La Alta Edad Media en Rumanía comienza con la retirada de las tropas romanas y administración de la provincia de Dacia en los años 270. Durante los siguientes mil años, llegaron a la zona numerosos pueblos, la mayoría de los cuales sólo llegaron a dominar dos o tres de las casi diez regiones históricas que ahora forman Rumanía. A pesar de las frecuentes guerras, la población romanizada conservó la lengua e identidad latina.La presencia de palabras como "Dumnezeu" ("Dominus Deus"), "biserica" ("basilica") o "Paste" ("Pascua") en rumano sugiere una primera cristianización en el idioma latín. Después los protorrumanos fueron influenciados por el patriarcado bizantino y el búlgaro. Durante este periodo, la sociedad y la cultura experimentaron cambios fundamentales. La vida urbana desapareció en Dacia con la retirada romana, y en Escitia Menor —la otra provincia romana en el territorio de la actual Rumanía— cuatrocientos años más tarde. La cerámica de calidad fabricada en tornos desapareció y la cerámica hecha a mano dominó la producción a partir de mediados del siglo . Los ritos funerarios pasaron de cremación a inhumación y viceversa hasta que la inhumación se convirtió en el rito dominante hacia finales del siglo .

Los ostrogodos, de origen germánico y los gépidos, que vivían en comunidades sedentarias, fueron los primeros ocupantes. Los godos dominaron Moldavia y Valaquia desde los años 290, y partes de Transilvania desde la década de 330. Su poder colapsó tras los ataques de los hunos en 376. El pueblo huno controlaba Europa Oriental y Central alrededor 400, pero su imperio se desintegró en 454. Después las regiones al oeste de los Cárpatos —Banato, Crișana y Transilvania— y Oltenia fueron dominadas por los gépidos. Al cabo de un siglo, las tierras al este de las montañas se convirtieron en importantes centros para los antes y los esclavenos. La existencia de hidrónimos y topónimos de origen eslavo también prueban la presencia de protoeslavos al oeste de los Cárpatos.

Otra tribu nómada, los ávaros sometió a los gépidos en 568 y se hizo con el control de la llanura panónica hacia el año 800. Los protobúlgaros establecieron su primer imperio hacia los años 670, incluyendo Dobruja y otros territorios a lo largo del bajo Danubio. Bulgaria adoptó oficialmente la variante ortodoxa Oriental del cristianismo en 864. El enfrentamiento entre el Imperio búlgaro y la tribu nómada de los magiares expulsó a estos de las estepas pónticas e iniciaron la conquista de la cuenca de los Cárpatos alrededor de 895. Su invasión dio lugar a la primera aparición en la Gesta Hungarorum, a un estado gobernado por un duque rumano llamado Gelou. La misma fuente también hace mención de la presencia de sículos en Crişana alrededor de 895. La primera referencia contemporánea a los rumanos —que solían ser mencionados como valacos— en las regiones que ahora forman Rumanía aparecieron en los siglos y . La mención de valacos que habitaban al sur del Bajo Danubio abunda en esas fechas.

Banato, Crişana, y Transilvania se intergraron en el reino de Hungría en el siglo . Estas regiones estaban sometidas a las abundantes expediciones saqueadoras de pechenegos y cumanos, que dominaban las tierras bajas al este de las montañas. Los monarcas húngaros patrocinaron el asentamiento de colonos de Europa Occidental a Transilvania a partir de los años 1150. Los descendientes de los colonos, que serían conocidos como los sajones de Transilvania desde comienzos del siglo , gozaron de privilegios colectivos desde 1224. Debido al asentamiento de estos colones en sus territorios ancestrales, los sículos tuvieron que desplazarse a las zonas más orientales del reino. La aparición del Imperio mongol en la estepa euroasiática a comienzos del siglo tuvo un gran impacto en la región. Los mongoles sometieron a los cumanos en los años 1230 y destruyeron muchos asentamientos por todo el reino de Hungría en 1241 y 1242, poniendo fin a la Ata Edad Media.

Contexto

Provincias romanas y tribus nativas alt=Map of Roman Dacia|derecha|miniaturadeimagen|Provincias romanas en las regiones que ahora forman Rumania en el segundo siglo II d. C. Los contactos entre el Imperio romano —que sería el imperio más grande de la historia de Europa— y los nativos de las regiones que ahora forman Rumania comenzaron en el segundo siglo a. C. Estas regiones eran habitadas por Dacios, Bastarnos y otros pueblos cuyos constantes ataques constituían una amenaza para el imperio. Los romanos intentaron asegurar sus fronteras por varios medios, incluida la creación de zonas de seguridad. Finalmente, decidieron que lo mejor que podían hacer era anexionarse los territorios bárbaros. El territorio de los Getas entre el Danubio y el mar Negro (actual Dobruja) fue la primera región que se incorporó al imperio, incluyéndose en la provincia Moesia en el año 46.

El bajo Danubio marcó la frontera entre el imperio y "Barbaricum" hasta que el Emperador Trajano decidió ampliar las fronteras hasta territorios controlados por el Reino Dacia. Para ello, lanza dos campañas militares, la segunda de las cuales elimina el estado dacio independiente y significa la creación de la provincia de Dacia en 106. Esta provincia incluía Oltenia y grandes porciones de Banato, Transilvania y Valaquia. Muchos colonos «de todo el mundo romano»Eutropius: Breviarium (8.6.), p. 50. llegaron y se establecieron en la nueva provincia en las décadas siguientes.

Dacia se localizaba en las fronteras naturales del imperio. Estaba rodeada por tribus nativas que habitaban las regiones de Crișana, Maramureș y Moldavia, que ahora forman parte de Rumanía, pero que nunca fueron ocupadas por los romanos. La provincia de Dacia fue saqueada por tribus vecinas, incluidos carpos y sármatas desde los años 230, y por los godos a partir de los 250. Como las fronteras iban a ser acortadas con fines defensivos, la retirada de las legiones romanas de Dacia comenzó en la década de 260. La provincia dejó de existir oficialmente bajo el emperador Aureliano (270-275) que «retiró a los romanos de las ciudades y el campo de Dacia».Eutropius: Breviarium (9.15.), p. 59. Las guarniciones estacionadas en Drobeta y Sucidava permanecieron en la orilla norte del río.

Origen de los rumanos alt=Jireček Line|derecha|miniaturadeimagen|La línea Jireček Los rumanos hablan una lengua derivada de los dialectos de las provincias romanas situadas al norte de la "Línea Jireček". Esta línea dividía, en época romana, a las provincias del sur, de lengua predominantemente griega, de aquellas en las que el latín era la principal lengua de comunicación. La aparición del idioma proto-rumano a partir del latín vulgar se demostró por primera vez con las palabras "torna, torna, frater" ("vuelta, vuelta, hermano"), registradas al respecto de una acción militar del Imperio romano de Oriente en 587 o 588. El soldado gritando "en su lengua nativa"The Chronicle of Theophanes Confessor (258.10-21.), p. 381. hablaba en un dialecto balcorromance de los Balcanes.

Grigore Nandris escribe que el vocabulario rumano sugiere que los antepasados de los rumanos fueron «reducidos a una vida pastoril en las montañas y a actividades agrícolas al pie de sus tierras de pastoreo», tras el colapso de la dominación romana. Un gran número de palabras en rumano de origen incierto están relacionados con la cría de animales: baci ("príncipe de los pastores"), balegă ("estiércol"), y brânză ("queso"), por ejemplo, pertenecen a este grupo. Muchas palabras relacionadas con una ganadería más sedentaria provinieron del eslavo, incluyendo coteţ ("aves de corral de la casa"), grajd ("establo"), y stână ("prado cercado"). El rumano ha conservado también términos latinos relacionados con la agricultura y los nombres en latín de ciertos cultivos, pero una parte significativa del léxico agrícola se origina a partir de población de habla eslava. El primer grupo incluye a ara ("arar"), a semăna ("sembrar"), a culege ("cosechar"), a secera ("recolectar"), grâu ("trigo"), in ("lino"), y furcă ("pala de dientes"), mientras que a croi ("talar"), a plivi ("segar"), brazdă ("surco"), cobilă ("línea de arado"), coasă ("guadaña"), lopată ("pala") y muchos otros son préstamos Eslavos.

El vocabulario religioso rumano también aparece dividido: un pequeño grupo de términos básicos derivan del latín y un número significativo son préstamos del antiguo eslavo eclesiástico. Los rumanos no conservan palabras latinas relacionadas con la sociedad urbanizada. Asimismo, el término sat ("pueblo") pudo haber sido tomado de la lengua albanesa y no directamente heredado. La palabra rumana medieval obște ("comunidad del pueblo"), procede del eslavo, y la palabra rumana para sus límites (hotar) es de origen húngaro.

La etnogénesis de los rumanos no puede entenderse basándose exclusivamente en fuentes escritas, ya que los primeros registros sobre sus antepasados fueron elaborados por historiadores bizantinos en el . Al referirse a la población de habla romance del sudeste de Europa, las fuentes altomedievales utilizaron el exónimo de valacos o afines, todos derivados del vocablo eslavo común que designaba a los hablantes de la lengua latina. Las fuentes más antiguas sitúan a los valacos en los territorios centrales de la península balcánica .

Edad romana tardía

Escitia Menor y los limes en el Bajo Danubio (ca. 270-ca. 700) alt=Map of Scythia Minor|derecha|miniaturadeimagen|Escitia Menor: una provincia romana tardía formada por la división de la provincia anterior de Baja Moesia alrededor 293 El territorio entre el Bajo Danubio y el mar Negro siguió estando totalmente integrado en el Imperio romano, incluso después del abandono de la Dacia de Trajano. Se transformó en una provincia separada que recibió el nombre de Escitia Menor alrededor de 293. Antes de 300, los romanos erigieron pequeñas fortalezas en Dierna y en otros lugares de la orilla norte del Danubio, en el moderno Banato. Se han encontrado monedas romanas, en su mayoría de bronce, en la zona.

La existencia de comunidades cristianas en Escitia Menor está constatada en tiempos del emperador Diocleciano (284-305). Él y sus colegas ordenaron la persecución de cristianos en todo el imperio, muchos de los cuales perecieron entre 303 y 313. Bajo el emperador Constantino el Grande (306-337) se construyó un puente sobre el Danubio en Sucidava, un nuevo fuerte (Constantiana Daphne) y se repararon antiguas carreteras en Oltenia. El Bajo Danubio era ya nuevamente el límite septentrional del imperio en 369, cuando el emperador Valente se entrevistó con Atanarico —caudillo godo— en un bote en medio del río, porque este había jurado no volver a hollar suelo romano.Ammianus Marcellinus: The Later Roman Empire (27.5.), p. 337.

Los hunos destruyeron Drobeta y Sucidava en la década de 440, pero los fuertes fueron reconstruidos durante el reinado del emperador Justiniano I (527-565). La numismática romana oriental de la primera mitad del siglo indica una importante presencia militar romana en Oltenia, una región también caracterizada por el predominio de cerámica de estilo tradicional romano. Aunque los emperadores romanos orientales realizaban pagos anuales a los pueblos vecinos en un intento por mantener la paz en los Balcanes, los ávaros invadieron regularmente Escitia Menor desde la década de 580. Los romanos abandonaron Sucidava en 596 o 597, pero Tomis resistió los ataques de los invasores hasta 704.

Al norte del limes (ca. 270-ca. 330)