thumb|El árbol de la vida según la cábala, que contiene las sefirot.|upright=1.2 El esoterismo occidental, también conocido como tradición mistérica occidental,Morris, Brian. Religion and Anthropology: A Critical Introduction, Cambridge University Press, 2006, p. 298. es un amplio conjunto de ideas y movimientos, débilmente relacionados entre sí, que se desarrollaron dentro de la sociedad occidental. Estas ideas y corrientes están unidas por ser en gran medida distintas tanto de la religión abrahámica ortodoxa como del racionalismo de la Ilustración. Ha influido o contribuido a diversas formas de filosofía occidental, misticismo, religión, ciencia, pseudociencia, arte, literatura y música.
La idea de agrupar una amplia gama de tradiciones y filosofías occidentales bajo el término esoterismo se desarrolló en la Europa del . Varios académicos han debatido numerosas definiciones de esoterismo occidental. Una visión adopta una definición procedente de ciertas escuelas esoteristas, que tratan el «esoterismo» como una tradición interior perenne escondida. Una segunda perspectiva ve el esoterismo como una categoría de movimientos que abrazan una cosmovisión «encantada» frente al creciente desencantamiento. Una tercera entiende el esoterismo occidental como el conjunto del «conocimiento rechazado» de la cultura occidental, no aceptado ni por el estamento científico ni por las autoridades religiosas ortodoxas.
Las tradiciones más antiguas del esoterismo occidental surgieron en el Mediterráneo oriental durante la Antigüedad tardía, donde el hermetismo, el gnosticismo y el neoplatonismo se desarrollaron como escuelas de pensamiento distintas de lo que se convirtió en el cristianismo dominante. En la Europa del Renacimiento aumentó el interés por muchas de estas ideas antiguas; varios intelectuales combinaron filosofías paganas con la Cábala y la filosofía cristiana, lo que dio lugar al surgimiento de movimientos esotéricos como la Cábala cristiana y la teosofía cristiana. Durante el se desarrollaron sociedades iniciáticas que profesaban conocimientos esotéricos como el rosacrucianismo y la masonería, mientras que la Ilustración del condujo al desarrollo de nuevas formas de pensamiento esotérico. Durante el aparecieron nuevas corrientes ahora conocidas como ocultismo. Grupos destacados de este siglo incluyeron la Societas Rosicruciana in Anglia, la Sociedad Teosófica y la Orden Hermética de la Aurora Dorada. También es importante la «ciencia espiritual» de Martinus Thomsen. El neopaganismo se desarrolló dentro del ocultismo e incluye movimientos religiosos como la wicca. Las ideas esotéricas impregnaron la contracultura de la década de 1960 y tendencias culturales posteriores, lo que condujo al fenómeno de la Nueva Era en la década de 1970.
La idea de que estos movimientos dispares podían clasificarse como «esoterismo occidental» se formuló a finales del , pero estas corrientes fueron en gran medida ignoradas como objeto de investigación académica. El estudio académico del esoterismo occidental solo emergió a finales del , impulsado por estudiosos como Frances Yates y Antoine Faivre.
Etimología El concepto de «esotérico» se originó en el . «El adjetivo ‘esotérico’ apareció por primera vez en el siglo II e. c. [...]» con la acuñación del adjetivo en griego antiguo (esôterikós, «perteneciente a un círculo interior»); el ejemplo más antiguo conocido de la palabra apareció en una sátira de Luciano ( – después de 180).
En los siglos y eran comunes en el discurso erudito sobre la filosofía antigua las diferenciaciones en latín entre exotericus y esotericus (junto con internus y externus). Las categorías doctrina vulgaris y doctrina arcana se encuentran entre los platónicos de Cambridge. Quizás por primera vez en inglés, Thomas Stanley, entre 1655 y 1660, se refirió al exoterick y esoterick pitagóricos. John Toland afirmaría en 1720 que la «distinción esotérica» era un fenómeno universal, presente tanto en Occidente como en Oriente. En cuanto al sustantivo «esoterismo», probablemente la primera mención en alemán de Esoterismus apareció en 1779 en una obra de Johann Georg Hamann, y el uso de Esoterik en 1790 por Johann Gottfried Eichhorn. Pero la palabra esoterisch ya existía al menos desde 1731–1736, como se encuentra en las obras de Johann Jakob Brucker; este autor rechazó todo lo que hoy se caracteriza como un «corpus esotérico». En este contexto del , estos términos se referían al pitagorismo o a la teúrgia neoplatónica, pero el concepto se sedimentó especialmente por dos corrientes de discursos: las especulaciones sobre las influencias de los egipcios en la filosofía y la religión antiguas, y sus asociaciones con discursos masónicos y otras sociedades secretas que afirmaban conservar tales secretos antiguos hasta la Ilustración; y la aparición de los estudios orientales, que desde el identificaron la presencia de misterios, secretos o «sabiduría antigua» esotérica en textos y prácticas persas, árabes, indias y del Lejano Oriente (véase también recepción occidental temprana del esoterismo oriental).
El sustantivo «esoterismo» (en francés «ésotérisme») apareció por primera vez en 1828 en la obra del historiador protestante del gnosticismo Jacques Matter (1791–1864), (3 vols.).. «El adjetivo ‘esotérico’ apareció por primera vez en el siglo II e. c., pero el sustantivo es de fecha relativamente reciente: parece haber sido acuñado en alemán (Esoterik) en 1792, pasó a la erudición francesa (l’esotérisme) en 1828 y apareció en inglés en 1883. [...] En suma, ‘esoterismo occidental’ es una construcción académica moderna, no una tradición autónoma que ya existía y que los historiadores solo tenían que descubrir». El término «esoterismo» entró así en uso a la zaga de la Ilustración y de su crítica a la religión institucionalizada, durante la cual grupos religiosos alternativos como los rosacruces empezaron a distanciarse del cristianismo dominante en Europa occidental. Durante los siglos y , los estudiosos vieron cada vez más el término «esoterismo» como algo distinto del cristianismo, como una subcultura enfrentada al cristianismo dominante al menos desde el Renacimiento. Tras su introducción por Jacques Matter en francés, el ocultista y mago ceremonial Éliphas Lévi (1810–1875) popularizó el término en la década de 1850. Lévi también introdujo el término , noción que desarrolló en el contexto de los discursos socialistas y católicos contemporáneos. «Esoterismo» y «ocultismo» se emplearon a menudo como sinónimos hasta que estudiosos posteriores distinguieron los conceptos.
Uso filosófico En el contexto de la filosofía de la Antigua Grecia, los términos «esotérico» y «exotérico» fueron usados a veces por los eruditos no para denotar secreto, sino para distinguir dos procedimientos de investigación y enseñanza: el primero reservado a enseñanzas desarrolladas «entre los muros» de la escuela filosófica, entre un círculo de pensadores («eso-», lo no visto, como en las clases internas de la institución), y el segundo referido a aquellas cuyas obras se difundían al público en discursos y publicaciones («exo-»: fuera). El significado inicial de esta última palabra está implícito cuando Aristóteles acuñó el término «discursos exotéricos» (), quizá para referirse a los discursos que pronunciaba fuera de su escuela.
Sin embargo, Aristóteles nunca empleó el término «esotérico» y no hay evidencia de que tratara secretos especializados; existe un informe dudoso de Aulo Gelio, según el cual Aristóteles divulgaba por la tarde al público general los temas exotéricos de política, retórica y ética, mientras reservaba la mañana a los «akroatika» (acroamáticos), aludiendo a la filosofía natural y la lógica, enseñadas durante un paseo con sus alumnos. Además, el término «exotérico» para Aristóteles podría haber tenido otro significado, refiriéndose hipotéticamente a una realidad extracósmica, ta exo, superior y más allá del Cielo, que requería abstracción y lógica. Esta realidad contrastaba con lo que llamaba enkyklioi logoi, un conocimiento «desde dentro del círculo», relativo a la física intracósmica que rodea la vida cotidiana. Hay, sin embargo, un informe de Estrabón y Plutarco según el cual los textos escolares del Liceo se difundían internamente, su publicación era más controlada que la de los exotéricos, y estos textos «esotéricos» se redescubrieron y compilaron solo con los esfuerzos de Andrónico de Rodas.
Se sostiene que Platón habría transmitido oralmente enseñanzas intramuros a sus discípulos, cuyo supuesto contenido «esotérico» sobre los Primeros Principios es destacado en particular por la escuela de Tubinga como distinto de las enseñanzas escritas aparentes en sus libros o conferencias públicas. Georg Wilhelm Friedrich Hegel comentó esta distinción en la hermenéutica moderna de Platón y Aristóteles:
Para expresar un objeto externo no se requiere mucho, pero para comunicar una idea debe estar presente una capacidad, y esto siempre permanece como algo esotérico, de modo que nunca ha habido nada puramente exotérico en lo que dicen los filósofos. En todo caso, a partir de la tradición de discursos que supuestamente revelaban una visión del absoluto y de la verdad presente en la mitología y en los ritos iniciáticos de las religiones de misterio, Platón y su filosofía inauguraron la percepción occidental del esoterismo, hasta el punto de que Kocku von Stuckrad afirmó que «la ontología y la antropología esotéricas difícilmente existirían sin la filosofía platónica».Coniglione, Francesco (abril de 2018). «Some Remarks on the Meaning of Esotericism and Plato's Unwritten Doctrines». Mondi 1 (1): 5–51 En sus diálogos, usa expresiones que aluden al secreto cultual (por ejemplo, , aporrhéton, una de las expresiones griegas antiguas que se refiere a la prohibición de revelar un secreto en el contexto de los misterios).Stein, Charles (2016). «Ancient Mysteries». En: Magee, Glenn Alexander. The Cambridge Handbook of Western Mysticism and Esotericism. Cambridge University Press En Teeteto 152c hay un ejemplo de esta estrategia de ocultación:
¿Puede ser, entonces, que Protágoras fuera una persona muy ingeniosa que lanzó esta oscura declaración para los no iniciados como nosotros, pero reservó la verdad como doctrina secreta (ἐν ἀπορρήτῳ τὴν ἀλήθειαν) para revelarla a sus discípulos? Los neoplatónicos intensificaron la búsqueda de una «verdad oculta» bajo la superficie de enseñanzas, mitos y textos, desarrollando la hermenéutica y la exégesis alegórica de Platón, Homero, Orfeo y otros. Plutarco, por ejemplo, elaboró una justificación de un esoterismo teológico, y Númenio escribió «Sobre los Secretos de Platón» (Peri tôn para Platoni aporrhèta).
Probablemente basada en la dicotomía «exôtikos/esôtikos», el mundo helénico desarrolló la distinción clásica entre exotérico/esotérico, estimulada por críticas de diversas corrientes como la Patrística.Trompf, Garry W. (19 de septiembre de 2008). «From the Esoteric to the Exoteric and Back Again: Themes from Antiquity to Post-Modernity». Sydney Studies in Religion. 5: 36, nota 2. ISSN 1444-5158. En Crangle, Edward (2004). Esotericism and the Control of Knowledge. Según ejemplos en Luciano, Galeno y Clemente de Alejandría, era entonces una práctica común entre filósofos mantener escritos y enseñanzas en secreto. Una secrecía y élite reservada en paralelo se hallaba también en el entorno contemporáneo del gnosticismo. Más tarde, Jámblico presentaría su definición (cercana a la moderna), al clasificar a los antiguos pitagóricos como matemáticos «exotéricos» o acúsmas «esotéricos», estos últimos los que difundían enseñanzas enigmáticas y significados ocultos alegóricos.
Desarrollo conceptual