miniaturadeimagen|269x269px|Situación del mundo en 2026: Nueva Guerra Fría, Segunda Guerra Fría o Guerra Fría 2.0 (en inglés: New Cold War, también referida como Cold War II, o Cold War 2.0) son términos utilizados —como paralelismo a la Guerra Fría entre 1945 y 1991— para designar lo que se interpreta como un conflicto político, ideológico, informativo, social y militar en el posterior al final de la era pos Guerra Fría. Desde esta visión, se verían las tensiones entre potencias como estructuradas dentro de grandes bloques de poder geopolíticos opuestos; en uno se encontraría Occidente, liderado principalmente por Estados Unidos y Reino Unido, así como en menor medida también por la Unión Europea (partidarios del poder blando y de un orden mundial unipolar) y el otro, Oriente, que estaría liderado principalmente por China y por Rusia (partidarios del poder duro y de un orden mundial multipolar). Se incluyen acciones propias de guerra híbrida (como los ciberataques) y guerras subsidiarias (como Libia, Siria, Ucrania o Irán). La rivalidad, además de geopolítica, también sería de carácter económico, militar, cultural y tecnológico.
El conflicto se evidenció a raíz de la invasión de Irak de 2003, para la cual Estados Unidos desplegó bases militares en los países de Asia Central, anteriormente bajo la influencia rusa, los cuales son ricos en gas y petróleo. Occidente desarrolló a su vez políticas tendientes a permitir la ampliación de la OTAN para incluir varios Estados postsoviéticos que compartían frontera con Rusia. En respuesta, y para lograr una forma de equilibrio, Rusia hizo una serie de maniobras en las que contribuyó el hecho de que la guerra de Irak generó un alza en los precios del gas natural y del petróleo, fortaleciendo a Rusia puesto que era una de los más grandes productores de ambos recursos. El país desarrolló lazos de cooperación con China y otros estados de Asia dentro del marco de la Organización de Cooperación de Shanghái, con el objeto de proteger sus intereses energéticos.
En un discurso en febrero de 2007, el presidente ruso Vladímir Putin acusó a los Estados Unidos de «arrojar al mundo en un abismo de conflictos permanentes» e intentar crear un «mundo unipolar» gobernado por Washington. Esta declaración fue la respuesta a las medidas tomadas en Washington para instalar un escudo antimisiles que según Estados Unidos no tenía la intención de apuntar a Rusia sino la de defender a Europa de ataques provenientes de Corea del Norte e Irán. Esta explicación no satisfizó a Rusia que vio los intentos estadounidenses de expandir la OTAN como parte de una política para contener y rodear a Rusia.
Tras la adhesión de Crimea a Rusia en 2014, Rusia invadió Ucrania en 2022 con el casus belli de la violación de los Tratados de Minsk, la posible adhesión de Ucrania a la OTAN, la, según Vladímir Putin, «nazificación» de Ucrania y un presunto genocidio en el Donbás.
Entre tanto, Estados Unidos, Reino Unido y Australia formaron una nueva alianza militar diseñada para contrarrestar la influencia de China en la región del Indo-Pacífico: el llamado «AUKUS». Por otra parte, la contienda entre Estados Unidos y China está encuadrada dentro de una puja para obtener un cierto dominio en el campo tecnológico, lo que permitiría a la potencia dominante afianzar su posición estratégica a largo plazo.
La Guerra fría ha aumentado más con las invasiones posteriores de Estados Unidos hacia Venezuela o Irán en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y el papel más expansionista que ha tomado Estados Unidos en los últimos años, chocando a veces con los intereses de China. Antecedentes Guerra Fría
Era post-Guerra Fría miniaturadeimagen|Bombardeo de la OTAN sobre Yugoslavia. Un misil de crucero es lanzado desde un buque de guerra estadounidense el 31 de marzo de 1999.
Historia Inicio miniaturadeimagen|Discurso de Vladímir Putin en 2007:
Multiplicación de conflictos en Oriente Próximo miniaturadeimagen|Cazabombardero ruso Sukhoi Su-34 en Siria, durante la Intervención militar rusa en la guerra civil siria.
En 2011, daba comienzo la guerra civil siria, en donde las Fuerzas Armadas de Siria del gobierno del presidente sirio, Bashar Al-Asad respaldado por Rusia se enfrentaban contra los grupos armados rebeldes de diversa índole, conocidos en Occidente como la «oposición siria» o «Ejército Libre de Siria» respaldados principalmente por Estados Unidos y Arabia Saudita. El conflicto sigue presente hasta el día de hoy.
En 2015, un nuevo actor se hizo presente: el Estado Islámico, una organización terrorista, que invadió Siria y se enfrentó tanto a las fuerzas gubernamentales de Siria como al Ejército Libre de Siria, logrando tomar en mayo de 2015 el control de la frontera entre Siria e Irak. Ante tal hecho, Rusia se declaró en contra del Estado Islámico.
Entre 2015 y 2019, tanto Rusia como Estados Unidos y sus aliados realizaron bombardeos en los territorios controlados por el Estado Islámico. A principios de febrero de 2019 las fuerzas kurdas sirias respaldadas por la aviación de la coalición extranjera liderada por Estados Unidos lanzaron un asalto final contra el último reducto del Estado Islámico en Baghuz, en el este de Siria.Las fuerzas sirias y EE.UU libran la última batalla contra EI AFP - 12 de febrero de 2019Combatientes de EI se niegan a rendirse; piden salida El Nuevo Herald - 18 de febrero de 2019 Telemetro - AFP - 16 mar 2019 Finalmente el 22 de marzo del mismo año las fuerzas kurdas lograron tomar el reducto y con ello estas fuerzas al igual que la Casa Blanca declararon a Siria libre de la presencia del ISIS y con ello la victoria sobre la organización terrorista en Siria. "Eliminado al 100%": Trump anunció que ya no hay territorios bajo control de ISIS en Siria Infobae - 22 de marzo de 2019
No obstante el conflicto en Siria continua y Turquía (miembro de la OTAN) quiere aumentar su influencia en Siria (ver Intervención militar turca en la guerra civil siria) sobre todo por el conflicto turco-kurdo.
En la disputa regional entre Irán y Arabia Saudí, Rusia y China apoyan a Irán, mientras Estados Unidos y Reino Unido apoyan a Arabia Saudita e Israel.
Guerra ruso-ucraniana (2014-actualidad) miniatura|Batalla de Hostómel, uno de los primeros combates importantes librados en la invasión rusa de Ucrania iniciada en febrero de 2022.
Aumento de la tensión sino-estadounidense (desde 2017) thumb|Reclamaciones territoriales en el Mar de la China Meridional. China defiende la llamada "Línea de los nueve puntos" y ha construido numerosas islas artificiales para defender sus intereses.
Crisis de Huawei
AUKUS
Respuesta de la Unión Europea
Medio Oriente (2025-presente)
El contexto de las potencias
Unipolar, bipolar y multipolar
La Nueva Guerra Fría y la Tercera Guerra Mundial thumb|Estados con bases militares estadounidenses (rojo) o rusas (azul). thumb|Un gráfico circular que muestra los gastos militares mundiales por país para 2019, en miles de millones de dólares estadounidenses, según el SIPRI.
Opiniones de analistas
En octubre de 2016, John Sawers, exjefe del MI6, dijo que pensaba que el mundo estaba entrando en una era que posiblemente era «más peligrosa» que la Guerra Fría, ya que «no tenemos ese enfoque en una relación estratégica entre Moscú y Washington». De manera similar, Igor Zevelev, miembro del Centro Wilson, dijo que «no es una Guerra Fría [sino] una situación mucho más peligrosa e impredecible». CNN opinó: «No es una nueva Guerra Fría. Ni siquiera es un escalofrío profundo. Es un conflicto absoluto».
En enero de 2017, la exasesora del gobierno de EE. UU., Molly K. McKew, dijo en Politico que EE. UU. ganaría una nueva guerra fría. El editor de The New Republic, Jeet Heer, descartó la posibilidad como «igualmente preocupante [,] inflación de amenazas imprudente, exagerando enormemente el alcance de las ambiciones y el poder rusos en apoyo de una política costosa», y demasiado centrado en Rusia mientras «ignora el aumento de potencias como China e India». Heer también criticó a McKew por sugerir la posibilidad. Jeremy Shapiro, miembro principal de la Institución Brookings, escribió en su blog en RealClearPolitics, refiriéndose a las relaciones entre Estados Unidos y Rusia: «Una deriva hacia una nueva Guerra Fría parece el resultado inevitable».
En declaraciones a la prensa en Berlín el 8 de noviembre de 2019, un día antes del 30 aniversario de la caída del Muro de Berlín, el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, advirtió sobre los peligros que representan Rusia y China y acusó específicamente a Rusia, «liderada por un ex oficial de la KGB que estuvo destinado en Dresde», de invadir a sus vecinos y aplastar la disidencia. Jonathan Marcus de la BBC opinó que las palabras de Pompeo «parecían estar declarando el estallido de una segunda [Guerra Fría]».
En febrero de 2022, el periodista HDS Greenway citó la invasión rusa de Ucrania y la declaración conjunta del 4 de febrero entre Rusia y China (bajo Putin y Xi Jinping) como una de las señales de que la Segunda Guerra Fría había comenzado oficialmente.
En marzo de 2022, el historiador de Yale Arne Westad y el historiador de Harvard Fredrik Logevall en una conversación por videoconferencia afirmaron que «el enfrentamiento global sobre Ucrania no sería una señal de una segunda Guerra Fría». Además, Westad dijo que las palabras de Putin sobre Ucrania se parecían, que el periodista de Harvard James F. Smith resumió, a «algunos de los argumentos raciales coloniales de las potencias imperiales del pasado, ideas de finales del siglo XIX y principios del XX en lugar de la Guerra Fría».
En junio de 2022, el periodista Gideon Rachman afirmó que la invasión rusa de Ucrania era el comienzo de una segunda Guerra Fría.
El historiador Antony Beevor declaró en octubre de 2022 que cree que el mundo está en una Segunda Guerra Fría y que «ya no se trata de la vieja división entre izquierda y derecha», sino de "un cambio en la dirección de la «autocracia versus la democracia», un cambio hecho evidente por la invasión rusa de Ucrania; En su opinión, esta guerra fría es «mucho más aterradora» que la primera, ya que «uno de los aspectos más preocupantes» de la nueva guerra fría es el total desprecio por los acuerdos diplomáticos.
En un artículo de Fernanda Paúl para la BBC el profesor de teología ecuménica Thomas Bremer el patriarca ruso Cirilo I de Moscú «ve la guerra con Ucrania como una especie de guerra cultural entre una concepción occidental de la vida y una concepción oriental de la vida». Para el sacerdote ortodoxo ucraniano Cyril Hovorun «Kirill le ha proporcionado a Putin ideas, ideología». Cirilo I de Moscú, al igual que Putin, comparten la visión de un «Russkiy Mir o Mundo Ruso» donde los ucranianos y rusos son «un mismo pueblo» y que «sin el aporte de la Iglesia ortodoxa rusa, la guerra hubiera sido imposible porque de esta forma se justifica».Fernanda Paúl (3 abril 2022) La rebelión religiosa que se esconde detrás de la guerra entre Rusia y Ucrania BBC News Mundo. Consultado el 7 de abril de 2022
Choque de civilizaciones