Los imitadores de Madonna (imitador/a en singular) —en inglés: Madonna impersonator(s)— son en el sentido amplio de la palabra, todas las personas y fanáticos que la emulan, actúan e interpretan sus canciones y/o visten igual a ella, ya sea como un tributo, por afición, homenaje o por parodia.

Existen abundantes referencias de personificaciones a su persona en concursos televisivos y la publicidad entre otras manifestaciones culturales. Aunque más allá de ser una práctica extendida entre los aficionados que asisten a sus conciertos, convención de admiradores, Halloween y otros eventos sociales, hay varios que lo hacen de manera profesional e incluyen como principal ejemplo las bandas y solistas tributo a su nombre. Estos impersonators o artistas tributo empezaron a salir tan pronto la cantante debutó en el mundo musical a principios de los años 1980 con su primer álbum de estudio.

Una de las características principales en el caso de Madonna según notó la publicación académica Australasian gay & lesbian law journal, es que la imitación a su persona suele ser más frecuente por miembros de la comunidad LGBT. La demanda de un imitador suyo también suele ser alta en parte gracias a la popularidad de la cantante. Adicional a esto, distintos imitadores de la intérprete viajaron a decenas de países y lograron el reconocimiento y fama internacional. Algunos ejemplos notables incluyen a Chris America y Venus D-Lite (Adam Guerra).

En 2014, un grupo de 440 fanáticos transformistas ingresaron al Libro Guinness de los Récords como la mayor cantidad de personas vestidas como Madonna en una sola reunión. El encuentro ocurrió en Fire Island Pines, New York como parte del evento anual Fool's Paradise Drag Party. De acuerdo con el biógrafo J. Randy Taraborrelli, ella es «una de las mujeres más emuladas en la historia del espectáculo».

Orígenes thumb|Fiestas de Halloween, sus conciertos y otras reuniones sociales son algunas de las variadas manifestaciones de ver imitaciones a su estilo y persona. En la imagen, un grupo de jóvenes fanáticos en el «Madonna Celebration Club» en Londres.

Desde la mitad de los años 1980, la prensa empezó a etiquetar a sus fanáticas como «Madonna wannabes», luego de que de manera muy visible, millones de jóvenes en el mundo occidental copiaran su estilo y actitud. La periodista de temas sobre moda, Lauren Cochrane en su libro Fifty Women's Fashion Icons that Changed the World (2016) describió a esa fanáticada como «millones de imitadoras». Frank Northen Magill escribió en Great Events from History II, Arts and Culture Series (1993), que «muchas mujeres, especialmente las jóvenes, querían [emularla], en gran parte porque proyectaba una imagen de independencia y [también] por no tener miedo de pedir lo que quería». Cochrane también expresó que esta forma de actuar de dichas wannabes se convirtió en un «impulso sobre el que actuaron durante décadas».

Esta histeria colectiva que provocó la artista se pudo ver de distintas maneras en la sociedad, como con la apertura de la línea de ropa Madonnaland de la tienda departamental Macy's en 1985, quienes realizaron un concurso de imitadoras de Madonna que tuvo como jueces a la presentadora de MTV, Nina Blackwood, y a los artistas Andy Warhol y Michael McKenzie (autor de Madonna: Lucky Star). A esta convocatoria asistieron decenas de niñas y adolescentes vestidas igual a la cantante, y que a Nina le pareció una experiencia «surrealista». La ganadora fue JeanAnn Difranco, una joven de 16 años en ese entonces y que según Nicole Guanlao de MTV News, se convirtió en «la envidia de las adolescentes en todas partes» cuando fue elegida. Según la autora de referencia, la joven también adquirió en ese momento fama a nivel nacional por ser la «mejor Madonna look-alike».

El profesor Santiago Fouz-Hernandez en su libro Madonna's Drowned Worlds (2004), escribió que los imitadores de la intérprete, «aún wannabes después de todos estos años», tenían a disposición estilistas o boutiques como el Madonnaland con el fin de convertirse en la «nueva Madonna». Estas disposiciones trazaron un «mapa» para cualquier imitador suyo, «desde una drag queen profesional hasta alguien que simplemente se viste así para un compromiso social» destacó el académico.

Los y las imitadoras de tiempo completo empezaron a aparecer tan pronto la cantante empezó su carrera. Una de las primeras en ser descubiertas fue Chris America en 1984, que lo hace de manera profesional desde ese entonces. Denise Bella Vlasis es también otro ejemplo y es conocida desde 1985.

Otras denominaciones

miniaturadeimagen|Modelo que muestra el estilo de Madonna a mediados de los 80'. En inglés, a los que imitan a otras personas se les denomina comúnmente impersonators; en este caso serían «Madonna impersonator(s)» («imitador(es) de Madonna»). Las denominaciones no se limitan únicamente a esa palabra, pues otros sinónimos en la lengua inglesa incluyen la palabra look-alike, que significa literalmente «parecido a» en español y a veces traducido como personas sosias; en este caso serían «Madonna look-alike(s)». La palabra «doble(s)» es otro equivalente del ejemplo anterior. Otras definiciones en el arte de la adulación incluyen los cosplayers y transformistas. En el caso de Madonna, los ejemplos para cada una de estas definiciones o usos, se pueden ver tanto en hombres como en mujeres.

Por otra parte, el lexicógrafo y lingüista británico Tony Thorne en una de las definiciones de la palabra clon indicó que tiene una connotación despectiva desde finales de la década de 1970, y a menudo va acompañada de un prefijo para formar epítetos, del que puso como uno de los ejemplos: Madonna-clon («clon de Madonna»). Esta palabra, según indicó el experto, se puede aplicar a «cualquier seguidor de la moda o imitador que sea indistinguible de los demás».

Si bien las bandas y solistas tributo también reúnen las características para ser considerados «imitadores», en palabras de Johni Ray —una artista tributo a Madonna— a muchos «no les gusta que le llamen impersonators (imitadores) porque no están pretendiendo ser esa persona, sino más bien es un tributo y es como si estuvieran actuando». Muchos artistas tributos como Ray, no se identifican en sí mismos como fanáticos de la cantante o para algunos ella simplemente no representa su principal artista favorito; pero si la respetan y admiran como es el caso de Ray.

Diversos medios han llamado a varias de las artistas influenciadas por la cantante como «imitadoras de Madonna», tal es el caso de Mireya Roca de El Periódico de Catalunya quien puso de ejemplo a Lady Gaga, Katy Perry, Britney Spears y Pink. A veces la misma continuidad del término «Madonna wannabe» también es usada para describir a cualquier fanático, así como a sus imitadores de tiempo completo o para las mismas artistas que son parecidas en estilo y sonido con Madonna, que generalmente han sido influenciadas por ella. Tal es el caso de Gaga quien fue llamada así por Bill Donohue de The Catholic League por nombrar un ejemplo.

Algunas características thumb|Un performance drag satírico llamado «I'm Not Madonna».

Existen características universales y aplicables a cualquiera que realice el arte de la imitación, como lo es sonar lo más parecido a los cantantes, hablar y actuar igual a ellos entre otras cosas como señaló de más de algún punto, Johni Ray; una de sus artistas tributo. En 2001, la publicación Nevada indicó que para muchos imitadores, se necesita «más que maquillaje y gestos» para crear una versión auténtica de la persona a la que imitan. Seguido, citaron las palabras de Coty Alexander, un transformista de varias celebridades, quien expresó: «Justo antes de subir al escenario, me siento como Madonna». De manera similar, para su imitadora Tasha Leaper del Reino Unido, «"interpretar" a la "Reina del Pop" implica más que imitar su apariencia, movimientos y voz». Leaper también dijo sentirse libre al interpretarla ya que Madonna es un personaje a menudo «provocativo». En palabras de Venus D-Lite (Adam Guerra): «Me siento respetado cuando soy ella». Estos sentimientos son compartidos por varios de sus imitadores.

La publicación Australasian gay & lesbian law journal observó que en el caso de la artista, la imitación parece ser una práctica más frecuente en los hombres homosexuales. La diferencia entre una drag y una mujer, según los académicos que escribieron el libro Intercultural Communication: A Reader, es que «la imitadora femenina intentará verse y sonar lo más posible a ella», mientras una drag queen, por otro lado, «retratará una versión exagerada de Madonna, jugando con su personaje para distorsionarla de manera humorística o irónica».

Ejemplos y recepción thumb|Un cosplay de Madonna en el DC High Heel Race en Dupont Circle.

Los ejemplos de imitaciones a Madonna son amplias y variadas, gracias a las diversas formas de este arte por sí mismo. En los Estados Unidos, según un reporte de Jesús del Río de El Mundo en España, existen concursos que se han vuelto habituales para encontrar al mejor imitador, y al igual que Cher y Barbra Streisand, Madonna es parte de las celebridades que acumulan una gran cantidad de ellos. También existen presentaciones permanentes como el Legends in Concert, que es el show de homenaje más antiguo de Las Vegas y en donde transformistas como Coty Alexander llegaron a imitarla. Las reuniones especiales, como las convenciones de fanáticos y eventos corporativos son también otras actividades comunes, en donde se pueden proveer como ejemplo el Madonnathon del primer punto y la apertura en 2019 del club Tao en el Moxy East Village, cuando un grupo de imitadores salieron vestidos como la artista representando los estilos de las diferentes etapas de su carrera para el último punto. A la apertura del club asistieron diversos famosos como Indya Moore, G-Eazy y David Arquette.

En lo que se refiere a concursos televisivos, Madonna suele ser un personaje recurrente como se ha visto en el resto de Iberoamérica con Mi nombre es…, las versiones chilena y peruana de Yo soy o Buscando una estrella de Venezuela. En Tu cara me suena muchas personalidades la han imitado, como lo son por nombrar algunos ejemplos: Anna Simon, Carolina Ferre, Llum Barrera, Rosa López y Lucía Jiménez.

left|thumb|La publicidad también es otra manera de ver muchas imitaciones a su estilo y persona, como la modelo en la imagen.

Las parodias e imitaciones satíricas también son abundantes. Una de ellas es el caso de Joaquín Reyes en La hora chanante, catalogada por La Vanguardia como una de las imitaciones de Reyes «más memorables» que hizo Reyes. Otros famosos que han recurrido en varias ocasiones a jugar con su personaje, han sido Fátima Flórez, y Alejandra Bogue con su monólogo No soy Madonna pero soy la Bogue.

Varios ejemplos de sus impersonators se encuentran citados por publicaciones y libros que a la vez son un testimonio de lo extensivo que puede ser la cobertura de este tema, y el alcance que tiene como lo es con el mundo de la literatura. Por ejemplo, la Far Eastern Economic Review y Frank Ching en el libro China in Transition, citaron el ejemplo de un hombre de 25 años en ese entonces, llamado Wang Zheng. Ambos textos escritos en 1994, y en una República Popular China bastante conservadora pero en visible transición desde aquel entonces, indicaron que a «un imitador masculino de Madonna no le iría muy bien en la mayor parte de China, pero en Haikou, capital de la provincia de Hainan, [Zheng] está a la vanguardia».