La Unión de Centro Democrático de Almería (UCD de Almería) fue la delegación provincial almeriense de la Unión de Centro Democrático y fue fundado en 1977 con el nacimiento de Unión de Centro Democrático. Su último presidente fue Fausto Romero-Miura y su sede central estuvo en Almería. Su organización juvenil fueron las Juventudes Centristas de Almería (JJCC).

Historia Fue fundado en 1977, con el nacimiento de Unión de Centro Democrático. Mientras que el PSOE o el PCE en aquellos momentos contaba con una amplia red de comités locales, salvo en zonas rurales, UCD o Coalición Democrática necesitaron algo más de tiempo y una movilización de sus bases para afrontar con una cierta garantía de éxito los comicios locales.

En Almería, había miembros de los partidos que integrarían UCD, pero no existía ningún tipo de organización formada en torno al partido centrista. Destacaba Juan Antonio Gómez Angulo, procedente del Partido Demócrata Cristiano de Fernando Álvarez de Miranda; Francisco Soler Valero, proveniente del Partido Socialdemócrata de Fernández Ordóñez; liberales como el empresario José Fernández Alemán y José Bernal Pérez, que militaba en el Partido Demócrata Andaluz, de la Federación de Partidos Demócratas y Liberales de Joaquín Garrigues Walker; democristianos como Jesús Durbán Remón y Manuel de Oña Iribarne; y por último miembros del Partido Popular de Pío Cabanillas como José Fernández Revuelta, José Terriza Bordiú y Emilio Contreras Ortega. La integración y colaboración de estos miembros dio lugar a una organización provincial centrista de gran éxito electoral, favorecida por la sociología almeriense del momento.

En las elecciones generales de 1977, UCD logró un sonado triunfo en la provincia, con 92.019 votos, un 49,79 % del total de votantes, a mucha distancia del segundo partido con más votos, el PSOE, con un 27,44 % de los votos. Con estos resultados, UCD de Almería obtuvo tres de los cinco parlamentarios en la Cámara Baja, y tres de los cuatro en el Senado. Tras estas elecciones, se hizo evidente que era necesaria una mayor organización de la estructura política, para poder afrontar la gobernanza de sus cometidos de manera correcta, y dicha tarea fue encomendada por los centristas almerienses a Ramón Ponce García, empresario del sector del metal, experimentado en el sindicalismo vertical. Ramón Ponce ocupó la secretaría provisional, y empezó a recorrer municipios de la provincia y a consolidar la estructura de la UCD almeriense a nivel municipal. Como resultado de este arduo trabajo, en diciembre de 1977 se conformó un Comité Provincial Provisional, con la misión de organizar la I Asamblea Provincial, compuesto por: Cargo Titular Presidente Juan Antonio Gómez Angulo Vicepresidente Manuel de Oña Iribarne Secretario General Ramón Ponce García Secretario de Información Francisco García Molina Secretario de Organización Juan Manuel Pérez Company Secretario de Recursos Económicos Felipe Iracheta Peláez Secretario de Programación Javier Pipó Jaldó Secretario de Organizaciones Cívicas José Fernández de Aguilar Secretario de Cultura Gonzalo Hernández Guarch Parlamentarios Jesús Durbán RemónFrancisco Soler ValeroJosé Bernal PérezJosé Fernández Alemán Secretario de Almería capital Alfonso Soler Turmo

En la UCD de Almería también se manifestó claramente desde el principio la voluntad de unificar el partido, y consagrarlo como partido único, con la correspondiente disolución de las organizaciones políticas que habían conformado la coalición centrista. En diciembre de 1977 prosiguieron las tareas de expansión de la organización provincial centrista, organizando unas jornadas de trabajo en ese mes, donde se pudieran canalizar las demandas ciudadanas de los distintos municipios de la provincia. En ese mes, Adolfo Suárez visitó la provincia y a la organización provincial, programándose numerosos actos, cenas y reuniones de trabajo durante los dos días que estuvo. El trabajo de UCD de Almería dio sus frutos: Adolfo Suárez, en un acto en Madrid con todo el Gobierno, afirmó que el modelo de partido que quería para toda España era el implantado en Almería. Se potenciaron notoriamente a las Juventudes Centristas, con numerosos actos en 1978. La representación de Almería en el I Congreso Nacional de UCD, celebrado en agosto de 1978, sólo era superada por provincias correspondientes a circunscripciones notablemente más pobladas, como Barcelona o Madrid. No obstante, una gran cuota de poder en la organización provincial, y a niveles institucionales y administrativos, correspondía al gobernador civil de Almería de aquel tiempo, José María Bances Álvarez.

En agosto de 1978 tuvo lugar la I Asamblea Provincial de la UCD de Almería, donde quedó elegido el nuevo Comité Ejecutivo Provincial, compuesto por la única candidatura presentada, encabezada por Ramón Ponce como secretario provincial y establecida así: Cargo Titular Presidente Juan Antonio Gómez Angulo Vicepresidente Francisco Soler Valero Secretario General Ramón Ponce García Secretario de Información Francisco García Molina Secretario de Organización Juan Manuel Pérez Company Secretario de Recursos Económicos Felipe Iracheta Peláez Secretario de Programación Salvador Torres Vila Secretario de Organizaciones Cívicas Alfonso Soler Turmo Secretario de Cultura Francisco López Almécija Parlamentarios Jesús Durbán RemónJosé Bernal PérezJosé Fernández Alemán Vocales Antonio Jesús FernándezGabriel Cuenca LorcaGonzalo Hernández GuarchCarlos Cremades PérezJosé Antonio García AciénJosé Fernández de Aguilar TorresJorge Molina SanzJosé Miras Carrasco

Pese a la gran organización mostrada en la Asamblea, empezaron a aparecer fisuras internas. Empezaron a distinguirse dos grupos: uno encabezado por Francisco Soler Valero y Juan Antonio Gómez Angulo, defensores de una concepción centralista del partido, con un fuerte control de la dirección nacional en Madrid; y otro encabezado por Ramón Ponce, más en la línea de una implantación fuerte a nivel provincial y con mayor poder de decisión de las bases. Tampoco ayudó a esta situación el recelo que causaba Ponce en numerosos cuadros del partido, por el enorme control e influencia que ejercía en las agrupaciones de la provincia.

Pese a los problemas internos y a los enfrentamientos que empezaban a aflorar, los resultados de UCD en las elecciones generales de 1979 fueron bastante exitosos: con un 44,29 % de los votos, logró retener tres diputados de los cinco de la circunscripción, y tres senadores de los cuatro, con un ligero descenso de 11.000 votos. En las elecciones municipales de 1979, UCD de Almería nombró como candidato a la alcaldía de Almería a Fausto Romero-Miura Giménez. En la capital, UCD obtuvo finalmente 11 concejales de 27, con 18.136 votos y un 37,02 % de los sufragios, ganando las elecciones, pero sin ostentar mayoría absoluta. Un pacto entre PCE, PSA y PSOE deshizo cualquier opción de Fausto Romero-Miura de optar a la alcaldía y situó en el sillón de la alcaldía al socialista Santiago Martínez Cabrejas. En la provincia, UCD obtuvo 67,742 votos, el 41,80 % de los votos, y 491 concejales de los 965 que tenía la provincia de Almería. Con estos resultados obtuvo en la Diputación Provincial de Almería 15 diputados provinciales de los 25 totales, logrando mayoría absoluta y nombrando Presidente de la Corporación Provincial a José Fernández Revuelta.

Postura ante el proceso autonómico andaluz El proceso autonómico de Andalucía fue un tanto complejo para la UCD, que reaccionó ante él con confusión y poca claridad de ideas. Sin embargo, en Almería, la UCD tuvo una postura aún más compleja, dado que tuvo que combinar la defensa de la línea oficial de su partido, con las distintas concepciones de la autonomía existentes, casi parejas a cada familia de UCD. Se defendieron multitud de posiciones a nivel nacional, regional y provincial, lo que restó crédito a la organización y le supuso un coste electoral que en cuestión de años acabaría por terminar con la propia UCD, sumida previamente en crisis internas y luchas de familias. A grandes rasgos, la organización provincial transigió con el proceso autonómico andaluz, pero defendiendo una gran descentralización provincialABC de Sevilla de 30 de noviembre de 1979, página 9. (de manera que las provincias también asumieran protagonismo, y pudieran ejercer mayores competencias administrativas).

Lo que la organización provincial tuvo claro, desde el principio, que había que evitar era con el establecimiento de un futurible centralismo administrativo en la construcción de la nueva autonomía andaluza, que se percibía que principalmente podría recaer sobre la ciudad de SevillaABC de Sevilla de 21 de febrero de 1980, página 10. (aunque mostrando ciertas reticencias también hacia GranadaLa Voz d Almería de 15 de agosto de 1978, página 11. ), defendiendo toda clase de medidas que finalmente no llegaron a ver la luz. También hubo miembros del partido y determinados sectores contrarios al establecimiento de nuevas comunidades autónomas, y que preferían simplemente regiones administrativas, o gobiernos provinciales más fuertes y mancomunados para la gestión de determinados servicios. Ello, combinado con pedir la abstención en unos casos o el voto en blanco en otros para el Referéndum de autonomía, en correspondencia con la línea oficial de UCD,Ideal de Granada de 26 de febrero de 1980, páginas 10 y 23. generó falta de claridad, fuerte confusión y controversia, y un desgaste que a la larga pasaría factura al partido a nivel nacional, blanco de los ataques por parte de los partidos regionales y nacionales de izquierda.

Así mismo, en la UCD de Granada y la UCD de Almería, también existió una tercera vía promovida por sus dirigentes más importantes: la de una organización regional que reflejase la existencia de dos Andalucías, la Occidental y la Oriental, la Baja y la Alta, como históricamente (en el Antiguo Régimen, en los proyectos decimonónicos de división regional de Patricio de la Escosura o de Segismundo Moret, en la Constitución de la Primera República) y administrativamente (desde los puntos de vista militar, judicial, universitario o eclesiástico) se había venido reconociendo. En la UCD de Jaén, algunos miembros destacados también se decantaron por apoyar esta propuesta, como Fernando Arenas del Buey, senador de UCD por Jaén entre 1979 y 1982, quien en una entrevista en 2011 afirmó estar durante el proceso autonómico en la línea ideológica de batallar por las dos Andalucías junto a Antonio Jiménez Blanco y Antonio José Iglesias Casado.La Transición en Andalucía de 27 de septiembre de 2011.