Torelló es un municipio de España perteneciente a la provincia de Barcelona, en la comunidad autónoma de Cataluña. Situado en la comarca de Osona, al norte de la subcomarca de la plana de Vic. Tiene una población de .

La población de Torelló creció alrededor del pequeño núcleo de población de Sant Feliu de Torelló, antes denominado Sant Feliu de Cervià (siglos y ) y recalificado como de Torelló () por hallarse en el término del castillo de Torelló. En el núcleo urbano también se encuentra la iglesia de Montserrat y el santuario de Rocaprevera. Los torellonenses también son conocidos con el sobrenombre de "pescallunes".

La vida comercial de Torelló gira en torno al mercado semanal, que se celebra los miércoles junto al mercado municipal, a orillas del río Ges, y el Mercat del Trasto, que se celebra el segundo domingo de mayo.

Geografía miniatura|izquierda|Situación de Torelló dentro de Osona El municipio de Torelló se encuentra en la confluencia del río Ges con elTer, a la izquierda de este último y a orillas del Ges, que nace en los contrafuertes septentrionales del Puigsacalm y recorre una treintena de kilómetros antes de unirse al Ter. Torelló pertenece, por lo tanto, al valle del Ges, entre las sierras de Bellmunt y Curull por el Forat Micó, que comparte aguas arriba con los municipios de San Vicente de Torelló y San Pedro de Torelló, con los que limita al norte. Por el este, Torelló limita con Santa María de Corcó, al sur con Manlleu y al oeste con Las Masías de Voltregá y Orís.

Torelló se encuentra en el límite norte de la plana de Vic, donde se inician los primeros relieves del prepirineo. El río Ter sale de las montañas en este lugar, marca el límite occidental de la ciudad y recibe por el este (ribera izquierda) al Ges. No hace muchos años, el núcleo de Torelló se asentaba en las orillas del Ges, pero el crecimiento de la villa ha ocupado las elevaciones cercanas a ambos lados del río y se ha extendido hacia el norte incluso junto al Ter, mediante la construcción de un polígono industrial. La ciudad se encuentra a una altitud que oscila entre los 500 y los 600 m, destacando en el término las elevaciones del pico de la Guardia o de las Tres Cruces, junto a Rocaprevera.

Transporte y comunicaciones Las comunicaciones han sido recientemente mejoradas, mediante la realización de la autovía C-17, que une Barcelona y Ripoll y la C-37, que une Vic con Olot. También hay una estación de tren de la línea Barcelona-Ripoll, de vía única.

El lugar estaba poblado en el Neolítico, como prueban las tumbas encontradas en las Serrasses. Hay documentación sobre la población desde 1626, cuando 127 familias vivían en la villa. En el , la industrialización debida al auge de la industria textil hizo que la población se multiplicara, alcanzando 5000 personas en 1950.

Clima El clima es continental con influencia mediterránea. Las precipitaciones oscilan entre los 600 y los 800 litros por metro cuadrado anuales. Suelen darse en primavera y otoño, como sucede en los climas mediterráneos. Durante las primeras décadas del fueron frecuentes las sequías; en aquella época se cultivaban viñas en los alrededores de Torelló, pero a partir de los años sesenta, el clima, que refrescó en toda Europa, se hizo más húmedo y las frecuentes tormentas veraniegas debidas a la convección de la brisa marina al alcanzar las montañas cercanas, propiciaron el cultivo del maíz.

El cambio climático, que se muestra más acusado desde 1990, ha devuelto las sequías veraniegas y la práctica desaparición de las tormentas de convección en el Prepirineo entre el Valle de Camprodón y el Vidranès, y que descendían hasta Manlleu pasando por Torelló. No obstante, los climatólogos, aparte de constatar este hecho, no se ponen de acuerdo sobre las consecuencias del calentamiento en esta región. Es imposible saber, a estas alturas, si el clima será cada vez más seco, como prevén los cálculos. En los lugares más afectados por la disminución de las tormentas veraniegas, como el Vidranès (el pluviómetro de Siuret daba medias anuales de 1600 mm), las precipitaciones han disminuido notablemente, pero en las zonas medias, como Torelló, no hay una tendencia clara, y se sigue cultivando maíz sin regadío, aunque con riego.

En cuanto a temperaturas, oscilan entre los 35 °C de máxima en verano y los -10 °C en invierno en situaciones extremas, con heladas entre noviembre y abril, y cada vez menos días, ya que, como en todas partes, se ha acortado el invierno. Los largos días invernales de nieblas que llegaban a durar hasta un mes entre diciembre y enero, con temperaturas cercanas a los cero grados, prácticamente han desaparecido; las nieblas siguen siendo abundantes pero desaparecen en las horas centrales del día. La situación continental del municipio permite que en verano las temperaturas desciendan de los 18 °C por las noches, aliviando el calor diurno.

Vegetación La vegetación es escasa en el municipio, debido al uso agrícola, urbano e industrial del terreno, pero en las riberas de los ríos crecen chopos Populus alba, álamos, alisos, sauces y acacias. Entre las especies invasoras destacan el ailanto (Ailanthus altissima) o falso zumaque, y las acacias, de la especie Robinia pseudoacacia que crecen en espacios no cultivados en los márgenes de caminos, carreteras y campos, junto a las vías del tren, etc. En las montañas canas, sobre todo hacia el norte hay pinos (Pinus nigra y (Pinus sylvestris)), robles (Quercus humilis) y encinas (Quercus ilex). En las laderas orientadas al norte crecen las hayas (Fagus sylvatica), una reminiscencia de tiempos más húmedos.

Historia La villa de Torelló aparece mencionada por primera vez en un documento sobre la venta de unos terrenos en la demarcación del castillo de Torelló, en un lugar llamado la Casa de Sant Feliu, fechado el día 30 de enero del segundo año del reinado de Carlomán II, rey de Francia y Aquitania (879-884), que corresponde al año 881 de la era cristiana. El documento se encuentra en el Archivo Capitular de Vic y está escrito en latín medieval. En su contenido se hace constar que el arcipreste Gotmar, nombrado por el arzobispo de Narbona y, más tarde, preconizado obispo de la catedral de San Pedro de Vic (en 885 u 886) compra unas casas para alojar al nuevo rector Atila y al diácono Flaminus, mostrando la existencia en este lugar de un núcleo de población y una parroquia.

Las incursiones sarracenas, iniciadas el año 716, habían dejado casi despobladas estas tierras. El conde Wifredo el Velloso (840-897), tributario del rey franco Carlomán II, había iniciado la repoblación de este territorio con gentes del lado norte de los Pirineos, que se amparaban en la protección de los condes catalanes y sacaban provecho de las franquicias y prerrogativas concedidas a quienes aquí se establecían.

De épocas anteriores se conservan pocos restos en esta zona, salvo algunas piedras neolíticas y un amuleto en bronce con forma de cabeza de ciervo de la época de los íberos, de los siglos o . Pero ni íberos ni romanos dejaron una huella significativa, y lo poco que hay está asociado a la comarca y a su capital Vic.

Edad Media El nombre de Torelló aparece relacionado con el castillo de este nombre, situado sobre un altozano desde el que se domina la plana de Vic y la unión de los ríos Ges y Ter, en cuya unión se ubica la población. El castillo aparece mencionado por primera vez en el documento antes mencionado del año 881 y más tarde en el año 937. Luego aparecerá mencionado a veces con el nombre de castillo de Cerviá en una época (siglos y ) en que Torelló se llamaba Sant Feliu de Cervià, debido a la casa rural de este nombre que se encuentra en la demarcación, cerca de Rocaprevera. En el , el término del castillo, que abarcaba los municipios de Sant Feliu de Torelló (actual Torelló), San Vicente de Torelló, parte de San Pedro de Torelló y el sector de Saderra, hoy en el municipio de Orís, que pertenecía a la casa condal y real, pasa a depender de los condes de Besalú, aunque su dominio fue cedido a los condes de Montcada (1086-1309), de los cuales pasó a los Vilademany (1324) y a los Milany (1347) y de éstos a los Cabrera en 1351, condes de Osona desde 1356, de quienes pasa a sus sucesores, los marqueses de Aitona en 1577 y los de Medinaceli hasta principios del . La torre que permanece es del . Las murallas fueron derribadas en 1554 para evitar que los bandidos se valieran de ellas.

Durante los siglos , y la población aumenta considerablemente, pero a partir del se produce un rápido despoblamiento a causa de la peste negra que azota estas tierras en torno a 1348. Anteriormente se habían producido episodios menores, aunque no por ello menos dramáticos, como la peste que sacudió el país después de las inundaciones de 1193, que arrasaron las cosechas y que llevaron a que en 1196 la gente se comiera sus propios caballos. Hubo sequías memorables en 1218, 1333 y 1337, cuando se dice que estuvo un año y medio entero sin llover y la gente empezó a emigrar a otras comarcas. En 1341, el nombre Torelló aparece asociado por primera vez al de villa, en el documento de la fundación de la panadería, privilegio que otorga la Corona a través del alcalde general de Cataluña. La peste ataca en los años 1348, 1381 y, la peor, en 1397. En esos años, muchas casas y masías quedan deshabitadas.

El Por fin, en el desaparece el feudalismo. En el , el Consejo municipal de Torelló está formado por 24 prohombres escogidos entre las tres parroquias mencionadas más Sant Andreu de la Vola y Sant Martí Sescorts que pasan a formar parte del término del castillo de Torelló. Sin embargo, en esa misma época se produce la separación de Sant Vicens y Sant Pere de Torelló, que desde 1629 ya no forman parte del municipio de Torelló. En aquella época, Torelló era un conjunto de casas arracimadas que, adheridas unas a otras ejercían de murallas con cuatro oberturas, cada una de ellas orientada a un punto cardinal. En las afueras, están las masías, distribuidas regularmente por las cercanías y más esporádicamente cuanto más alejadas. En cuanto a economía, la vida es rural, y la industria se centra en la pelairía, todo lo relacionado con la lana, desde la oveja hasta los tejidos. También hay un horno de vidrio, una jabonería, una cerrajería, una herrería, una albardería, una zapatería y una tienda. Un inventario de 1768 muestra 48 masías o casas rurales y al menos cinco molinos. En el campo se cultivan cereales y viñas, y en pequeñas cantidades judías, habas, garbanzos y guisantes. También hay pastos y bosques de los que se extrae leña. En cuanto a animales, hay vacas, ovejas, cerdos y gallinas.

La Guerra de los Segadores En 1530 y 1561 la peste vuelve a azotar Cataluña; en 1684, una plaga afecta al ganado; en 1687, hay una plaga de langosta, aunque ninguna afecta en demasía a Torelló. Entre 1640 y 1658 se desarrolla una primera guerra contra los franceses que acaba sin afectar al municipio, más que por el reclutamiento de algunos hombres. Es la llamada Guerra dels segadors o Sublevación de Cataluña, que tuvo lugar entre 1640 y 1652 en el marco de la guerra de los Treinta Años entre España y Francia y que acabó con la pérdida del Rosellón y la Alta Cerdaña a manos de los franceses.

Las invasiones francesas