David Morales Bello (Ciudad Bolívar, 4 de diciembre de 1924 - Caracas, 13 de abril de 2004) fue un abogado y político venezolano, dirigente del partido Acción Democrática (AD).
Fue un luchador político, especialista en derecho penal y derecho agrario, egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde se destacó como dirigente estudiantil.
Además, es considerado como uno de los dirigentes insignes de Acción Democrática, partido del que formó parte hasta su muerte en 2004.
Biografía David Morales Bello nació el 4 de diciembre de 1924 en Ciudad Bolívar, estado Bolívar, Venezuela. Fue hijo de José Ramón Morales y Josefa Bello de Morales.
Hizo sus estudios de primaria en la Escuela Tomás de Heres y egresó como bachiller del Liceo Peñalver, formando parte de la Promoción Fermín Toro (1945-1950).
En 1942, Morales Bello asumió el cargo de secretario general de la Federación de Estudiantes de Venezuela, seccional Bolívar, cargo que ejerció hasta 1944, cuando viajó a Caracas para comenzar sus estudios de Derecho en la Universidad Central de Venezuela, donde al poco tiempo fue designado como delegado ante el Consejo de la Facultad. Desempeñó esta función hasta 1947, cuando fue nombrado miembro del Comité Central de la Federación de Estudiantes.
Recibió su título en Derecho en 1950, tras presentar la Tesis de Grado “La Reforma Agraria en Venezuela”, que le valió la mención honorífica por parte del jurado examinador. Morales Bello también hizo un doctorado en Ciencias Políticas.
Su vida sentimental estuvo marcada por dos matrimonios. Primero, se casó con Luisa Gómez Peñalver, con la que tuvo tres hijos: José Alberto (18/03/1946), Josefa Yolanda 'Fefa' (29/11/1947) y María Eugenia 'Jenny' (05/08/1949). En segundas nupcias, se casó con Raquel Arago Rodríguez 'Muñeca', con quien procreó cinco hijos: David José (24/03/1958), Iván David (19/06/1959), Milton David (19/12/1960), Igor David (18/08/1961) y Nelson David (25/08/1968).
Carrera política Tras recibir el título de Abogado de la República, David Morales Bello comenzó a ejercer en simultáneo los compromisos de su profesión con tareas que le asignaba el partido Acción Democrática. Gran parte de estas tareas tuvieron que llevarse a cabo de forma clandestina, bajo el seudónimo de “Daniel”, tras la instalación de la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez.
Primeramente, durante el breve gobierno de Rómulo Gallegos (1948), Morales Bello fue nombrado director del Gabinete del Ministerio de Comunicaciones, cuyo titular era el doctor Leonardo Ruiz Pineda.
Tras el Golpe de Estado de Pérez Jiménez a Gallegos el 24 de noviembre de 1948, se impuso la dictadura militar y Morales Bello fue perseguido y encarcelado en varias oportunidades (Cárcel del Obispo y Cárcel Modelo de Caracas) por el régimen perezjimenista.
Primero, le siguieron un juicio militar, junto a otros dirigentes de Acción Democrática, por un presunto plan para atentar contra la vida del dictador Pérez Jiménez. Pero, todos los acusados salieron airosos, fundamentalmente gracias a la ayuda prestada por el comandante (Ejército) Rendón Carrillo.
Víctima de una brutal persecución, Morales Bello logró que le otorgaran asilo político en la Embajada de Ecuador, ya que la Seguridad Nacional, policía política del régimen militar, lo solicitaba “vivo o muerto”.
Después logró huir a Guayaquil, Ecuador. Posteriormente viajó a Curazao y desde allí ingresó clandestinamente a Venezuela, aunque tuvo que volver a exiliarse con rumbo a la isla de Trinidad, donde residió durante tres años y medio.
En 1957, Morales Bello regresó a Caracas y se incorporó a la lucha clandestina en la actividad política hasta que Marcos Pérez Jiménez fue derrocado el 23 de enero de 1958.
El último allanamiento realizado por la Seguridad Nacional a la residencia familiar del dirigente -ubicada en el apartamento N° 1 del Edificio Ávila, avenida Victoria de la urbanización Las Acacias (Caracas)- sucedió solo dos días antes de la caída del régimen, el 21 de enero de 1958. Pero, este allanamiento resultó infructuoso ya que Morales Bello se encontraba “enconchado” (escondido) en la casa de habitación del Sr. Jerges Valero F., dirigente de Acción Democrática.
Asesinato de Ruiz Pineda miniaturadeimagen|David Morales Bello logró salvar su vida en la refriega en la que murió Leonardo Ruiz Pineda|404x404px Bajo el cumplimiento de sus tareas clandestinas, Morales Bello por poco pierde la vida en medio de una refriega con la Seguridad Nacional en la avenida principal de San Agustín del Sur, adyacente al callejón La Cocinera, donde murió el doctor Leonardo Ruiz Pineda.
A David Morales Bello lo quisieron implicar por haber logrado salvar su vida en la balacera.
“Recuerdo que cuando ocurrió el asesinato de Leonardo Ruiz Pineda, estando David en primera fila, jugándose la vida, jugándoselo todo, unos desgraciados críticos a distancia llegaron a calumniarlo, y él no fue capaz de pronunciar una palabra en su propia defensa. Fueron la propia viuda y los familiares de Leonardo Ruiz Pineda y aquel testimonio de coraje partidista de Segundo Espinoza, quienes se encargaron, afortunadamente, de disipar aquella desgraciada calumnia que pretendió insultar a quien se estaba jugando allí la vida mientras otros daban órdenes a distancia”, contó Henry Ramos Allup, dirigente de Acción Democrática.
Extradición de Pérez Jiménez miniaturadeimagen|Morales Bello jugó un papel clave para el enjuiciamiento a Marcos Pérez Jiménez|203x203px|izquierda A partir de los sucesos del 23 de enero de 1958, David Morales Bello fue nombrado vicepresidente del Colegio de Abogados, así como secretario nacional de Profesionales y Técnicos de Acción Democrática.
Como abogado le correspondió representar al Estado venezolano, mientras Rómulo Betancourt era presidente, ante los Tribunales de Miami, Florida en los Estados Unidos, en el juicio de extradición contra Marcos Pérez Jiménez, en el que logra con éxito la repatriación del dictador para que fuera juzgado y condenado por delitos contra la Cosa Pública (Enriquecimiento Ilícito).
Al respecto, Henry Ramos Allup dijo: “Cuando la democracia tuvo urgencia, para dar ese ejemplo histórico que cundió por toda la América Latina, de extraditar por la justicia de su pueblo a un dictador rapaz, esa causa brincó y saltó de unos a otros abogados líderes acreditados de Venezuela que decían que era imposible. Muchos gestionaron ante las autoridades americanas la extradición de Pérez Jiménez y cuando el gobierno de Rómulo Betancourt tuvo el tino, el acierto de nombrar a David Morales Bello como abogado ad honorem de la causa de la democracia venezolana, de la honestidad administrativa, los acreditados abogados norteamericanos que llevaban la causa en los Estados Unidos exclamaron: ‘Por fin Venezuela nos mandó un abogado’. Y ese abogado fue David Morales Bello, quien trajo a Pérez Jiménez para someterlo a una administración de justicia imparcial, una verdadera administración de justicia y un ejemplo aleccionador. Por eso Morales Bello se hizo acreedor, merecidamente, de la Orden del Libertador en su primera clase, otorgada por el gobierno de Rómulo Betancourt”.
Discurso del 2 de marzo de 1969 Más adelante, el 2 de marzo de 1969, David Morales Bello, en sesión de la Cámara de Diputados del Congreso, a nombre de Acción Democrática, rechazó que Marcos Pérez Jiménez (quien se encontraba en el exilio) pudiera ocupar un curul en la Cámara de Senadores. Al respecto, expresó: “Pérez Jiménez no ha tenido el valor de presentarse hoy en el hemiciclo de la Cámara del Senado para escuchar lo que el pueblo tiene que decirle a través de sus auténticos representantes, y para decir lo que él considere como su defensa, tiene que estar siendo defendido en ausencia por prosélitos, cuyos esfuerzos acaban de dirigirse, aviesamente, contra juicios de gran significación”. Esa mañana, Morales Bello también argumentó a la Cámara que Marcos Pérez Jiménez no podía ser senador puesto que había cumplido condena en la Cárcel Modelo de Caracas por haberse apropiado dolosamente de los dineros públicos y seguían en curso, otros juicios por peculado.“Objetivamente hablando, y sin que nadie nos pueda desmentir, podemos mostrar un certificado de antecedentes penales de quien fue reo condenado por la Corte Suprema de Justicia por delitos contra la causa pública. Y es un deshonor, como lo han dicho recientemente voceros de la prensa latinoamericana, que quien en su certificado de antecedentes penales aparece como ex-recluso de la Cárcel Modelo, de donde salió después de pagar pena de prisión por haberse apropiado dolosamente de los dineros públicos, pretenda ahora ignorar esos antecedentes y venir a compartir sitio de honor en las Cámaras Legislativas con quienes fueron sus víctimas. Ese régimen, durante el cual se atentó contra la vida del presidente electo doctor Rafael Caldera, para obligarlo a separase de la defensa judicial de la esposa (demandada por divorcio) del jefe de la policía política dictatorialista, lanzándose por la noche una bomba explosiva en su casa de habitación, a consecuencia de lo cual estuvo a punto de morir el niño que habitualmente dormía en la cuna dentro de la cual cayó la bomba. Pérez Jiménez se comportó como el más avaro de los peculadores conocidos por la historia contemporánea de nuestros países americanos. No es este el momento para discutir un juicio que está cursando ante la Corte Suprema de Justicia y respecto al cual deberá pronunciarse el más alto Tribunal de la República en un tiempo que consideramos breve. Ojalá que en alguna oportunidad se presente en las Cámaras Legislativas la discusión de ese juicio para demostrarles a quienes se creen con conocimientos jurídicos y asuman posiciones defensivas que carecen de razones legales, así como carecen de moral política; los defensores de quienes confunden la administración pública con la oportunidad de enriquecerse ilícitamente y de quien, ahora mismo, se pasea ostentoso por Suramérica, acompañado de dos de sus más funestos colaboradores durante su régimen despótico”, expresó Morales Bello.
Ilegalización del Partido Comunista de Venezuela Como profesional del Derecho, la carrera de David Morales Bello quedó marcada también por su participación en el juicio de ilegalización del Partido Comunista de Venezuela y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, en el que, además, logró el allanamiento a la inmunidad parlamentaria de los diputados y senadores al Congreso Nacional, de ambos partidos, por haber tomado el camino de las armas en contra del gobierno legítimamente constituido y por ocasionar la muerte de integrantes de la Fuerza Armada Nacional y de funcionarios policiales.
También ejerció como abogado encargado de las defensas penales de los funcionarios adscritos a la Policía Municipal del Distrito Federal y, posteriormente, le correspondió, ante la Cámara de Diputados del Congreso Nacional, asumir la defensa política del presidente de la República en funciones, Carlos Andrés Pérez, en el caso conocido como “Sierra Nevada”, logrando un rotundo éxito político y judicial.
Rivalidad con Rafael Caldera miniaturadeimagen|Expresidente venezolano Rafael Caldera|210x210px David Morales Bello siempre fue rival de l expresidente Rafael Caldera tanto en el Congreso como en la carrera por la Presidencia de la República. En una entrevista concedida al periodista Alfredo Peña, Morales Bello aseguró:“Me opongo a que Caldera vuelva a ser presidente. Hay que advertir que él hizo un mal gobierno y nada hace presumir que a partir de 1984 lo hará mejor. Como venezolano me siento en la obligación de evitar al país otro arribo de Caldera al poder. Caldera es vencible, derrotable y vulnerable. Caldera hizo un gobierno intrascendente y, por su propia insatisfacción, quiere volver al poder.