derecha|180px|sinmarco derecha|180px|sinmarco La yihad romántica, yihad amorosa o yihad galante () es el supuesto esfuerzo llevado a cabo por hombres musulmanes que fingirían amor hacia mujeres de comunidades no musulmanas para así propiciar la conversión al islam de éstas. Esta idea empezaría a tener una amplia circulación en la India en 2009, después de unas supuestas conversiones religiosas ocurridas primeramente en Kerala y posteriormente en Karnataka.
En noviembre de 2009, Jacob Punnoose, responsable policial de alto rango, afirmó que no existía ninguna organización en Kerala cuyos miembros captaran a mujeres mediante expresiones de amor fingido con la intención de llevarlas a convertirse. Declaró en el Tribunal Superior de Kerala que de cada 18 informes que había recibido al respecto 3 manifestaban alguna duda sobre la existencia de esta tendencia. Sin embargo, en ausencia de mejores pruebas, continuaron las investigaciones. En diciembre de 2009, el juez K.T. Sankaran, que rechazó el informe de Punnoose, concluyó a partir de un material anejo a la instrucción que existían indicios de conversiones forzosas y dictaminó que los informes policiales apuntaban claramente a que hubo un «esfuerzo concertado» para convertir a mujeres «con la bendición de ciertos grupos». Durante la solicitud de fianza de dos personas acusadas de practicar la «yihad romántica», el tribunal afirmó que se habían producido entre 3000 y 4000 conversiones de este tipo en los 4 años anteriores. El Tribunal Superior de Kerala suspendió la investigación del caso, dio amparo a los 2 acusados y criticó la investigación policial. La investigación fue cerrada por el juez M. Sasidharan Nambiar siguiendo lo ya dicho por Punnoose de que no se habían hallado pruebas concluyentes de que existiese una «yihad romántica».
El gobierno de Karnataka afirmó en 2010 que aunque muchas mujeres se habían convertido al islam, no existía ningún intento organizado para incitarlas a hacer tal cosa. En 2012, tras 2 años de investigación de una presunta «yihad romántica», la policía de Kerala declaró que no había pruebas que sustentasen la existencia de esa campaña. Posteriormente se inició un juicio contra el sitio web donde se detectó que había impostores que se hacían pasar por gente de organizaciones musulmanas y ofrecían dinero a jóvenes musulmanes para engañar y captar a mujeres. La policía de Uttar Pradesh en septiembre de 2014 no encontró pruebas de que se consiguieran o intentasen conseguir conversiones forzadas en 5 de cada 6 casos de «yihad romántica» reportados en los 3 meses anteriores. La policía dijo que la existencia de estafas esporádicas practicadas por hombres sin escrúpulos no son prueba de una conspiración de mayor alcance.
En 2017, después de que el Tribunal Superior de Kerala declarase inválido el matrimonio de una mujer hindú con un hombre musulmán fundamentando dicha decisión en la yihad romántica y habiendo el esposo musulmán apelado la medida ante el Tribunal Supremo de la India basándose en la evidencia «imparcial e independiente» solicitada por el tribunal a la Agencia Nacional de Investigación (NIA, por sus siglas en inglés), a la agencia se le encargó investigar todos los casos similares para determinar de qué manera operaba la yihad romántica. Gracias a ello, la NIA pudo investigar todos los casos sospechosos y averiguar si había organizaciones prohibidas, como el Movimiento de Estudiantes Islámicos de la India (SIMI, por sus siglas en inglés), que se estuviesen aprovechando de mujeres hindúes vulnerables y reclutándolas como terroristas. La NIA había informado anteriormente al tribunal de que el caso no se trataría de un incidente «aislado» y que había detectado cómo se extendía por la región cierto modus operandi, afirmando que las mismas personas ejercían de instigadoras en casos distintos.
La idea empezó a tener una amplia circulación en la India en 2009, y se afirmaba que habían tenido lugar conversiones a gran escala en Kerala y Karnataka, pero después empezó a afirmarse que se daban casos por toda la India y más allá, en Pakistán y en el Reino Unido. Con un gran impacto en la opinión pública en periodos álgidos en 2009, 2010, 2011 y 2014, la idea de la existencia de una yihad romántica puso en guardia a distintas organizaciones hinduistas, sijs y cristianas, mientras que la trama era negada por organizaciones musulmanas. Todo ello siguió constituyendo una fuente de discordia en lo político, y motivo de inquietud social para muchos, aunque ya para 2014 —según Reuters— la idea de una yihad romántica organizada era vista como una teoría conspirativa por la mayoría de la sociedad india.
En agosto de 2017, la NIA afirmó haber identificado a un mismo instigador en algunos casos relativos a la yihad romántica. Según un artículo publicado posteriormente en el semanario The Economist, «Distintas investigaciones policiales no han logrado hallar evidencia alguna de un plan organizado para producir conversiones. Se han denunciado vez tras vez supuestos casos de "yihad romántica" que a lo sumo eran fantasías febriles y en el peor de los casos eran invenciones con propósitos electoralistas». Según el mismo artículo, el trasfondo común a varios casos de yihad romántica estaba en la tajante negativa a aceptar un matrimonio entre miembros de distintas comunidades religiosas a pesar de que «las leyes de la India no ponen ninguna restricción al matrimonio interreligioso o a la conversión de las personas cuando media la libre voluntad y el consentimiento informado. Sin embargo, la idea de la yihad persiste incluso en los casos en que las supuestas "víctimas" la consideran algo puramente inventado».
Trasfondo
alt=|miniaturadeimagen|La India ha sido pluralista en lo religioso durante siglos. Este mapa de 1909 muestra las regiones musulmanas del noroeste en verde en coexistencia con regiones hindúes que se extienden por la mayor parte de la región hasta la Birmania budista.|440x440px
Conversiones religiosas logradas mediante resortes emotivos El Oxford Handbook of Religious Conversion señala que el recurso a la emotividad como vía para lograr que las personas se conviertan a otros credos es algo muy conocido y frecuentemente explotado por líderes religiosos. Distintas organizaciones religiosas se han servido de técnicas conocidas como love bombing y flirty fishing para atraer el interés de posibles adeptos. La yihad romántica sería presuntamente una actividad en la que jóvenes musulmanes se valdrían de tales resortes emocionales, usando de su atractivo para atraer a las muchachas a convertirse mediante un amor simulado. Algunas fuentes sostienen que se trataría de un comportamiento organizado que contaría con fuentes de financiación..
Tensiones regionales históricas En un reportaje del Chicago Tribune, el corresponsal de la revista Foreign Policy Siddartha Mahanta escribe que la actual teoría conspirativa relativa a la yihad romántica hunde sus raíces en la partición de la India de 1947. Esta partición dio lugar a la separación de la India y Pakistán como países independientes con religiones mayoritarias diferentes. Ello produjo una migración a gran escala en la que millones de personas se desplazaron entre los dos países, relatándose casos de depredación sexual y conversión forzada a mujeres por parte de hombres de ambas religiones. Esto afectó a mujeres de ambas partes de conflicto, pues se dieron "recuperaciones" ('recovery operations'), operaciones de los gobiernos indio y pakistaní para traer de vuelta a dichas mujeres. Así se recuperó a más de 20000 mujeres musulmanas y a 9000 no musulmanas entre 1947 y 1956. Según Mahanta, esta historia de tensiones también provocó repetidos conflictos entre ambas religiones en las décadas subsiguientes, generando presiones culturales en contra de los matrimonios interreligiosos en ambas comunidades.
En 2014, los hinduistas constituían la principal mayoría religiosa en la India, con un 81% de los fieles, mientras los musulmanes eran el 13%.
Tradiciones y costumbres matrimoniales La India posee una larga tradición de matrimonios concertados, en los que la novia y el novio no se eligen mutuamente. En las décadas de 2000 y 2010 hubo en la India un incremento de los matrimonios por amor, aunque siguen existiendo tensiones en torno a los matrimonios interreligiosos y otras uniones no admitidas. En 2012, el diario The Hindu informó de que había una oleada de casos de intimidación ilícita a parejas que se habían unido por propia voluntad en matrimonios reprobados socialmente. Ese año, en Uttar Pradesh se propuso una emmienda que buscaba eliminar de la legislación matrimonial la obligariedad de declarar la religión de los contrayentes. Con ello se pretendía que las personas que ocultan su matrimonio interreligioso por ir contra las normas sociales se animen a inscribirlo.
Parte de la tensión por los matrimonios interreligiosos tiene que ver con el temor a que se pida o incluso se obligue a la conversión dentro del matrimonio (conversión marital). El matrimonio en el islam es un contrato jurídico en el cual las religiones de los contrayentes son parte de los requisitos a cumplir. Mientras que estos contratos permiten que las mujeres musulmanas solo se casen con hombres musulmanes, los hombres musulmanes sí pueden casarse con "gente del libro", que se interpreta como personas de fe cristiana y judía, sin que haya consenso sobre si los hindúes pertenecen a dicha categoría.. Según un artículo publicado en 2014 en el periódico Mumbai Mirror, en algunos matrimonios mixtos las mujeres no musulmanas se convierten al islam, mientras otras parejas eligen celebrar matrimonios civiles bajo la Ley de Matrimonios Especiales () de 1954. El matrimonio entre mujeres musulmanas y hombres hindúes (también sijs, jainistas y budistas) constituye matrimonio civil legal de acuerdo a dicha ley.
Alcance e historia Las primeras historias sobre una yihad romántica empiezan a tener circulación nacional en la India en septiembre de 2009. Al principio se decía que se estaba llevando a cabo en Kerala y en Mangalore, en la región costera de Karnataka. De acuerdo al Concilio Episcopal Católico, en octubre de 2009 hasta 4 500 muchachas se habrían visto afectadas, mientras que la organización hinduista Hindu Janajagruti Samiti elevaba la cifra hasta 30 000 mujeres conversas solo en Karnataka. Se extiende el número de casos relatados. Vellapally Natesan, secretario general de la fundación Sree Narayana Trust, dijo haber tenido conocimiento de casos frustrados de yihad romántica en comunidades Nārāyaṇiya. Se relataron historias de actividades similares también desde Pakistán y el Reino Unido. Según un artículo de opinión de Sunny Hundal en el blog Liberal Politics, «en los años 90, un panfleto anónimo (que se sospechaba que provenía de seguidores de la organización Hizb ut-Tahrir) instaba a hombres musulmanes a seducir a muchachas sijs para convertirlas al islam».
En 2014 circularon relatos similares provenientes de diversas regiones como Bihar, Kanpur, Gwalior, e Inglaterra.
El Concilio Sij en 2014 conoció relatos de que había muchachas de familias sijs británicas que estaban pasando a ser víctimas de la yihad romántica. Además, tales relatos sostenían que las muchachas estaban siendo explotadas por sus esposos, algunos de los cuales las abandonarían posteriormente en Pakistán. Según el jathedar (autoridad religiosa) de Akal Takht, representante internacional de los sijs, «El Concilio Sij ha rescatado a algunas de las víctimas (muchachas) y las ha devuelto a sus familias».
La organización fundamentalista musulmana Popular Front of India (Frente Popular de la India) y el Campus Front (Frente Universitario) han sido responsabilizados de promover estos actos. En Kerala algunas películas se han visto acusadas de promover la yihad romántica, acusación que ha sido negada por los cineastas.