miniaturadeimagen El caballo Gauvin, caballo Gauvain, chevau Gauvin en el dialecto del jura o tcheva Gâvïn en franco-comtés, es un caballo legendario y maléfico propio de la región francesa del Franco Condado y del Macizo del Jura suizo. Es conocido por pasearse a lo largo de las corrientes de agua, por los bosques o los cementerios, e intentar matar a las personas que lo montan, ahogándolos o lanzándolos por un precipicio.
Désiré Monnier recopiló una leyenda relacionada con este caballo en Chamblay, y la publicó en 1854. Es conocido también en Montbarrey, Bans, Augerans, Joux, Dole, el bosque de Chaux, Vernois, el cantón del Jura y el Jura bernés. En Suiza, atraviesa los pueblos en un ruidoso galope y rapta a las muchachas jóvenes. Existen varias leyendas relacionadas con él. Una de ellas lo hace montura del señor medieval Amauri III de Joux. El testimonio de una mujer que decía haberse encontrado con él en el cementerio de Chamblay se comenta y cuenta desde el . Presagio de muerte, el caballo Gauvin parece haber tenido el papel del "coco" para los niños. Siendo tal vez en su origen un duende transformado, reúne en sí mismo a muchos caballos legendarios del Jura. El ilustrador Jean-Louis Thouard lo plasmó en imágenes en 1996.
Etimología y terminología El caballo Gauvin lleva, curiosamente, el mismo nombre que un célebre caballero de la Mesa Redonda, sobrino del rey Arturo.Gaillard et Lesbros 2007, p. 199Delmas 2017 Existen dos formulaciones: la más extendida es «caballo Gauvin» ; en ocasiones, puede aparecer «caballo Gauvain». «Gauvain» puede ser un nombre propio dado al animal. En el Franco Condado, se lo menciona con el nombre de tchevâ Gâvïn en los archivos de las tradiciones populares.Eduard Hoffmann-Krayer et Hanns Bächtold, Archives suisses des traditions populaires, vol. 39-41, 1941, 164 p. (presentación el línea [archivo]), p. 156-157. La formulación caballo Gauvin se da en el dialecto del Jura.Monnier et Vingtrinier 1874, p. 696-697. El origen de este nombre continúa siendo desconocido.
Origen Désiré Monnier propone la hipótesis (1854) de que el caballo Gauvin sea el «el corcel del caballero Gawain, héroe de los buenos tiempos de la caballería en Francia».Monnier 1854, p. 697. No obstante, ve en él «un monstruo al que se recurre de cara a los niños, para impedirles salir a correr por las noches».Louis Pierre François Adolphe Chesnel de la Charbouclais (marqués de), Dictionnaire des superstitions, erreurs, préjugés et traditions populaires, vol. 20 de Troisième et dernière encyclopédie théologique, J.-P. Migne, 1856 (leer en línea [archivo]), p. 199. Según Armand Marquiset (1842), su papel principal es, en efecto, «atemorizar a los niños indisciplinados».Armand Marquiset, Statistique historique de l'arrondissement de Dôle, Charles Deis, 1842 (lire en ligne [archive]), p. 150-151. En 1839, el señor Pallu el mayor, bibliotecario de Chamblay, asegura que el caballo Gauvin se ha inventado para «impedir a los jóvenes salir por la noche».Monnier 1854, p. 698
Descripción y naturaleza Se ha descrito poco al caballo Gauvin, en particular en lo que concierne a su aspecto en la región del Franco Condado. Según la Revue des traditions populaires, su forma se acerca más o menos a la de un caballo.Société des traditions populaires 1908, p. 309. En los cantones de Montbarrey y de Villers-Farlay, tiene más bien el aspecto de un macho cabrío. Arnold van Gennep afirma, en su Manuel de folklore français contemporain, que el caballo Gauvin tiene cabeza y cola, y que es tan peligroso como el caballo Martillo.Van Gennep 1987, p. 3026. En Nancray y otras localidades de media montaña, este animal tendría solo tres patas, lo cual no le impide correr muy deprisa. En el cantón de Villers-Farlay, tiene cuatro patas. En Augerans, el caballo Gauvin es más bien un macho cabrío.Rousset et Moreau 1853, p. 116. En el Jura bernés, es descrito a veces con tres patas, o incluso con «la mitad delantera del cuerpo».Thiry-Duval 2005.
El cuentista Hervé Thirty-Duval lo describe como el «príncipe de los caballos mágicos»; los cuentistas Patricia Gaillard y Dominique Lesbris como «la alianza de un caballo, un demonio y un caballero invencible».Gaillard et Lesbros 2007, p. 200. Muy temido, se encuentra sobre todo de noche, a lo largo de las corrientes de agua. Si una persona lo atrapa para subirse a él, el animal no opone resistencia alguna. Desde el momento en que es montado, va a precipitarse a la velocidad del rayo en una sima o estanque,Laurent Jean Baptiste Bérenger-Féraud, Superstitions et survivances : étudiées au point de vue de leur origine et de leurs transformations, vol. 1, E. Leroux, 1896, p. 377. llevando deshonestamente a su jinete a los lugares más peligrosos.
Según Hervé Thiry-Duval, el caballo Gauvin es, en realidad, «un hábil duende, como el caballo Bayard de Normandía o el caballo Martillo de la región de Aunis». Según el estudio de Anne Marineau, centrado en los enanos durante la Edad Media, existen, en efecto, vínculos muy estrechos entre los duendes y los caballos.Anne Martineau, Le nain et le chevalier : Essai sur les nains français du moyen âge : Traditions et croyances, Presses Paris Sorbonne, 2003, 286 p. (ISBN 978-2-84050-274-6, presentación en línea [archivo]), p. 91. Tanto en los cantares de gesta como en el folclore más moderno, cuando la gente pequeña adopta una forma animal, lo más frecuente es que sea la de un caballo. El estudio de Jean-Michel Doulet, consagrado a los niños cambiados, señala lo mismo: «al borde del agua, las siluetas del duende y del caballo tienden a confundirse».Jean-Michel Doulet, Quand les démons enlevaient les enfants : les changelins : étude d'une figure mythique : Traditions & croyances, Presses de l'Université de Paris-Sorbonne, 2002, 433 p. (ISBN 978-2-84050-236-4, presentación en línea [archivo]), p. 301.
Menciones centro|miniaturadeimagen|El valle del río Loue, territorio del caballo Gauvin según la leyenda
Franco Condado En el departamento francés del Jura, el caballo Gauvin frecuentaría el valle del río Loue. Ahoga a los que confían en él, o los mata dejándolos caer sobre rocas desde grandes alturas.Société de mythologie française 1987, p. 59
A mediados del , su tradición permanecía viva en Montbarrey, en el Jura. Se dice que sigue el arroyo conocido como Vernois desde la caída de la noche. Aparece en la plaza del pueblo de Montbarrey, recorre las calles con un ruido terrorífico y luego desaparece en el bosque de Chaux.Sébillot 1904, p. 462. Secuestraría solo a muchachas.« La forêt de Chaux » [archive], sur cdt-jura.fr, Comité Départemental du Tourisme du Jura (consultado el 2 de junio de 2010). Se le habría aparecido varias veces a los residentes cerca de Bans.Monnier 1854, p. 696 Según la leyenda, esta caballo deja su desconocida madriguera a media noche, y recorre los pueblos a galope tendido. Los ancianos del pueblo de Chamblay, que no presumían de haberlo visto, aseguraban en 1839 que le habían tenido mucho miedo en su juventud. Se hablaba del chevau Gauvin a los niños de Montbarrey, Joux y Dole.
El caballo del cantón de Marnay, en el Alto Saona, más salvaje, es origen de un ritual: para saber si uno va a morir en el plazo de un año, hay que acudir al cruce de caminos de Pont-Charrot y prepararse para la muerte si, a media noche, se escuchan los cascos de un caballo. Entonces, la persona condenada ve pasar a toda velocidad al propio animal, que desaparece en la noche.
Los habitantes de Augerans creían en el caballo Gauvin, bajo la forma de un macho cabrío, antes de los años 1850:
Otra leyenda informa de que la brida del «caballo Gauvin» se encuentra en el «Baume-de-la-Roche-Grivée», en el Jura.Surdez et Lovis 1984, p. 120
Leyenda del cementerio de Chamblay Désiré Monnier cuenta que una mujer de Chamblay pasó un día, por la noche, cerca del cementerio del pueblo, donde aparecía el caballo Gauvin:Société des traditions populaires 1898, p. 598
Leyenda del señor de Joux derecha|miniaturadeimagen|Castillo de Joux, cuyo rastrillo habría cortado en dos al caballo de Amaury
Hay una leyenda relacionada con uno de los señores de Joux, Amaury (Amaury III). Tras lejanas expediciones en Tierra Santa, había regresado a su castillo. Era uno de los jinetes más hábiles de su tiempo, hasta tal punto que había conseguido domar al caballo «Gauvain». A menudo, daba largos paseos con esta montura. Un día, al salir del castillo, el rastrillo le cortó en dos el cuerpo a su montura al caer. Amaury no se dio cuenta, y su corcel continuó galopando por el campo a dos patas. Al llegar a la garganta de la Combe, donde brotaba una fuente, el animal, muy alterado, se detuvo a beber. Al cabo de media hora, Amaury, inquieto al ver que el animal seguía bebiendo, saltó al suelo. Huyó, aterrorizado, al ver que su bestia no tenía más que dos patas, y que el agua corría por su gran herida. Poco después, sus gentes llegaron, pero no volvieron a encontrar al caballo: un hada lo había hecho invisible. No obstante, el agua continúa brotando de esta fuente: a día de hoy es la Fontaine-Ronde (Fuente Redonda), o fuente intermitente.
Jura suizo El caballo Gauvin se menciona igualmente en el cantón del Jura y el Jura bernés, donde atraviesa los pueblos con gran estruendo, aterrorizando a los aldeanos. El que oye resonar sus cascos acaba por matarse luego en las rocas, o por ahogarse en un gran estanque.Willy Borgeaud, Mythologie de la Suisse ancienne, vol. 2, Librairie de l'Université Georg, 1965, 141 p., p. 70. Este caballo puede también tirar a su jinete por un barranco e intentar ahogarlo. En los cuentos del Jura, un encuentro con el caballo Gauvin cuando va corriendo a toda velocidad por la noche es seña del una muerte segura en el plazo de un año.Antoinette Glauser-Matecki, Le premier mai, ou, Le cycle du printemps : rites, mythes et croyances, Imago, 2002, 244 p. (ISBN 978-2-911416-66-8), p. 212.
Un cuento popular del Jura bernés pone en escena a un muchacho que está paseando hasta que oye llegar a un caballo a toda velocidad y con gran estruendo. No ve a esta bestia misteriosa hasta que llega a la «Croissée-du-Bas» (Cruce del Bajo) sobre sus patas delanteras. No obstante, él le salta encima y, de inmediato, el caballo Gauvin embiste contra unas rocas, luego se lanza a un gran estanque. Por fortuna para él, el muchacho consigue cortar la brida, y luego nadar hasta la orilla.Surdez et Lovis 1984, p. 119
Simbología y leyendas similares Como señala Henri Dontenville en su Historia y geografía míticas de Francia y La Francia mítica, se citan numerosos caballos maléficos en el folclore francés. A menudo, están dotados de la capacidad de alargar su lomo, para llevar a numerosas personas o niños a la muerte, lo que remite a los reptiles.Dontenville 1973, p. 143 El caballo rara vez es visto como animal benéfico en las leyendas, puesto que se lo hace ladrón de niños, o incluso la forma adoptada por el drac.Dontenville 1973, p. 100-101(Mythologie française) «Ni el caballo ni el color blanco son, pues, propicios».Mélanges à la mémoire de Louis Michel, Université Paul-Valéry, Montpellier III, 1979, 482 p.
Alphonse Rousset y el arquitecto Frédéric Moreau (1856) subrayan la similitud entre las leyendas de Montbarrey y las de Champaña. Ellos les atribuyen un origen pagano.