João Gilberto es el sexto álbum de estudio del cantante y guitarrista brasileño João Gilberto, grabado y lanzado en 1973 bajo el sello Polydor Records.
Producido por Rachel Elkind, figura clave de la música electrónica en los años 1960 junto a Wendy Carlos, pionera del género, quien fue la ingeniera de audio del proyecto, João Gilberto es un álbum de carácter minimalista, acompañado de la voz y guitarra de Gilberto con la percusión de Sonny Carr.
El álbum recibió la aclamación de la crítica y está considerado entre los mejores trabajos del artista. En el año 2007 la revista Rolling Stone Brasil lo nombró entre los 100 mejores álbumes de música brasileña.
Antecedentes João Gilberto adquirió notoriedad en su natal Brasil gracias al álbum Chega de Saudade de 1959, considerado uno de los pioneros del nuevo género denominado bossa nova, y considerado entre los más relevantes de la música brasileña.
Luego del naciente interés del público estadounidense por la bossa nova, sobre todo a inicios de los años 60, el productor de Verve Records Creed Taylor se encargó de reunir a Gilberto con el saxofonista Stan Getz en Nueva York, luego de tres exitosos trabajos en el nuevo ritmo brasileño, destacándose Jazz Samba en 1962.
De esta reunión en 1963 surgieron las grabaciones de Getz/Gilberto, lanzado en 1964 con las participaciones del compositor y pianista Antônio Carlos Jobim y la debutante Astrud Gilberto (en ese entonces esposa de João) como cantante. El enorme éxito crítico y comercial del álbum fue considerado como el punto más alto de la bossa nova a nivel mundial.
Establecido en el país americano, Gilberto se presentó en varios conciertos, entre los más destacados está el del Carnegie Hall en octubre de 1964, que fue lanzado dos años más tarde como el álbum en vivo Getz/Gilberto #2.
De manera menos regular, se dedicó a grabar en el estudio. En 1969 luego de participar en los festivales de jazz de Guadalajara, Guanajuato, Ciudad de México y Puebla, se establece por un breve período en Ciudad de México, donde graba el álbum João Gilberto en México, lanzado en 1970 y orientado al género del bolero.
En 1971 viaja a Brasil, donde graba un especial para televisión junto a Caetano Veloso y Gal Costa, organizado por el productor musical y director televisivo Fernando Faro. Luego de este breve paso por su país natal, en 1972 vuelve a residir en Nueva York, donde inicia un nuevo proyecto discográfico.
Desarrollo y grabación En septiembre de 1972, en la ciudad de Nueva York, Gilberto inicia las grabaciones de su nuevo álbum.
Acompañado de su voz y batería ligera de Sonny Carr, el proyecto se llevó a cabo con dos pioneras de la música electrónica de los años 60: Wendy Carlos, compositora y una de las primeras intérpretes de sintetizador, fue la ingeniera de audio, y Rachel Elkind, colaboradora habitual de Carlos y productora del influyente y exitoso Switched-On Bach de 1968, fue la productora del álbum.
Sobre su colaboración con Gilberto, Carlos comentó: «Con João, quien es mayor y más experimentado con la música que yo, sentí que fue una buena experiencia de aprendizaje, observarlo en el trabajo, la forma en que un álbum se forma. Sus habilidades con la guitarra acústica me parecieron increíbles. También tiene tal control que solo necesitaba colocar los micrófonos con cuidado, y establecer los niveles una vez, luego dejarlo ir. Él hizo todo el resto. Acercamos mucho los micrófonos para obtener un sonido muy íntimo, sabiendo que lo mantendría todo en perfecto equilibrio y consistencia, sin sonidos falsos ni choques con micrófonos a escasos centímetros de distancia. Todo sucedió de una vez, salvo algún instrumento de percusión ocasional, aunque con mayor frecuencia se grababan junto con él, no sobregrababan».
A diferencia de sus trabajos anteriores, João Gilberto (segundo disco que lleva su nombre, el primero fue lanzado en 1961) se acerca directamente a la música minimalista, siendo de carácter experimental. Además, incluye composiciones de dos músicos contemporáneos de Brasil: Caetano Veloso y Gilberto Gil, ambos precursores del tropicalismo, movimiento rupturista y contracultural crítico con la autoritaria dictadura militar. A pesar de sus diferencias musicales e ideológicas (Gilberto rara vez emitió alguna opinión sobre la política de su país, más bien se consideraba "apolítico"), Veloso y Gil eran declarados admiradores de Gilberto, y a su vez Gilberto no fue indiferente al nuevo movimiento, colaborando con ambos y otras bandas como Novos Baianos.
Las grabaciones del álbum finalizaron en marzo de 1973.
Contenido João Gilberto está conformado por diez canciones, incluyendo dos originales de Gilberto.
"Águas de Março" fue compuesta por Antônio Carlos Jobim en 1972, y grabada el mismo año en el compacto O Tom de Antônio Carlos Jobim e o tal de João Bosco, y en 1973 en su álbum Matita Perê. Una de las versiones más populares y aclamadas fue la que grabó con Elis Regina en 1974, en Elis & Tom. La revista Folha de S. Paulo nombró a "Águas de Março" como la mejor canción brasileña de todos los tiempos, y Rolling Stone Brasil la citó como la segunda después de "Construção" de Chico Buarque.
"Undiú" es una instrumental original de Gilberto, y es la canción más extensa del álbum, con una duración de casi siete minutos, en la cual João solo usa la palabra del título como letra.
"Na baixa do sapateiro" es una samba escrita por Ary Barroso, uno de los compositores más respetados e importantes de Brasil. Fue grabada por primera vez por el conjunto vocal e instrumental Anjos do Inferno en 1947, como lado B del sencillo "Aquarela do Brasil", una de las composiciones más reconocidas y versionadas del músico mineiro.
"Avarandado" fue compuesta por Caetano Veloso en 1967, grabada con Gal Costa para el álbum Domingo del mismo año. Este disco significó el debut de ambos artistas, quienes pasaron a formar parte del movimiento del tropicalismo, y hasta el día de hoy son considerados entre los cantantes más importantes de su país.
"Falsa Baiana" cierra el lado A del álbum, y es una de las más conocidas composiciones de Geraldo Pereira, grabada en 1944. La letra de la canción sugiere el cuestionamiento a los símbolos de autenticidad brasileña. Gal Costa grabó una de las versiones más populares y exitosas en su álbum Legal de 1970.
"Eu quero um samba" inicia el segundo lado, y fue lanzada como sencillo en 1953 por Os Namorados, grupo dirigido por João Donato. Esta samba fue escrita por Janet de Almeida y Haroldo Barbosa, quien escribió la canción "Tin Tin Por Tin Tin" para Gilberto en 1976 para su álbum Amoroso.
"Eu vim da Bahia" fue compuesta por Gilberto Gil y grabada por Gal Costa en 1965, bajo su nombre de nacimiento Maria da Graça. Gilberto volvería a grabar la canción junto a Stan Getz y Miúcha (su segunda esposa) para el álbum The Best of Two Worlds de 1976, en el cual también incluyó "Águas de Março" y "Falsa Baiana".
"Valsa (como são lindos os youguis) (Bebel)" es la segunda composición de Gilberto. Como indica su nombre, está dedicada a Bebel Gilberto, su hija, nacida producto de su relación con la cantante Miúcha en 1966.
"É preciso perdoar" fue escrita por Carlos Coqueijo y Alcivando Luz, y grabada por la banda de jazz latino y samba MPB4 en su álbum homónimo de 1967. Es la cuarta canción del disco que fue nuevamente grabada en The Best of Two Worlds tres años después.
"Izaura" es el tema que cierra el álbum, escrito por Herivelto Martins y Roberto Roberti. Miúcha participó en los coros, siendo la única colaboradora ajena a Gilberto y Sonny Carr en el disco.
Carátula La carátula del álbum es básicamente una pequeña fotografía central de Gilberto en tonos verdes claros (en escala de grises en otras versiones) con su nombre en la parte superior, en un fondo extenso de color blanco. El diseño de la carátula fue realizado por Lobianco, quien también diseñó la del destacado disco Elis & Tom de Elis Regina y Antônio Carlos Jobim de 1974.
João Gilberto es también conocido como el "álbum blanco" (o disco da capa branca en portugués) por la similitud con la estética del álbum The Beatles de 1968.
Recepción crítica
João Gilberto fue aclamado por la crítica, y está considerado entre sus mejores álbumes de estudio.
Richard S. Ginell de Allmusic escribió: «este lanzamiento es João Gilberto despojado casi de lo esencial - su voz, guitarra y la batería extremadamente sobria de Sonny Carr - y es tan fascinante como siempre lo ha sido en los discos. Todo el disco trata sobre los choques rítmicos y los encajes de un cantante y su guitarra, lanzados a niveles de volumen extremadamente bajos, pero generando volúmenes sin parecer respirar con dificultad. Sumérjase en la insistente forma en que "Falsa Baiana" y la maratónica máquina rítmica de Gilberto Gil "Eu vim da Bahia" surcan las olas del ritmo de la bossa nova, o cómo Gilberto ofrece una de las mejores interpretaciones de "Águas de Março" de Jobim - silenciosamente implacable y directa. Tres de las pistas evitan las palabras por completo - sílabas suaves y/o la insistente guitarra de Gilberto cuentan toda la historia - y la selección final, "Izaura", agrega tardíamente una voz femenina (Miúcha) en el altavoz izquierdo. Aunque grabado en un estudio de Nueva Jersey - la ingeniera es Wendy Carlos, la pionera de la música electrónica famosa por Switched-On Bach - este adictivo lanzamiento se originó en PolyGram Brasil.» El crítico evalúo al álbum con cuatro estrellas y media, de un posible de cinco.
Carlos Lopes, de la revista brasileña de música Altamont, comentó: «João Gilberto siempre ha preferido un enfoque cada vez más minimalista para la ejecución de su arte: el de hacer diamantes sonoros. Y siendo así de innegable, quizás sea en este disco donde tal cosa se revela de la manera más mejorada. Aquí todo es perfecto, desde la elección del repertorio, hasta el producto final. Es también en este disco donde João Gilberto refuerza su tendencia a cantar en bucle los diversos temas presentes, y en algunos casos (en "Avarandado", por ejemplo) canta tres veces el bello poema de Caetano Veloso. Todo para nuestra alegría eterna.»
La página Miojo Indie, dedicada a la música y cultura pop, publicó una reseña de la discografía completa (de estudio) del artista, y sobre João Gilberto manifestó: «utilizando solo una guitarra, la voz complementaria de Miúcha, en "Izaura", y la discreta percusión de Sonny Carr, Gilberto no solo rescata una serie de elementos originalmente probados en Chega de Saudade (1959), sino que amplía una parte significativa de ellos. Desde la deconstrucción completa de "Águas de Março", música lanzada un año antes por Tom Jobim, pasando por el sonido trascendental de "Undiú", "Na baixa do sapateiro" y "Valsa (como são lindos os youguis) (Bebel)", cada fragmento del disco muestra la capacidad del artista para desvirtuar el minimalismo de la obra en sí. Son trazos instrumentales que se completan con la interpretación de clásicos recientes, como "Falsa Baiana", y el diálogo con la nueva generación de artistas, como Caetano Veloso, en "Avarandado", y Gilberto Gil, en la nostálgica "Eu vim da Bahia". Un ejercicio de evidente mejoramiento estético, como una interpretación madura y naturalmente acertada de todo lo que Gilberto venía explorando desde el inicio de su carrera.» De los once álbumes evaluados, la página citó a João Gilberto de 1973 como el mejor álbum del artista.