Keila Vall de la Ville (Caracas, Venezuela 19 de febrero de 1974) es una escritora venezolana radicada en los Estados Unidos. Es Antropóloga, Magíster en Ciencia política de la Universidad Simón Bolívar, Magíster en Bellas artes (MFA) en Escritura creativa de New York University, Magíster en Artes (Master of Arts) en Estudios Culturales Hispánicos de Columbia University. Su novela Los días animales (2016) fue premiada en el Premio Internacional del Libro Latino en la categoría Best Novel Drama/Adventure (2018) y traducida al inglés como The Animal Days (2021).

Su libro de cuentos Ana no duerme (2007) fue finalista en el Concurso Nacional de Autores Inéditos Monte Ávila Editores (2006). Publicó también el libro de poemas, Viaje legado (2016), la colección Ana no duerme y otros cuentos (2016) y es la editora de la antología "Entre el aliento y el precipicio": poéticas sobre la belleza / Between the Breath and the Abyss: Poetics on Beauty (2021), que compila ensayos y poemas de treinta y tres poetas contemporáneos sobre la Belleza. Su obra de ficción y no ficción aparece en distintas antologías Americanas y Europeas. Colaboró con Papel Literario del Diario El Nacional, Viceversa Magazine, y Prodavinci, entre otros medios digitales.

Biografía Keila Vall de la Ville nació en Caracas en una familia de escritores y cineastas. A sus seis años, se mudó a Firenze, Italia, donde cursó la seconda e terza elementare antes de regresar a Venezuela.

Estudió Antropología en la Universidad Central de Venezuela y mientras cursaba la carrera trabajó en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas. Allí estudió el significado simbólico del paisaje y etnoarqueología y se especializó en el estudio de pinturas rupestres y petroglifos de los Warekena, grupo Arawaco de la Selva Amazónica, en el Alto Río Guainía.

Durante sus estudios en Antropología obtuvo varias medallas nacionales y una medalla de plata en el Campeonato Panamericano de Escalada Copa Alpina (Bogotá, 1996) y formó parte del primer equipo femenino de escalada en intentar el Tepuy Roraima (1998), una de las formaciones geológicas más antiguas del Macizo Guayanés (en la frontera entre Venezuela, Colombia y Brasil). Luego de una lluvia tropical que cambió las condiciones de la roca en el último largo de la ruta, a apenas diez metros de la cima, fue imposible culminar el proyecto. El clima y el agotamiento jugó en contra e imposibilitó un segundo intento. Vall de la Ville escaló también en los Estados Unidos, el Sur de Francia, Tailandia, Colombia y Perú.

En 2006, terminó una Maestría en Ciencia Política de la Universidad Simón Bolívar, en la que se especializó en estudios de Cultura Política. En su tesis de grado estudió los valores y prácticas político-culturales de Chaguaramas de Loero, un pueblo de la costa Nororiental Venezolana.

En 2006, su primer libro de cuentos, Ana no duerme, fue finalista en el Concurso Nacional de Autores Inéditos de Monte Ávila Editores.

En 2011 fundó el movimiento Jamming Poético, que desde entonces ha celebrado -gracias al trabajo conjunto con otras poetas y editoras- periódicas lecturas colectivas en New York, Caracas, Bogotá, Miami, y en plataformas en Internet. Cientos de autores de distintas nacionalidades han participado en este movimiento. La antología 102 Poetas Jamming (2014) de la que es coeditora, compila los primeros tres años del movimiento.

Fue en 2011 cuando Vall de la Ville se mudó a la ciudad de New York para desarrollar su carrera como escritora. Mientras tanto cursó una Maestría en Bellas Artes (MFA) en Escritura Creativa en NYU. Luego de la publicación de su novela, Los días animales; su primer poemario, Viaje legado, y su libro, Ana no duerme y otros cuentos (todos en 2016), estudió una Maestría en Artes (MA) en Estudios Culturales Hispánicos en Columbia University.

Su segunda colección de cuentos, Enero es el mes más largo; la antología poética bilingüe, Entre el aliento y el precipicio: poéticas sobre la belleza / Between the Breath and the Abyss: Poetics on Beauty; así como The Animal Days, serán publicados en 2021.

En 2023 publica con la Editorial Pre-Textos su segunda novela, Minerva.

A lo largo de su carrera literaria se ha desempeñado como activista cultural, promoviendo la literatura venezolana e hispana contemporánea en los Estados Unidos. Actualmente vive en la ciudad de New York.

Temas Los días animales Esta novela tiene como tópico nuclear el viaje como rito de iniciación, lo cual hace posible la transformación de un estado originario a otro distinto. La existencia se manifiesta a través de las metáforas de la escalada y de la mecánica del traslado físico, las cuales se hacen patentes partiendo de lo corpóreo y de la imagen sensorial, como podría ser el peso de la mochila que prefigura a la historia y los azares del sino ambiguo. Lo que motiva a Julia a practicar este ejercicio no queda claro, sin embargo, su personalidad evidencia rasgos de no pertenencia y, en cierta medida, de desarraigo. Junto con el movimiento incesante de este personaje deviene la exigencia de alcanzar, cada vez, un punto de mayor lejanía. Además, esta actividad viene de la mano con el sufrimiento, lo cual dota a la alegoría de la vida con esa fatiga que implica la experiencia de un ser humano en la tierra, pues la meta es alcanzar la cúspide de la montaña. miniaturadeimagen|260x260px|Keila Vall de la Ville, Soho NYC. La montaña es, pues, un refugio que estimula en la protagonista un distanciamiento de la cotidianidad. Del mismo modo, ese lugar elevado adquiere connotaciones espirituales y se presenta como un alegato a la plenitud y la trascendencia. Julia retrata ese devenir impetuoso por cómo transita en búsqueda de objetos que no se hallan dentro de sus dominios, que andan en fuga ininterrumpidamente: la independencia y la libertad. Aparte, su pesquisa implica una inquietud que la liga con Rafael, quien poco a poco se disgrega, pues los une un amor nocivo pero, al mismo tiempo, una suerte de fraternidad. Esto último posibilita el tratamiento de la cuestión del género y, precisamente, de la violencia física y psicológica.

El tema de la identidad se erige como uno de los aspectos fundamentales de la obra. Se visualiza la correspondencia existente entre el tópico del traslado y la estructuración de lo identitario. Julia, tras ese viaje agónico repleto de dificultades, acaba siendo otra y, más aún, concluye siendo ella misma. Ana no duerme En el libro de cuentos Ana no duerme se desarrollan aspectos como las desavenencias que surgen entre el silencio y los recuerdos. Se compone de un cosmos que aborda «cada fibra de sus habitantes». Los elementos narrativos se entretejen junto a aspectos netamente poéticos como el empleo de figuras literarias propias de este último género; incluso, por momentos se manifiestan poemas en prosa y narrativos. Los elementos que enlazan las nociones elementales del texto son la nostalgia y los deseos de los personajes. Así pues, el sentimiento ejerce como base de cada relato mientras el lector se entrega a la tutela de la memoria la cual, en sí misma, puede llegar a ser engañosa.

En Fragmentos de la primera infancia, por ejemplo, se aprecian una serie de narraciones cortas con un talante que genera tensión entre lo narrativo y lo poético. Cada episodio responde a una estructura que evoca al poema en prosa, en donde la imagen, el ritmo, la sugestión y los silencios actúan como directrices del texto. En este hay una aproximación a temáticas como la partida, el desamparo por la ausencia del padre, el pasado, el miedo ante un peligro oculto, la evocación de la infancia y hay una alusión la violencia de género. Todo esto se insinúa a través de secciones breves que se limitan a manifestarse como hechos anecdóticos.

Viaje Legado En la poesía de Keila Vall de la Ville se advierte la presencia de locaciones que van más allá de lo biográfico y lo geográfico, pues se transforman en metáfora y símbolo de un eco arcaico. A propósito de esta cualidad, Patricia Guzmán refiere en una breve reseña para la revista Poesía: «Al mencionar la palabra Tikal la poeta nos traslada hasta un templo apiramidado, hasta la ciudad donde se escuchan los antiguos espíritus Mayas». El tema del viaje, el tránsito de un estado a otro, esa suerte de desarraigo y la búsqueda incesante de un objetivo que está a la fuga también comparecen en los aspectos fundamentales de los poemas. miniaturadeimagen|260x260px|Presentación de Ana no duerme y otros cuentos en McNally Jackson Bookstore, Soho, NYC.

Por otra parte, puede apreciarse la referencia a lugares comunes, mas con el fin de resemantizarlos y, de este modo, lo común y trillado adquiere un sentido inédito, insuflados con hermosura: «Gloria al Bravo Pueblo con las manos/ cruzadas» y, más adelante, «Cada día el mismo ritual/ hojas de trópico otoñal manchando el cielo». Se nota también el manejo de un lenguaje llano, libre de ornamentaciones preciosistas como adjetivos altisonantes que producen desarmonía pues se procura la aplicación de la palabra precisa. Con todo, la voz lírica denota un desencanto por no conseguir concretar su pretensión con los vocablos, los cuales se encuentran en huida, «no llego a ellas», expresa el hablante poético. Se trata, pues, de un conflicto atávico, el anhelo de escribir que deriva en carencia, el poeta que intenta aferrar al lenguaje y fracasa.

En poemas como el titulado Quebrada pero viva se observa una panorámica de la ciudad de Caracas. La voz, aparentemente descomprometida con su contexto, toma una posición crítica al poner en relieve la violencia que existe en la capital de Venezuela como un elemento más de la rutina en la urbe. Se ofrece una panorámica de ciertos puntos de la mencionada localidad: «llegaba a pie al conservatorio/ avenida principal de Bello Monte/ Los Chaguaramos y Santa Mónica» o «Caracas es el Aula Magna los domingos a las once/ (...) El pasillo de la Universidad Central/aulas y librerías entre jardines». El mismo título hace referencia al lenguaje coloquial de este sitio, queda claro en el transcurso del poema cuando un criminal que, al tener la intención de secuestrar a una mujer para robar su auto, verbaliza: «no voltees, no me mires o te quiebro».

La memoria, la evocación y el tiempo hacen su aparición como una temática nuclear. Además, la imaginación y la invocación de un mundo posible o alterno se aprecia en el desencantado tono del poema en prosa titulado Darling: «Como un mal presagio. Esa vez me vi saliendo del camino, alejándome» y unas líneas después «Eso, darling, no se puede. Esa resaca no se va. Ese tiempo no regresa». Activismo cultural

Keila Vall de la Ville fundó el movimiento venezolano Jamming Poético, que desde 2011 ha desarrollado, en manos de un colectivo de poetas, directoras y productoras, numerosas lecturas y conversaciones en Caracas, Miami, New York, Bogotá, y en Internet. El movimiento ha reunido el trabajo de cientos de autores destacados de Latinoamérica y los Estados Unidos, resultando en una antología: 102 Poetas Jamming, del que es coeditora. 

Su trabajo y activismo cultural relacionado con la producción literaria venezolana e hispana en los Estados Unidos, la convirtió en referencia en la literatura hispana contemporánea.

Keila Vall de la Ville ha sido invitada a Miami Book Fair para presentar sus libros, como lectora de su obra en Miami y en la plataforma en Internet de la feria, y como instructora de escritura creativa en talleres cortos. También ha participado en The America’s Poetry Festival of New York, Latino Poets New York Festival, Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York, Festival del Libro Hispano de Virginia, Kerouak Festival, Festival de poesía Galápagos Contracorriente, Feria International del Libro de la Universidad de Carabobo y Se buscan poetas en el emblemático Bowery Poetry Club de New York.

Jamming poético