Paititi, Paitití o Gran Paitití es un legendario reino incaico"mateo prieto sabe de la leyenda de paititi el es es el elegido el los guiara La Relación Cierta de Alcaya(ga) - Albert Meyers e Isabelle Combès (2011)." o preincaico," El Dorado en el pantano - Massimo Livi Bacci (2012)." supuestamente localizado al sur de la Amazonia, en la región fronteriza que actualmente ocupan Perú, Brasil y Bolivia. La leyenda se originó en la interpretación de algunos escritos del , cuyos autores eran Cristóbal Vaca de Castro, Pedro Sarmiento de Gamboa y Juan Álvarez Maldonado. Estos escritores se referían a un reino situado en la selva baja amazónica, probablemente cerca de la actual frontera entre Bolivia y Brasil. La leyenda del Paititi continuó en 1635 cuando, en las Crónicas de Lizarazu, fue citado el Inca Guaynaapoc y su retorno desde el Cusco al Paititi donde reinaba su padre, en las cercanías del río Guaporé (en la actualidad el estado brasileño de Rondonia). En Perú también se ha desarrollado otra leyenda sobre la historia de Inkarri que, después de haber fundado Q'ero y Cusco, se retiró a la selva de Pantiacolla a vivir el resto de sus días en la ciudad de Paititi. Esta leyenda se divulgó por el arqueólogo Oscar Núñez del Prado en 1955 después de un contacto que tuvo con la comunidad de nativos quechuahablantes en el pueblo de Q'ero (Cordillera de los Andes).

Origen de la leyenda

Los incas y la tierra de los Mojos miniaturadeimagen|300x300px|Vista de Machu Picchu (1930). La etnia inca se estableció en el valle de Cuzco a comienzos del , siendo su primer rey el Inca Manco Cápac. Desde allí, esta civilización comenzó a fortalecerse mediante alianzas estratégicas que la llevaron a convertirse en un Imperio hacia mediados del .

La expansión del los incas se realizó hacia el Norte y hacia el Sur del Cuzco, ocupando principalmente la región andina y la actual costa peruana del Pacífico, mientras que el avance hacia el Este de los Andes fue más dificultoso y tardío." Al Este de los Andes - France Marie Renard Casevitz (1988)." La leyenda del Paititi se basa principalmente en las supuestas campañas y expediciones que habría realizado el imperio hacia el territorio de los Musus (Moxos o Mojos para los españoles), ubicados al Oriente más allá de los Andes, a doscientas leguas del Cuzco. Según las crónicas, los incas habrían realizado entradas hacia aquel territorio tanto por Cochabamba como por la región de los Chunchos, ubicados en el curso del Madre de Dios según algunos autores o en el del Beni, según otros." Relación de la jornada y descubrimiento del río Manu (hoy Madre de Dios) por Juan Álvarez Maldonado en 1567 - Luis Ulloa (1899)."

A diferencia de los incas, que habitaban en la zona andina, los musus ocupaban una región conocida como Los Llanos, una zona húmeda con un marcado ciclo de intensas lluvias y sequías. La temporada de lluvias, que se extiende de octubre hasta abril, provoca el desbordamiento de los ríos convirtiendo a la región en un inmenso pantano donde solo se puede circular en canoa, mientras que durante la estación seca, que va de mayo a septiembre, los árboles pierden sus hojas, los riachuelos y pantanos desaparecen y el suelo se agrieta, debiendo los animales desplazarse hacia los ríos y lagos permanentes. Los musus o mojos, uno de los principales grupos de la región junto con los baures, hablaban lenguas del tronco arawak, lo que hace presumir que no eran originarios de la zona, sino que venían de más al norte, avanzando por los ríos desplazando en su camino a las etnias más débiles, cuya organización era más elemental y nómada conrespecto a la de los mojos.

Versión de Vaca de Castro El primer historiador que mencionó al "Paititi" fue Vaca de Castro en su libro "Relación de los Quipucamayos" (1542) refiriéndose a las conquistas del Inca Pachacútec o Pachacuti. Según esta versión de los hechos, Pachacútec dominó a los Charcas, a los Chichas, a los Diaguitas, a los Carabayas y a todos los pueblos de la Cordillera de los Andes y de la costa del Pacífico desde Quito (Ecuador) hasta Tarapacá (Chile). Además de estas conquistas territoriales Pachacútec habría atraído hacia el Imperio Inca, a través de "halagos y dádivas" a los Chunchos, Mojos y Andes "hasta tener sus fortalezas junto al río Paitite y gente de guarnición en ellas".

Versión de Garcilaso de la Vega El cronista Inca Garcilaso de la Vega, en su célebre libro Comentarios reales de los incas, estima que habría sido el emperador Túpac Yupanqui el organizador de la expedición que más avanzó por la vía de los Chunchos, nombre genérico para los indios no sometidos o "bárbaros", que se ubicaban al este de los Andes. Esta campaña le habría permitido al Imperio inca fundar colonias y ocupar ciertos territorios del bajo del río Beni, además de entablar contacto con la provincia de los Musus o Moxos.

En el caso de los musus, por la gran distancia que separaba ambas civilizaciones, el soberano inca habría decidido entablar relaciones diplomáticas con ellos en lugar de intentar dominarlos. Los musus por su parte, admirados por las leyes y costumbres incaicas, habrían prometido adoptarlas y adecuarse a ellas, adorando al Sol como Dios Supremo, aunque no se reconocerían como vasallos del Inca, puesto que no habían sido sometidos por las armas. Dentro del tratamiento privilegiado entre ambas etnias, los musus habrían permitido a los incas instalarse en su territorio y les habrían ofrecido a sus hijas como esposas, además de enviar periódicamente embajadas hacia el Cuzco para rendir homenaje al Inca, situación que se habría mantenido hasta la caída del Imperio.

Versión de Diego Felipe de Alcaya thumb|300px|Misión jesuítica de Concepción (Santa Cruz).

Otra versión de los vínculos entre los incas y la tierra de los musus la expone el padre Diego Felipe de Alcaya en su texto la Relación Cierta, basada en los testimonios recogidos por su propio padre, Martín Sánchez de Alcayaga, uno de los primeros pobladores de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra fundada por Ñuflo de Chaves en 1561. Según el padre Alcaya, durante el reinado del Inca Huayna Cápac, tres parientes suyos (nietos o sobrinos según el relato) emprendieron avanzadas hacia el Este de Cuzco, con el derecho de convertirse en reyes de las provincias que lograran conquistar aunque siempre bajo el yugo del Imperio Inca, como reinos "satélite" de este. Dichos parientes del emperador eran Manco Inca, Guacane y Condori, siendo hermanos estos últimos dos, por lo que su avanzada conformaría un único reino al mando de Guacane, quien ocupó “Sabaypata” o Samaipata, al oeste de la actual ciudad de Santa Cruz de la Sierra, donde aún se observan ruinas de la antigua fortaleza inca; Condori, por su parte, se asentó más al sur, conquistando el "cerro rico" de "Saypurú" (provincia Cordillera), en la llamada Cordillera de los "chiriguanaes” (indios guaraníes del Paraguay), mientras que Manco conquistó una región ubicada más al norte, un lugar de la amazonia ocupado por los chunchos, "indios caribe" cuya extensión abarcaba "todas las faldas del Cuzco, Chuquiago, y Cochabamba". Manco Inca habría ingresado a esta región acompañado por un hijo suyo y ocho mil indios armados, con los cuales habría arribado al río Guapay para luego alcanzar otro río caudaloso llamado Manatti que corría de sur a norte, paralelo a una cordillera. Manco Inca habría decidido construir un puente en la sección más angosta de aquel río, colocando un carnero de piedra al otro lado como señal de que allí iniciaba su reino. Pasando aquella cordillera, se abría una tierra llana con ríos e islas llenas de árboles frutales, caminos amplios y numerosa población que vestía prendas de algodón y labraba la tierra. Las diferentes etnias que habitaban en la llanura habrían reconocido a Manco Inca como rey de aquella tierra que a juicio de los pilotos tenía "más de mill leguas de lonxitud y quatroçientas de ancho". Según Alcaya el Paititi era una "Tierra Rica", donde abundaban las piedras y los metales preciosos e incluso las perlas que Manco recolectaba de una inmensa laguna ubicada junto al cerro Paytiti' que según las referencia geográficas brindadas por Alcaya, podría tratarse de la Sierra de Parecis, ubicada en el actual Estado de Rondonia (Brasil), entre los ríos Guaporé, Mamoré y Madeira. Manco Inca habría poblado las espaldas del Cerro Paytiti, donde según el posterior testimonio de los guaraníes los incas recolectaban grandes cantidades de metal de plata. Una vez consolidado su nuevo reino, Manco envió a su hijo Guaynaapoc con rumbo al Cuzco para informar al Inca sobre los avances de la campaña conquistadora, aunque le advirtió que no mencionara la existencia de plata, oro o cualquier otra riqueza que pudiese interesar al emperador, sino que le dijese que solo habían encontrado un cerro de plomo, proviniendo de esta supuesta mentira el nombre Paytiti, ya que "pay" significaría "aquel" y "titi" se traduciría como "plomo"; por lo tanto, la unión de ambos términos sería "aquel plomo"." La Relación Cierta de Alcaya(ga) - Albert Meyers e Isabelle Combès (2011)."

Sin embargo, cuando Guaynaapoc habría llegado a la ciudad de Cuzco se habría encontrado con el Imperio derrumbado bajo el dominio español y la resistencia incaica concentrada en el enclave de Vilcabamba. Ante esta situación el hijo de Manco habría convocado a los demás incas para que lo siguiesen hacia el nuevo reino que había descubierto su padre, al cual llamaba Mococalpa, palabra que luego habrían deformado los españoles dando origen al término Mojos. Se habrían ido con Guaynaapoc unos veinte mil indios, transportando gran cantidad de ganado y piezas de orfebrería. Manco Inca habría aprovechado la situación para poblar su reino con los exiliados del Cuzco, instruyéndolos en el labrado de la tierra, la extracción de oro, plata y piedras preciosas de las montañas y la recolección de las perlas que sacaban de aquella laguna, de la cual Alcaya infiere que por sus dimensiones no se trataba de una laguna "sino de la mar del norte" (Océano Atlántico). Luego el relato de Alcaya describe rituales, sacrificios y las características de un Templo que Manco Inca habría hecho construir en honor al Señor de aquella tierra, que se le habría aparecido en forma de árbol arrancado, con rasgos que asemejaban a una cara en su tronco y con una escoba sostenida por una de sus extremidades con la cual le habría abierto el camino. Por esta razón, los incas del Paytiti no habrían adorado al Sol, como los incas de Cuzco, sino a aquel ídolo con forma de árbol arrancado.

Caída del Imperio Inca thumb|300px|right|Los funerales del inca, pintura de Luis Montero que representa a Atahualpa muerto.

En 1519 los españoles fundan la Ciudad de Panamá" ."El Descubrimiento y la Fundación de los Reinos Ultramarinos: hasta el sigo XVI - Volumen VII." sobre las costas del Pacífico, desde donde inician las primeras incursiones por mar hacia Sudamérica. Tras varios fracasos, en abril de 1528, Francisco Pizarro y sus hombres llegaron a Tumbes (Perú) donde hallaron las primeras muestras de la gran riqueza que poseía el Imperio Inca, iniciándose allí la conquista del Perú."Historia General de las Indias (libro virtual). Capítulo CIX. Francisco López de Gómara. Medina del Campo, 1553; Zaragoza, 1555."</ref>