Al-Mukhtar ibn Abi Ubayd Al-Thaqafi (: , ; c. 622 – 3 de abril de 687) fue un revolucionario pro-alide basado en Kufa, quien dirigió una rebelión contra el califato omeya en 685 y gobernó sobre la mayor parte de Irak por dieciocho meses durante la Segunda Fitna.
Nacido en Taif, Mukhtar se mudó a Irak a una corta edad y creció en Kufa. Tras la muerte de Husáin ibn Ali, un nieto del profeta islámico Mahoma, a manos del ejército omeya en la Batalla de Kerbala en 680, se alió con el califa rival Abd Alá ibn al-Zubayr en La Meca, pero la alianza duró poco. Mukhtar regresó a Kufa donde declaró a Muhammad ibn al-Hanafiyyah, otro hijo del asesinado califa ortodoxo Ali (r. 656–661) y hermano de Husáin, como el mahdi y el imam, y llamó a que se estableciera un califato alide y a que se tomara represalia por el asesinato de Husáin. Conquistó Kufa en octubre de 685, después de expulsar al gobernador zubayrida, y luego ordenó la ejecución de aquellos implicados en el asesinato de Husáin. Las hostiles relaciones con Ibn al-Zubayr finalmente llevaron a la muerte de Mukhtar a manos de las tropas del gobernador zubayrida de Basora, Mus'ab ibn al-Zubayr, tras un sitio de cuatro meses.
Si bien Mukhtar fue derrotado, su movimiento habría de tener consecuencias de gran alcance. Tras su muerte, sus seguidores formaron una secta radical chií, después conocida como los Kaysanitas, que desarrollaron varias doctrinas novedosas e influyó en la ideología chií posterior. Mukhtar levantó el estado social de los mawali (conversos locales al islam) y se convirtieron en una entidad política importante. Los mawali y los kaysanitas jugarían luego un papel significativo en la revolución abasí sesenta años después. Mukhtar es una figura controversial entre los musulmanes, condenado por muchos como un falso profeta, pero reverenciado por los chiíes debido a su apoyo a los alides. Las perspectivas de los historiadores modernos varían desde verlo como un revolucionario sincero hasta verlo como un oportunista ambicioso.
Contexto miniaturadeimagen|Ali movió la capital del califato de Medina a Kufa. Mukhtar nació en Taif en 622 d.C. (el año en el que el profeta islámico Mahoma emigró a Medina), hijo de Abu Ubayd al-Thaqafi, un comandante del ejército musulmán de la tribu Banu Thaqif, y de Dawma bint Amr ibn Wahb ibn Muattib. Luego de la muerte de Mahoma en 632, Abu Bakr se convirtió en califa. Abu Bakr murió dos años más tarde y fue sucedido por Úmar, quien expandió las conquistas musulmanas iniciadas por Abu Bakr, y envió al padre de Mukhtar, Abu Ubayd, al frente iraquí. Abu Ubayd murió en la Batalla del Puente en noviembre de 634. Mukhtar, que al momento tenía trece años de edad, permaneció en Irak después de la conquista musulmana de esta región, y fue criado por su tío Saad ibn Masud al-Thaqafi. Úmar fue asesinado por el esclavo persa Piruz Nahavandi en 644, tras lo cual su sucesor, Uthmán, gobernó durante doce años antes de ser asesinado por rebeldes en 656.
Luego de la muerte de Uthmán, Alí, un primo y yerno de Mahoma, se convirtió en califa y movió la capital de Medina a Kufa, donde Mukhtar trabajó a su cargo en alguna oficina menor, y el tío de Mukhtar se convirtió en gobernador de la cercana ciudad de al-Madain. Unos cuantos compañeros de Mahoma, incluyendo Muawiya, el gobernador de Siria, se rehusaron a reconocer la autoridad de Ali, y la guerra civil estalló. La Batalla de Siffín terminó en un punto muerto (julio de 657), cuando las fuerzas de Alí se rehusaron a luchar en respuesta a los llamados de Muawiya por arbitraje externo. Alí aceptó las charlas a regañadientes pero una facción de sus fuerzas, más tarde llamados jariyies, se retiró en protesta, condenando la aceptación del arbitraje por parte de Ali como blasfema. El arbitraje no logró resolver la disputa entre Muawiya y Alí y este último fue luego asesinado por un jariyí en enero de 661.
El hijo mayor de Alí, Hasan, se convirtió en califa, pero Muawiya desafió su autoridad e invadió Irak. Mientras Hasan movilizaba sus tropas fue herido por un jariyí cerca de Madain y fue llevado a la casa del tío de Mukhtar. Allí al parecer Mukhtar recomendó que Hasan fuera entregado a Muawiya a cambio de favores políticos, pero su tío rechazó la idea. En agosto de 661, Hasan abdicó el califato a Muawiya en un tratado de paz y la capital fue transferida a Damasco. Unos años antes de su muerte, Muawiya nominó a su hijo Yazid como su sucesor, fundando así el califato omeya. La nominación de Yazid provocó la ira de los alides, pues fue vista como la violación del tratado de paz, que estipulaba que Muawiya no nombraría un sucesor.
Existe muy poca información sobre los primeros años de vida de Mukhtar, y sólo ganó prominencia cuando ya tenía alrededor de sesenta años de edad.
Rebelión Con el ascenso al califato de Yazid en abril de 680, los habitantes pro-alides de Kufa instaron a Husáin ibn Ali, el hermano menor de Hasan, quien ya había muerto para entonces, a comandar una rebelión contra Yazid. Husáin envió adelante a su primo Muslim ibn Aqil a evaluar el ambiente político en Kufa. Mukhtar alojó a Ibn Aqil en su casa antes de la llegada de Ubayd Allah ibn Ziyad. Este último había sido nombrado para reemplazar como gobernador al suegro de Mukhtar, Nu'man ibn Bashir, debido a la actitud benigna de Ibn Bashir hacia Ibn Aqil y sus seguidores. Como resultado de la supresión a Ibn Ziyad y de maniobras políticas, la cantidad de seguidores de Ibn Aqil empezó a disminuir y este se vio forzado a declarar la rebelión prematuramente. Mukhtar no estaba en ese momento en la ciudad. Tras escuchar las noticias, intentó reunir seguidores de los alrededores de Kufa, pero la revuelta de Ibn Aqil fue derrotada y este fue ejecutado antes de que Mukhtar hubiera regresado a la ciudad. Mukhtar fue arrestado y llevado ante el gobernador, pero negó estar involucrado en la revuelta. Mientras Mukhtar estuvo encarcelado, Husáin era asesinado por las fuerzas de Ibn Ziyad en la Batalla de Kerbala el 10 de octubre de 680. Mukhtar fue liberado luego, gracias a la intervención de Abdullah ibn Umar, un influyente hijo del segundo califa y cuñado de Mukhtar, y se le ordenó abandonar Kufa.
Exilio en La Meca Para este momento, Abd Allah ibn al-Zubayr, un hijo de Zubayr ibn al-Awam, compañero de Mahoma, había empezado a obtener lealtades en secreto en La Meca y había llegado a controlar el Hiyaz (Arabia occidental) entero. Habiendo abandonado Kufa, Mukhtar se dirigió a La Meca y le ofreció su lealtad a Ibn al-Zubayr con la condición de que fuera consultado sobre asuntos importantes y se le otorgara una posición alta, lo que Ibn al-Zubayr rechazó. Mukhtar entonces se marchó a Taif y un año después Ibn al-Zubayr, persuadido por sus asesores, aceptó la oferta de Mukhtar bajo los mismos términos. Cuando Yazid envió un ejército a retomar La Meca en 683, Mukhtar participó en la defensa de la ciudad. Después de que Yazid murió en noviembre, el ejército omeya se retiró e Ibn al-Zubayr proclamó abiertamente su califato. Personas provenientes de Kufa le habían informado a Mukhtar que la ciudad había caído bajo el control de Ibn al-Zubayr, pero que muchos de sus habitantes buscaban un líder independiente salido de entre su propia gente. Mukhtar declaró que él era el hombre que buscaban. Mientras estaba en La Meca, buscó el permiso de otro hijo de Ali, Muhammad ibn al-Hanafiyyah, para vengar la muerte de Husáin y obtener el poder a favor de Ibn al-Hanafiyyah. Este último respondió que ni aprobaba ni desaprobaba tal acción, pero que debía evitarse el derramamiento de sangre. Ya Mukhtar le había hecho la misma oferta antes al hijo de Husáin, Ali Zayn al-Abidin pero había sido rechazado. Cinco meses después de la muerte de Yazid, Mukhtar regresó a Kufa sin informárselo a Ibn al-Zubayr, de quien creía que no había mantenido su promesa. Algunas narraciones afirman que el mismo Ibn al-Zubayr le había enviado a Kufa como gobernador con órdenes de reunir una fuerza capaz de resistir los intentos omeyas de reconquistar Irak. Los historiadores modernos consideran, sin embargo, que esto es improbable.
Regreso a Kufa derecha|miniaturadeimagen|300x300px|Vista de Kufa actual, cuartel general de Mukhtar, y su Gran Mezquita, donde yace su tumba.En Kufa, Mukhtar empezó a reclutar personas para tomar venganza contra los asesinos de Husáin, prometiéndoles victoria y fortuna. Al mismo tiempo, Solimán ibn Surad, un compañero de Mahoma y simpatizante de los alides, estaba congregando a un grupo de habitantes de Kufa, que se autodenominaron los Tawwabin (penitentes), para luchar contra las omeyas como expiación por no haber podido auxiliar a Husáin durante la Batalla de Karbala. El movimiento de los Tawwabin creó dificultades para Mukhtar. La mayoría de habitantes pro-alides de Kufa apoyaban a Ibn Surad porque había sido compañero de Mahoma, y como resultado, Mukhtar fue incapaz de atraer muchos reclutas a su propia causa. Criticó las acciones de los Tawwabin como prematuras y destinadas al fracaso, argumentando que Ibn Surad era viejo, débil, y un inexperto en cuestiones militares. Afirmó luego que era lugarteniente de Ibn al-Hanafiyyah (el otro hijo de Ali), a quien llamó "el Mahdi," declarando que estaba en ocultación en el Monte Radwa, cerca de Medina. Convenció a muchos partidarios alides, incluyendo a unos quinientos mawali (singular mawlā; conversos locales al islam, en su mayoría persas y árabes a quienes los omeyas trataban como ciudadanos de segunda clase), de que trabajaba bajo órdenes del Mahdi.
Dudando de la autenticidad de las afirmaciones de Mukhtar, un grupo de partidarios alides de Kufa fue a La Meca a buscar verificación de parte de Ibn al-Hanafiyyah. Este respondió de manera ambigua que estaba satisfecho con cualquiera a quien Dios usase para tomar venganza contra los enemigos de la familia del profeta. Interpretaron esto como una confirmación de las afirmaciones de Mukhtar y regresaron a unírsele. Para ganarse el favor de Ibrahim ibn al-Ashtar, un influyente partidario alide y líder de la tribu Nakhai, quien aún no había sido persuadido, Mukhtar le presentó una carta que afirmaba había sido escrita por Ibn al-Hanafiyyah. En ella, Ibn al-Hanafiyyah aparentemente se autoproclamaba el Mahdi e instaba a Ibn al-Ashtar a apoyar a Mukhtar. Tras expresar algunas dudas, Ibn al-Ashtar finalmente se le unió. La carta fue probablemente una falsificación, y parece que Ibn al-Hanafiyyah no tuvo ningún involucramiento en la rebelión. Con todo, toleró el uso de su nombre y no desaprobó las actividades de Mukhtar. Sin embargo, cuando quiso visitar a sus seguidores en Kufa, cambió de opinión por un rumor, difundido por Mukhtar al oír esta noticia, acerca de que el verdadero Mahdi no moriría si era golpeado por una espada.
Ibn al-Zubayr nombró a Abd Allah ibn Yazid como gobernador de Kufa en 684. Temeroso de Mukhtar, Ibn Yazid le encarceló. Algún tiempo después, Abdullah ibn Úmar intercedió por Mukhtar, quien prometió refrenarse de actividades en contra del gobierno y fue liberado.
Derrocamiento del gobernador zubayrí