página=2|miniaturadeimagen|Afiche sobre las medidas para proteger la salud de los empleados durante la COVID-19 pandemic Los controles de riesgos para el COVID-19 en los lugares de trabajo en los EE. UU. son la aplicación de metodologías de seguridad y salud ocupacionales para los controles de riesgos a la prevención de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19). Los controles adecuados de los riesgos laborales dependen del sitio de trabajo y de la tarea laboral, conforme a una evaluación de riesgos de fuentes de exposición, gravedad de la enfermedad en la comunidad y factores de riesgo de los trabajadores ­-a nivel individual- que puedan ser susceptibles a contraer el COVID-19.

Según los EE. UU. Salud y Seguridad Ocupacionales Administración (OSHA), trabajos de riesgo de exposición más bajos tienen contacto ocupacional mínimo con el público y otro coworkers, para qué medidas de prevención de infección básicas están recomendadas, incluyendo la mano que lava, animando trabajadores para quedarse en casa si son enfermos, respiratorios etiquette, y manteniendo limpieza rutinaria y desinfectando del entorno de trabajo.

Las ocupaciones con riesgo medio de exposición comprenden las que requieren de contacto frecuente o estrecho con personas que no se sabe ni se sospecha que tienen el COVID-19, pero que podrían estar infectadas debido a la transmisión comunitaria en curso o viajes internacionales. Esto comprende a trabajadores que tienen contacto con el público en general, como en escuelas, entornos laborales de alta densidad de población y algunos entornos de comercios minoristas con alto volumen de personas. Los controles de los riesgos para este grupo, además de las medidas básicas de prevención de infecciones, comprenden la ventilación con filtros de aire de alta eficiencia, protectores contra estornudos y contar con equipo de protección personal disponible en caso de un encuentro con una persona con el COVID-19.

La OSHA considera que los trabajadores de atención médica y morgues expuestos a una persona que se sabe o sospecha que tiene el COVID-19 tienen un riesgo de exposición alto, el cual aumenta a un riesgo de exposición muy alto si los trabajadores realizan procedimientos generadores de aerosoles en personas que se sabe o se sospecha que tienen el COVID-19 o si recogen o manejan pruebas de dichas personas. Los controles de los riesgos pertinentes para estos trabajadores comprenden controles de ingeniería como habitaciones con ventilación con presión negativa y equipo de protección personal adecuado para la tarea laboral.

Planificación y la evaluación de riesgos Los brotes de COVID-19 pueden tener varios efectos dentro del lugar de trabajo. Tal vez los trabajadores se ausenten del trabajo debido a que se enferman, necesitan cuidar a otros o temen una posible exposición. Las modalidades del comercio tal vez cambien, tanto en cuanto a los bienes objeto de demanda, como en cuanto a los medios para adquirir estos bienes (como compra en horario no pico o mediante servicios de entrega o sin bajarse del auto). Por último, se podrían interrumpir los envíos de artículos desde zonas geográficas afectadas gravemente por el COVID-19. 

Se puede emplear un plan de preparación y respuesta para enfermedades infecciosas para guiar las medidas de protección. Dicho plan aborda los niveles de riesgo asociados con varios sitios de trabajo y tareas laborales, incluidos fuentes de exposición, factores de riesgo que surgen de entornos hogareños y comunitarios y factores de riesgo de trabajadores a nivel individual, como edad avanzada o afecciones médicas crónicas. También se esbozan los controles necesarios para abordar esos riesgos y planes para situaciones imprevistas que pueden surgir como resultado de brotes. Los planes de preparación y respuesta frente a enfermedades infecciosas pueden estar sujetos a recomendaciones nacionales o subnacionales. Los objetivos de la respuesta a un brote son reducir el contagio entre el personal, proteger a las personas de más alto riesgo de sufrir complicaciones adversas de salud, mantener las operaciones comerciales y reducir al mínimo los efectos adversos en otras entidades en sus cadenas de suministro. La gravedad de la enfermedad en la comunidad en la que se encuentre la empresa afecta a las respuestas adoptadas.

Los controles de riesgos La jerarquía de control de riesgos contiene métodos para controlar las exposiciones a riesgos. Los métodos enumerados en la parte superior podrían ser más efectivos que los de la parte inferior para reducir el riesgo de enfermedad o lesión.

La jerarquía de los controles de riesgos es un marco que se usa de manera generalizada en la seguridad y salud ocupacionales para agrupar los controles de riesgos según su efectividad. En casos en que no se puedan eliminar  los riesgos del COVID-19, los controles más efectivos son controles de ingeniería, seguidos por controles administrativos y, en último lugar, equipo de protección personal. Los controles de ingeniería implican aislar a los empleados de los riesgos laborales sin depender de la conducta del trabajador y pueden ser la solución más eficaz en función del costo. Los controles administrativos son cambios en las normas o los procedimientos laborales que requieren de medidas por parte del trabajador o el empleador. El equipo de protección individual (EPi) se considera menos efectivo que los controles de ingeniería y administrativos, pero puede ayudar a prevenir algunas exposiciones. Todos los tipos de EPI se deben seleccionar según el riesgo para el trabajador, se deben calzar como corresponde (por ejemplo, los  respiradores), usar en forma constante y adecuada, inspeccionar, mantener y reemplazar sistemáticamente, conforme sea necesario, y retirar, limpiar y almacenar o desechar como corresponde para evitar la contaminación. Se necesitan ensayos controlados aleatorizados y estudios de simulación para determinar los tipos más efectivos de EPI para prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas a los trabajadores de atención médica. Hay evidencia de baja calidad según la cual se pueden hacer mejoras o modificaciones al equipo de protección personal a fin de ayudar a disminuir la contaminación. Los ejemplos de modificaciones comprenden el agregado de lengüetas a máscaras o guantes para quitárselos con facilidad y el diseño de batas protectoras de manera que se puedan quitar los guantes al mismo tiempo. Además, hay evidencia débil según la cual los siguientes enfoques o técnicas para el EPI podrían llevar a una menor contaminación y un mejor cumplimiento de los protocolos de EPI: uso de dos capas de guantes, observancia de procedimientos específicos para la remoción (para sacárselos) como los indicados por los CDC, instrucciones verbales a las personas para quitarse el EPI.

Todos los lugares de trabajo Con frecuencia, los lugares de trabajo son entornos en los que los grupos comparten muchas horas al día en ambientes cerrados. Estas son situaciones que facilitan la transmisión de enfermedades, pero que también las controlan mediante prácticas y normas en el lugar de trabajo. La identificación de industrias u ocupaciones particulares que tienen la exposición potencial más alta a un riesgo específico puede contribuir a la formulación de intervenciones para controlar o prevenir la propagación de enfermedades, como el COVID-19.

Según la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) de los EE. UU., en las ocupaciones con riesgo más bajo de exposición, el contacto ocupacional es mínimo con el público y otros trabajadores. Las medidas básicas para la prevención de infecciones que se recomiendan para todos los lugares de trabajo comprenden el lavado de manos frecuente y minucioso, instar a los trabajadores a quedarse en casa si están enfermos, medidas de higiene respiratoria, como cubrirse toda vez que se tose y estornuda, suministrar pañuelos desechables y receptáculos para la basura, prepararse para el teletrabajo o turnos escalonados de ser necesarios, desincentivar a los trabajadores para que no usen herramientas ni equipos de otros, y limpiar y desinfectar sistemáticamente el entorno de trabajo. La identificación y el aislamiento rápidos de las personas potencialmente infecciosas es un paso esencial para proteger a los trabajadores, los clientes, las visitas y otros en un lugar de trabajo.:8–9 Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) recomiendan que los empleados que tengan síntomas de enfermedad respiratoria aguda se queden en casa hasta que ya no presenten fiebre, signos de fiebre ni cualquier otro síntoma durante al menos 24 horas sin el uso de medicamentos para reducir la fiebre o modificar otros síntomas, y que las normas de licencia por enfermedad sean flexibles, permitan a los empleados quedarse en casa para atender a un miembro de la familia enfermo y que los empleados sean informados de estas normas.

También riesgos sicosociales surgen de la ansiedad o el estrés de preocupaciones sobre contraer el COVID-19, la enfermedad o muerte de un pariente o amigo, cambios en las modalidades de trabajo y dificultades económicas o interpersonales derivadas de la pandemia. Las medidas de distanciamiento social podrían inhibir los mecanismos de adaptación típicos como el espacio personal o compartir problemas con otros. Los controles de estos riesgos incluyen la comunicación de los gerentes con los trabajadores para ver cómo están, la facilitación de interacciones entre los trabajadores y servicios formales relativos a la asistencia, orientación o salud ocupacional de los empleados.

Lugares de trabajo de riesgo medio Según la OSHA, las ocupaciones con riesgo medio de exposición comprenden aquellas que requieren de contacto frecuente o estrecho dentro de los seis pies (1,8 m) de distancia de otras personas que no se sepa ni sospeche que son pacientes con el COVID-19, pero que pueden estar infectadas por el SARS-CoV-2, debido a la transmisión comunitaria en curso alrededor del lugar donde está la empresa o porque la persona ha viajado al exterior hace poco tiempo a un lugar con transmisión generalizada del COVID-19. Esto comprende a trabajadores que tienen contacto con el público general como en escuelas, entornos laborales de alta densidad de población y algunos entornos de comercios minoristas con alto volumen de personas.

Los controles de ingeniería para este grupo de riesgo y grupos de riesgos más altos comprenden la instalación de filtros de aire de alta eficacia, aumento de los índices de renovación del aire, instalación de barreras físicas como protectores contra estornudos de plástico transparente y de una ventanilla de atención al cliente para que este no se baje del auto.

Los controles administrativos para este grupo de riesgo y otros grupos de riesgo más alto comprenden alentar a los trabajadores enfermos a que se queden en casa, sustituir las reuniones presenciales con comunicaciones virtuales, establecer turnos escalonados, interrumpir los viajes no esenciales a lugares con brotes del COVID-19 en curso, formular planes de comunicación para emergencias, entre ellos un foro para responder a las inquietudes de los trabajadores, suministrar a los trabajadores educación y capacitación actualizadas sobre los factores de riesgo y las conductas protectoras relativos al COVID-19, capacitar a los trabajadores que necesiten usar indumentaria y equipos protectores a usarlos, suministrar recursos y un entorno laboral que promueva la higiene personal, el lavado de manos sistemático, la limitación del acceso de clientes y el público al lugar de trabajo y la exhibición de carteles sobre el lavado de manos y otras medidas protectoras del COVID-19.