Ellie es un personaje de la serie de videojuegos The Last of Us desarrollada por Naughty Dog. Es interpretada por Ashley Johnson mediante captura de movimiento y actuación de voz; en la adaptación de televisión, es interpretada por Bella Ramsey. En el primer videojuego, The Last of Us (2013), a Joel Miller se le encomienda escoltar a una Ellie de 14 años a través de unos Estados Unidos postapocalípticos con el objetivo de crear una cura para una infección a la que Ellie es inmune. Aunque los jugadores asumen brevemente el control de Ellie, sus acciones son controladas principalmente por inteligencia artificial. Ellie reaparece como personaje jugable en el contenido descargable The Last of Us: Left Behind (2014), una precuela en la que pasa tiempo con su amiga Riley. En The Last of Us Part II (2020), los jugadores controlan a una Ellie de 19 años mientras busca vengarse de Abby.
Ellie fue creada por Neil Druckmann y Bruce Straley, los directores de The Last of Us. Inspirados por un personaje mudo propuesto para Uncharted 2: El reino de los ladrones (2009), la diseñaron como una figura femenina fuerte con una relación cercana con Joel; a lo largo la producción del primer videojuego, la relación entre Ellie y Joel fue el eje central. Johnson inspiró aspectos de la personalidad de Ellie, lo que llevó a Druckmann a hacerla más activa en el combate contra enemigos hostiles. Tras las comparaciones con el parecido físico del actor canadiense Elliot Page, Naughty Dog rediseñó la apariencia de Ellie para reflejar mejor la personalidad de Johnson y hacerla parecer más joven. Para su interpretación en The Last of Us Part II, Johnson tuvo en cuenta sus propias experiencias con la ansiedad e investigó los efectos del trastorno por estrés postraumático.
El personaje ha sido bien recibido por la crítica, siendo la relación de Ellie con Joel el aspecto más elogiado. También se ha destacado la fortaleza y complejidad del personaje, así como la subversión que realiza del estereotipo de la damisela en apuros. Una escena en la que Ellie y Riley se besan en The Last of Us: Left Behind generó comentarios sociales y fue aclamada como un avance en la representación LGBT en los videojuegos. La interpretación de Johnson en The Last of Us Part II fue elogiada por su retrato de la vulnerabilidad y el sufrimiento. Tanto el personaje como su interpretación han recibido numerosos premios y nominaciones, y han sido frecuentemente bien valorados en encuestas y listas. La interpretación de Ramsey en la serie televisiva ha recibido elogios similares.
Creación El concepto de Ellie comenzó con una idea no utilizada para Uncharted 2: El reino de los ladrones (2009). Neil Druckmann y Bruce Straley, directores de The Last of Us (2013), concibieron una secuencia con un personaje femenino mudo que acompañaría al protagonista de Uncharted, Nathan Drake; Druckmann pensó que así se crearía una relación «hermosa». Un primer nombre alternativo para el personaje era Lily; Druckmann eligió Ellie porque había pensado en ese nombre para su hija. Druckmann, guionista de The Last of Us, diseñó a Ellie como contrapartida de Joel, el personaje jugable principal. También pretendía demostrar que se podía crear un vínculo entre personajes únicamente a través de la jugabilidad. Druckmann describió el videojuego como una historia de madurez para Ellie, en la que adopta las cualidades de una superviviente.
Castin Ashley Johnson fue elegida para interpretar a Ellie en The Last of Us poco después de sus audiciones; el equipo de desarrollo consideró que encajaba en el papel, sobre todo cuando actuaba junto a Troy Baker, que interpretaba a Joel. Johnson hizo importantes contribuciones al desarrollo del personaje de Ellie. Convenció a Druckmann para que dotara a Ellie de una personalidad más independiente y para que tuviera más éxito en combate. Como Ellie, las actuaciones de Johnson se grabaron en su mayor parte mediante tecnología de captura de movimiento, que produjo aproximadamente el 85% de las animaciones del videojuego. Los elementos de audio restantes se grabaron más tarde en un estudio. Johnson se sentía a veces incómoda mientras interpretaba escenas «perturbadoras». Sin embargo, estaba entusiasmada por interpretar un raro ejemplo de personaje femenino fuerte en un videojuego. Para The Last of Us Part II (2020), Johnson tuvo en cuenta sus propias experiencias con la ansiedad e investigó los efectos del trastorno por estrés postraumático (TEPT) con Druckmann.
En España, Ellie es doblada por María Blanco.
Apariencia
El equipo consideró que era fundamental establecer la apariencia de Ellie. Decidieron que tenía que parecer lo bastante joven como para que su relación con Joel —que tiene unos 40 años— fuera creíble, pero lo bastante mayor como para ser creíble como una adolescente con recursos capaz de sobrevivir. El equipo también consideró que Ellie era importante para la mercadotecnia; Druckmann dijo que, cuando se les pidió que mudaran la imagen de Ellie de la parte delantera del envoltorio del juego a la trasera, «todos en Naughty Dog se negaron rotundamente».
Tras el anuncio de The Last of Us, se hicieron comparaciones entre Ellie y el actor Elliot Page. Este afirmó que Naughty Dog había «robado» su rostro y que «no lo apreciaba», ya que estaba actuando en otro juego, Beyond: Two Souls (2013). Según Straley, Naughty Dog no tenía conocimiento de la participación de Page en Beyond: Two Souls, que se anunció varios meses después de The Last of Us. Kotaku observó que algunos jugadores probablemente confundirían a los personajes. Straley afirmó que, tras las comparaciones, Naughty Dog rediseñó el aspecto de Ellie porque «queremos que nuestros personajes se valgan por sí mismos». Druckmann y Straley afirmaron que el cambio se hizo para reflejar mejor la personalidad de Johnson y hacerla más joven. Se reveló en un tráiler en mayo de 2012.
Para The Last of Us Part II, el aspecto de Ellie se sometió a años de envanecimiento; el equipo quería una transición lógica desde el primer juego, manteniendo al mismo tiempo un atuendo «práctico pero personal». La artista de personajes principal, Ashley Swidowski, diseñó los ojos de Ellie para que fueran sombríos; en el primer videojuego, Ellie tenía los ojos más abiertos para reflejar su naturaleza infantil. El tatuaje de polilla de Ellie fue diseñado por la artista Natalie Hall después de que el equipo luchara por decidirse por un diseño. Hall dibujó el tatuaje en el brazo de un desarrollador para que el equipo pudiera visualizarlo. Druckmann pensó que la obsesión de las polillas por la luz reflejaba la obsesión de Ellie en el videojuego y servía como recordatorio de Joel.
Escritura The Last of Us: Left Behind (2014) fue escrito para centrarse específicamente en la relación entre Ellie y Riley, y para relatar los acontecimientos que definieron sus personalidades posteriores. Druckmann también se inspiró en las guerras que tuvieron lugar en Siria y Afganistán; sintió que, al igual que Ellie, el conflicto era familiar para los niños de esos países. The Last of Us: Left Behind ve cómo el comportamiento de Riley cambia a Ellie, lo que da lugar a que esta última se centre en luchar para salvar a sus allegados. El equipo también se interesó por el comportamiento de Ellie con Riley; se la percibe más juguetona. En The Last of Us: Left Behind, Ellie y Riley comparten un beso; el equipo se planteó omitir el beso del videojuego, pero consideró que era imprescindible para la historia y reforzaba la relación. Aunque al principio solo pensaba que Ellie veía a Riley como una influencia, Druckmann consideró más tarde su atractivo romántico y decidió explorar el concepto.
Para The Last of Us Part II, Druckmann recordó la emoción del equipo por explorar más a Ellie como protagonista, sobre todo desarrollando la pérdida de su inocencia, comparándola con la sensación de los guionistas de Breaking Bad (2008–2013) cuando se les dio la oportunidad de explorar a Walter White. El equipo discutió la posibilidad de crear una secuela sin Ellie y Joel, pero consideraron que era menos interesante. El entusiasmo de Ellie por la astronomía se basaba en los propios intereses de Johnson, mientras que su obsesión por los cómics se basa en la infancia de Druckmann. La coguionista y directora narrativa de la secuela, Halley Gross, consideró que la decisión de Ellie de seguir la pista de Abby estaba motivada por su deseo de superar su TEPT más que por su deseo de matar a Abby. Gross, que ha padecido TEPT, consideraba que era su responsabilidad representar con precisión el tema; quería que los jugadores que pudieran haber sufrido traumas comprendieran que no están solos. Los guionistas querían deconstruir la percepción de la violencia en Joel y Ellie: mientras que Joel es indiferente y práctico, Ellie mata para mantener una «cultura del honor» vinculando la violencia a su ego. Algunos miembros del equipo consideraron que la obsesión de Ellie por Abby era similar a una adicción a las drogas, y que Dina se marchó porque sentía que la obsesión no acabaría nunca. Gross consideró que el plano final del juego, en el que Ellie deja la guitarra que le regaló Joel, representaba a Ellie superando su muerte y abriendo un nuevo capítulo. Druckmann opinaba que representaba a Ellie superando por fin su ego, pero prefería que el jugador creara su propia interpretación.
Jugabilidad Para The Last of Us, la inteligencia artificial (IA) de Ellie requirió una revisión significativa del motor del juego. El equipo hizo que se mantuviera cerca de Joel, para evitar que los jugadores la vieran como una carga. El programador de la IA, Max Dyckhoff dijo que, para garantizar que Ellie tomara decisiones realistas durante el juego, tuvo en cuenta «por lo que estaba pasando» y «cómo sería su relación con Joel y los enemigos». Durante el segmento invernal de The Last of Us, los jugadores asumen el control de Ellie. Los desarrolladores se aseguraron de que este cambio, así como el conocimiento de la inmunidad de Ellie, se mantuviera en secreto antes del lanzamiento del videojuego para sorprender a los jugadores.
Serie de televisión thumb|right|Bella Ramsey filmando la segunda temporada de The Last of Us en el centro de Vancouver (Canadá) en agosto de 2024.
El 10 de febrero de 2021 se anunció que Bella Ramsey interpretaría a Ellie en la adaptación televisiva de HBO. Todas las actrices que se consideraron para el papel de Ellie en la adaptación cinematográfica cancelada —como Maisie Williams y Kaitlyn Dever— habían dejado de ser tenidas en cuenta para cuando la serie estaba en producción, lo que dio lugar a un reinicio de las candidaturas. Se había considerado a unas 105 actrices; los productores buscaban a una intérprete que pudiera representar a un personaje ingenioso, extravagante y potencialmente violento; tras ver la cinta de la audición de Ramsey, hablaron con David Benioff y D. B. Weiss —directores de Game of Thrones, en la que Ramsey tenía un papel recurrente—, quienes les aseguraron su talento; Ramsey consiguió el papel menos de un mes después.
Ramsey recibió la noticia de su elección durante la producción de otro proyecto. Afirmó que la serie le pareció «lo más grande que ha hecho». Ramsey conocía el juego antes de su audición, pero se le animó a no jugarlo para evitar replicar la actuación original, y en su lugar vio algunas partidas en YouTube para «hacerse una idea»; no lo jugó incluso después de la filmación de la primera temporada. Quería que su interpretación recordara a los juegos sin copiarlos. Ramsey, que es inglesa, aprendió un acento estadounidense para el papel y tuvo que cortarse cerca de 40 centímetros de pelo para la primera temporada. Llevó un compresor de pecho durante el noventa por ciento de la producción para concentrarse mejor en el estudio de grabación.