El Ducado de Saboya (; ; ) fue una entidad territorial que existió desde 1416 hasta 1847 y fue posesión de la Casa de Saboya. Nació el 19 de febrero de 1416 a partir de la elevación por el emperador Segismundo al rango ducal del condado de Saboya —un estado gobernado por la casa de Saboya que formaba parte del Sacro Imperio Romano Germánico en la provincia de la Alta Renania, rodeado por los ducados de Milán y de Borgoña y por el Delfinado francés—, con Amadeo VIII como su primer duque. Su territorio incluía los actuales departamentos franceses de Saboya, Alta Saboya y los Alpes Marítimos (Condado de Niza), numerosas posesiones italianas en el Valle de Aosta, gran parte del Piamonte y el condado de Ginebra en Suiza, que luego se perdió ante la Antigua Confederación Suiza. En 1418, el duque de Saboya heredó la provincia italiana del Piamonte. En el campo legislativo, los Estatutos de Saboya de 1430 pusieron orden en la inextricable red de los usos y costumbres locales. Fue el apogeo de los Estados de Saboya (esto es, el conjunto de los estados gobernados por los condes y duques de Saboya desde la Edad Media hasta la formación del Reino de Italia). A horcajadas en los Alpes, Saboya quedaba dentro de dos esferas de influencia que competían entre sí, la francesa y la de Italia meridional. Entre las monarquías francesa, germánica, española o austríaca, los soberanos saboyanos por sus alianzas se harán imprescindibles en Europa: durante las interminables guerras entre Francia y España sobre el control del norte de Italia, Saboya será importante para Francia porque proporcionaba acceso a Italia e importante para España porque servía como estado colchón entre Francia y los territorios españoles en Italia.
El final del reinado de Amadeo VIII en 1440 abrió un período de decadencia que durará al menos hasta 1630. Esa decadencia se debió en gran parte a la imposibilidad del ducado de mantenerse al margen de los conflictos entre las principales potencias europeas. En 1475, durante la Guerra de Borgoña, el ducado, aliado de Carlos el Temerario, perdió varias de sus posesiones. Berna y Friburgo, con el apoyo de Lucerna, conquistaron el País de Vaud. El 16 de agosto de 1476, después de las derrotas del duque de Borgoña en Grandson y Morat, la Confederación restituyó la mayor parte del territorio al Ducado de Saboya (excepto el gobierno de Aigle) contra la suma de . En noviembre, tras su derrota en la batalla de La Planta que lo enfrentó a los valaisanos y a sus aliados confederados, el ducado perdió el control del Bajo Valais y del Gran San Bernardo, el principal puerto de montaña hacia el Mediterráneo.
Incluso cuando la paz se estableció de forma duradera, Saboya siguió siendo un país pobre, con pocas ciudades y pequeñas, donde la mayoría de la población campesina vivía a menudo en condiciones precariasHenry S. Lucas, The Renaissance and the Reformation (Harper & Bros. Publishers: Nueva York, 1960) p. 42. A partir del , la emigración dirigida hacia el sur de Alemania y hacia Lyon se convirtió en una tradición. La identidad del pueblo siguió siendo muy fuerte y se basaba en particular en la escala relativamente grande de los bienes comunales.
En 1536 el ducado fue ocupado por Francisco I de Francia, la primera de una de las cinco ocupaciones francesas —1536-1553, 1600-1601, 1630-1631, 1690-1696 y 1703-1713—, una época en la que mantuvo su «independencia formal» pero en el que se reorientó su política interna, concediéndole un parlamento en la ciudad de Chambéry. Los berneses y los friburgueses conquistaron nuevamente el Pays de Vaud y ocuparon el Chablais occidental (bailliages de Thonon, de Gex y de Ternier-Gaillard, restituidos por el tratado de Lausana) y el Chablais oriental fue ocupado por los valaisanos (desde Saint-Maurice a Évian) entre 1536 y 1569). Con el Tratado de Thonon, Emmanuel-Philibert y el Valais renovaron su alianza de defensa mutua, y los gobiernos de Evian y del valle de Aulps fueron devueltos a Saboya (mientras que el Valais mantuvo el antiguo Chablais, es decir, la margen izquierda del Ródano aguas abajo de Massongex, hasta Saint-Gingolph).
En 1559 la ocupación acabó y el parlamento se convirtió en el senado estatal. En 1561, Manuel Filiberto de Saboya (r. 1553-1580) promulgó el Edicto de Rivoli del 22 de septiembre de 1561 reemplazando el uso del latín en la redacción de actos públicos, por el francés en Saboya y en el Valle de Aosta, y por el italiano en el Piamonte y en el condado de Niza. En 1563 se produjo el traslado oficial de la capital a Turín —que era menos vulnerable a la interferencia francesa.Robert Katz, The Fall of the House of Savoy (The MacMillan Company: Nueva York, 1971) p. 18. — a expensas de Chambéry (traslado de facto desde 1536), de modo que el centro de gravedad del ducado se desplazó cada vez más hacia el lado italiano. La fusión entre Saboya y Piamonte nunca se producirá realmente, probablemente más por razones culturales que geográficas: La región de la Saboya propia pertenecía al área francesa mientras que el Piamonte era italiano.
Cuando una parte de Europa fue conquistada por la Reforma protestante, Saboya siguió siendo predominantemente católica, incluso cuando en el momento de su ocupación por los berneses, entre 1536 y 1569, el Chablais había virado por un momento hacia otro campo. La Contrarreforma estuvo simbolizada por Francisco de Sales, antiguo abogado y brillante intelectual convertido en obispo que se comprometió a reconquistar el Chablais.
En 1601, después de otro conflicto de trece años con Francia, Carlos Manuel I de Saboya se vio obligado a ceder muchas de sus posesiones al oeste de los Alpes: los territorios de Bresse, Bugey, Valromey y Pays de Gex a Enrique IV, a cambio del marquesado de Saluzzo ocupado por Saboya en 1588, según lo acordado en el tratado de Lyon que puso fin a la guerra franco-saboyana (1600-1601).
En 1630 se produjo una ocupación francesa más, que obligó a los duques de Saboya a ceder la fortaleza de Pinerolo mediante la firma del Tratado de Cherasco de 1631, aunque recibieron en compensación Trino y Alba. Rechazada una alianza con Francia, el ducado fue ocupado nuevamente entre 1690 y 1696 cuando se firmó el Tratado de Turín, así como entre 1703 y 1706, cuando las tropas francesas fueron derrotadas en el sitio de Turín. En 1708 recibió el Monferrato y partes del ducado de Milán (Alessandria, Valenza, la valsesia y las Langhe).
Al finalizar la Guerra de Sucesión Española, con la firma del Tratado de Utrecht en 1713, el Ducado recuperó sus posesiones originales y recibió el reino de Sicilia, por lo que en 1713 Víctor Amadeo II de Saboya fue nombrado rey de Sicilia, aunque el reino fue ocupado por España entre 1718 y 1720. En 1720, después de la guerra de la Cuádruple Alianza, el duque, debido a la presión internacional, cedió el reino de Sicilia al Imperio austríaco a cambio del reino de Cerdeña. Se creó a partir de aquel momento el nuevo Reino de Piamonte-Cerdeña, del que Turín siguió siendo capital. A partir de ese momento, los Estados de Saboya también se llamarán Reino de Cerdeña o «reino sardo». Víctor Amadeo II, que perteneció a la generación de los déspotas ilustrados, administró sus estados con solidez e implementó una serie de reformas, algunas de las cuales se adelantaron a su tiempo, como el mapa de Cerdeña, un catastro a escala 1:2400, destinado a mejorar la recaudación de impuestos. Su sucesor, Víctor Amadeo III de Cerdeña permitió a las comunidades de Saboya recomprar parte de los derechos señoriales, lo que generó cierto resentimiento de la nobleza.
El ducado de Saboya siguió existiendo formalmente, bajo la corona del rey de Cerdeña, hasta la «fusión perfecta» de 1847, con la integración de todos los estados en el nuevo reino de Cerdeña, que en 1861, se convertirá en el reino de Italia). Situación geográfica El ducado de Saboya se extendía en una amplia zona entre las actuales Francia e Italia. La capital original, Chambéry, de donde era originaria la familia gobernante, se halla hoy en el actual departamento francés de Saboya. Asimismo, el ducado englobaba las tierras de la actual Alta Saboya en Francia y las zonas italianas del Valle de Aosta y del Piamonte, además de conseguir una salida al mar gracias a que había adquirido en 1388 el condado de Niza con la condición de que Saboya «no entregaran nunca Niza a los franceses». En el Piamonte los límites del ducado estaban menos marcados, por lo que se producían continuas guerras con los Visconti y los Anjou por el control de los marquesados de Montferrato y de Saluzzo.
En 1418 Amadeo VIII consiguió la soberanía total sobre las ciudades de Turín y Pinerolo, de manera que trasladó el centro de gravedad del propio ducado hacia la península itálica. En la misma línea, en 1562 la capital se estableció en la ciudad de Turín, tras la devolución de la ciudad por Francia, tres años después de la paz de Cateau-Cambrésis.
Historia Saboya en el thumb|El ducado en el (fuente: Assemblée des Pays de Savoie) thumb|Castillo de Chambéry, residencia de los duques hasta el traslado de la capital en 1563 a Turín
Crecimiento del ducado thumb|Ducado de oro (1430, Musée monétaire, Lausanne), emitido para celebrar la erección del condado en ducado. Amadeo, vestido con manto y birrete ducal, está arrodillado ante san Mauricio, patrón de Saboya.
La mayoría de los autores, como Robert Avezou, consideran el reinado de Amadeo VIII, de 1416 a 1451, como el apogeo del condado de Saboya. El el emperador Segismundo de Luxemburgo le otorgó el título ducal, asistiendo personalmente en Chambéry a la ceremonia, en recompensa por la nobleza de espíritu, la rectitud del corazón, la prudhommie del valeroso caballero Amadeo VIII.Saint-Genis, ibid, p. 390.. Ese título será hereditario y se transmitirá a sus descendientes varones por orden de primogenitura, hasta la posterior ascensión a los títulos de rey de Sicilia, luego de rey de Cerdeña, para finalmente obtener el de rey de Italia.
En ese momento el territorio del nuevo ducado se extendía a la Saboya, a la Moriana y al Valle de Aosta. En el Piamonte —entonces sujeto a varios señoríos, incluidos los marquesados de Montferrato y de Saluzzo, y dominado por los Saboya en la zona occidental—, incluía el Valle de Susa, el Canavese y ciudades como Pinerolo (capital de los Saboya-Acaya, una rama cadete vasalla de los duques), Savigliano, Fossano, Cuneo y Turín. La salida al mar, conquistada desde 1388, consistía en unos pocos kilómetros de costa alrededor de Niza, la capital del condado del mismo nombre.
En 1418, el dominio ducal aumentó con la unión definitiva del Piamonte, tras la muerte sin descendencia de Louis d'Achaïe, que eligió a su cuñado Amadeo VIII como su legítimo heredero. Particularmente relevante fue la creación, en agosto de 1424, del Principato di Piemonte, cuya gestión encomendó a su hijo mayor, como título honorífico: el duque cedió pues esas tierras —en gran parte constituidas por el antiguo dominio de Saboya-Acaya, anexionado al ducado en 1418—, a su hijo Amadeo, que murió prematuramente en 1431. El título y la sucesión se atribuyeron al segundo hijo Luis. En 1430, el Estado de Saboya incluía, además de la Savoie propre (región de Chambery), el Bugey, la Bresse, el Chablais, el Faucigny, el Genevois, Ginebra y el Pays de Vaud, la Maurienne y la Tarentaise, los valles de Aosta y de Susa, el Piamonte, el condado de Niza e incluso Ossola.