Carlos Aguilar (San Juan; 3 de diciembre de 1971), conocido como Quique Aguilar, es un cineasta y actor argentino, también productor, guionista y montajista, que ha incursionado en cine, televisión y teatro.

Inició su carrera como integrante del reparto de telenovelas y se desempeñó en distintas labores detrás de cámaras, en diferentes producciones televisivas. Fue realizador de diversos cortometrajes y en teatro produjo las obras Extraña pareja femenina (2001) y Más que amigos (2004).

Dirigió su ópera prima a los 20 años de edad, Un minuto treinta y dos (1992) y sus siguientes largometrajes resultan pioneros de la cinematografía digital latinoamericana; Mercenarios (2000) y Nada por perder (2001), siendo esta última considerada como una película de culto y el primer film argentino en abordar la hemofilia, patología que además padece.

Primeros años Nació el 3 de diciembre de 1971 en la ciudad de San Juan, capital de la provincia homónima. Es hijo del periodista Carlos Alberto Aguilar (12 de mayo de 1929-15 de febrero de 1992) y la docente Susana Aguilar (6 de enero de 1934-26 de febrero de 2011). Luego de su nacimiento, sus padres se radicaron nuevamente en Buenos Aires después de vivir dos años en la región cuyana. A los cuatro años de edad, fue diagnosticado con hemofilia severa tipo A, enfermedad crónica cuya medicación efectiva era producida en el exterior y no ingresaba al país debido a su elevado costo y la falta de cobertura estatal. Ante esto, sus padres realizaron diversos reclamos ante las autoridades y mediante los medios de comunicación —siendo su padre conductor del noticiero Teleonce informa— logrando así obtener el apoyo del estado nacional hacia esa comuna.

Carrera Década del 1970 Desde su diagnóstico, estuvo bajo el riguroso cuidado de sus padres y esto le posibilitó entrometerse en diferentes de sus producciones desde su niñez. En 1975 actuó junto a Lili Masaferro en una serie de cortometrajes publicitarios fílmicos para la empresa YPF, que fueron exhibidos en cine y televisión en conmemoración del quincuagésimo tercer aniversario de la fundación de esta empresa. En 1978 protagonizó el comercial Buena suerte Argentina de la compañía vitivinícola Bodegas Arizu y en 1979 integró el jurado del programa infantil Festilindo, año en el que también apareció en el fondo de títulos del ciclo El festival de Tom y Jerry. En 1980 participó en Cantando y a la cama, un spot estelarizado por el grupo musical Parchís que marcaba la finalización del horario de protección al menor de Canal 7.

Década del 1980 thumb|165px|De izquierda a derecha: Carlos Alberto Aguilar, Verónica Castro, Chela Castro, Quique Aguilar y Jorge Martínez en Verónica: el rostro del amor, 1982. En 1982 se incorporó al elenco estable de Verónica: el rostro del amor, telenovela que contó con una gran repercusión internacional. Fue elegido al filtrarse en las audiciones —llevadas a cabo por Sabina Olmos, Armando Barbeito y Germán Kraus— realizadas en Canal 11 e interpretó a Gonzalo, un alumno pupilo de una escuela en Suiza, que visitaba a su padre por unos días. Esta aparición tenía una duración prevista de cinco episodios desde el decimoséptimo capítulo, pero por desavenencias de producción, el personaje de Renato —padre de Gonzalo, interpretado por German Kraus— cayó en un coma irreversible, no obstante el papel de Gonzalo continuó hasta la finalización del culebrón. En 1983 integró el reparto de Cara a cara, la segunda telenovela que Verónica Castro protagonizó en territorio argentino y encarnó a un niño huérfano —llamado Aníbal, en referencia al bandoneonista Pichuco— residente de un albergue para carenciados al cuidado de una monja, interpretada por Susy Kent.

En 1984 participó del capítulo piloto de la serie Tiempo Cumplido. Al poco tiempo, fue convocado por Raúl Portal, de quien fue partenaire en el segmento humorístico Para lelos del programa ómnibus Sábados de la bondad. En ese mismo año, como consecuencia del escándalo de medicamentos para hemofílicos infectado con el virus del VIH/sida, sus padres suspendieron sus transfusiones de factor VIII, hasta tanto llegaran al país las partidas libres de contaminación. En 1985 se desempeñó como asistente de programas radiales emitidos por Radio Argentina conducidos y producidos por su padre, quien retomaba su profesión periodística en democracia luego de haber sido censurado durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. Recién en 1987, pudo continuar con su tratamiento profiláctico y cubrió un papel estelar en la serie Tiempo Cumplido, la primera de la televisión argentina grabada completamente en locaciones. Allí encarnó a Gastón, único hijo del protagonista (Alberto de Mendoza) que vivía con su tía Paula (Chunchuna Villafañe) y era estudiante de música. También colaboró en la redacción de algunos diálogos y como auxiliar de edición. Además, en uno de sus episodios cuenta con una escena donde ejecuta en bandoneón el tango «Volver» junto al dúo musical de Néstor Marconi y Ángel Ridolfi, en el bar Café Homero de Palermo. Una nota del diario Clarín lo definió como un «comediante con raro ángel».

En 1988 fue asistente de dirección en Misión Comando, uno de los primeros telefilmes argentinos. También colaboró en la reapertura del Teatro Bambalinas —situado en el barrio de San Telmo— que había sido adquirido por sus padres. Allí se llevó a escena La resistible ascensión de Arturo Ui, presentándose también el álbum de estudio Un baión para el ojo idiota de la banda de rock Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. En 1989 sus padres también conformaron Red de Comunicadores Independientes, una empresa productora de televisión donde ofició como asistente de producción en el magazine femenino Entre nosotras y en los ciclos periodísticos Claves de hoy, Sin concesiones y Vida o droga. En este último, del que su madre era la productora ejecutiva, se desempeñó también como «notero» para la versión radiofónica emitida por Radio Belgrano. Fue el primer programa de la televisión argentina destinado a la prevención del uso indebido de drogas y resultó nominado por la Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas al premio Martín Fierro por «mejor programa cultural, educativo o documental» en 1989. En ese mismo año sus padres fundaron Centro Producciones, un conglomerado de medios de comunicación ubicado en el barrio de Almagro, aunque fue discontinuado debido a que Carlos Alberto fue diagnosticado de cáncer de laringe.

Década del 1990 thumb|200px|left|Un minuto treinta y dos segundos (1992), ópera prima del director. Su historia abarca, entre otras temáticas, los pormenores de un canal de televisión. En 1991 tuvo una participación esporádica en el sexto capítulo de la telenovela ¡Grande, pa! pero ante la oportunidad ofrecida por José Enrique Crousillat de incorporarse a Crustel, se volcó nuevamente detrás de cámaras. Se desempeñó inicialmente como asistente de producción en la telenovela Manuela y continuó trabajando en la compañía hasta finalizar la preproducción y los exteriores especiales de Soy Gina, tira que abandonó en 1992 cuando falleció su padre. Tras algunas semanas de inactividad se incorporó al elenco de la telenovela Princesa producida por Raúl Lecouna, pero sin un rol asignado previamente. Transcurrido más de un mes sin personaje pergeñó una historia sobre la cual realizó su ópera prima, Un minuto treinta y dos segundos. Este telefilme de crimen y misterio, protagonizado por Pablo Machado, Daniel Guerrero, Elvia Andreoli, Noëlle Balfour, Jorge Schubert y Damian De Santos, narra las peripecias de un joven luego de ser testigo de un secuestro y documentarlo con su cámara de vídeo. Además de la dirección, estuvo a cargo de la producción, la edición y realizó un cameo en las tomas finales. El largometraje está dedicado a la memoria de su padre y contó con un guion coescrito por su madre, quien también llevó a cabo la producción ejecutiva. La posproducción fue realizada en los estudios Pampa, los primeros en Latinoamérica en contar con equipamientos digitales. Paralelamente colaboró con María Soledad Crousillat en el casting de Micaela, otra tira diaria Crustel. En 1993 se incorporó como «chequeador» en la filial argentina del Grupo Televisa durante la telenovela Apasionada. En esta compañía continuó desempeñándose para Esos que dicen amarse, donde también estuvo encargado de los exteriores especiales, solicitado por Pancho Guerrero. Al poco tiempo participó del primer equipo de edición off-line en la televisión argentina, para la coproducción mexicana El amor tiene cara de mujer. En 1994 quedó a cargo de la preproducción junto a Raúl Astor de la tira diaria El día que me quieras, donde permaneció como productor de exteriores. Durante ese mismo año realizó con Raúl Becerra el programa piloto Los indomables —una remake del noticiero humorístico Semanario Insólito de 1981— conducido por Roberto Pettinato y Lalo Mir. También desarrolló el guion cinematográfico de Traqueotomia, sobre un texto original de su padre. No obstante, hacia finales de 1995 y como consecuencia del crisis económica en México de 1994, la empresa cerró su productora en el país.

En 1996 realizó el capítulo piloto de Seguridad privada, una miniserie policial protagonizada por Osvaldo Sabatini, Jean Pierre Noher, Maurice Jouvet, Ginette Reynal y Aldo Barbero. Esta coproducción junto a Pepe Parada y Ovidio García, no continuó dado que este último se incorporó como gerente artístico a Canal 7, convocándolo para acompañarlo en la gestión. En la emisora se desempeñó como productor del ciclo Antes de la medianoche, presentado por Amalia "Yuyito" González y también fue realizador de informes y dramatizaciones del programa de investigación periodística Mediodía con Mauro conducido por Mauro Viale, que con el correr de las emisiones se mutó en un talk show. En 1997 se desvinculó del canal para poder coproducir con este mismo una remake de Tiempo Cumplido, pero la gerencia desistió del proyecto debido al inicio de las transmisiones de la telenovela R.R.D.T. y entender que las historias eran idénticas. Ante esto, denunció penalmente a Adrián Suar por «delito de plagio». A pesar de las pericias realizadas por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y la División Imagen y Sonido de la Gendarmería Nacional Argentina, el juicio se prolongó durante más de una década y en 2010 el fundador de Pol-ka Producciones fue sobreseído por «falta de mérito». En 1998 retomó de forma independiente la preproducción de Traqueotomía contando con Alfredo Alcón para el rol principal, quien abandonó el proyecto para esteralizar la película Cohen vs. Rosi. Esto provocó demoras en el cronograma de rodaje previsto y a pesar de contar con Arturo Puig como nuevo protagonista, el proyecto entró en un development hell. Al año siguiente fue el realizador de sketches y fondos de títulos para el programa Totalmente, conducido por Miguel del Sel y producido por Ideas del Sur para Azul Televisión.