Estado de emergencia: puntos de dolor y resiliencia en la Ciudad de México, también llamada Estado de emergencia, fue una exposición llevada a cabo entre el 11 de noviembre y el 14 de noviembre del 2018, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Fue un proyecto transdisciplinario y multi-sede coordinado por las artistas Lorena Wolffer en colaboración con la historiadora del arte argentina María Laura Rosa y la teórica estadounidense Jennifer Tyburczy para el Centro Nacional de las Artes y el Centro de Cultura Digital.

Artistas

Lorena Wolffer es una artista y activista que ha profundizado sobre temas relacionados con la violencia de género y la defensa a los derechos humanos, ahondando en el desarrollo colectivo de conocimiento situado. María Laura Rosa es historiadora del arte argentina, especialista en arte contemporáneo que ha estudiado el arte feminista Argentino y profesora del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de la Universidad de Buenos Aires. Finalmente, Jennifer Tyburczy es profesora de estudios feministas de la Universidad de California especialista en teoría de género. Las organizadoras reunieron a artistas, académicas, curadoras, abogadas y activistas quienes trabajaron en torno a las violencias que experimentan las mujeres cis y trans en la Ciudad de México. Por otro lado, las propuestas artísticas crearon plataformas seguras donde víctimas de violencia, familiares y amistades de víctimas de feminicidio pudieron brindar sus testimonios y denunciar la falta de acceso a la justicia que han enfrentado.

Descripción del proyecto

El proyecto busca hacer visible la violencia de género que sufren las mujeres. "La violencia de género es aquella que afecta de una u otra manera a las mujeres, por el mero hecho de ser mujeres. Es atentar contra su integridad, libertad y dignidad. Algunos tipos de la violencia que se ejercen en contra de ellas son física, sexual y/o psicológica" donde el feminicidio es la forma más extrema de violencia ejercida hacia las mujeres. De manera desafortunada, ha existido un creciente número de feminicidios, en 2018 se registraron 3,752 defunciones por homicidio de mujeres, esto significa que en promedio mueren 10 mujeres diariamente a causa de agresiones de género.

Ante la situación de feminicidios ocurridos en la Ciudad de México el proyecto propuso realizar una cartografía de feminicidios y transfeminicidios en la Ciudad de México, así como de instancias gubernamentales encargadas de impartir justicia. En aquellos lugares, las participantes podían pegar en espacios públicos estampas circulares rojas sobre las que se leía: “una mujer fue violentada aquí”. Además, se contaba con un mapa de la ciudad en el que las mujeres podían marcar aquellas zonas de la ciudad donde alguna mujer ha sido violentada. Sobre la motivación para llamarle Estado de emergencia Lorena Wolffer dijo:Me alucina como seguimos viviendo muchas veces como si no pasara nada, esta guerra declarada contra las mujeres en donde nuestros cuerpos son desechables, en los que nuestras vidas son dispensables. Para mí es fundamental marcarlo como un estado de emergencia, marcarlo como algo fuera de lo ordinario, como algo anormal.

Estructura de la obra El objetivo para las cuatro locaciones de ciudad donde se llevaron a cabo salas públicas y proyectos artísticos era transformarlos en sitios de memoria, lucha y resiliencia. Estos fueron nombrados puntos:

Punto 1: Puente de Alvarado Punto 2: Ciudad Universitaria Punto 3: Suprema Corte de Justicia de la Nación Punto 4: Procuraduría General de Justicia (ahora Fiscalía General de Justicia)

María Laura Rosa explicó cual fue el resultado de llevar a cabo las actividades en estos puntos: Con ello fuimos subvirtiendo una cartografía dada: recorridos de dolor, silencio e ignorancia pasaron a ser caminos de cambios, que reclaman soberanía sobre nuestrxs  cuerpxs a la vez que exigen una vida digna y plural.Otra dimensión del proyecto fue el ser una reunión para recordar a las mujeres, cis y trans, que han sido asesinadas. Si bien se reconoció a todas las víctimas de feminicidio y transfeminicidio, tres de los eventos fueron en memoria de: Alessa Flores, Paola Ledezma y Lesvy Berlín Rivera Osorio. Sobre estos homenajes, en el catálogo de la obra, Jennifer Tyburczy declaró: tres mujeres que ya no están a causa del continuo manto de impunidad que el Estado mexicano otorga a los hombres. Señaló al patriarcado y a la masculinidad tóxica como las principales causales de los altos niveles de violencia que enfrentan las mujeres en México. Sin embargo, la académica también señaló que recordar las vidas de Alessa, Paola y Lesvy no son sólo relatos aleccionadores, son vidas que deben ser celebradas, que deben ser apreciadas, que deben ser veneradas y honradas.En paralelo se organizaron talleres de defensa personal y seguridad pública, escritorios públicos para ofrecer asesoría gratuita con abogadas con perspectiva de género (las abogadas fueron Sayuri Herrera Román, Araceli Olivos Portugal, Ana Yeli Pérez Garrido y Luz Janet Vázquez González). Estas actividades se llevaron a cabo en el Centro Nacional de las Artes y el Centro de Cultura Digital. Al finalizar se convocó a la Caminata Lésbica por Marielle a la proyección del documental de Rita Moreira (Brasil) en el restaurante y espacio cultural feminista La Gozadera.

El incluir a mujeres de Latinoamérica y Estados Unidos buscaba confirmar que existe una resistencia y respuesta plural más allá de las fronteras.

Punto 1: Puente de Alvarado. En memoria de Alessa Flores y Paola Ledezma El 11 de noviembre de 2019 se llevó a cabo el primer evento de Estado de Emergencia en el punto 1: Puente de Alvarado. Las actividades que se organizaron fueron en memoria de Alessa Flores y Paola Ledezma. La sala pública estuvo integrada por las mexicanas Kenya Cuevas, Jessica Marjane y la estadounidense Alexandra Rodríguez de Ruiz y estuvo moderada por Lorena Wolffer. El proyecto artístico se llamó Anti-cumpleaños a cargo de Lia García (la Novia Sirena) y Natalia Lane.

¿Quiénes fueron Alessa Flores y Paola Ledezma? Alessa Flores (Alessana Flores Méndez) fue víctima de transfeminicidio el 13 de octubre de 2016 en el Hotel Caleta. Alessa era una activista y trabajadora sexual en la Ciudad de México. Fue defensora de los derechos humanos de las personas trans y trabajadoras sexuales; construyó el archivo de videos de crítica social Memorias de una puta, reconocido como un espacio de resistencia. Su transfeminicidio sigue impune y se desconoce el nombre de los responsables.

Paola Ledezma fue una mujer trans y trabajadora sexual. Fue víctima de transfeminicidio el 30 de septiembre de 2016. Se encontraba trabajando cuando un sujeto le disparó desde su automóvil. Él fue detenido y puesto en libertad siete horas después. Kenya Cuevas, quien presenció el hecho, ha trabajado arduamente para que se reconozca el asesinato de Paola como transfeminicidio y denunciar la discriminación que viven por parte de las autoridades y la carencia de protocolos de seguridad para las trabajadoras sexuales y mujeres trans.

Estos son sólo algunos ejemplos de transfobia, una problemática que limita los años de vida de una persona trans porque también influye en su calidad de vida, y el acceso a los derechos educativos, laborales y de salud. En la Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans, se evidencia que el porcentaje de población trans que es expulsada de su hogar antes de los 17 años, es de aproximadamente entre el 44% y 70%. Asimismo, según el Diagnóstico Nacional sobre la Discriminación hacia personas LGBTI en México sólo el 15% de las personas trans no han sufrido discriminación en su trabajo. La mesa discutió sobre esta problemática de la comunidad trans en México que se traduce en alto índices de transfeminicidio como ocurrió con Alessa Flores y Paola Ledezma.

Anti-cumpleaños Anti-cumpleaños fue la acción performática que se llevó a cabo en Puente de Alvarado como parte de las actividades artísticas de Estado de Emergencia. La acción fue organizada por Lia García y Natalia Lane. Lía García es una mujer trans, activista y performancera, cuyos proyectos buscan crear lazos entre su experiencia como transexual y el contexto mexicano. Junto con la activista trans Natalia Lane, Lia García propuso cuatro objetivos primordiales: proponer un espacio pedagógico sobre las violencias a las que están expuestas las mujeres trans, festejar las vidas y la resistencia de las mujeres trans, remembrar a las que han sido víctimas de transfeminicidios y denunciar la transfobia y violencia que se promueve desde el sistema neoliberal, capitalista y fóbico. El performance incluyó lectura de poesía, la celebración con un pastel y la enunciación de testimonios en primera persona por parte de las mujeres trans.

El primer poema que leyó Lía García fue La Calle (fragmento):Hoy la calle vuelve a ser tesitga.

Aquí, la calle vuelve a absorber

la memoria de las nuestras.

Aquí, la calle vuelve a absorber

la memoria de las nuestras.

Las que van de un punto a otro,

las que existen,

las que aún despiertas sueñan,

y las que una y otra vez

siempre volverán porque la calle

siempre será nuestra primera arma.

Ahora, la calle vuelve a sentir el dolor.

La herida punzocortante

que de mi centro a mi garganta,

la digestión.

Hasta la planta de mis pies

llega el asfalto, se entrega,

lo besa, lo recuerda,

porque la calle

siempre fue nuestra.

Nosotras, navegantes del asfalto.

Nuestras grietas nos respaldan

y el tiempo nunca pasa.

Nosotras, aún sintiéndonos vencidas

estamos, están, estoy, estás, están

VIVAS.El siguiente poema, Las perlas de Lía García, estuvo acompañado de un performance durante el que Lía García cubrió a las participantes con perlas. Como su poema lo explica, las perlas son producidas como un mecanismo de defensa frente a alguna amenaza, por tanto, el mensaje era el convertir las amenazas y afrentas contra las mujeres trans en resistencia: Ellas (las mujeres trans), al igual que las perlas, nos recuerdan que el dolor se puede convertir en un símbolo de resistencia: ¡nuestra resistencia!El siguiente texto es un fragmento del poema: El dolor atraviesa la piel y desgarra la memoria. Para hablar del dolor, Sirena, no hay que abrir Las ventanas:

Hay que romper los cristales.

Tienes que saberlo:

Una perla es la memoria de lo que dolió,

Una perla es resultado del dolor.

Una perla tarda diez años en nacer.

Una perla duele y después brilla.

Las perlas son producto del dolor.

Las perlas son cicatrices.

Primera sala pública

Durante la sala pública, Kenya Cuevas compartió su testimonio como testigo de Paola Ledesma. Las demás integrantes de la sala pública se enfocaron en denunciar la violencia a la que están expuestas las mujeres trans a pesar de los avances que han tenido en materia de derechos humanos. Jessica Marjana defendió que la posibilidad de expresar el género no es una cuestión de vanidad sino un derecho humano vinculado al desarrollo de la personalidad: No estamos pidiendo nada que por derecho no nos corresponda.

Punto 2: Ciudad Universitaria. En memoria de Lesvy Berlín El 12 de noviembre de 2019 tuvo lugar el segundo punto en Ciudad Universitaria a poca distancia de la cabina telefónica donde Lesvy Berlín Rivera Osorio fue víctima de feminicidio. La sala pública contó con la participación de Mariana Berlanga Gayón, Tamara Ibarra, Araceli Osorio y María Laura Rosa como moderadora. El proyecto artístico estuvo a cargo de Mónica Mayer. También estuvo presente el padre de Lesvy Berlín: Lesvy Rivera Calderón.

¿Quién fue Lesvy Berlín? Lesvy Berlín Rivera Osorio era estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Sur. El 3 de mayo de 2017 fue víctima de feminicidio a manos de su novio Jorge Luis Hernández González. Murió estrangulada con el cable de una cabina telefónica en Ciudad Universitaria.