El hada Margot (en francés, Margot la fée) es, en las tradiciones de Bretaña y Mayenne, el nombre genérico de algunas hadas terrestres. Se las conoce, sobre todo, en la zona central de Bretaña, particularmente en las Costas de Armor. Las hadas Margot, que proceden, verosímilmente, del hada Morgana y, antes de ella, de uno de los aspectos de la Madre Tierra, son bastante poderosas. Pueden hacerse invisibles, transformarse y transformar a los demás. Con reputación de ser excelentes bailarinas, a menudo generosas y a veces crueles, disfrutan poniendo a prueba a los humanos entregándoles oro y objetos. Cuentan con el crédito de haber construido varios monumentos, y de poseer inmensos tesoros ocultos bajo tierra. Poseen animales; a menudo, ganados.
Muchos cuentos y leyendas hablan de las costumbres de estas hadas, que raptan niños humanos para reemplazarlos por los suyos, y se convierten en madrinas de bebés a los que bautizan y cubren de dones más o menos convenientes. Recompensan a los justos y castigan a los que hacen el mal, se muestran codiciosos y hacen gala de indiscreción para con ellas. A veces, son ladronas. Numerosos megalitos y rocas serían morada de estas hadas, o bien muebles o útiles suyos (mesa, huso, aposento, zueco, sillón, cuna...). Son objeto de cultos y credos, en particular los asociados a la gruta Margot (en Thorigné-en-Charnie, Mayenne). Estas creencias empujaron a muchas personas, hasta finales del , a ofrecerles sacrificios animales y buscar sus supuestos tesoros.
Terminología alt=Peinture d'une femme brune en robe de toile|miniaturadeimagen|El hada Morgana está emparentada estrechamente con las Margot, tanto por su nombre como por sus poderes. Morgan el Fay, de Edward Burne-Jones (1862). «Hada Margot» no es un nombre propio para designar a un hada en particular. Se trata, más bien, de un término genérico para designar a un conjunto de hadas, una «categoría» de criaturas que no siempre se diferencian de otras hadas, excepto por su uso del lenguaje.Doulet 2002, p. 26 Este nombre proviene, verosímilmente, de una deformación del de Morgana, la célebre hada de las ciclo artúrico. De hecho, en un principio se las llamaba «Morgana», en la Baja Bretaña. Roger Sherman Loomes ve un parentesco entre las hadas de la Alta Bretaña y la «Morgain» de las novelas artúricas.Loomis 1949, p. 213 En Le Mené, en los cantones de Collinée y de Moncontour, se las llama «hada Margot» o «comadre Margot», o bien «tía Margot».Sébillot 1882, p. 74 Este nombre de hada Margot se emplea en numerosas zonas de las Costas de Armor, principalmente en los distritos de Saint-Brieuc y de Loudéac.Sébillot 1882, p. 106 Se emplea tanto en singular como en plural («las hada Margot»; en francés, les Margot la fée).Mozzani 2015, p. Note sur la rech. « Margot », livre numérique. En Bécherel, se habla de «las hadas Morgant», nombre bastante parecido a Margot y a Morgana. La zona del centro de Bretaña es, según Paul-Yves Sébillot, el único lugar de Bretaña donde las hadas tienen un nombre en concreto.Sébillot 1995, p. 73
Características Según Paul Sébillot, las Margot son muy similares a las hadas de las cuevas (en francés, fées des houles ) con las que comparten muchas características, y son casi tan numerosas como estas.Sébillot 1882, p. 105 No obstante, Françoise Morvan insiste en diferenciarlas.Françoise Morvan, La douce vie des fées des eaux, Arles, Actes Sud, 1999, 339 p. (ISBN 2-7427-2406-0 et 9782742724062), p. 55-57 Él las compara también con las hadas terrestres de Lorena, las hadas de Berry y, sobre todo, con las Lamias vascas.Sébillot 1882, p. 107 Pueden encontrarse en diversos enclaves naturales, como cerros, grutas, landas y peñascos.Évelyne Sorlin, Cris de vie, cris de mort : les fées du destin dans les pays celtiques, Helsinki, Suomalainen Tiedeakatemia, 1991, 346 p. (ISBN 951-41-0650-4 et 9789514106507), p. 220 Son hadas esencialmente terrestres, que viven a menudo en «rocas de las hadas» y piedras grandes. La de Cas Margot, cerca de Moncontour, habitaría una gruta en la que «los perros no han querido nunca entrar».Sébillot, 1882, p. 106 Tendría un brazo de hierro y otro de acero.Sébillot 1882, p. 108 Pau Sébillot las describe como «personas hermosas», vestidas con ropas espléndidas, aunque algunas son feas, con arrugas, y llevan ropas viejas.Sébillot 1887, p. 106-112 Pierre Dubois las describe como hadas rústicas, floridas, orondas y joviales.Dubois 2008, p. 144 Algunos relatos evocan sus partos (generalmente, de niñas), pero no se menciona nunca que haya hombres o machos en su entorno. Su hábitat es menos lujoso que el de las hadas de las grutas, que consiste en un auténtico mundo aparte. Habitualmente, se trata más bien de grandes madrigueras.
Poderes y modo de vida alt=Intérieur d'une église|izquierda|miniaturadeimagen|El coro de la colegiata de Nuestra Señora de Lamballe habría sido construido por las hada Margot.
Aunque hadas relativamente poderosas, apodadas por Jean-Claude Carlo como «las grandes sacerdotisas de las landas», son vulnerables a las enfermedades.Sébillot, 1882 Las Margot tienen la reputación de hacerse invisibles cuando lo desean. A menudo, le piden al que les está hablando que mire hacia otro lugar, para desaparecer en cuanto vuelve la cabeza. Como muchas otras hadas, son bailarinas: Pierre Dubois insiste mucho en este aspecto, y en sus danzas a la luz de la luna, en el monte Croquelien, las crestas del Mené y las landas. Citando a Gwnc'hlan Le Scouëzec, ve en estas danzas de las hada Margot un medio para acceder a otro nivel de consciencia y de autopercepción.Dubois 2008, p. 145. Las hadas de Guenroc bailarían por las noches junto a sus rocas.Contado en 1880 por François Mallet, de Le Gouray. Citado en Sébillot 1882, p. 107-108. Poseen toda clase de animales, excepto cerdos y perros.Sébillot 1882, p. 119 Lo más corriente es que sean bueyes y vacas, a los que sacan de su morada subterránea por la mañana y los vuelven a meter por la noche.Sébillot 1995, p. 75
Una leyenda de Lamballe las considera constructoras, puesto que habrían construido el coro de la colegiata de Nuestra Señora de Lamballe y el subterráneo sobre el que se encuentra, que lleva al «aposento de Margot», donde está la «rueca de Margot» y su tesoro, un cúmulo de monedas de seis francos custodiado por una criatura diabólica. Del mismo modo, las Margot habrían traído las piedras de Nuestra Señora de Esperanza y de la Torre de Cesson, en Saint-Brieuc, en su delantal, en tres viajes, lo que les permitió construir la iglesia en dos horas. Las piedras traídas en su tercer viaje habrían sido depositadas en Trébry, en el Monte Bel-air. El dolmen llamado «cofre del hada Margot», siempre en Lamballe, lo habría tirado una de estas hadas mientras llevaba sobre la cabeza piedras destonadas a construir un monumento. Al ver una urraca muerta, y darse cuenta de que todo muere, abandonó su construcción en curso.Mozzani, 2015, Entrada «Lamballe»
Por otra parte, algunos relatos presentan a las hada Margot rezando en su propia iglesia.Mozzani 2015, p. Entrada «Gouray (le)» La mención de una Margot «superiora» en un cuento de hadas muestra una asimilación entre la sociedad de las Margot y la vida monacal. Es posible que estos añadidos a los relatos se hayan hecho deliberadamente para cristianizar a las hadas, y traerlas al rango de antiguas pecadoras que han regresado al camino recto de la fe. Esto permite igualmente eliminar su vertiente sexualizada y pagana, para hacer de ellas madres y esposas vírgenes.Doulet 2002, p. 190
Interacciones con los humanos Las hada Margot se dejan ver a menudo por los humanos, y les gusta ponerlos a prueba, característica igualmente muy común en todas las hadas. Se muestran más bien benévolas, y no dudan en prestar pequeños servicios en las casas. Ejercen como hadas madrinas, prediciendo a los niños a los que han bautizado lo que iban a ser.Loomis 1949, p. 214 Ofrecen generosamente comida encantada a quienes se la piden,Sébillot 1882, p. 113 y ha llegado a cuidar los rebaños de los humanos.Mozzani 2015, p. Introducción del cap. «Bretagne» Tienen por costumbre desplegar tesoros ante las narices de la gente y privarlos de ellos si se muestran demasiado codiciosos.Sébillot 1882, p. 111 No les gustan los indiscretos, y a menudo los hacen arrepentirse de su curiosidad, sobre todo embrujando a los que pasan demasiado cerca de su morada. Las historias de las hadas Margot que están haciendo su colada y le rompen el brazo a los que las ayudan a retorcerla muestra una asimilación entre estos personajes y las lavandeiras.Sébillot 1882, p. 115 Tienen fama de venir a las casas, a menudo bajando por la chimenea. A veces, hacen las labores de la casa sin pedir salario. Si, para recompensarlas, se les ofrece una comida, le cogen el gusto y vuelven todos los días a robarla si no se les ha ofrecido. A menudo son ladronas y, escondidas en la chimenea, espían a la gente mientras duerme para tomar lo que les apetece.Sébillot 1882, p. 116 Las Margot son también ladronas de niños, que raptan a bebés humanos (y, a veces, incluso a adultos) para reemplazarlos por los suyos. Cuando no pueden reemplazarlos, los vuelven a depositar en los escalones de trabajadores textiles.Sébillot 1882, p. 117 A veces, necesitan la ayuda de los humanos para sus partos.Sébillot 1882, p. 109
Origen y análisis No se conoce con precisión el origen de las Margot. En el terreno del esoterismo, parece que, como el hada Morgana, que es su avatar, puede representar uno de los aspectos de la diosa madre y, por lo tanto, de la naturaleza. Morgana y Margot comparten los sonidos «MRG», que remite a la Abuela en el lenguaje de los pájaros, la naturaleza en su aspecto curador.Patrick Dacquay, Renaissance du chamanisme occidental : Témoignages d'un savoir ancestral, Fernand Lanore, 2012, 368 p. (ISBN 978-2-85157-686-6 et 2-85157-686-0, leer en línea), p. 59 El parentesco con Morgana es más evidente, como atestiguan las múltiples ortografías en los manuscritos medievales (Morgain, Morgues, Mourgues...), así como los numerosos puntos en común en su papel y su función de hada madrina. También se las ha relacionado con diosas y hadas-ave que anuncian el destino (como Morrigan), a través de «la urraca Margot», aunque el origen posible de la diosa-ave pancéltica es controvertido.Bernard Sergent, « E. Sorlin. Cris de vie, cris de mort. Les fées du destin dans les pays celtiques », Revue de l'histoire des religions, vol. 212, no 2, 1995, p. 222-225 (leído en línea, consultado el 4 de abril de 2015)
Cuentos y leyendas recabados alt=Tableau montrant un berceau|miniaturadeimagen|Johann Heinrich Füssli, The Changeling, 1780 Lo esencial de estos relatos proviene de las recopilaciones de Paul Sébillot. Estas historias le otorgan a las hada Margot el papal de madrinas, dispensadoras de oro y dones, ladronas o, incluso, de secuestradoras de niños, en cuyo lugar dejan un changeling.
Papel de madrina Varios de los cuentos y fragmentos de leyendas recogidos por Sebillot detallan el papel de hada madrina de las Margot. En Collinée, un padre de una familia numerosa está buscando un padrino o madrina para su último hijo, cuando se cruza con un hada Margot que le propone asumir el papel. Viene con «un compañero» y toda suerte de regalos y dones para la casa; pero, al ver al niño, desea que no cambie de tamaño hasta el momento en que les haga reír. Pasa el tiempo, y el niño, que ya tiene siete años, se ha quedado tan pequeño como el día en que nació. Atrapa a una rata en la casa y la convierte en su montura. El hada margot y su compañero lo ven desmontar para llevar a la rata a beber al río. Se ríen tanto que el conjuro se rompe, y el niño adquiere de repente el tamaño de todos los demás niños de siete años.Contado por Pierre Derou en 1876 en Collinée, recopilado por Paul Sébillot. Citado en Contes de Bretagne, Paris, Éditions Jean-paul Gisserot, 1998, 122 p. (ISBN 2-87747-296-5 et 9782877472968, leer en línea), p. 25-26.