«No a CELCO» es un movimiento social chileno, cuyo objetivo es dar a conocer el daño que ha provocado la empresa Celulosa Arauco y Constitución (CELCO) al ecosistema de las diferentes localidades chilenas.

Historia No a CELCO, surge como respuesta de los ciudadanos de diferentes localidades, a los desastres ambientales producidos por la empresa. Al no poseer un fundador, se le considera a este como un movimiento ciudadano.

Los distintos desastres provocados por CELCO, han iniciado varios movimientos que conforman NO A CELCO. Pese a que todos son de distintas ciudades, estos se unen bajo el mismo motivo, el daño que ha provocado la empresa al ecosistema de las diferentes localidades.

No al ducto Desde que CELCO comenzó con la idea de crear una planta en las cercanías de Valdivia, en conjunto estaba el proyecto de crear un ducto de cerca de 36,9 kilómetros de largo, que conectara con la bahía de Maiquillahue, para arrojar los desechos tóxicos producidos por la planta al mar de Mehuin. Pero los locatarios, en especial las comunidades Mapuche Lafquenche, han rechazado esta idea desde el primer día, impidiéndole así a la empresa durante 24 años instalar el ducto. Este movimiento ha tenido una prolongada duración y constancia, por parte de los involucrados, además, cabe destacar que la cantidad de habitantes que viven en la localidad, no pasan las 2 mil personas. Este movimiento ha registrado masivas marchas en la misma localidad, pero también en ciudades cercanas como Valdivia y Temuco. También han estado presentes en marchas que se han realizado en Santiago “Contra las represas y los proyectos destructivos”. El internet también ha sido de gran ayuda para estos movimientos a la hora de compartir información sobre el conflicto, en especial blogs en donde antes de que las redes sociales se masificaran, los avisos de marcha, las noticias y actualizaciones se realizaban por dicha plataforma.

Comité de defensa del mar Este movimiento también está ligado al ducto de Mehuin. Está formado por distintos dirigentes, y también lo componen miembros de la comunidad Mapuche Lafquenche. Este comité ha tenido enfrentamientos con pescadores de la zona de Mehuin, quienes están a favor de la construcción del ducto de CELCO. Se han registrado persecuciones a dirigentes quienes incluso, han debido abandonar la vocería del movimiento, debido al peligro que corre su integridad física y la de sus familias. Este comité, ha sido bastante activo, han interpuesto recursos de protección y reposición en contra de la empresa, han organizado tocatas en la misma localidad de Mehuin, donde han participado artistas nacionales como Tierra Oscura, Beto Paillan, Daniela Millaleo, Alonso Núñez, también han hecho jornadas culturales para ayudar a sus dirigentes. Pese a que el movimiento se desarrolla en Mehuin, sus dirigentes también viajan a otras ciudades para realizar actividades. Toda esta información puede ser vista en su sitio web, página que ha sido fundamental, ya que, todas las noticias y actividades que realizan son registradas en dicho sitio.

Acción por los cisnes Según la descripción de su página, es una agrupación ciudadana que surge en Valdivia frente al desastre ecológico sucedido en 2004, donde murieron miles de cisnes de cuello negro. El movimiento surge a raíz de la primera asamblea pública realizada el 2 de noviembre de 2004 en la ciudad de Valdivia, para así conocer los antecedentes del desastre, donde posteriormente se realizaron las primeras denuncias. Su misión es detener el desastre del Santuario del Río Cruces y contribuir a generar las condiciones que permitan recuperar el ecosistema dañado y prevenir efectos sobre la salud humana. El movimiento fue en estricto rigor, la representación del sentir de la ciudadanía, donde trabajaron junto a las autoridades, para demostrar la magnitud del accidente, ayudar a establecer sus causas y posibles riesgos. Esta agrupación está conformada por abogados, médicos, veterinarios, académicos, dirigentes vecinales, pequeños empresarios, estudiantes y ciudadanos valdivianos. El movimiento fue tan persistente, que lograron detener momentáneamente la producción de la empresa en 2005.

Desastres ambientales más dañinos

Río Cruces

Año 2004 En el año 2004 CELCO inauguró su nueva planta en la región de los ríos en la localidad de San José de Mariquina, Planta Valdivia, donde desde un inicio se creía que la empresa no cumplía con todas las regulaciones ambientales necesarias. Esta se construyó cerca de “El Santuario de la Naturaleza Río Cruces” que se compone por un humedal de 6 mil hectáreas. El área se encuentra protegida desde 1981 por el estado de Chile y la Convención Ramsar, la que protege a los humedales de importancia mundial, como hábitat para aves acuáticas y aves migratorias.

En mayo de 2004, se comienzan a visualizar las primeras consecuencias de la intervención al ecosistema del santuario, donde a inicios del mismo año, habitaban más de 8 mil especies de los conocidos Cisnes de Cuello Negro. En contraste, durante el mes de mayo sólo habitaban 400 ejemplares en el lugar, además su reproducción se detuvo y provocó migraciones de estas especies a otros lugares cercanos. En 2003 se registraba un 13% de mortalidad por causas desconocidas de los cisnes, sin embargo, al año siguiente, esa cifra creció en un 87%. Se señala que las muertes ocurrieron principalmente en la zona norte y centro del humedal, lugar donde llegan directamente los residuos de la planta de CELCO.

Posteriormente en 2005, los guarda faunas relacionaron la muerte de los cisnes a la desaparición del luchecillo, una planta acuática que es base en la dieta de los cisnes. Además, se registró un daño letal en el hígado de los cisnes muertos provenientes del humedal, asociado directamente a la presencia de metales pesados en el luchecillo que estos consumían.  

La disminución de la reproducción también fue causante de la disminución de la presencia de los cisnes en el humedal. En el período entre 1998-1999 hubo un récord en la producción de nidos de los cisnes en el humedal, con la creación de 753 de ellos, para 2005 no existió ni un solo nido.

Año 2014 En 2014, un nuevo desastre ambiental fue producido por la planta Valdivia, esta vez debido al derrame de 27,1 metros cúbicos de licor verde, este es una mezcla entre agua y Licor Negro. Como consecuencia, se registró la muerte de más de 2000 peces en la zona de Rucaco e incluso daños en la piel de algunos bañistas de la zona. Este accidente fue el detonante para que iniciaran acciones legales en contra de CELCO en la región de los Ríos.

Consecuencias del desastre.

Un cambio radical trajo consigo la implementación de la planta de Valdivia al ecosistema del santuario natural del humedal, consecuencias que hasta el día de hoy se ven reflejadas en dicho lugar.

La UACH, realizó un estudio en 2005, auspiciado por CONAMA, donde aseveraban que la desaparición del Luchecillo y la alteración al ecosistema del humedal, habrían sido causados directamente por la presencia de la planta de CELCO. Sin embargo, un estudio financiado por CELCO, realizado por el Centro de Estudios CASEB de la Pontificia Universidad Católica de Chile, le quitó validez al estudio de la UACH, aseverando que dicho estudio contenía errores y carecería de validez científica, calificándolo más bien como un trabajo de ética ambientalista. Sumado a esto, un estudio realizado por la Universidad de Chile, negó las conclusiones del estudio realizado por la UACH, exponiendo que la desaparición del luchecillo se debía a las bajas de temperaturas, las que se registraron cercanas a cero grados Celsius. Estas se habrían presentado ese año, provocando la muerte de la planta y la migración de los cisnes del humedal.

Consecuencias legales

Recién en 2014, tras el nuevo desastre provocado por CELCO, el CDE, logró un acuerdo con la empresa, la que debió pagar una suma total de 5.200 millones por el daño ambiental provocado. Además, la Superintendencia de Medio Ambiente, tras una denuncia interpuesta por la comunidad de Rucaco, multó a CELCO por un monto de 4300 millones de pesos. Por otro lado, en 2019 comenzó una formalización a distintos ejecutivos de CELCO, bajo el artículo 136 de la ley de pesca y acuicultura, que sanciona a quienes introdujeren a ríos, lagos o mares, contaminantes químicos. Los formalizados fueron su ex gerente, Sergio Carreño Moscoso, el Operador de Residuos, Mauricio Ceverio Hidalgo, el jefe de operación de caldera, Pablo Lecaros Luks y el superintendente de calderas, Claudio Jara Rozas.

Río Mataquito En la región del Maule, en la localidad de Licantén, han ocurrido varios desastres ambientales.

Año 1999

El 3 de diciembre, en un proceso de limpieza a las instalaciones de la planta, se produce un derrame de desechos tóxicos al río Mataquito, dejando a centenares de peces muertos.

Año 2007 En junio de ese año, nuevamente se vuelve a producir un derrame de desechos tóxicos. Esta vez buzos del GOPE de Carabineros de Chile, tras de realizar peritos en las instalaciones de la planta, descubrieron dos ductos ilegales de evacuación de Residuos Industriales Químicos (RILES). Dos semanas después de este descubrimiento, se vuelven a derramar 200 metros cúbicos de desechos tóxicos de los cuales, según CELCO, sólo 50 metros cúbicos alcanzaron al estero Lourdes, el cual confluye con el río Mataquito causando la muerte a más de un millón de especies que habitaban el lugar del lugar. Algunos medios clasificaron este accidente como uno de “Los peores desastres medioambientales ocurridos en Chile”. En esta oportunidad CELCO reconoció el accidente, debido a una rotura accidental y paralizaron indefinidamente sus faenas.

Año 2008

Casi un año después del gran derrame, se registra uno nuevo. Esta vez por problemas con la laguna de emergencia y de la infraestructura de la planta, ocasionando un derrame de desechos que incluían licor negro y soda cáustica. En este accidente, los desechos tuvieron un alcance de hasta 12 kilómetros del río Mataquito.

Consecuencias Tras el segundo derrame ocurrido el 2007, la misma presidenta Bachelet dijo que CELCO, debía asumir los costos de los daños provocados. Sin embargo, la empresa consideró que sólo con el hecho de cerrar indefinidamente le bastaría para provocar pérdidas cercanas a los 4 millones de dólares mensuales. Esto a modo de “castigo”, ya que finalmente la empresa no se responsabilizó por los hechos.

Consecuencias Locales El río Mataquito posee distintas funciones, desde servir para el riego agrícola, generar un mantenimiento natural del ecosistema del lugar, hasta ser el bebedero natural de muchos animales. La importancia de su desembocadura radica en la alta actividad pesquera que posee el lugar, a tal punto de ser el sustento de muchas familias del lugar. Luego de este derrame, todas las familias que dependían de las actividades que les otorgaba el río, quedaron sin ningún tipo de trabajo, ya que el ministerio de salud, prohibió realizar la pesca o consumir los peces que provengan del río. Sin embargo, esta fue la única intervención que el estado chileno realizó, ya que CELCO, quedó impune producto de un acuerdo con los mismos pescadores locatarios quienes obtuvieron un subsidio de 360 millones en cuotas. Este pago fue realizado a 60 pescadores de la zona por el tiempo en que no pudieron trabajar.

Consecuencias en el ecosistema