos de contaduría y participó en diversas comisiones relacionadas con las contribuciones de guerra y el suministro de tropas durante la Primera Guerra Carlista. Entre 1839 y 1841 ejerció como regidor primero de la Diputación vizcaína.
También concurrió como candidato a diputado a Cortes en las elecciones de 1836, 1837 y 1839. En febrero de 1843 fue elegido diputado suplente, aunque no llegó a intervenir en el Congreso de los Diputados. Durante su actividad política defendió el respeto a la integridad del régimen foral vasco dentro del marco del liberalismo moderado.
Vida personal Epalza residió durante gran parte de su vida en Bilbao, donde desarrolló sus actividades empresariales y políticas. En 1848 contrajo matrimonio con María Concepción Cándida de Lequerica y Bergareche, perteneciente a una destacada familia de la burguesía bilbaína. Tras enviudar, volvió a casarse el 1 de mayo de 1859, en la parroquia de San Nicolás de Bari de Bilbao, con Casilda Iturrizar y Urquijo (1826-1900).
Ninguno de sus dos matrimonios tuvo descendencia. Epalza falleció en Bilbao el 22 de abril de 1873. Su patrimonio pasó a manos de su viuda, Casilda Iturrizar, quien llegó a figurar entre las personas más acaudaladas de la villa y destinó una parte significativa de su fortuna a iniciativas benéficas y asistenciales.
La figura de Casilda Iturrizar alcanzó posteriormente una notable relevancia en la vida social bilbaína por su actividad filantrópica. Entre otras actuaciones, contribuyó económicamente a instituciones como la Santa Casa de Misericordia y el Hospital de Basurto, consolidando una obra benéfica que prolongó la influencia social del patrimonio heredado de Epalza.
Legado Tomás José de Epalza figura entre los representantes de la burguesía mercantil y financiera que participó en la transformación económica de Bilbao durante el . Su trayectoria estuvo vinculada al comercio ultramarino, a los primeros proyectos industriales vizcaínos, al desarrollo de las infraestructuras ferroviarias y a la consolidación de las actividades bancarias en la villa.
Su participación en la fundación del Banco de Bilbao en 1857 lo situó entre los promotores de una de las principales entidades financieras surgidas en el País Vasco durante el proceso de industrialización. Asimismo, su intervención en iniciativas como la fábrica de Santa Ana de Bolueta y diversos proyectos ferroviarios refleja la creciente implicación de la burguesía bilbaína en la modernización económica de Vizcaya.
Tras su fallecimiento, la fortuna heredada por su viuda, Casilda Iturrizar, contribuyó indirectamente a la financiación de numerosas obras benéficas y asistenciales en Bilbao. La relevancia alcanzada por la labor filantrópica de Iturrizar favoreció que el nombre de la familia Epalza permaneciera vinculado a una parte significativa de la historia social de la ciudad.
Referencias
Categoría:Banqueros de España Categoría:Empresarios del País Vasco Categoría:Nacidos en Bilbao Categoría:Fallecidos en Bilbao Categoría:Fueristas Categoría:Sepultados en el cementerio de Vista Alegre