Mens nostra, en español, Nuestra mente, es la 13.ª encíclica del papa Pío XI, datada el 20 de diciembre de 1929, con ocasión del 50.º aniversario de su ordenación sacerdotal; en ella anima todos los fieles, incluidos los laicos, a practicar regularmente los ejercicios espirituales.

Contenido El papa enmarca el contenido de la encíclica en el 50 aniversario de su ordenación sacerdotal, así lo indica en su inicio:

Era el deseo del papa que ese jubileo fuese una oportunidad para todos los files de "fortalecerse en la fe, crecer en la piedad y perfección cristiana y ajustar fielmente a las normas del Evangelio las costumbres públicas y privada"; con este fin el papa anima a todos a la práctica de los ejercicios espirituales.

Dirigiéndose a los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos Pío XI subraya la importancia que tiene retirarse regularmente de los asuntos del mundo para practicar durante tres o más días «ejercicios espirituales», es decir examinar diligentemente, en la oración a la luz del Evangelio, sus pensamientos y sus modo de actuar en el mundo . Muestra, citando para ello a los grandes maestros espirituales y padres de la Iglesia (San Basilio, San Jerónimo, San Pedro Crisólgo) que este «retiro» del mundo, practicado de un modo u otro, forma parte de la tradición de la Iglesia. Es más, el mismo Jesucristo dio el ejemplo de esto con los 49 días que pasó en el desierto, y las numerosas veces que se «retiró para rezar». Del mismo modo los apóstoles practicaron un tipo de «retiro » cuando esperaban el Espíritu Santo, en Jerusalén, después de la ascensión de Nuestro Señor.

En cuando a los tiempos modernos, Pío XI recuerda que la primera casa para los retiros del clero, llamada «Asceterium », fue fundada por San Carlos Borromée, arzobispo de Milán. Pero sobre todo, a continuación pasa a recomendar vivamente el método de san Ignacio de Loyola tal como puede ser seguida en su manual de los Ejercicios espirituales, un texto y un método estado aprobado por varios de sus predecesores. Destaca el papa cómo los Ejercicios de san Ignacio dirigidos a obreros se están organizadas con fruto en algunos países.

San Ignacio de Loyola, a quien Pío XI llama «maestro de los ejercicios espirituales», es desde el 25 de julio de 1922 (por la constitución apostólica Summorum Pontificum), el patrón de los institutos, sociedades y organizaciones y, de manera general, de todos los que ayudan a los que practican los ejercicios espirituales.

El propio papa ha decidido organizar anualmente en el Vaticano unos ejercicios espirituales, abiertos a los que residen allí. Igualmente anima la celebración de retiros mensuales o trimestrales..

Véase también

Pío XI Encíclica Encíclicas de Pío XI

Enlaces externos Mens Nostra, texto original en latín Mens Nostral, versión oficial en español

Categoría:Espiritualidad católica Categoría:Encíclicas de Pío XI Categoría:Iglesia católica en 1929