El Hospital Civil San Antonio Abad, conocido popularmente como hospital de Manteo, fue un hospital municipal situado en la falda del monte Ulía, en San Sebastián (Guipúzcoa, España). Inaugurado el 20 de enero de 1888, atendió tanto a pacientes con enfermedades infecciosas como a enfermos generales y llegó a convertirse en uno de los principales centros asistenciales y de formación sanitaria de Guipúzcoa.

El edificio fue proyectado por el arquitecto municipal José Goicoa y financiado por el Ayuntamiento de San Sebastián y la Junta de Beneficencia. Además del personal médico, en su funcionamiento participaron Hijas de la Caridad, practicantes, enfermeros, enfermeras laicas y un capellán. El hospital permaneció activo hasta la reorganización de la asistencia sanitaria donostiarra a mediados del siglo XX y fue derribado tras la construcción del Hospital Provincial de Guipúzcoa en 1960.

Historia

Fundación y primeros años Se inauguró el 20 de enero de 1888 y contaba con dos partes independientes, una de ellas destinada a enfermos contagiosos como tuberculosis, sífilis, viruela, sarna, etc. y la otra al servicio general de enfermos. También disponía de habitaciones para el personal de la casa.

Al ser un hospital nuevo, la organización inicial fue dificultosa y contaba con 100 camas que con el tiempo se fueron aumentando. En 1910 había ingresados 177 enfermos y en adelante llegarían a superar las 300 camas.

Según los estatutos de la Junta de Beneficencia de San Sebastián, tan solo podían atender a los enfermos y lesionados pobres de la ciudad, que en el año 1900 contaba con 40000 habitantes, aunque también eran admitidos enfermos de pago en habitaciones preferentes.

En el año 1906, la Junta de Beneficencia acordó derogar la norma por la que se atribuía la religión católica a todo establecimiento de beneficencia del municipio, lo que supuso un cambio importante en el funcionamiento del hospital.

Epidemias y enfermedades infecciosas El hospital desempeñó un papel relevante durante diferentes crisis sanitarias. Atendió pacientes durante la epidemia de viruela de 1900 y durante la pandemia de gripe de 1918-1920, así como heridos procedentes de la guerra de África en 1924 y pacientes durante la Guerra Civil.

Entre los principales avances técnicos incorporados al centro estuvieron la instalación de una "máquina radiográfica" en 1904,las primeras transfusiones sanguíneas brazo a brazo hacia 1930 y la introducción de la penicilina a partir de 1945 para el tratamiento de enfermedades infecciosas.

La tuberculosis tuvo una presencia destacada en la actividad hospitalaria. En 1913, el cirujano torácico Emiliano Eizaguirre Marquínez fundó un dispensario antituberculoso y, en 1932, creó el pabellón Docker para niños con primoinfección tuberculosa.

Un hito especialmente relevante fue la introducción de la vacunación antituberculosa en Guipúzcoa. Según las investigaciones de Carlos Alustiza, las primeras vacunas antituberculosas administradas en la provincia se aplicaron a los menores del Hospital Civil San Antonio Abad y a los acogidos en la Casa Cuna de Fraisoro en 1930.0.

En 1953, los pacientes tuberculosos fueron trasladados al nuevo sanatorio para enfermedades del tórax de Amara.

Desarrollo de la asistencia médica El primer director del hospital y jefe de la sala de medicina fue Juan José Celaya, mientras que Luis Alzua fue su primer médico de guardia permanente. Los registros de este último indican que en 1906 ingresaron 1.011 pacientes, con una mortalidad del 11 %. Los ingresos por tuberculosis y fiebre tifoidea eran entonces más numerosos que los quirúrgicos.

La cirugía comenzó a consolidarse con Hilario Gaiztarro nombrado primer jefe de cirugía en 1893. En 1906 realizó 211 intervenciones quirúrgicas. Posteriormente trabajaron en el hospital cirujanos como Modesto Huici Zalacain (pionero de las cesáreas conservadoras), Luis Egaña, Luis Ayestarán Gabarain y José María Zuriarrain.

La cirugía digestiva estuvo inicialmente dirigida por Luis Urrutia Guerezta, mientras que Julián Bergareche estuvo al frente de la gastroenterología. Las salas de medicina de San Ignacio y San Pedro fueron dirigidas durante años por José Beguiristain.

Con el tiempo se desarrollaron otras especialidades. Miguel Vidaurimpulsó la oftalmología y Fernando Asuero la otorrinolaringología. Sebastián Córdoba fue el primer especialista en radiología, desde 1920, y en 1933 Antonio Llombart accedió al puesto de patólogo clínico. La pediatría estuvo dirigida durante las últimas décadas del hospital por Aurelio Maeso.

Maternidad, psiquiatría y especialización Desde 1913, las madres solteras que daban a luz en el hospital, con intención de abandonar el hijo, fueron derivadas a la maternidad de la Casa Cuna de Fraisororo. En 1919 se clausuró el pabellón psiquiátrico y los pacientes crónicos comenzaron a ser trasladados al hospital psiquiátrico de Santa Águeda, en Mondragón.

A lo largo del siglo XX, los partos pasaron progresivamente del domicilio al ámbito hospitalario. Hasta finales de los años cincuenta, el Hospital de Manteo atendía sobre todo aquellos partos en los que se preveían complicaciones o situaciones de abandono infantil. El ginecólogo Juan María Arrillaga trabajó en el centro hasta 1933, año en que se creó la Casa de Maternidad Municipal de San Sebastián, a la que se trasladó la mayor parte de esta actividad.

La creación en 1933 del Instituto Radio Quirúrgico (Onkologikoa), permitió derivar allí a numerosos pacientes oncológicos. miniaturadeimagen|Hospital Civil San Antonio Abad

Papel sanitario en Guipúzcoa Aunque era un hospital de titularidad municipal, también atendía a pacientes procedentes de otros puntos de la provincia y funcionó como centro de referencia y de formación para personal sanitario de Guipúzcoa.

Muchos médicos iniciaron en el hospital su actividad para desarrollarla después en los nuevos centros sanitarios, como, por ejemplo, los cirujanos Manuel Cárdenas, y Leandro Martín Santos, el internista Carlos García del Río, el oftalmólogo José Mª Azcoaga, el urólogo José María Recarte, el ginecólogo Julio Albea o el cirujano digestivo Ignacio María Barriola.

Durante la primera mitad del siglo XX convivió con distintas clínicas privadas de San Sebastián, especialmente quirúrgicas. Muchos médicos desarrollaban su actividad tanto en el hospital como en estos centros, lo que favoreció una relación complementaria entre la asistencia pública y privada. Después de la Guerra Civil, varias de estas clínicas fueron perdiendo actividad y, con la apertura de nuevos centros como la Residencia Sanitaria y el Hospital Provincial, muchas terminaron cerrando.La trayectoria del Hospital de Manteo de más de siete décadas formó parte del proceso de transformación de la asistencia sanitaria de San Sebastián.

Véase también Antiguo Hospital Psiquiátrico de Santa Águeda Asilo de Niños San José en San Sebastián Casa Cuna de Fraisoro Casa de Maternidad Municipal de San Sebastián Casas de misericordia en San Sebastián Clínica San Ignacio de San Sebastián Las Hijas de la Caridad en Guipúzcoa Hospitales de sangre en San Sebastián Hospital Universitario Donostia

Referencias

Bibliografía

Solórzano Sánchez, M. Hospital civil de San Antonio Abad; 2011

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