Betye Irene Saar (Los Ángeles, 30 de julio de 1926-Los Ángeles, 26 de julio de 2026) fue una artista y narradora visual afroamericana conocida por desarrollar su trabajo a través del ensamblaje, además de ser una consumada grabadora. Saar es considerada "una leyenda" dentro del mundo del arte contemporáneo. Formó parte del Black Arts Movement en la década de 1970, corriente que involucró mitos y estereotipos acerca de la raza y la feminidad.Miranda, Carolina A. "For Betye Saar, there's no dwelling on the past", Los Angeles Times, Retrieved July 28, 2018. El trabajo de Betye Saar es considerado altamente político ya que, a lo largo de su carrera, criticó el racismo estadounidense hacia las personas negras y desafió las ideas negativas que les fueron atribuidas. Actualmente, está representada por la galería Roberts Projects, con sede en Los Ángeles.
Vida personal Betye Saar nació el 30 de julio de 1926 en Los Ángeles, California y su nombre de nacimiento fue Betye Irene Brown. Sus padres, Jefferson Maze Brown y Beatrice Lillian Parson, asistieron a la Universidad de California en Los Ángeles en donde se conocieron. Saar pasó la mayor parte de sus primeros años en Los Ángeles. Después de la muerte de su padre en 1931, Saar se mudó, junto a su madre, hermano y hermana, a casa de su abuela paterna, Irene Hannah Maze, en el vecindario de Watts en Los Ángeles. Posteriormente, la familia se trasladó a Pasadena, California, para vivir con la tía abuela materna de Saar, Hatte Parson Keys, y su esposo Robert E. Keys. Durante su infancia, Saar empezó a crear, reparar y coleccionar diversos objetos efímeros. Su educación universitaria comenzó con clases de arte en el Pasadena City College y continuó en la Universidad de California en Los Ángeles después de recibir un premio que financiaba su matrícula. Este premio fue otorgado por una organización que recaudaba fondos para enviar estudiantes de las minorías a las universidades. En 1947, Saar recibió una licenciatura en la carrera de diseño. Posteriormente, se graduó en la Universidad Estatal de California, Long Beach, la Universidad del Sur de California, la Universidad Estatal de California, Northridge y el American Film Institute. Durante su periodo en la escuela de posgrado, se casó con Richard Saar y dio a luz a tres hijas: Tracye, Alison y Lezley Saar.
Carrera artística
Trabajo temprano Saar empezó su vida adulta como trabajadora social, posteriormente siguió su pasión por el arte. Comenzó su educación de posgrado en 1958, originalmente encaminada hacia una carrera de enseñanza de diseño. Sin embargo, durante una clase de grabado que tomó como curso electivo, cambió la dirección de sus intereses artísticos. Ella describió al grabado como su "paso del diseño a las bellas artes".
Desde sus primeros trabajos, Saar recolectó imágenes con temática racista, tópico que continuó a lo largo de su carrera. Una exposición de 1967 del escultor de objetos encontrados Joseph Cornell, la inspiró para empezar a crear sus ensamblajes. También recibió una gran influencia de las Torres Watts de Simon Rodia, ya que fue testigo de su construcción durante parte de su infancia. Saar dijo que estaba "fascinada por los materiales que Simon Rodia utilizaba, los platos rotos, las conchas marinas, las herramientas oxidadas, incluso las mazorcas de maíz, todo ello prensado contra el cemento para crear los capiteles. Para mí, eran mágicos ".
Más adelante, empezó a crear obras que consistían en objetos encontrados dispuestos dentro de cajas o ventanas, junto a elementos provenientes de diversas culturas para así poder reflejar su propia ascendencia mixta: afroamericana, irlandesa y nativo americana.
Rechazo al feminismo blanco y recuperación del cuerpo femenino negro. Saar fue criada por su tía Hattie, quien influyó en su identidad como mujer negra. Saar describió a su tía como una mujer con dignidad y aplomo, hecho que marcó su representación del cuerpo femenino negro. Este impacto es evidente en un trabajo de 1972 que Saar dedicó a su tía titulado, Record For Hattie (Registro para Hattie) El rechazo que Saar profesaba hacia el feminismo blanco, empujó en un inicio su enfoque artístico hacia el hombre negro, pero en la década de 1970 cambió su enfoque hacia el cuerpo femenino negro. Record For Hattie es un ensamblaje de medios mixtos hecho de una antigua caja de joyas. En la parte interior de la tapa del joyero, podemos ver un espejo de mano cuyo vidrio roto contiene una imagen descolorida de una mujer que representa a su tía Hattie. El espejo esta rodeado por diversos materiales textiles de color rosa, cosidos junto a un colgante que tiene una luna creciente y una estrella roja sobre un fondo blanco. En el cuerpo principal del joyero, al lado derecho, se encuentra una cruz de metal; en el centro, una billetera de cuero roja con la imagen del niño en la parte superior, y en el lado izquierdo encontramos materiales de costura. Durante la década de 1970, Saar respondió al racismo, a la fetichización y a la erotización del cuerpo femenino negro reclamando el cuerpo femenino negro. La obra de Saar se resistió al estilo artístico del primitivismo, así como al movimiento feminista blanco que se negó a abordar cuestiones de raza. El trabajo de Saar es el resultado de la convergencia de la espiritualidad y el misticismo, del poder negro y el feminismo, como se ve en Black Girl's Window (La Ventana de la Chica Negra) de 1969, Este trabajo es una pieza de ensamblaje hecha de una ventana antigua, en la que vemos la silueta pintada de una niña presionando su cara y sus manos contra el cristal. Sobre su cabeza hay nueve pequeñas ventanas, dispuestas de tres en tres, que muestran varios símbolos e imágenes. Entre estas se incluyen lunas y estrellas, un lobo aullador, un esqueleto bosquejado, un águila con la palabra "amor" en el pecho y un ferrotipo con la imagen de una mujer.
En la década de 1960, Saar empezó a recopilar imágenes de Aunt Jemima (La tía Jemima), el Tío Tom, Little Black Sambo y otras figuras estereotipadas afroamericanas de la cultura popular y la publicidad, pertenecientes a la época de las leyes Jim Crow . Las incorporó en collages y ensamblajes, transformándolas en declaraciones de protesta política y social. The Liberation of Aunt Jemima (La liberación de la tía Jemima) es una de sus obras más notables de este periodo. En este ensamblaje de técnica mixta, Saar utilizó la figura estereotipada de la Mammy , asociada a la tía Jemima, para subvertir las nociones tradicionales de raza y género. "Es como si abolieran la esclavitud, pero mantuvieran a la gente negra en la cocina como frascos de mammy" comentó Saar, acerca de lo que la llevó a realizar esta pieza. "Tenía a esta tía Jemima y quería ponerle un rifle y una granada bajo sus faldas. Quería empoderarla. Quería hacerla una guerrera. Quería que la gente supiera que los negros no serían esclavizados por eso".
El ensamblaje de Saar está dispuesto dentro de un marco del tamaño de una caja de zapatos, enlucido con anuncios de Tía Jemima. Dentro de ella, hay una caricaturesca escultura de la Tía Jemima que presenta en su falda un bloc de notas con una postal de una mammy con un bebé blanco. La escultura sostiene en sus manos una escoba y un rifle, con lo cual subvierte su estereotipo de sirvienta y cuidadora feliz por medio de un alter ego militante que exige su propia agencia y poder. Un gran puño cerrado —que hace eco del símbolo de poder negro— está pegado encima, ocultando parcialmente la fotografía de la mammy de la postal, reconociendo de esta manera los medios agresivos y radicales utilizados por los activistas afroamericanos de la década de los 70 para luchar por sus derechos. La Tía Jemima es liberada a través de la transformación de una caricatura doméstica racista, en una imagen del poder negro.
Ensamblaje e instalación El continuo hábito de Saar de recorrer mercados de pulgas y ventas de garaje, la expuso ante los múltiples estereotipos raciales y las degradantes representaciones de la gente negra que se encuentran entre los artefactos de la cultura comercial y de consumo estadounidense —como anuncios, materiales de marketing, chucherías, partituras y juguetes—. Tres años más tarde, produjo una serie de más de veinte piezas que, en sus propias palabras, "explotaron el mito" de tales imágenes, comenzando con su seminal retrato de la Tía Jemima. En la década de 1970, Saar pasó a explorar objetos rituales y tribales de África, así como elementos de las tradiciones populares afroamericanas. Esto la llevó a producir ensamblajes dentro de cajas en donde combinó fetiches tribales chamánicos con objetos e imágenes destinados a evocar lo mágico y lo místico. Cuando su tía abuela murió en 1974, Saar tomó algunos recuerdos familiares con los que creó una serie de ensamblajes, más íntimos y personales, que incorporaron recuerdos nostálgicos de la vida de su tía abuela. Dispuso viejas fotografías, cartas, medallones, flores secas y pañuelos dentro de cajas tipo santuario, para sugerir la memoria, la pérdida y el paso del tiempo. Esto se convirtió en un cuerpo de trabajo al que se refirió como su "serie nostálgica".
En 1977, Saar creó una pieza llamada Spirit Catcher (Cazador de espíritus). Se inspiró y luce como un objeto artesanal tradicional utilizado en rituales, pero inventado por ella. Saar afirma que, aunque el objeto no tiene un origen auténtico, todavía tiene cualidades mágicas. Está hecho de huesos y paja. En la parte superior de la obra de arte, hay un espejo que podría ser interpretado como un mal de ojo contra el racismo.
A principios de los 80, Saar enseñó en la ciudad de Los Ángeles en la UCLA y en el Otis Art Institute. Por esa época su propio trabajo alcanzó escalas más grandes —del tamaño de habitaciones— y creó instalaciones site-specific. Estas incluían altares —a manera de santuarios— que exploraban la relación entre la tecnología y la espiritualidad, e incorporaban, de paso, sus intereses por el misticismo y el vudú. Mediante la combinación de chips de computadora con amuletos y encantos místicos, estas construcciones monumentales sugirieron la necesidad de una alianza entre ambos sistemas de conocimiento: el técnico y el espiritual.
Saar sigue viviendo y desempeñándose en Los Ángeles, trabajando principalmente en la escultura con objetos encontrados. Ha sido galardonada con doctorados honoríficos por el California College of Arts and Crafts, el Instituto de las Artes de California, el Massachusetts College of Art, Otis College of Art and Design y el San Francisco Art Institute.
En el 2016, Saar celebró su trabajo con un par de fiestas y una exposición individual de nuevos trabajos en Roberts and Tilton Gallery.
La Liberación de la Tía Jemima The Liberation of Aunt Jemima (La liberación de la tía Jemima), obra de Betye Saar de 1972, se inspiró en una baratija que encontró sobre este personaje. Aunque aparenta ser una pintura, es un conjunto tridimensional de técnica mixta 29.8 cm. x 20 cm. x 6.9 cm. La revista Blacks in Higher Education afirma que "su pintura ofrecía una detallada historia de la experiencia negra en América". Saar muestra a la Tía Jemima exagerada en todos los sentidos por medio de los estereotipos. Esta lleva un gran vestido, de color exagerado, junto con un brillante tocado a cuadros. El color de su piel es literalmente negra, sus ojos son grandes, saltones y sobresalen del rostro. Sus labios, resaltados con color rojo, son protuberantes. Ella bosqueja el estereotipo de ser negra. Además, sostiene una escoba en una mano —mostrando que solo servían para limpiar— y está parada sobre motas de algodón —que representan la esclavitud—. Acerca de esta obra, The Woman's Art Journal dijo: "Artistas afroamericanos tan diversos como Betye Saar, reclaman y exploran su identidad. ‘No es lo suficientemente bueno’, pero ‘es lo suficientemente bueno para servir’.".