Filomena fue una borrasca profunda europea nombrada por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) española y la sexta borrasca nombrada por el Grupo Suroeste europeoGrupo conformado por los servicios meteorológicos nacionales de Portugal (IPMA), Francia (Météo-France), Bélgica (IRM/KMI) y España (AEMET). perteneciente a la temporada 2020-21 de borrascas profundas europeas, que afectó principalmente a España entre el 6 y el 11 de enero de 2021.
Filomena se presentó como un frente cálido en el centro del Atlántico norte, pero desplazándose hacia el este, en dirección a la península ibérica y Baleares. La AEMET emitió el 5 de enero de 2021 un aviso por temporal de viento, mar y lluvias en Canarias, Ceuta y sur de Andalucía así como de nevadas copiosas en amplias zonas del interior peninsular, incluso en cotas relativamente bajas. Estas nevadas estarían causadas por la interacción del aire cálido y húmedo del frente con una masa de aire mucho más fría presente en la península ibérica.
La AEMET emitió avisos rojos en varias provincias del interior peninsular: Madrid, Guadalajara, Toledo, Cuenca, Albacete, Teruel y Zaragoza, así como el interior de la Comunidad Valenciana y Cataluña. Los avisos naranjas por fuertes lluvias se activaron en las provincias de Almería, Cádiz y Málaga.
Desarrollo Comenzó como un sistema que posteriormente se dividió en dos y afectó a España y, en menor medida, a Portugal del 6 al 11 de enero.
La borrasca entró a España por las islas Canarias, donde dejó sentir el impacto más fuerte del viento, con rachas de más de 130 km/h en zonas altas de Tenerife. La lluvia dejó acumulados de 31 litros por metros cuadrado en el municipio de Candelaria, 29 en San Juan de la Rambla, o 22 en Puerto de la Cruz. Además, tiñó de blanco la montaña del Teide y el Roque de los Muchachos en La Palma. miniaturadeimagen|Nevada durante las primeras horas en el Parque de las Cruces de MadridCerca de las costas de la península ibérica, se produjeron ráfagas de viento de hasta 80km/h, así como de 2,5 a 5,1 cm de lluvia, con grandes inundaciones en la provincia de Málaga. En áreas del interior peninsular y en elevaciones altas, se produjeron nevadas de hasta 60 cm, sepultando las ciudades de Madrid, Toledo, Albacete, Cuenca, Guadalajara, Teruel, Soria y Zaragoza. Según la AEMET, Filomena fue la mayor tormenta de nieve en España desde 1971.Potentially record-breaking Storm Filomena eyes Iberian Peninsula AccuWeather. Consultado el 10 de enero de 2021. En las montañas, rachas de viento de hasta 121km/h acompañaron los grandes totales de nieve. Debido a la cantidad de nieve sin precedentes, algunos automovilistas desprevenidos quedaron atrapados en las carreteras durante horas, se suspendieron los servicios de transporte público en superficie y se produjeron multitud de daños materiales con hundimientos de estructuras, rotura de ramas y caídas de árboles.
La borrasca dejó sin suministro eléctrico a multitud de pueblos de las comunidades de Madrid, Castilla-La Mancha y Cataluña. En Villamuelas (Toledo), algunos vecinos sin luz, agua caliente y calefacción tras tres días, comenzaron a utilizar sus propios coches para calentarse.Tres días sin luz ni calefacción en plena ola de frío: "Pedimos ayuda, muchos mayores necesitan conectarse a oxígeno" RTVE. Consultado el 11-01-2021.
Se reportaron siete muertes; dos en Málaga por las inundaciones, cinco sintecho que murieron por hipotermia (dos en Barcelona y uno respectivamente en Madrid, Calatayud y Cádiz).Mueren dos personas ‘sin techo’ que dormían en Barcelona durante el temporal de lluvia y viento El País. Consultado el 12-01-2021.
A partir del 11 de enero, el sistema se debilitó abandonando España por el noreste peninsular. Sin embargo, ya pasada la borrasca, se sucedió una ola de frío con registros de hasta -15 °C en áreas del interior peninsular, con el consiguiente riesgo por la formación de placas de hielo, la incomunicación y la falta de suministro en multitud de pueblos y ciudades.
Regiones afectadas
Madrid
thumb|La ciudad de Madrid vista desde satélite el 12 de enero, cubierta por la nieve Dos semanas antes, el servicio estatal de meteorología pronosticaba para los días jueves 7 y viernes 8: «precipitaciones, en general débiles, que serán en forma de nieve a cualquier cota, esperándose acumulaciones significativas en toda la Comunidad». No obstante, días antes varios expertos y medios comenzaron a hablar de una de las nevadas más potentes de las últimas décadas.
Ante esto, las autoridades locales comenzaron los preparativos para evitar incidencias en la ciudad. El día miércoles 6, el Ayuntamiento de Madrid tenía activados los planes de contingencias por nevadas; además, de haber esparcido kilos de sal y litros de salmuera. El propio alcalde de la capital española, José Luis Martínez-Almeida explicó que la ciudad estaba preparada para resistir hasta 20 centímetros de nieve.
A pesar de las previsiones, durante el viernes 8 de enero, las nevadas producidas por la borrasca comenzaron a superar todas las estimaciones en todas las comunidades afectadas, incluyendo la capital. A finales de la tarde del mismo día, la Comunidad de Madrid y los servicios de emergencia SUMMA 112 informaron que cerca de 1500 vehículos habían quedado parados en las carreteras y autovías de la comunidad. La nevada dificultó el rescate y la mayoría tuvo que pasar la noche encerrados en sus vehículos, pudiendo permanecer atrapados hasta 18 horas. En la noche del viernes, se suspendieron los servicios del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, trenes de mercancías y cercanías y autobuses de la EMT. thumb|En Aranjuez, la nevada provocó el derrumbe de la cubierta de las Cocheras de la Reina Madre|izquierda Las previsiones empeoraron hora tras hora y la nevada continuó toda la noche. El día sábado Madrid amaneció completamente paralizada. Los peatones caminaban por las calles ante la imposibilidad de movilizar vehículos particulares. Durante el día miles de personas salieron a disfrutar de la inusual estampa de la capital española. Las redes sociales difundieron imágenes de personas haciendo esquí, snowboard, paseando en trineo de perros, protagonizando batallas de bolas de nieve o construyendo iglús en el centro de la ciudad. Por otra parte, los principales hospitales denunciaron la imposibilidad de la entrada y salida de sus trabajadores, muchos de los cuales se vieron obligados a doblar turnos para cubrir a los sanitarios que no podían llegar a los centros de salud. Los servicios de emergencia abrieron los accesos a los distintos hospitales de Madrid, mientras efectivos del ejército de tierra transportaron durante el sábado y domingo a 66 pacientes de diálisis a distintos hospitales de la región. En Aranjuez, con motivo de la nevada, se derrumbó parte de la cubierta de las Cocheras de la Reina Madre (Centro Cultural Isabel de Farnesio).
La nevada afectó especialmente a los 1,7 millones de árboles de la ciudad. Según las estimaciones iniciales, 749000 ejemplares sufrieron daños, en su mayoría en la Casa de Campo, donde 550000 de un total de 850000 presentaron alguna clase de deficiencia. En el parque del Retiro la cifra fue de 11000 árboles quebrados de un total de 17000, provocando en ambas ocasiones el mayor desastre floral a causa de un fenómeno meteorológico de su historia reciente. A consecuencia de ello, ambos sitios permanecieron cerrados por más de dos meses.
El sábado, la Comunidad de Madrid anunció la suspensión de actividades educativas en todos sus niveles hasta el miércoles 13; no obstante, la medida se extendió finalmente hasta el lunes 18 para dar tiempo a las labores de mantenimiento. El 14 de enero José Luis Martínez-Almeida anunció que los perjuicios económicos en la capital ascendían, según cálculos provisionales, a 1398 millones de euros, de los que 400 se correspondían con daños en infraestructuras municipales. Ese mismo día se aprobó, en la Junta de Gobierno Municipal, solicitar al Gobierno central la declaración de la capital como Zona Afectada Gravemente por una Emergencia de Protección Civil (conocida como zona catastrófica hasta el año 2015). La ciudad de Madrid se convirtió así en el primer territorio en solicitar formalmente esta medida tras el anuncio hecho en el mismo sentido por otros dirigentes políticos como la presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, o el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page. Finalmente, el 19 de enero, el Consejo de Ministros aprobó dicha declaración incluyendo en ella a las comunidades autónomas de Madrid (ésta con carácter restringido al no incluir fachadas y otras afecciones, que debieron pagar las comunidades de vecinos), Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Asturias, La Rioja, Aragón y Navarra. En la mayoría de casos sin que hubiera mediado solicitud previa por parte de las regiones. Con ello se pretende que cualquier damnificado acceda directamente y de forma rápida a las ayudas procedentes del Fondo de Compensación de Seguros, aun cuando no tenga contratado un seguro privado.
Guadalajara La capital alcarreña sufrió también una nevada histórica de la que no se tenía registros similares desde el año 1904 pues la nevada caída el 9 de enero de 2009 fue de 15cm. La situación en las calles provocó que el alcalde Alberto Rojo pidiese la intervención de la Unidad Militar de Emergencias ante la imposibilidad de acceso de las máquinas quitanieves en muchas zonas donde se llegaron a acumular unos 36-40cm.El alcalde pide que la UME venga a Guadalajara Toda Guadalajara quedó sumida en el caos más profundo con calles cortadas, autobuses urbanos cancelados y todos los parques cerrados, además de provocarse la caída de numerosos árboles y ramas por media ciudad, especialmente en parques importantes como San Roque, La Concordia, El Coquin entre otros. Días después de su paso, muchos árboles seguían tocados y otros estaban caídos literalmente por culpa de Filomena.Las heridas mortales de Filomena
El resto de la provincia alcarreña no se libró e igualmente sufrió en gran medida los efectos de la nevada, con acumulaciones de más de 60cm en casi toda su extensión. Múltiples municipios de la provincia sufrieron problemas y cortes en carreteras, suministro eléctrico y telecomunicaciones.Unos 27.000 abonados sin luz en Castilla La Mancha por la nevada
La ola de frío posterior al paso de Filomena dejó mal no solo a la agricultura, sino que dejó tocada también la ganadería con temperaturas de -25°C en la localidad de Checa y Molina de Aragón. En el caso de la ganadería UNO, de la localidad de Almoguera, sufrió la pérdida de más de un centenar de animales que fallecieron debido a Filomena y la ola de frío posterior.Drama en la ganadería UNO de Almoguera
Toledo thumb|Entrada de la Urbanización Las Nieves (Nambroca, Toledo) el 8 de enero de 2021 La capital toledana sufrió una nevada histórica de la que no se tenía registros similares desde diciembre de 2009. La situación en las calles del casco histórico implicó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias ante la imposibilidad de acceso de las máquinas quitanieves en esta zona. Por la periferia de la ciudad también se sucedieron los destrozos, siendo los mayores aquellos ocasionados por el peso acumulado de la nieve que derrumbó naves en la calle Jarama, en la zona del Polígono.La ciudad de Toledo amanece bajo una histórica nevada
El resto de la provincia toledana igualmente sufrió en gran medida los efectos de la nevada, con acumulaciones de más de 40cm en casi toda su extensión. Múltiples municipios de La Mancha toledana se quedaron sin suministro eléctrico, como en Villamuelas.