Fabiana Barreda (Buenos Aires, 27 de julio de 1967) es una fotógrafa, performer, instalacionista y artista multimedia argentina. Su obra se especializa en el cuerpo, el deseo y políticas de género.
Biografía y formación
Es hija de la crítica de arte Rosa Faccaro y del arqueólogo Luis Federico Barreda Murillo y madre de Vladimir Zantleifer Barreda.
Estudió Psicología en la Universidad de Buenos Aires, lugar en el que dirige la Galería de Arte de la Facultad de Psicología donde visibiliza el trabajo de jóvenes artistas. Al finalizar sus estudios dedicó su búsqueda hacia el área artística y se formó en psicoanálisis, filosofía e historia del arte. Desde 1985 obtiene formación en psicoanálisis lacaniano con la Escuela de Orientación Lacaniana - EOL con la que desarrolló proyectos de arte y psicoanálisis, en la que tuvo como docentes a Ernesto Sinatra y Germán García. En filosofía, estudió la línea del posestructuralismo francés con Edgardo Chiban en la Escuela de Filosofía de Tomás Abraham. En 1994 participó del Congreso Nuevos Paradigmas, Cultura y Subjetividad a través de una beca otorgada por la Fundación Interfas, que tuvo como principales ponentes a Félix Guattari, Edgar Morin, Ilya Prigogine, Mony Elkaim, Ernst von Glasersfeld, Evelyn Fox Keller, José Jiménez, Sara Cobb, Mark Wigley, Dora Fried Schnitman. En 1996 obtuvo una beca de la Fundación Antorchas para participar en el Taller de Barracas. Estudió arte contemporáneo con Mónica Girón.
Carrera artística Desde sus inicios el tema del deseo se perfiló como una de sus inquietudes artísticas para lo cual abordó su obra utilizando las paradojas como procedimiento para la creación. Ha participado en exposiciones individuales y colectivas, tanto en Argentina como en el exterior desde 1992. En el año 1996 realizó su primera muestra individual. A partir de allí realiza una serie de performances y videos construyendo proyectos interdisciplinarios entre arte y ciencia. La videoinstalación es un soporte recurrente en el trabajo de la artista.
En la primera muestra, "Aura", llevada a cabo en 1996 en el Centro Cultural Recoleta, la artista crea una serie de fotoperformances, autorretratos eróticos y místicos. Con estas piezas aborda la unión del cuerpo y la tecnología a través de fotos iluminadas en backlight, creando una instalación lumínica en un sitio sagrado como lo fue el histórico Convento de los Recoletos.
Desde 1998, Barreda abordó en su obra el tema del hogar. Desarrolló conceptualmente la casa como estructura simbólica de diversos aspectos del ser humano, sus relaciones, sus afectos y su cultura, utilizando diversas materialidades como el acrílico translúcido, cajas de luz, fotografía e incorporando nuevos soportes tecnológicos con el devenir del tiempo. En 2001 expone Proyecto Hábitat: reciclables en la Universidad de Nueva York, curada por Julio Sánchez. La muestra Caminata lunar estuvo compuesta por dos series Arquitectura del Deseo y Arquitectura Cósmica, incluyendo cinco video instalaciones, siete objetos estructurados con luz led y un total de 21 foto-performances, abordando la intemperie a la que se expone el hombre moderno frente el artificio de la civilización y su vínculo con una búsqueda espiritual.
Dentro del desarrollo de su obra artística, realiza un constante cruce entre la tecnología y otras disciplinas como la arquitectura, la psicología, la sociología y la biopolítica. En ese sentido, en 2001 marcada por la crisis global luego de la caída de las Torres Gemelas y la crisis económica argentina, desarrolla la serie "Arquitectura de Azúcar" narrando la fragilidad social e histórica a través de la construcción de íconos edilicios nacionales con el uso de azúcar como materia prima. Es exhibida y obtiene la Tercera Mención del Premio Banco Nación en la que fueron jurados y curada por Jorge López Anaya, Marcelo Pacheco, Fernando Farina, Laura Buccellato y Clorindo Testa, junto a los especialistas reconocidos Dan Cameron del New Museum, norteamericano y Aracy Amaral, brasileña.
La instalación multimedia Proyecto Hábitat Arquitectura de Azúcar Casa Rosada - Una casa para la Casa Rosada, cuenta con una serie backlights donde la Casa Rosada es atacada por godzillas como las Torres Gemelas. En el centro, una Casa Rosada de azúcar bajo una cúpula de acrílico se sostiene como un deseo de persistencia frente a cualquier adversidad. La fuerza ideológica da consistencia a ese emblema de nación hecho de azúcar. Una casa a escala humana de color rosa, simbolizando la Casa de Gobierno, alberga en su interior la maqueta de azúcar, las fotografías en pantallas, otorgando desde el arte una mirada positiva sobre un momento extremo. Se reconstruye cada vez que es instalada como metáfora de la Argentina y del mundo, donde el sujeto todos los días se levanta y vuelve a reconstruir su proyecto de vida y de nación. La exhibición anticipa y coincide con el momento del corralito en diciembre de 2001. Esta pieza como símbolo de ese momento histórico, forma parte del pratimonio del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires - MAMBA.
Participa en la exposición "El Final del Eclipse" en 2001, con Proyecto Hábitat: reciclables, llevada a cabo en la Fundación Telefónica de Madrid con la curaduría de José Jiménez, muestra que itinera en Latinoamérica y Europa. Es una tesis sobre el arte conceptual latinoamericano, en la cual la instalación de Barreda, reflexiona sobre los procesos sociales y políticos en Latinoamérica, desde una perspectiva crítica, reconstructiva y poética. La obra es relatada con siete backlights de gran formato. Dialoga con otros artistas de la muestra tales como Liliana Porter, Cildo Meireles, Jorge Macchi, Pablo Reinoso, Augusto Zanela, José Damasceno, Eduardo Kac, Ernesto Neto, Rosãngela Rennó, Tunga, Adriana Varejão, Alfredo Jaar, María Fernanda Cardoso, Nadín Ospina, Carlos Garaicoa, Ernesto Leal, Marta María Pérez Bravo, Gustavo Artigas, Abraham Cruzvillegas, Yolanda Gutiérrez, César Martínez, Pablo Vargas Lugo, Luis Camnitzer, Ignacio Iturria y Meyer Vaisman.
Presenta Proyecto Hábitat en la Bienal de La Habana en 2001, con el concepto Estación Inteligente, arquitectura inteligente y domótica, a través de varios soportes, como la instalación fotográfica de subterráneos y aeropuertos en distintas metrópolis globales y sus metáforas sociales y tecnológicas. Desde el subterráneo de Buenos Aires y su transformación urbana ideológica hasta la estación inteligente de París del subterráneo, automatizada con sus cámaras de seguridad, tren sin conductor y video instalación in situ. Desarrolla la obra desde la perspectiva teórica de Marc Auge, Walter Benjamin, Michel Foucault, Jacques Lacan Jacques Derrida. Allí también participan artistas como Oscar Bony, León Ferrari, Annette Messager, Leandro Erlich, Judi Werthein, Gustavo Romano, Liliana Porter, Juan Carlos Romero, Graciela Sacco, Grupo Escombros, Jorge Macchi y Miguel Ángel Ríos.
En 2002 presenta las obras Arquitectura de Agua, Arquitectura de Arena y Arquitectura de Luz en el marco de la muestra "Sueños de agua. Casas de arena", que consistía en instalaciones ecológicas sobre la arquitectura como metáfora de regeneración subjetiva y social desde la naturaleza. Fotos de castillos, espuma de mar y huevos de caracoles, el cabildo bajo el agua con pasto creciendo en su interior.
Con Proyecto Hábitat: Utopía y Deconstrucción en Fundación Telefónica (Telefónica) con curaduría de Corinne Abadi en 2004, trabaja con la casa y los territorios ocupados desde la imagen. En la muestra multimedia desarrolla la serie Arquitectura del Deseo, modulor emocional de fotoperformances donde la artista escribe sobre el cuerpo, presenta una tesis de arquitectura desde Xul Solar y Gordon Matta Clark hasta Amancio Williams con su obra la Casa del Puente. Maquetas de acrílico con emblemas de la arquitectura nacional como el Cabildo de Buenos Aires en cruce con el movimiento madí, integran las piezas de la muestra. Presenta en 2007, Proyecto Habitat: Utopía y Deconstrucción en el marco de la Bienal del Fin del Mundo en Ushuaia (Tierra del Fuego, Argentina), encuentro artístico de carácter internacional. La obra consistió en una instalación multimedia con videoproyecciones y maquetas de acrílico con pantallas plasma a escala, abordando la arquitectura latinoamericana. La obra incluyó un homenaje a la Casa Curuchet de Le Corbusier, en una maqueta de acrílico con reproductores de DVD portátiles, junto a videoproyecciones. En ella desarrolla las relaciones entre cuerpo arquitectura y feminismo a través de un homenaje a La casa de cristal de la arquitecta italiana Lina Bo Bardi.
Con varias de las maquetas y videoinstalaciones que conforman Proyecto Hábitat: Utopía, participa junto a otros artistas de la muestra "Realidad utópica" en la Embajada de Corea del Sur en 2011. A lo largo de su trayectoria artística, el tema del misticismo a través de la figura del guerrero y de las artes marciales es una constante. En ese mismo año presenta "Argentina Skateland y el Tatuaje de Eros" donde desarrolla una serie de fotoperformances y video instalaciones donde el tatuaje y el dibujo están sobre el cuerpo de dos protagonistas: un guerrero espiritual skater que se enamora de la mujer alegórica de la pirámide de mayo, esgrimista y florece la Casa Rosada, junto a una serie de fotoperformances eróticas de cuerpo y ecología. Con el apoyo de la Embajada de Japón, en 2012 participa en "Satori", una exposición de arte y tecnología sobre cultura japonesa en el Jardín Japonés, en homenaje a Shei Shonagon, Murasaki Shikibu Bushido, Matsuo Basho, Dàodé Jīng, Peter Greenaway y texto de Amalia Sato editora de la Revista Tokonoma y basada en la práctica de kung fu, iado y kendo. Allí presenta una tradicional katana tallada con un haiku de su autoría, una videoinstalación y digital art. Participa en la exposición "Philosophy of Knifes" en Buenos Aires Photo, BAPHOTO, con una instalación de cuchillos de lanzamiento y fotografía transmutando las prácticas marciales en técnicas de curación subjetivas y espirituales a través de performances y fotografías.
El Museo MAR en la ciudad de Mar del Plata, fue el escenario de la exposición "Horizontes de Deseo" en el año 2014, curada por Rodrigo Alonso con la obra Hogar Modulor, Mi hogar son las líneas de mi mano, casita flúo junto a fotografías, fotoperformance y maquetas con videoinstalaciones en su interior. Casita flúo es una maqueta de acrílico reciclable, al que la artista denomina objeto arquitectónico terapéutico lúdico, que forma parte de una performance donde el espectador la sostiene sobre su mano. Forma parte de su trabajo constante con el elemento casa y que ha compartido con diversos artistas, como por ejemplo Martin Churba en el Museo Nacional de Arte Decorativo de Buenos Aires.
En 2015 participó con Cuerpo Sonoro - Alfabeto Reactable en el Festival Sónar en el marco de la muestra de Espacio Pla, llevado a cabo en la Usina del Arte. Allí presenta una instalación con la app Cuerpo Sonoro para IPad Apple