José Pedro Castillo Terrones (Puña, Cajamarca; 19 de octubre de 1969) es un maestro, sindicalista y político peruano que se desempeñó como presidente de la República del Perú desde el 28 de julio de 2021 hasta su vacancia el 7 de diciembre de 2022, tras intentar un autogolpe de Estado.

Según declaraciones del mismo Castillo, durante su juventud llegó a ser rondero, aunque dicha afirmación ha sido cuestionada posteriormente. Se desempeñó como docente de primaria y líder sindical magisterial. Inició su vida política en el partido Perú Posible, por el cual postuló a la alcaldía de Anguía sin éxito en el año 2002. Alcanzó prominencia a nivel nacional por ser el principal dirigente de la huelga magisterial del 2017, tras la cual fundó la Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú (FENATEP). En el transcurso de dicha huelga, se generó una controversia sobre la presunta relación de Castillo con el MOVADEF, afirmación que ha sido negada por él. Además, en aquel año creó, junto a algunos socios, la empresa constructora Consorcio Chotano de Inversionistas Emprendedores JOP S.A.C., del que fue gerente general.

Participó en las elecciones presidenciales del año 2021, con el partido Perú Libre de Vladimir Cerrón, asumiendo una postura de izquierda conservadora. Tras derrotar a Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, en la segunda vuelta, fue elegido presidente de la República. Durante su gobierno, se llevó a cabo la denominada «Segunda Reforma Agraria», se tomó medidas para el cobro de las deudas tributarias de las empresas, se inició el proceso de adhesión a la OCDE, se fortaleció las relaciones con Estados Unidos, y se continuó con la vacunación contra el COVID-19 iniciado durante el gobierno de Francisco Sagasti. Sin embargo, su presidencia estuvo marcada por una fuerte y constante inestabilidad política, fruto de los constantes enfrentamientos con el ala derecha del Congreso.

Las polémicas y crisis de su gestión incluyeron: acusaciones de querer disolver el Congreso de parte de la oposición, acusaciones de derechización por parte de la izquierda, la mala relación con la prensa investigadora (ante la cual impulsó la denominada «prensa alternativa» como prensa oficialista), el oportunismo político y nombramiento efímero de personas cuestionadas (llegándose a nombrar 78 ministros en todo su mandato), la inestabilidad social y económica (que desató, entre otros, protestas a nivel nacional debido al aumento del precio de combustible y el incumplimiento del gobierno de los acuerdos suscritos con transportistas, además de protestas mineras a la par que acaecía la devaluación de la moneda y la fuga de capitales), una política exterior errática y el aumento progresivo de la criminalidad (incrementándose el número de extorsiones y de las acciones de mineros ilegales en zonas como Pataz).

Los escándalos políticos que involucraron a su entorno y denuncias en su contra motivaron dos mociones de vacancia (el primero en noviembre de 2021, y, el segundo en marzo del 2022) que no recibieron el respaldo suficiente pese a una oposición fraccionada, siendo estas denuncias el Caso Casa de Sarratea (despacho paralelo para negociaciones con diversos personajes), el Caso Marka Group (que involucró el presunto pago de sobornos por parte de la empresaria Sada Goray a Castillo y su entorno para obtener beneficios para su empresa), el Caso Los Niños (por presuntos beneficios a congresistas para que voten en contra de las mociones de vacancia), el Caso Gabinete en la Sombra (una presunta organización criminal que tenía como objetivo copar instituciones públicas y facilitar el direccionamiento de licitaciones a favor de empresas afines), las denuncias de irregularidades en los ascensos de militares y policías, la inscripción del FENATEP y su influencia dentro del gobierno, la crisis de fertilizantes por fallidas compras de urea, las controversias con constructoras chinas, la fuga de personajes de su círculo cercano y sus sobrinos, entre otras. Según reportó El Comercio, para julio de 2022, Castillo y su entorno había protagonizado 237 polémicas, siendo cada nuevo caso reportado cada 36 horas en promedio.

En junio de 2022, tras conflictos con Vladimir Cerrón, Castillo dejó Perú Libre para gobernar como independiente. El 7 de diciembre de 2022, a menos de 500 días de gobierno, Castillo anunció en un mensaje a la nación la disolución del Congreso, la intervención de diversas instituciones públicas y la declaración del «gobierno de excepción». Estas medidas generaron controversia debido su «ilegitimidad» y la «infracción del Estado de derecho» siendo considerado como un autogolpe, comparado al suceso de Alberto Fujimori en 1992. El anuncio conllevó la renuncia de una parte de la cartera de los ministros. La fiscal de la nación, Patricia Benavides; la Junta Nacional de Justicia, y el Tribunal Constitucional condenaron este hecho. Poco después de su declaración, el Congreso votó para destituirlo de su cargo y fue detenido por la Policía Nacional del Perú. La medida propició que simpatizantes de Castillo iniciaran protestas y algunos países de la región como Argentina, Bolivia, Colombia y México rechazaran su destitución.

El 26 de junio de 2024, Castillo creó el partido Todo con el Pueblo, y en agosto de 2025 se inscribió en el Registro de Organizaciones Políticas del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

El 4 de marzo de 2025, se inició el juicio en su contra por los delitos de rebelión, abuso de autoridad y alteración de la tranquilidad pública. En el transcurso de dicho juicio, basándose en el artículo 374 del Código Procesal Penal, se aplicó la desvinculación procesal y, sin modificar el marco postulado en la acusación, se añadió, sin sustituir la imputación por rebelión, el delito de conspiración para la rebelión. El 27 de noviembre, fue sentenciado a 11 años de prisión por el delito de conspiración para la rebelión, siendo absuelto de los delitos de abuso de autoridad y alteración de la tranquilidad pública. Desde entonces, permanece en el Penal de Barbadillo.

Vida personal

Primeros años y educación

Nació en el poblado de Puña, distrito de Tacabamba, provincia de Chota, en el departamento de Cajamarca en el norte del Perú. Es el tercero de nueve hermanos, hijo de Ireño Castillo Núñez y Mavila Díaz Terrones, agricultores de condición analfabeta. Durante su infancia, Castillo a menudo tuvo que equilibrar su educación con el trabajo agrícola en casa. Cursó sus primeros estudios, del primer al tercer grado, en la Escuela Rural n.º 10465 de Puña y concluyó su educación básica en la escuela rural vecina n.º 10475 del caserío de Chugur, distrito de Anguía, provincia de Chota. Sus estudios de secundaria los realizó en el Colegio Arturo Osores Cabrera.

A partir de los doce años, cada año él y su padre se trasladaban más de 100 km para realizar labores estacionales en los cafetales de la selva norteña. Durante los veranos en Lima, vendió helados, periódicos y limpió habitaciones de hoteles.

Estudió en el Instituto Superior Pedagógico Octavio Matta Contreras de la provincia de Cutervo y es bachiller en Educación por la Universidad César Vallejo, donde también obtuvo un magíster en Psicología Educativa. Anteriormente se había desempeñado como profesor de primaria desde 1995, habiendo trabajado en la Institución Educativa Primaria n.º 10465 ubicada en su pueblo natal. Además de enseñar, era responsable de cocinar para sus alumnos y limpiar su salón de clases. Según Castillo, la propia comunidad construyó la escuela debido a la ausencia del Estado.

Contrajo matrimonio en el año 2000 con la profesora Lilia Ulcida Paredes Navarro, su pareja desde la adolescencia, con quien tiene dos hijos: Arnold y Alondra. Forma parte también de su familia nuclear Yenifer, quien aunque es hermana menor de su esposa fue criada como una hija por la pareja a la muerte de su madre. Los Castillo vivían en una casa de nueve habitaciones en el distrito de Chugur, dedicados a actividades pecuarias y agrícolas.

En los años 2010, influido por el entorno familiar de su esposa, se congregó en la iglesia evangélica Nazareno, aunque posteriormente retomó las tradiciones católicas.

Vida política Ideología política

250px|right|thumb|Castillo ha manifestado en más de una ocasión su intención de ceder una salida al mar a Bolivia, lo que le ha costado el rechazo de amplios sectores de la sociedad.

Se le describe como dirigente de la Izquierda política del Perú, populista y socialista. Algunos sectores también lo han descrito como de extrema izquierda por aceptar principios del marxismo-leninismo declarados en el ideario del partido Perú Libre, aunque él mismo ha llegado a autodefinirse como progresista y no marxista.

Si bien mantiene algunos valores sobre el gasto público y la política exterior que se han considerado como de izquierda, su política en temas sociales es conservadora. Se ha mostrado contrario al enfoque de género en el currículum escolar de los estudiantes, la legalización del aborto, la eutanasia y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Tuvo como propuesta electoral el elegir una asamblea constituyente para reemplazar la Constitución de 1993, heredada de Alberto Fujimori, diciendo que «sirve para defender la corrupción a escala macro». En una entrevista con CNN, dijo que de ser electo mantendría conversaciones con las empresas multinacionales para asegurar que «el 70 % de las ganancias se quede para el país y se lleven el 30 %, no al revés como es hoy». Respecto a la minería en Perú, Castillo también ha dicho que apoya la extracción de minerales en todo el Perú «donde la naturaleza y la población lo permitan» y que agradece la inversión internacional en estos proyectos. Además, ha pedido una regulación más estricta de los medios de comunicación en Perú. Algunos analistas lo han comparado y calificado como el «Evo Morales peruano» refiriéndose al exmandatario boliviano.

Antes de ser presidente, Castillo llegó a afirmar que el Gobierno de Nicolás Maduro es democrático al existir un «Congreso opositor», y que son los mismos venezolanos quienes que deben resolver el problema de su país sin la injerencia de terceros. Posteriormente rechazó dar calificativos respecto al Gobierno venezolano. Luego de su mandato, se pronunció en contra del Foro de Madrid, cuando el formado desde la Carta de Madrid se realizó en Lima en 2023 en el nuevo gobierno de Dina Boluarte, al señalar como la «ultraderecha fascista mundial se une para seguir saqueando las riquezas de nuestro Perú apoyar una "dictadura" [...] utilizando el poder político para perpetrar asesinatos y genocidios a punta de armas y el uso de la fuerza». En las elecciones generales de 2026, Castillo manifestó apoyar al candidato presidencial Roberto Sánchez.

Carrera política temprana

Según declaraciones del mismo Castillo, durante su juventud llegó a ser rondero, aunque dicha afirmación ha sido cuestionada.

En el año 2002, postuló por el partido político Perú Posible a la alcaldía de Anguía, sin éxito. Fue miembro del comité de Cajamarca de Perú Posible, desde el 2005 hasta el 2017, cuando la inscripción de este fue cancelada. Después de su liderazgo durante la huelga de maestros de 2017, numerosos partidos políticos de Perú se acercaron a Castillo para invitarlo a ser candidato al Congreso. Aunque él se negó y decidió postular para presidente después de ser alentado por los sindicatos.