right|200px El argumento del lenguaje privado sostiene que un lenguaje que solo puede ser comprendido por un único individuo es incoherente. El argumento del lenguaje privado es una idea central en la filosofía tardía de Ludwig Wittgenstein, expuesta principalmente en sus Investigaciones filosóficas.Wittgenstein introdujo el concepto de lenguaje privado en §243, y argumenta en contra de su posibilidad en §244-§271. Varios pasajes de §256-§271 también ofrecen argumentos en contra. Este argumento cuestiona la posibilidad de la existencia de un lenguaje que sea inherentemente privado, es decir, un lenguaje que solo un individuo pueda comprender y utilizar basado exclusivamente en sus experiencias internas.§258. Wittgenstein sostiene que tal lenguaje es incoherente, ya que el significado de las palabras depende de criterios públicos de uso y verificación. Los historiadores de la filosofía han encontrado precursores del argumento del lenguaje privado en varias obras previas a Wittgenstein, sobre todo en los trabajos de Gottlob Frege, de Bertrand Russell, y de John Locke. Ver: Dejnozka, Jan Origins of the Private Language Argument Diálogos 66, 59–78, 1995
El argumento de Wittgenstein está dirigido contra la idea de que una persona podría crear un lenguaje en el que las palabras hagan referencia únicamente a experiencias privadas, como sensaciones subjetivas (por ejemplo, el dolor o una percepción específica a la que solo una persona tuviera acceso). Wittgenstein no articuló el argumento de una forma sucinta o lineal. Por el contrario, en sus Investigaciones examinó una serie de usos particulares del lenguaje y de las matemáticas, que pueden condensar en tres sub-argumentos. Por ello, es frecuente hablar de argumentos del lenguaje privado: Primero, según Wittgenstein, el significado de una palabra no está determinado por una definición interna, sino por su uso dentro de una práctica lingüística compartida. El lenguaje es una actividad regulada por normas, semejante a un juego, en el que las reglas son mantenidas mediante el acuerdo y la verificación pública. Segundo, Wittgenstein propone un experimento mental en el que una persona lleva un diario en el que anota la letra "S" cada vez que experimenta una cierta sensación interna. Si nadie más tiene acceso a esa sensación, no hay criterios externos para determinar si el uso de "S" es correcto. Si el individuo afirma reconocer la sensación en el futuro, no tiene más criterio de corrección que su propia memoria, lo que hace que la noción de un uso correcto carezca de sentido. Tercero, según Wittgenstein, para que una palabra tenga significado, su uso debe estar gobernado por reglas. Si el lenguaje fuera completamente privado, no habría manera de distinguir entre seguir una regla correctamente o erróneamente. Una persona no podría afirmar que sigue una regla, ya que no existiría una verificación externa, sino solo su creencia de estar usándola adecuadamente.
Así, en el lenguaje ordinario, la aplicación de las palabras se verifica mediante criterios compartidos. Si un término hiciera referencia a una experiencia enteramente privada, no habría forma de comprobar si se está utilizando correctamente, lo que haría que su significado fuera vacío. Wittgenstein sostiene que el lenguaje debe estar fundamentado en una forma de vida, es decir, en una actividad humana compartida que proporcione criterios públicos de corrección.
El argumento del lenguaje privado desafía ciertas suposiciones cartesianas y empiristas sobre la introspección y la idea de que los individuos tienen un acceso privilegiado e incuestionable a sus propios estados mentales de una manera que permitiría la formación de un lenguaje completamente privado. También cuestiona las teorías del significado que se basan en la idea de que las palabras obtienen su significado a partir de representaciones mentales privadas. Wittgenstein no niega la existencia de experiencias privadas, pero argumenta que para hablar de ellas de manera significativa es necesario utilizar un lenguaje público con criterios compartidos. Su argumento ha influido en debates en la filosofía de la mente, especialmente en discusiones sobre la naturaleza de la conciencia, el contenido mental y el externalismo. También está relacionado con los estudios sobre la naturaleza social del significado en filósofos como Donald Davidson y Saul Kripke, particularmente en Wittgenstein on Rules and Private Language, donde Kripke explora la paradoja escéptica del seguimiento de reglas.
Importancia El argumento del lenguaje privado es de una importancia central en los debates sobre la naturaleza del lenguaje y del significado. Una de las teorías más habituales sobre el lenguaje es que un lenguaje es un mapa entre palabras e ideas, conceptos o representaciones en la mente de una persona. Según esta teoría, los conceptos (o estados internos mentales) en la mente de una persona serán distintos a los conceptos en la mente de otras personas. Sin embargo, siempre es posible emparejar mis conceptos con una palabra en el lenguaje natural, y luego pronunciar dicha palabra. Esto implica que nuestros conceptos forman de facto un lenguaje privado que traducimos al lenguaje ordinario y compartimos con otros. La comunicación entre personas funciona sobre la base de un proceso en el que un interlocutor traduce su vocabulario interno mental (su vocabulario "privado") a sonidos o símbolos que otros interlocutores traducen de vuelta a su propio vocabulario privado. Esta teoría del lenguaje se describe por ejemplo en el Ensayo sobre el entendimiento humano de John Locke, y en la década de 1970 fue abrazada por la Teoría del Lenguaje y Pensamiento de Jerry Fodor.
Wittgenstein sugiere que esta concepción del lenguaje privado es inconsistente: el lenguaje privado en el que se apoyan tales teorías no puede existir, o es incoherente, o no tiene ningún significado. Si no hay lenguajes privados, entonces debemos concluir que las teorías de Locke o de Fodor son incorrectas, y que los estados mentales "privados" no pueden preceder al lenguaje, y que el lenguaje natural no es un código que opera entre lenguajes privados. De hecho, no tendría sentido hablar de experiencias privadas o de "estados mentales" privados. Esto tiene profundas implicaciones en otras áreas de la filosofía y de la psicología.
El argumento del lenguaje privado no es tanto un ataque a Locke como a una forma de razonar sobre los conceptos, reglas, y el lenguaje que comparten muchos filósofos. Muchas teorías filosóficas no necesariamente relacionadas con la teoría del lenguaje de John Locke también asumen que el medio interno por medio del cual se desarrollan nuestros "estados mentales" debe ser privado. Por ejemplo, el argumento de la duda metódica de Descartes (Pienso, luego existo) depende de que sea posible identificar experiencias internas que tienen que ser independientes del mundo externo, y accesibles solo a uno mismo. El significado de dichas experiencias cartesianas tiene que ser independiente de que puedan ser compartidas con otros; serían por tanto una forma de lenguaje privado, que tienen significado independientemente del resto del mundo, y solo para un individuo.Kenny, A., 1966, ‘Cartesian privacy’, in G. Pitcher (ed.), Wittgenstein: The Philosophical Investigations, London: Macmillan, 1968 Wittgenstein niega que esto sea posible o, por ponerlo de otro modo, niega que tal lenguaje privado pueda ser coherente o traer consigo cualquier tipo de significado. Esto disuelve no solo la teoría del lenguaje de Locke, sino incluso la duda cartesiana, que se refuta a sí misma porque el lenguaje privado del que depende es imposible.
La cuestión clave del argumento se convierte entonces en "¿cómo es posible identificar las experiencias internas de uno mismo?" Wittgenstein defiende abiertamente en sus Investigaciones (§241 en adelante) que la existencia de reglas que gobiernan el uso del lenguaje y que hacen posible la comunicación entre individuos depende de convenciones sociales, y de generalidades aplicables a todos los seres humanos, como por ejemplo las reacciones innatas que permiten entrenar a un niño señalándole cosas. Así, una de las consecuencias del argumento del lenguaje privado es demostrar que no solo el lenguaje ordinario, sino la posibilidad en sí misma del lenguaje y de la formación de conceptos dependen de dichas convenciones. El significado de un concepto depende abiertamente de que pueda ser al menos en principio compartido con otros. Wittgenstein concluye: "Si un león pudiera hablar, no podríamos entenderlo."II§xi
El argumento del lenguaje privado, sus distintas interpretaciones, e incluso la naturaleza exacta del argumento han sido objeto de debate desde la publicación póstuma de las Investigaciones Filosóficas (1953). Los debates más fructíferos son los concernientes a la paradoja del seguimiento de reglas,Boghossian, P.A., 1989, ‘The rule-following considerations’, Mind, 98: 507–49. que forma la base de la interpretación heterodoxa del argumento ofrecida por Saul Kripke, y el llamado "punto de vista de la comunidad", concerniente a si el argumento va encaminado a demostrar que el lenguaje natural tiene que ser potencialmente social, o es esencialmente social.Canfield, J.V. 1996, ‘The community view’, The Philosophical Review, 105: 469–88.Baker, G.P., 1998, ‘The private language argument’, Language & Communication, 18: 325–56.Baker, G.P. & Hacker, P.M.S., 1990, ‘Malcolm on language and rules’, Philosophy, 65: 167–79
¿Qué es un lenguaje privado? El argumento del lenguaje privado se presenta en la primera parte de las Investigaciones Filosóficas de Wittgenstein. La primera parte consiste de una serie de "observaciones" enumeradas de forma secuencial. El concepto de "lenguaje privado" y sus consecuencias se presentan de §256 en adelante, aunque la idea se introduce por primera vez en §243.
Un lenguaje privado es un lenguaje tal que (1) de facto solo es comprensible por un solo individuo; y (2) tal que en principio solo es comprensible por ese individuo, y nadie más.
Según Wittgenstein, si un individuo se comportara como si comprendiera un lenguaje que nadie más puede entender, esto sería un ejemplo de un lenguaje privado.§269. Sin embargo, la característica fundamental de un lenguaje privado no es que tan solo un individuo pueda comprenderlo, puesto que esto podría ser debido simplemente a que el lenguaje no ha sido todavía traducido al lenguaje común. Tal lenguaje privado sería solo un lenguaje privado de facto, puesto que es en principio accesible a otros individuos toda vez que podría ser traducido al lenguaje ordinario. Un ejemplo de esto sería el último hablante de un idioma en extinción: aunque de facto este idioma opera como un lenguaje privado para dicho individuo, siempre sería posible aprenderlo.
Para poder ser considerado un lenguaje privado en el sentido de Wittgenstein, el lenguaje privado tiene que ser tal que en principio es imposible traducirlo al lenguaje ordinario. Un ejemplo sería un lenguaje empleado para describir las experiencias internas del individuo que se suponen son inaccesibles a otros.§256. Un lenguaje privado de este tipo sería imposible de aprender e intraducible, y sin embargo el individuo que afirma poseerlo debe operar de manera que parezca que puede comprenderlo.
La cuestión fundamental del argumento del lenguaje privado es si tal lenguaje privado (individual, intraducible, imposible de aprender) puede existir. La sensación S