Margaret Gaffney Haughery (1813-1882) fue una filántropa irlandesa conocida como “la madre de los huérfanos”. Fue una figura histórica querida en Nueva Orleans (Luisiana), durante el . Comúnmente conocida como “nuestra Margaret”, “la mujer del pan de Nueva Orleans” y “madre de los huérfanos”, dedicó su vida al cuidado y alimentación de los pobres y hambrientos, y a la fundación y construcción de orfanatos en toda la ciudad. También fue conocida como el "ángel del Delta", "Madre Margaret", "Margaret de Nueva Orleans", la "celebrada Margaret", "señora jefa" y "Margaret de Tully". Siendo católica, trabajó con las Hermanas de Caridad de Nueva Orleans, asociada con la arquidiócesis de Nueva Orleans.
Abrió cuatro orfanatos en la zona de Nueva Orleans durante el . Años después, en los siglos y , muchos de los asilos que fundó como refugios para huérfanos y viudas fueron transformados en hogares para ancianos.
Fue conocida durante su vida por la defensa de los desfavorecidos. Algunos la consideraron una santa en vida, digna de la canonización. Nacida en la pobreza y huérfana a corta edad, trabajó como lavandera y vendedora ambulante, aunque en el momento de su muerte era una mujer de negocios y filántropa que recibió un funeral de Estado. derecha|miniaturadeimagen|267x267px|La estatua conmemorativa "Margaret" en el distrito Jardín Bajo de Nueva Orleans
Nacimiento en Irlanda miniaturadeimagen|Un replica de la cabaña en que Margaret Haughery (n. Gaffney) nació. Margaret Gaffney nació en una cabaña de piedra en Irlanda en 1813, era la quinta hija de William y Margaret O'Rourke Gaffney. Sus padres provenían de Tully del Sur, en el municipio de Carrigallen, en el condado de Leitrim. Su padre tenía una pequeña granja y pudo ser sastre.
El año 1816 fue conocido en Irlanda como "el año sin verano" y 1817 como "el año de la harina de malta". Durante 1818 hubo altos niveles de emigración debido a la sucesión de veranos húmedos seguidos por inviernos extremos. William, su esposa Margaret y tres de sus seis hijos -incluida Margaret (de cinco años), el mayor Kevin y la menor Kathleen- emigraron a Estados Unidos. Los otros tres hijos de la pareja que no viajaron quedaron temporalmente con su tío Matthew O'Rourke en Irlanda, hasta que pudieran viajar con sus padres. La despedida final fue tan angustiosa que los amigos llevaron a un lado a los niños que se quedaron en Irlanda, y antes de que la familia dividida abandonara Irlanda, se arrodillaron para recibir la bendición del cura local.Hackett, Raymond and Reilly, Michael. "Carrigallen Parish-A History", 1996
Emigración a América El viaje en altamar en buque de vapor duró seis meses, debido a las fuertes tormentas que ralentizaron la travesía. Los registros de viaje del barco reflejan que los pasajeros estaban desesperados por pisar tierra firme nuevamente. Las provisiones escasearon al punto de ser permitida una galleta por persona por día. Casi todo el equipaje fue destruido incluyendo el maletero de los Gaffney, en cuya tapa el padre de Margaret solía mecer a sus hijos. El barco llegó a la bahía de Chesapeake, y luego a Baltimore. Durante el largo viaje, una mujer galesa de apellido Richards trabó amistad con la familia Gaffney.
Poco tiempo después de haber desembarcado en Baltimore, Maryland, Kathleen murió. Como todos los granjeros de su época, William Gaffney tenía pocas herramientas para la vida en la ciudad. Sus oportunidades de conseguir trabajo eran limitadas. Sin embargo, se aseguró un empleo como cartero en los muelles de Baltimore, y pronto pudo enviar dinero a su cuñado O'Rourke para la manutención de sus tres hijos en Irlanda. Había logrado ahorrar casi lo suficiente para traerlos a Estados Unidos, cuando en 1822 una epidemia de fiebre amarilla azotó Baltimore, alcanzando a los padres de Margaret, que murieron con pocos días de diferencia entre sí. Están enterrados en el cementerio de San Patricio, en Baltimore. Todos sus bienes fueron quemados, como era la costumbre, para prevenir la propagación de la enfermedad, con excepción de un libro de oraciones, que fue encontrado veintisiete años después y devuelto a la familia.
Margaret, de nueve años, quedó sin hogar y sola cuando su hermano mayor Kevin desapareció y no se supo más de él. Se cree que fue hacia el oeste. La señora Richards, con quien la familia Gaffney hizo el viaje a través del mar, se enteró de la situación de Margaret. Ella había perdido a su marido, víctima de la fiebre amarilla. Acogió a Margaret en su hogar. Allí vivió algunos años, trabajando para su sustento. De hecho, debió de ser poco más que una sirvienta. Margaret recibió educación no formal, y nunca aprendió a leer o escribir. Cuando tuvo edad suficiente, comenzó a trabajar como doméstica, algo común para las mujeres irlandesas de Baltimore en aquella época.
Matrimonio y mudanza a Nueva Orleans El 10 de octubre de 1835, Margaret contrajo matrimonio con el irlandés Charles Haughery en la catedral de Baltimore. Con el fin de escapar del clima frío norteño, convenció a su esposo de que un cambio de clima sería beneficioso para su delicada salud. Dejaron Baltimore en el barco Hyperion y llegaron a Nueva Orleans el 20 de noviembre de 1835. Como otros lugareños de aquel entonces, la joven familia padeció las epidemias de fiebre amarilla y cólera. Por un tiempo, la salud de Charles mejoró levemente, pero su expectativa de vida era corta y los médicos le aconsejaron viajar por mar.
Charles decidió ir a Irlanda, su tierra natal. El viaje se retrasó por varios meses, en espera del nacimiento de la primera hija del matrimonio a la que llamaron Frances. Eventualmente, Charles viajó pero luego de algunos meses Margaret recibió la noticia de su fallecimiento, acontecido poco después de alcanzar tierra. Pocos meses después, Frances se enfermó de gravedad y murió. Esta era la segunda vez que la familia de Margaret era diezmada, cuando solo contaba con 23 años. Como ella misma dijo: «¡Dios mío! Has roto todos los lazos: me has despojado de todo. De nuevo estoy completamente sola.»
En aquel tiempo, la ciudad estaba dividida en tres municipios: el primero compuesto por el Barrio Francés y Faubourg Tremé, el segundo era el Barrio Alto (referido a las áreas pobladas río arriba desde la calle Canal) y el tercero era el Barrio Bajo (el resto de la ciudad, desde la avenida Esplanada río abajo).
A pesar de sus tragedias, o gracias a ellas, Margaret decidió hacer algo en su vida para mejorar la situación de las viudas y los huérfanos, algo que ella comprendía muy bien. Las Hermanas de la Caridad, bajo la guía de la Hermana Regis Barret, regentaban el orfanato Poydras, creado por Jullien de Lallande Poydras. Margaret donaba su dinero excedente que ganaba como lavandera en el hotel San Carlos a los huérfanos. Eventualmente, dejó su empleo en el hotel para trabajar para las Hermanas como directora del orfanato. Cuando se quedaban sin comida, la compraba con su propio dinero. La construcción del orfanato para niñas de las Hermanas de la Caridad, en 1840, fue financiado por el trabajo de Haughery.
Mujer de negocios Durante la epidemia de fiebre amarilla que asoló Nueva Orleans en la década de 1850, Margaret fue de casa en casa, sin importar color de piel o credo, cuidando a las víctimas y consolando a las madres moribundas con la promesa de cuidar de sus pequeños. Finalmente, contribuyó a la apertura del orfanato Santa Teresa, en la calle Camp. La iglesia de Santa Teresa también fue prácticamente construida por Margaret, conjuntamente con la Hermana Regis.
Con el dinero que ahorró, Haughery compró dos vacas para tener leche para los niños. Compró un pequeño carro lechero y se dedicó a vender la leche sobrante en la Vieux Carré (Barrio Francés). Pronto abrió una lechería con diecinueve vacas, negocio que prosperó y se expandió. Amplió su mercadería y comenzó a vender crema y manteca. En dos años, tenía cuarenta vacas y un negocio rentable. Se hizo conocida entre todas las clases sociales como una negociante que vendía sus productos en un carro. También financió el Asilo Infantil de San Vicente de Paul en las calles Race y Magazine, que se inauguró en 1862.
Aunque Margaret abastecía a los huérfanos, alimentaba a los pobres y donaba generosamente a la caridad, sus ingresos aumentaban de forma continuada. Su determinación y dedicación al cuidado de los huérfanos la llevó a trabajar en una panadería. Más adelante prestó dinero a un panadero, pero pronto descubrió que el negocio del señor d'Aquin estaba al borde de la quiebra. Entonces se convirtió en la principal accionista del negocio, ya que se dio cuenta de que el único modo de recuperar su dinero era tomar el control de la panadería y manejarla.
Conocida simplemente como La Panadería de Margaret, el negocio tuvo éxito rápidamente, y es allí donde se generó la mayor parte de su fortuna. Por años continuó haciendo su ronda de venta en su carro panadero, en reemplazo del carro lechero. Proveía al mercado local y su producción se exportaba. Todos los asilos en Nueva Orleans se abastecían con su pan a un precio tan bajo que era prácticamente gratuito. Las mejoras a la panadería eran siempre prioritarias. Fue la primera panadería en usar hornos a vapor en el sur, empleando a muchas personas. El local situado en la calle New Levée era tan exitoso que la destrucción ocasionada por la Guerra Civil en el sur ni siquiera lo afectó.
A pesar de su contribución monetaria a favor de huérfanos, pobres y caridad, sus ingresos crecieron enormemente y la panadería de Margaret se volvió famosa. La primera panadería con hornos a vapor fue Margaret Haughery y Compañía. Allí se vendía "el pan de Margaret" y ella fue conocida como "la mujer del pan de Nueva Orleans". También fue la dueña de una popular tienda en la ciudad llamada "Fábrica de galletas Klotz", asociada con la panadería Klotz.
Los borrachos y mendigos de la ciudad solían reunirse en la calle Lavée. Margaret no les daba la espalda. Siempre les daba una hogaza de pan partida a la mitad, para que no pudieran venderla para comprar alcohol.
Guerra civil La Guerra Civil impactó profundamente en Nueva Orleans e incrementó de forma notable el número de huérfanos y personas necesitadas. Haughery se esforzó por suavizar los reveses ayudando a quienes más sufrían la escasez de comida en tiempos de guerra. Para los ciudadanos hambrientos de la ocupada Nueva Orleans, donó vagones repletos de pan y harina, frescos de su panadería.
Cuando, en 1862, el ejército de la Unión ocupó Nueva Orleans e impuso ley marcial, el general y comandante de la Unión Benjamin Franklin Butler levantó fronteras y determinó toque de queda. Nadie tenía autorización de traspasar estas barreras o violar el toque de queda. Margaret continuó distribuyendo comida y leche a los necesitados ignorando estas limitaciones. El general Butler le advirtió que respete las fronteras y el toque de queda, caso contrario sería fusilada o colgada. Margaret le preguntó si era la voluntad del presidente Abraham Lincoln desahuciar a los pobres. Butler respondió: "No puede atravesar los piquetes sin mi autorización, ¿entendido?". "Entendido", dijo Margaret. A lo que Butler replicó: "Tiene mi autorización".
Durante la Reconstrucción, ella apoyó los esfuerzos de la Unión por mantener la paz en Luisiana, como fue evidente por la espada ceremonial que donó al General C. Colon Augur, hoy en día parte de la colección del Museo del Estado de Luisiana.
Vida en Nueva Orleans derecha|miniaturadeimagen|Fotorretrato en sus últimos años