Guillermo Antonio Rodríguez Lara (Pujilí, 4 de noviembre de 1923)es un exdictador, militar, expolítico y agricultor ecuatoriano que fue presidente del Ecuador en un período de facto durante un lapso que se extendió por casi cuatro años, suceso ocurrido tras el incruento derrocamiento de José María Velasco Ibarra en febrero de 1972. Gobernó el país desde el 15 de febrero de 1972 hasta el 11 de enero de 1976.
Además es el exgobernante vivo más longevo del mundo con 102 años de edad, tras él le sigue el ex-primer ministro malayo Mahathir Mohamad con 101 años de edad.
Asumió el poder en virtud de ser el oficial más antiguo al momento en que las Fuerzas Armadas del Ecuador decidieron intervenir políticamente y dar un golpe de Estado para establecer un gobierno que se autodenominó «nacionalista y revolucionario», y cuyo objetivo era controlar e invertir los cuantiosos ingresos producidos por la exportación de petróleo que se comenzaron a percibir a comienzos de la década de 1970, coincidiendo con la grave crisis energética mundial.
Su ascenso al poder se dio en medio de un ambiente bastante convulsionado e incierto, y debido a que se quiso evitar la celebración de unas elecciones generales con ello se logró impedir que Assad Bucaram Elmhalin participara y ganara en las nunca celebradas elecciones presidenciales de 1972. En un principio se pensó que el gobierno de Rodríguez Lara iba a ser de una tendencia progresista o inclinada hacia una izquierda moderada. Finalmente no se cumplieron las expectativas iniciales de cambio, lo cual a la postre produjo un desgaste de la gestión gubernamental del general Rodríguez Lara, circunstancia que culminó con su alejamiento definitivo del poder y de la política ecuatoriana.
El triunvirato militar que sucedió a Rodríguez decidió asumir voluntariamente un plan de retorno a la democracia que se ejecutó sin mayores dificultades operativas, con una gran distancia de tiempo, entre la celebración de la primera y segunda vuelta electoral, para elegir el nuevo presidente y el vicepresidente.
Biografía
Carrera y estudios realizados Guillermo Rodríguez Lara nació el 4 de noviembre de 1923 en la ciudad de Pujilí, una pequeña localidad ubicada en el área rural de la provincia interandina de Cotopaxi del Ecuador. Realizó sus estudios secundarios en el Colegio Militar Eloy Alfaro de Quito, lugar donde en aquella época se formaban los oficiales del Ejército de Ecuador. En 1944 recibió una beca para continuar sus estudios en la escuela militar de Colombia, establecimiento donde alcanzó excelentes calificaciones y por ello, obtuvo el grado de primer alférez. Posteriormente recibió el grado de subteniente de ingenieros del Ejército Ecuatoriano y donde obtuvo, con un gran merecimiento, la primera antigüedad del curso. En 1945 inició sus estudios superiores en la Escuela de Artilleros e Ingenieros, fue el mejor de su clase.
En 1947 fue becado para continuar sus estudios en la Escuela Superior Técnica de Argentina, obteniendo excelentes resultados académicos y graduándose como ingeniero militar con magníficas calificaciones. También cursó estudios en los Estados Unidos (en la Escuela de las Américas).
Trayectoria militar y laboral De 1962 a 1964 Rodríguez Lara desempeñó las funciones de profesor en la Escuela de las Américas en Panamá. En 1966, se incorporó al Estado Mayor de la Academia de Guerra del Ejército y fue condecorado por el presidente Clemente Yerovi. Tras el intento de golpe militar de marzo de 1971 hubo una reorganización del alto mando de las Fuerzas Armadas del Ecuador. Eso favoreció a Rodríguez Lara, quien fue nombrado comandante general del Ejército por el presidente José María Velasco Ibarra, quien a la sazón cumplía su quinto mandato presidencial (1968-1972).
Condecoraciones, distinciones, reconocimientos y medallas recibidas El general Rodríguez Lara es poseedor de condecoraciones y medallas, tanto nacionales y extranjeras, las que le fueron entregadas a lo largo de su carrera profesional y militar. Fue condecorado con el Gran Collar de la Escuela Superior y Colegio Militar. Además recibió condecoraciones de Colombia y Venezuela. En 2013 recibió una condecoración denominada «Simón Bolívar» en la ciudad de Ibarra, la cual le fue otorgada por la Sociedad Bolivariana, núcleo de Imbabura.
Vida personal y familiar En 1953 contrajo matrimonio en su ciudad natal con Aída Judith León, con quien llegó a tener cinco hijos. A Rodríguez Lara se le conoce popularmente con el apodo de «Bombita». Hasta el golpe de Estado fue un personaje desconocido en la escena política nacional del Ecuador.
Antecedentes políticos al golpe El peso político del factor Bucaram El país estaba a las puertas de unos comicios generales que nunca se celebraron, y en los que Assad Bucaram era el considerado candidato favorito. Assad Bucaram militaba activamente en el partido Concentración de Fuerzas Populares (CFP). Ninguno de sus contendores exhibía el arrastre y la fuerza electoral que a este se le atribuía, los contendores de Bucaram utilizaron los más diversos recursos para intentar neutralizarlo y sacarlo de la vida política del país. Como acusarlo de no ser ecuatoriano de nacimiento, estrategia nuevamente usada para no permitirle ser candidato a presidente cuando se produjo el retorno a la democracia en 1979 o ser candidato a vicealcalde de Guayaquil en las elecciones de 1978.
Los empresarios y propietarios de grandes extensiones pensaban que Assad Bucaram podía emprender una agresiva campaña de expropiaciones o nacionalizaciones que los despojara de sus posesiones.
Dictadura civil de Velasco Ibarra Previamente, el presidente Velasco Ibarra se había declarado dictador civil en 1970, disolvió el parlamento, creándose las condiciones que condujeron a culminar en febrero de 1972 con la toma del poder de parte de los militares. La democracia apenas había alcanzado a durar unos pocos años, desde que la Junta Militar dirigida por el contralmirante Ramón Castro Jijón fuera obligada a renunciar tras una violenta revuelta popular. Y de los tres presidentes que sucedieron a la Junta Militar hasta el golpe de Rodríguez Lara, solo uno, Velasco Ibarra. Los otros dos, Clemente Yerovi Indaburu y Otto Arosemena Gómez, accedieron a la presidencia en calidad de mandatarios interinos.
Golpe de Estado y llegada de Rodríguez Lara al poder
El 15 de febrero de 1972, fue ejecutado un golpe de Estado, dirigido por un oficial de la Armada del Ecuador, el entonces comandante Jorge Queirolo Gómez, pero que llevó finalmente al general Guillermo Rodríguez Lara al poder, durante la madrugada. El golpe se realizó en la ciudad de Guayaquil, sin que se produjeran hechos de violencia relevantes. El despliegue militar fue mínimo y pasó prácticamente inadvertido para la población y la guardia militar de la ciudad, incluso en el barrio en el que se encontraba la residencia presidencial (Los Ceibos). Para aprovechar el factor sorpresa, la operación se realizó al anochecer del Martes de Carnaval (feriado muy tradicional en Ecuador), por lo que la mayor parte de la población estaba distraída por los festejos, incluidos los efectivos de la Brigada de Infantería N. 5 «Guayas», encargada de la seguridad y que estaba situada relativamente cerca del centro de la ciudad. Encontrándose solo unos pocos soldados y un oficial de guardia presentes.
Exilio de Velasco Ibarra Ese mismo día, sin dar tiempo a que sus partidarios reaccionen, Velasco Ibarra fue rápidamente expulsado de Ecuador y obligado a abordar un avión de la Fuerza Aérea del Ecuador (FAE) que lo trasladó a Panamá, desde donde partió poco después a Buenos Aires, Argentina, de donde regresó a Ecuador en 1979 tras la muerte de su esposa Corina del Parral en un accidente de tránsito. Este hecho marcó el fin de la carrera política de José María Velasco Ibarra, ya que este nunca más intervino en la vida pública de Ecuador y solo hizo ocasionalmente declaraciones aisladas.
La presidencia Se definió políticamente como un ecuatoriano de izquierda moderada y con afanes progresistas, pero sin tendencias totalitarias, marxista-leninistas o prosoviéticas. En la práctica se alineó con los Estados Unidos, cuyo gobierno dependía mucho sobre todo en lo comercial y tecnológico. El gobierno de Rodríguez Lara se caracterizó por ser menos represor que otras dictaduras contemporáneas de la región. No se reportaron casos confirmados de desaparecidos políticos entre 1972 y 1976, ni ejecuciones extrajudiciales. Tampoco se sabe de opositores asesinados y/o atacados por orden del gobierno durante ese lapso. De hecho, muchos chilenos de izquierda que huían de Augusto Pinochet se exiliaron en Ecuador, especialmente entre 1973 y 1976.
Después de 1972, los partidos políticos pedían un pronto retorno al orden constitucional democrático. Ante lo cual Rodríguez Lara fue terminante: «No permitiré que los partidos políticos se conviertan en tutores del gobierno».
Su gobierno retomó la Constitución de 1945, formando un gabinete mixto, en el que las principales carteras quedaban en manos de oficiales militares en servicio activo. Los partidos políticos mantenían la esperanza de un pronto retorno a la democracia, hasta que Rodríguez Lara anunció su plan quinquenal, empezando a ejercer el poder asesorado por un Consejo de Gobierno, integrado por militares de las tres ramas de las Fuerzas Armadas,que luego fue suplantado por una Comisión Legislativa.
Medidas represivas y persecución política Sus principales medidas represivas se dieron al inicio de su cargo, disminuyendo con el paso del tiempo:
Tras su llegada al poder decretó el «estado de sitio» y lo mantuvo vigente por cerca de cuatro años. Encarceló a varios periodistas que lo criticaron. En octubre de 1973 hizo confinar en la Amazonía a varios líderes opositores por varios meses, tras fuertes críticas. Tuvo que enfrentar una violenta ola de protestas estudiantiles, especialmente en Guayaquil, en una de las cuales resultó herida Rosa Paredes, dirigente de los profesores y militante comunista, quien recibió el impacto de una bomba lacrimógena en su cuello y murió poco después.
Investigó, con un cierto apoyo inicial de la opinión pública, a algunos altos funcionarios del régimen velasquista, como Alfonso Arroyo Robelly, quien fue absuelto luego de varios meses en la cárcel. También intervino la Corte Suprema de Justicia e instauró los «Tribunales Especiales», que buscaban agilizar la administración de justicia, sobre todo en casos de delitos de «subversión», pero fueron suprimidos tras denuncias de abusos y casos de corrupción. El 18 de abril de 1974, el canal 2 de Guayaquil (Ecuavisa) informó sobre una serie de movimientos al interior de las Fuerzas Armadas para sacar del poder a Guillermo Rodríguez Lara, ante lo cual el gobierno despachó a un contingente de militares a clausurar la emisora por “esparcir rumores noticiosos”.
Plan de gobierno y desempeño económico Rodríguez Lara anunció un plan de gobierno de tendencia nacionalista y revolucionaria, cuyos pilares eran dos documentos: «Principios filosóficos y plan de acción del Gobierno» y «Plan integral de transformación y desarrollo». Mismos que no llegaron a ser implementados. Uno de los hitos de su gobierno fue haber pagado íntegramente el saldo de la deuda que se mantenía con Inglaterra, conocida como la «deuda inglesa», la cual había sido contraída durante la guerra de la independencia del Ecuador, para financiarla.