thumb|Bandera de proa, tajamar o torrotito de la Armada.
Se puede considerar que la historia de la Armada comienza en los últimos años del y primeros del , cuando los reinos españoles de Castilla y Aragón se unieron de hecho, aunque aún no de derecho. En aquel tiempo, no existía una armada centralizada, y esta no se consiguió hasta la llegada de los Borbones. Lo que sí existía eran flotas militares más o menos permanentes que, cuando era necesario, se reunían para cumplir una determinada misión.
La Armada Española ha tenido un papel determinante en la historia de España, particularmente en los ámbitos logístico y defensivo durante la época del Imperio español. Entre los grandes logros de la Armada están el descubrimiento de América, la primera vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano y el descubrimiento de la ruta marítima entre Asia y América por Andrés de Urdaneta. La Armada Española fue la más poderosa del mundo desde el hasta finales del y continuó siendo una fuerza naval de referencia mundial hasta bien entrado el . A partir de ahí, coincidiendo con la pérdida de gran parte de las colonias del Imperio Español, empieza una etapa de fuerte decadencia hasta que vuelve a resurgir a mediados del para continuar en la actualidad, ya en el .
Hoy en día la Armada Española es una de las más importantes del mundo, y una de las nueve únicas fuerzas navales del planeta capaces de proyectar un nivel importante de fuerza en su propio hemisferio. Sus principales bases están en Rota (Cádiz), Ferrol (La Coruña), San Fernando (Cádiz), Cartagena (Murcia) y Las Palmas de Gran Canaria. En el año 2017, la Armada Española contaba con unos 20 000 efectivos.
Hitos históricos
La Armada Española, heredera de las marinas de Castilla y Aragón, es una de las más antiguas del mundo. La primera en tener reglamentos y normas para cada buque de guerra que daban unidad al funcionamiento de la flota. La que hizo posible el descubrimiento de América en 1492. La creadora del concepto moderno de convoy naval (Flota de Indias), en el . La primera en circunnavegar la Tierra: Expedición de Magallanes-Elcano (1519-1522). La descubridora de la ruta transpacífica entre Asia y América: el Tornaviaje de Andrés de Urdaneta en 1565, y el establecimiento del Galeón de Manila. La creadora de la primera ruta comercial de escala mundial (entre Cádiz y Manila): la Flota de Indias en el Atlántico, y el Galeón de Manila en el Pacífico. La creadora y la primera en utilizar la infantería de marina (1537). La primera en utilizar fragatas, a finales del durante la guerra de los Ochenta Años. La creadora y primera en utilizar la lancha cañonera (Antonio Barceló en 1779) Primera vuelta al mundo por parte de un navío blindado llevado a cabo por la fragata blindada Numancia (1865-1867). La primera en contar con Escuelas de Buceo. (1787). La primera en contar con un destructor en servicio (1887). El Destructor, que dio nombre a toda una saga, fue diseñado por el oficial naval español Fernando Villaamil en 1885. La primera en disponer de un submarino torpedero inventado por Isaac Peral en 1888 (el submarino Peral). Creadora del concepto moderno de desembarco anfibio (con carros de combate y un mando unificado para las fuerzas navales, terrestres y aéreas) puesto en práctica en el desembarco de Alhucemas, resultando un éxito absoluto y poniendo fin a la guerra del Rif (1925). Los oficiales a cargo de planificar el desembarco de Normandía (especialmente su máximo responsable, el general Eisenhower), que supuso el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial, estudiaron a fondo la estrategia empleada ya por la Armada Española dos décadas antes. La primera armada del mundo en utilizar aviones de despegue vertical, en concreto el Harrier AV-8A «Matador» en portaaviones, en este caso en el Dédalo (R-01) (ex-USS Cabot). Esta práctica se extendió después a otros países, en concreto Estados Unidos, Unión Soviética, Reino Unido, Italia, India y Tailandia. En la actualidad España sigue operando con versiones evolucionadas de este tipo de aviones V/STOL (Harrier II).
Buques insignia de la Armada a lo largo de su historia Galera Real (1568-1???) Navío de línea Santísima Trinidad (1769-1805) Vapor de ruedas Isabel II (1834-1860) Fragata blindada Numancia (1864-1916) Acorazado pre-dreadnought Pelayo (1888-1924) Acorazados dreadnought clase España (1913-1937) Crucero pesado Canarias (1936-1975) Portaviones Dédalo (1967-1989) Portaviones Príncipe de Asturias (1989-2013) Buque de asalto anfibio Juan Carlos I (2010-presente)
Los orígenes thumb|Palacio del marqués de Santa Cruz y Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán en el Viso del Marqués (Ciudad Real).
La Armada Española nace de la unión de las marinas de la Corona de Castilla y de la Corona de Aragón. La marina de Aragón era una marina de ámbito mediterráneo, que prefería como buque de combate la galera y sus derivados, mientras que la marina de Castilla, atlántica, prefería buques mancos, esto es, sin remos, con solo propulsión a vela.
Esta unión se produce en tiempos de los Reyes Católicos, siendo la primera campaña de Italia del Gran Capitán, en la que participan las galeras de Sicilia junto a naves cantábricas, su primera operación de guerra.
En estos primeros tiempos, la marina de guerra española, al igual que en los demás países europeos (salvo la República de Venecia), no existía en el sentido que la entendemos hoy, esto es, formada por barcos pertenecientes al Estado y especialmente hechos para la guerra. Debido a los corsarios y a las inseguridades de la navegación, todos los barcos llevaban cañones y armas. Cuando eran requeridos por el rey para la guerra, cambiaban las cargas comerciales por cargas militares, y sus armadores y tripulantes pasaban a ser pagados por la Corona.
Además de los buques mercantes militarizados, también había particulares que armaban flotillas de combate, dedicándose al corso hasta que el rey solicitaba sus servicios.
El rey nombraba los mandos de las escuadras así formadas, en las que embarcaban sus tropas. El combate naval de la época difería poco del terrestre, ya que se buscaba el abordaje y el combate cuerpo a cuerpo, haciendo relativamente poco uso de la artillería.
Se perdió interés en las galeras (que luego se recuperó) en beneficio de naos, carracas y carabelas. A finales del reinado de los Reyes Católicos, solo quedaban cuatro galeras en la guarda de la Costa de Granada para apoyar a las demás naves en verano.
El nacimiento de la proto-Armada thumb|izq|Los dominios españoles en el Mediterráneo no disponían de conexión por tierra, por lo que un transporte marítimo seguro era esencial.
La historia de la Armada Española puede datarse en los últimos años del y primeros del , cuando los dos reinos (Castilla y Aragón) se unieron de hecho aunque aún no de derecho. En aquel tiempo no existía una Armada centralizada y esta no se consiguió hasta la llegada de los Borbones. No obstante, sí existían flotas militares más o menos permanentes que, cuando era necesario, se reunían para cumplir determinada misión.
Los preliminares de esta incipiente Armada conjunta pueden estar en la primera y la segunda expediciones a Italia y las acciones de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, en 1494; pero quizá la primera gran acción conjunta de las dos armadas en una acción naval fuera la batalla de Mazalquivir en 1505.
En esa batalla, que comienza la campaña española por el norte de África, la organización y planificación fue obra de Fernando el Católico, rey de Aragón, pero el principal impulsor e incluso financiador fue el cardenal Cisneros, auténtico garante de las últimas voluntades de Isabel la Católica. Por distintos motivos, tanto Castilla como Aragón necesitaban controlar la margen sur del Mediterráneo haciendo nuevamente cierta la frase «eran una voluntad en dos cuerpos».
Después de esta conquista, las caídas de ciudades berberiscas continúan. En lo sucesivo el cardenal Cisneros prosigue alentando y dirigiendo, pero ahora es el navarro Pedro Navarro quien manda la flota. Así, las fuentes cuentan:
thumb|300px|El cardenal Cisneros, promotor de las campañas contra la piratería berberisca, liberando cautivos en Orán
A las órdenes de Navarro, el embrión de lo que sería la Armada continuó las conquistas: El duque de Medina Sidonia se había hecho con Melilla ya en 1497. El peñón de Vélez de la Gomera cae en 1508. Orán es tomado en 1509 llevando al propio Cisneros, de 70 años de edad, en la expedición. En la conquista de Orán, la Armada tuvo un papel clave al efectuar un ataque combinado con las fuerzas terrestres desembarcadas. Se rescató a 300 prisioneros cristianos y se realizó una gran matanza con los enemigos. Argel presta vasallaje en enero de 1510 y permite levantar un fuerte en la entrada de su puerto. Dellys, Mostaganem y Sargel también se convierten en vasallos con parecidas condiciones. La flota toma Trípoli el 25 de julio también de 1510.
Estas campañas siempre se han presentado como la continuación de la Reconquista y, según Ramiro Feijoo, lo eran, pero con un carácter defensivo. No se pretendía conquistar todo el Magreb, sino asegurar las costas ibéricas e italianas de los continuos ataques berberiscos. Al mismo tiempo muestra que la Armada, al igual que cualquier otra de la época, no disponía de la tecnología suficiente como para defender el litoral de ataques; era un instrumento para conquistar las plazas corsarias y así defender los territorios.
Nuevamente la «Armada» tuvo un gran protagonista con Carlos I y su ataque a Túnez.Pedro García Martín, Carlos V conquista Túnez, n.º 7 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, Madrid, mayo de 1999
Por una serie de acontecimientos, las costas de Italia y el norte de África quedaron desguarnecidas y Barbarroja asoló las costas italianas y norteafricanas, expulsando a los españoles de Túnez en 1504. Este corsario era considerado un héroe por sus contemporáneos musulmanes y también cristianos que alababan su carrera.Wolfram ZuMondfeld, Piratas, Círculo de Lectores, Barcelona, 1978, ISBN 84-226-1034-5 Por ejemplo, el abate de Brantone, en su libro sobre la Orden de Malta, escribió de él: «Ni siquiera tuvo igual entre los conquistadores del griego y romano. Cualquier país estaría orgulloso de poder contarlo entre sus hijos».
Carlos V dirigió en 1535 una carta para reunir una flota que, además de las 45 naos y 17 galeras del marqués de Vasto, sumaría las 23 carabelas que Andrea Doria traería desde Génova. A este contingente añadió el papa nueve galeras, la Orden de Malta otras seis y Portugal un galeón. A estas cien naves Carlos V trae toda la flota española desde Nápoles, Sicilia, Vizcaya y Málaga.
thumb|300px|Ruta de la primera circunnavegación del Mundo
En esta ocasión, la armada reunida por el emperador desembarcó a 25 000 hombres, entre 4000 veteranos de las guerras en Italia, 9000 recién reclutados, 7600 alemanes y 5000 italianos. Como en el caso de la Armada, las fuerzas eran españolas (la Corona de Castilla pagaba a todo el ejército).
Finalmente cayeron en manos españolas la imponente fortaleza de La Goleta y las ciudades de Túnez, Bizerta, Bugía y Bona.
En 1541 el emperador pretendió acabar con el problema berberisco con la toma de Argel, su último bastión en el Mediterráneo occidental, pero esta vez la Armada imperial se ve dispersada por las tempestades y tormentas, y las fuerzas ya desembarcadas tuvieron que replegarse rápidamente.
De la galera al galeón