La ofensiva de Siniávino (), también conocida como segunda ofensiva de Siniávino, fue una operación militar llevada a cabo en agosto de 1942 por el Ejército Rojo al este de la sitiada ciudad de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial. El Alto Mando soviético planteó la ofensiva con la intención de romper el sitio de Leningrado, que ya duraba casi un año, y establecer una ruta de suministros segura en la orilla sur del lago de Ládoga —en las inmediaciones de la aldea de Siniávino, de donde la ofensiva tomó su nombre—. En el otro bando, el Grupo de Ejércitos Norte alemán planeaba lanzar la operación Nordlicht para capturar la ciudad y unirse a las fuerzas finlandesas desplegadas en el istmo de Carelia. Para ello, los alemanes enviaron grandes refuerzos desde Sebastopol, que acababa de ser capturada en julio de 1942 por las tropas de Erich von Manstein.

El 19 de agosto de 1942 el Frente de Leningrado lanzó la primera parte de la ofensiva, seguida el 27 de agosto por la principal ofensiva del Frente del Vóljov. A partir del 28 de agosto, los alemanes trasladaron sus fuerzas previstas para la operación Nordlicht con el fin de oponerse al avance soviético. Los contraataques alemanes, inicialmente, fracasaron, pero las tropas soviéticas no fueron capaces de continuar su ofensiva. El 21 de septiembre, después de diez días de punto muerto en que ninguno de los dos bandos fue capaz de realizar progresos importantes, el ejército alemán significativamente reforzado lanzó una contraofensiva, y después de cinco días de intensos combates, las fuerzas de la Wehrmacht, se unieron cerca de Gaitolovo y cortaron el saliente formado por la ofensiva soviética. De ese modo se cercó en una bolsa al oeste del río Vóljov a parte del 8.ºEjército y del 2.° Ejército de Choque soviéticos.

El 10 de octubre el frente volvió a su posición anterior a la ofensiva, aunque los combates continuaron hasta el 15, cuando los últimos focos de resistencia soviética fueron destruidos o se retiraron para escapar del cerco alemán. Al final, la ofensiva soviética fue un fracaso, pero infligió grandes pérdidas a las tropas alemanas destacadas para la operación Nordlicht, por lo que esta se tuvo que posponer sine díe. En noviembre, los refuerzos alemanes y otras unidades del Grupo de Ejércitos Norte fueron retirados por el Alto Mando alemán para hacer frente a la operación Urano en los alrededores de Stalingrado, lo que obligó a cancelar definitivamente la operación Nordlicht.

Antecedentes El 21 de julio de 1941, Adolf Hitler visitó en Letonia el cuartel general del mariscal de campo Wilhelm von Leeb, comandante del Grupo de Ejércitos Norte, y le ordenó que Leningrado fuera rápidamente destruida. A finales de julio, Leed se dispuso a rodear la ciudad con los refuerzos del VIIICuerpo Aéreo. Su plan era rebasar por el flanco la línea Luga, un sistema de fortificaciones soviéticas a lo largo del río Luga y conectar con los finlandeses al este de la ciudad.

La ofensiva alemana comenzó el 8 de agosto. El día 13 la Wehrmacht capturó la ciudad de Novgorod y así cortó la carretera principal entre Leningrado y Moscú. Tras rebasar la línea Luga por el sur, los defensores soviéticos debieron retirarse hacia Leningrado. Casi al mismo tiempo, los finlandeses comenzaron la invasión desde el norte y reconquistaron el istmo de Carelia en agosto de 1941. El 25 de agosto los alemanes capturaron Chúdovo, en la principal línea de ferrocarril entre Moscú y Leningrado, y cinco días más tarde tomaron el importante nudo ferroviario de Mga. El 7 de septiembre ocuparon las estratégicas alturas de Siniávino y al día siguiente la 20.ªDivisión Motorizada ocupó Shlisselburg, en la esquina sureste del lago Ládoga, a treinta y siete kilómetros al este de la ciudad, completándose así el cerco de la ciudad. El Oberkommando der Wehrmacht —abreviado como OKW— anunció en un comunicado que «el anillo de hierro alrededor de Leningrado ha sido cerrado».

El 6 de septiembre de 1941, Hitler emitió la directiva del Führer N.º 35, en la que ordenaba que tres cuerpos motorizados y el VIIICuerpo aéreo se pusieran bajo el control del Grupo de Ejércitos Centro para participar en la operación Tifón. Con sus dos divisiones panzer y dos divisiones motorizadas restantes, el Grupo de Ejércitos Norte fue incapaz de hacer progresos en los ataques terrestres. En su lugar comenzaron a bombardear la ciudad con artillería pesada y ataques de la Luftwaffe. El día 12 las bombas alemanas destruyeron el principal almacén de alimentos de la ciudad, hecho que marcaría el comienzo de dos años de hambruna y sufrimiento.

Durante el invierno boreal de 1941 y 1942 la ciudad fue parcialmente abastecida por el «Camino de la Vida», a través del congelado lago Ládoga, lo que permitió a los defensores seguir resistiendo. El 4 de julio de 1942 el 11.ºEjército alemán finalizó el sitio de Sebastopol y tomó la ciudad, por lo que Hitler decidió asignarlo al sitio de Leningrado.

Las fuerzas soviéticas estaban tratando de levantar el sitio para minimizar el daño infligido a la ciudad y la población civil. Las rutas hacia la región a menudo se veían obstaculizadas por ataques aéreos regulares alemanes y finlandeses. Varias pequeñas ofensivas soviéticas se lanzaron en la región en 1942, pero todas fracasaron con abundantes bajas. La última ofensiva, cerca de Liubán, fue un desastre y condujo al cerco y la posterior destrucción de la mayor parte del 2.° Ejército de Choque soviético, al mando del teniente general Andréi Vlásov. Sin embargo, la apertura de una ruta de suministro a Leningrado era absolutamente vital, y los preparativos para una nueva ofensiva comenzaron casi inmediatamente después de la derrota en Liubán.

izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|El general del ejército Kiril Meretskov (a la derecha) y su comisario político Aleksandr Zaporozhets, en el cuartel general del Frente del Vóljov

En julio de 1942, el teniente general de artillería Leonid Góvorov asumió el mando del frente de Leningrado y su primera acción fue reconstituir el 2.° Ejército de Choque. Esto lo consiguió el 14 de julio utilizando como núcleo el 13.ºCuerpo de Caballería, incluidas sus 25.ª, 80.ª y 87.ªdivisiones de caballería, y el mando del nuevo ejército fue asignado al teniente general Nikolái Klykov. A comienzos de julio, la inteligencia militar soviética informó de una gran concentración de tropas del Eje en las regiones de Siniávino y Chúdovo, lo que parecía indicar que el enemigo estaba preparando una ofensiva en dirección a Vóljov. Para frustrar los planes alemanes y allanar su propia ofensiva, Góvorov organizó una serie de ataques limitados a finales de julio y principios de agosto contra las tropas alemanas situadas al sur de Leningrado, pero solo logró ganancias muy modestas a costa de un gran número de bajas, aunque obligaron al 18.ºEjército alemán a desplazar a la zona amenazada un gran número de divisiones de otros frentes más tranquilos.

La cada vez mayor preocupación soviética de una inminente ofensiva alemana contra Leningrado, llevó al Cuartel General del Mando Supremo (o Stavka) a ordenarle a Góvorov y Kiril Meretskov —al mando de los frentes de Leningrado y Vóljov respectivamente— que comenzaran la planificación de una nueva ofensiva, con el objetivo de adelantarse a los alemanes y en la medida de lo posible levantar el sitio de Leningrado. La Stavka escogió como objetivo el saliente alemán de Shlisselburg, Siniávino y Mga, al sur del lago de Ládoga. Dicho saliente tenía solo dieciséis kilómetros de ancho, razón por la cual el Oberkommando des Heeres —o OKH, el Alto Mando del Ejército— denominaba a este sector el «cuello de botella», debido al pronunciado saliente que formaba el frente entre Mga y la orilla meridional del Ládoga. Evacuarlo hubiera significado renunciar al sitio de Leningrado, por lo que Hitler siempre se opuso a toda sugerencia en este sentido.

Preparativos El área al sur del lago Ládoga era una zona densamente boscosa con muchos humedales, especialmente depósitos de turba. El bosque protegía a ambos lados de la observación aérea. Ambos factores obstaculizaban enormemente la movilidad de la artillería y los vehículos en la zona, lo que le daba una ventaja considerable a los defensores alemanes. Las alturas de Siniávino estaban 150 metros sobre el terreno plano circundante, lo que lo convertía en una ubicación clave y un excelente punto de observación para la artillería. Ya que la línea del frente había cambiado muy poco desde el bloqueo en 1941, la Wehrmacht había construido una extensa red de trincheras y obstáculos interconectados, cubiertos por fuegos cruzados de artillería y mortero. Los núcleos defensivos alemanes estaban concentrados en los asentamientos obreros N.º7, 8 y 4 y en las aldeas de Tortolovo y Poreche.

Preparativos alemanes El plan para capturar Leningrado, a principio de septiembre de 1942, estaba contenido en la Directiva del Führer N.º41 del 5 de abril de 1942. Esta enfatizaba que los principales objetivos de la campaña de verano en el frente oriental eran tomar Stalingrado y llegar al Cáucaso.

miniaturadeimagen|250x250px|Situación de la línea del frente el 27 de agosto de 1942, justo antes del inicio de la ofensiva de Siniávino

Además, establecía las prioridades para el Grupo de Ejércitos Norteː «Nos abstendremos de completar el cerco de Leningrado y la captura de Ingermannland (Oranienbaum) hasta el momento en que la situación en las áreas cercadas o la disponiblilidad de fuerzas lo permita».

Es decir, el 18.ºEjército debía destruir las cabezas de puente que el Ejército Rojo mantenía en la orilla occidental del río Vóljov. A continuación, y una vez que la Wehrmacht hubiera alcanzado sus objetivos operacionales en el Cáucaso, el OKH reforzaría el Grupo de Ejércitos Norte con nuevas unidades procedentes del sur de Rusia y capturaría Leningrado, establecería contacto con los finlandeses en el istmo de Carelia y capturaría la cabeza de puente de Oranienbaum, al oeste de Leningrado.

Durante las discusiones con Hitler el 30 de junio de 1942, el comandante del Grupo de Ejércitos Norte, el Generalfeldmarschall Georg von Küchler, le presentó varios planes para llevar a cabo esta directiva. Como resultado de estas discusiones, el OKW comenzó a desplegar la artillería pesada procedente de Sebastopol, incluido el cañón Dora, el mortero gamma de 42 cm y el Mörser Gerät 040, con el fin de utilizarlos para destruir las poderosas defensas soviéticas de la fortaleza de Kronstadt. Esta redistribución se completó el 23 de julio. Ese mismo día, la Directiva N.º45 del Führer ordenó al Grupo de Ejércitos Norte capturar Leningrado a principios de septiembre, en una operación nombrada en clave como Unternehmen Feuerzauber (Operación Fuego Mágico). El ataque sería llevado a cabo por las fuerzas del 11.ºEjército al mando de Erich von Manstein, que en ese momento, estaban disponibles tras la captura de Sebastopol. Además, el OKH envió el poderoso VIII Cuerpo Aéreo para brindar apoyo aéreo a las fuerzas terrestres. El 30 de julio la operación pasó a llamarse Unternehmen Nordlicht (Operación Luz del Norte).