miniaturadeimagen|Exhumación (Fundación de Antropología Forense de Guatemala) El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) es una organización no gubernamental y sin fines de lucro argentina de carácter científico creada en 1984 con el fin de desarrollar técnicas de antropología legal (antropología forense) que ayudaran a descubrir qué había sucedido con las personas desaparecidas durante la dictadura militar (1976-1983) y a restituirlas a sus respectivas familias. Desde 1986, el Equipo ha trabajado en 50 países de Latinoamérica, África, Europa y Asia; en lugares como Bosnia, Angola, Timor Oriental, Polinesia francesa, Croacia, Kurdistán iraquí, Kosovo y Sudáfrica.Diario Perfil - Impulsan identificación de soldados enterrados como NN en Malvinas .

En 2012, junto al Fondo Argentino de Cooperación Sur-Sur y Triangular fue parte de un programa de apoyo en Vietnam para capacitar profesionales forenses y posibilitar la identificación de víctimas de la Guerra de Vietnam. Entre otras intervenciones emblemáticas se encuentra la identificación de Ernesto "Che" Guevara en Bolivia en 1996, la participación en la investigación sobre los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa en 2014 y la identificación de 90 soldados muertos en Malvinas en 2017.

Origen En 1983 concluyó en Argentina un período de 6 años de dictadura militar, durante los cuales el Estado Argentino cometió violaciones contra los derechos humanos. Las víctimas fueron principalmente militantes de organizaciones guerrilleras, sociales y su círculo social (contactos laborales y académicos, amistades, familiares, etcétera). Así como también personas pertenecientes a poblaciones socialmente vulneradas como la comunidad LGBT+ (especialmente feminidades trans) y pueblos originarios, entre otros. En muchos casos estas violaciones terminaron con sus vidas y sus cuerpos fueron ocultados. Inmediatamente después de recuperada la democracia en Argentina y de que entrara en funcionamiento la CONADEP, comenzaron a realizarse exhumaciones porque se sospechaba que muchas tumbas NN podían estar ocultando desaparecidos. Pronto fue evidente que se necesitaban métodos científicos que permitieran identificar los restos de los NN y para la restitución de los nietos apropiados e hijos.

En búsqueda de pruebas que permitieran la identificación de sus nietos e hijos, las Abuelas de Plaza de Mayo viajaron a Estados Unidos donde recibieron el decisivo apoyo de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia. Eric Stover, director del Programa del Ciencia y Derechos Humanos de la mencionada asociación, organizó un viaje junto con una delegación a Argentina, entre ellos se encontraba el Dr. Clyde Snow, experto en Antropología forense, quien convocó a antropólogos, arqueólogos y médicos para la exhumación e identificación de los esqueletos. Sobre esta base, en 1984 se creó el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), como una organización no gubernamental (ONG) y sin fines de lucro.“La antropología investiga los años de plomo”, Página 12, Futuro, 8 de abril de 2000

Trabajo que realiza El EAAF tiene como tarea la recuperación e identificación de los cuerpos de las personas desaparecidas y restablecer su identidad. Además se dedica a investigar y documentar las violaciones a los derechos humanos para aportar evidencia tanto para Comisiones de Investigación como en procesos penales.

El EAAF específicamente intenta recuperar e identificar los restos de víctimas de violaciones a los derechos humanos, restituirlos a sus familiares y brindar a la justicia y comisiones investigadoras los resultados de ese trabajo forense.

Durante todo el proceso de investigación, el EAAF trabaja con testigos y familiares de las víctimas. Con esta labor se busca aportar información y proveer evidencia en los procesos penales nacionales, comisiones especiales de Investigación y Tribunales Internacionales correspondientes. El mayor objetivo que persigue la organización es asistir a los familiares de las víctimas en su derecho a la recuperación de los restos de sus seres queridos “desaparecidos”, de modo tal que puedan cumplir con los ritos funerarios y el duelo a sus muertos según cada cultura.

Su funcionamiento se pone en marcha cuando una organización de derechos humanos, una comisión especial de investigación, un cuerpo internacional como Naciones Unidas o un cuerpo judicial requiere su asistencia. A partir de ese momento, el proceso de investigación sigue su curso a través de cinco áreas específicas: la de investigación, entrenamiento y asistencia, desarrollo científico, fortalecimiento del sector, y documentación y difusión.

Hoy, la ONG colabora en el entrenamiento de nuevos equipos en otros países donde las investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos sean necesarias. Trabaja con organizaciones humanitarias, sistemas judiciales e institutos forenses en distintos país del mundo a los que se les dictan diferentes seminarios para su formación. Actualmente, el equipo trabaja en Latinoamérica, África, Asia y Europa.

Metodología y técnicas de trabajo Para lograr sus objetivos, el EAAF desarrolla programas que se dividen en cinco áreas: Investigación: se organiza en tres etapas: Una etapa preliminar en la que se recopilan dos tipos de información: la historia del caso y los datos físicos de la víctima con fuentes escritas y orales. Por ejemplo, pueden ser desde la denuncia sobre la desaparición realizada ante la Justicia, organismo local o internacional hasta la causa judicial o los libros de inhumación de cadáveres de los cementerios. También se utilizan las actas de defunción, informes de autopsias, los archivos militares y policiales, registros dactiloscópicos, fotografías, archivos periodísticos y libros de investigación escritos sobre los hechos. Las fuentes orales más importantes utilizadas son los testimonios de personas relacionadas con la víctima (como por ejemplo familiares, compañeros, amigos); y las de las personas que fueron testigos de algunos hechos (sobrevivientes de los centros clandestinos de detención, sobrevivientes de matanzas, sepultureros de los cementerios o, por ejemplo, gente que ayudó a cavar la fosa donde fue enterrado el cuerpo). La información física de la persona desaparecida es solicitada a los familiares de la víctima. Con toda esa información se elabora la llamada ficha "premortem". A través de reiteradas entrevistas, la comparación de los datos relevados y el análisis de éstos permiten elaborar hipótesis acerca del destino de la persona buscada. Una etapa de análisis de la documentación y registros que tiene como fin establecer dónde pueden encontrarse los restos; Una etapa arqueológica, similar a la arqueología clásica en un contexto médico legal. En esta etapa se utilizan también las técnicas de investigación genética a través del ADN y biogeoquímicas de isótopos estables. Información y divulgación: que apunta a extender la información referente a la aplicación de esta ciencia para los casos de violaciones de los derechos humanos entre la comunidad afectada e interesada. Entrenamiento y asesoramiento: apunta a incrementar los conocimientos de expertos y activistas interesados en la investigación de la temática. Fortalecer el sector: colabora con la promoción de patrones internacionales de investigación sobre el tema. Desarrollo científico: para ello apuesta a mejorar la calidad de las herramientas científicas e idea nuevos instrumentos. El EAAF fue pionero en el desarrollo de estas técnicas. Dice Clyde Snow que:

Según los datos obtenidos, hasta diciembre de 2014 el EAAF había logrado identificar los restos de 630 personas.

Claudio, un hijo de desaparecidos que buscaba a sus padres dice:

Laboratorio de Genética Forense (LGF-EAAF) Fundado en 2006, el Laboratorio de Genética Forense del Equipo Argentino de Antropología Forense (LGF-EAAF) es único en su tipo en Argentina. Se especializa en aplicar la genética para la identificación de personas desaparecidas, especialmente para procesar muestras óseas críticas y de larga data. Realiza desde la extracción de ADN hasta la obtención del perfil genético, empleando tecnología de última generación de la Biología Molecular, tanto para el procesamiento de muestras de referencia de familiares como de muestras dubitadas de posibles desaparecidos.

Para realizar identificaciones, el laboratorio obtiene información de hasta 40 marcadores genéticos del ADN nuclear, que confieren un alto poder de discriminación. Los mismos marcadores son utilizados por laboratorios de genética forense del mundo, permitiendo la comparación de los resultados con los de otros centros científicos. El LGF-EAAF utiliza un software de comparación masiva poderoso, que permite comparar una gran cantidad de perfiles genéticos de familiares reclamantes con perfiles genéticos de restos óseos dubitados con el objetivo de lograr la identificación de los últimos.

Intervenciones destacadas

Identificación del Che Guevara El EAAF se ha vuelto mundialmente conocido también por haber identificado el cuerpo del Che Guevara en Bolivia el 28 de junio de 1997. Sus restos fueron trasladados hacia Cuba, donde descansan en Santa Clara conmemorando su heroica gesta en la Revolución.

Cementerio de Avellaneda alt=placa de acrílico amurada sobre el sector de nichos del cementerio con un texto que reconoce la labor del EAAF en el reconocimiento de los militantes asesinados y enterrados clandestinamente|miniaturadeimagen|Placa homenaje al EAAF en el cementerio de Avellaneda Hasta el año 2006, el EAAF ha restituido los restos de 300 individuos provenientes de 15 enterramientos de todo el país. En el Cementerio de Avellaneda el EAAF reconoció el cuerpo de María Cristina Lanzillotto, en una fosa común donde fueron halladas 20 personas más.

En Avellaneda, en equipo extrajo entre 1988 y 1992 del denominado sector 134 un total de 336 esqueletos; 59 eran de mujeres entre los que se encontraron los restos de la riojana Cristina Lanzillotto, cuyo cuerpo se restituyó el 11 de abril de 2006.

En el año 2006 el EAAF identificó en el Cementerio de Avellaneda a cinco cuerpos exhumados pertenecientes a Miguel Ángel Mastrogiovanni, Ismael Monzón, Ana María Liendo, Juan Benítez y Alberto Eduardo Delfino.

En 2012 el Equipo recuperó, en el mismo cementerio, los restos de Gregorio Marcelo Sember, desaparecido el 30 de mayo de 1976, así como los restos de Modesto Oreste Caballero, secuestrado el 21 de enero de 1977. También en 2012 el Equipo recuperó de ese cementerio los restos del actor marplatense Carlos Waiz, desaparecido el 26 de enero de 1977.

En agosto del 2013 encontraron en el Cementerio de Avellaneda el cuerpo de María del Valle Santucho, figurando en una fosa común como NN. Era militate del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y fue secuestrada el 19 de diciembre de 1975 en la Localidad de Lomas de Zamora junto con dos compañeros.

Campo Militar San Pedro (Santa Fe) En abril de 2007 el Equipo Argentino de Antropología Forense fue convocado por el Juzgado Federal N° 2 de Santa Fe a trabajar en Campo San Pedro, un predio de 2200 hectáreas ubicado a 40 kilómetros al norte de la capital provincial. Luego de sondeos y excavaciones arqueológicas en junio de 2010 se localizó una fosa clandestina de la que se recuperaron restos de ocho personas. Hasta el momento, se ha logrado identificar los restos de seis: María Esther Ravelo, Gustavo Pon, María Isabel Salinas, Carlos Bosso, Oscar Winkelmann y Miguel D´Andrea. Aún hay dos cuerpos sin identificar, de un varón y una mujer, debido a la ausencia de datos genéticos en el Banco Nacional de Datos Genéticos. Hasta 2026, el EAAF continúa la búsqueda en el predio utilizando herramientas como el georradar y el relevamiento fotográfico aéreo mediante el escaneo LiDAR. alt=máquina excavadora trabajando sobre el terreno|miniaturadeimagen|Excavaciones realizadas en 2024