El salmo 22 es, según la numeración hebrea, el vigesimosegundo salmo del Libro de los salmos de la Biblia. Corresponde al salmo 21 según la numeración de la Biblia Septuaginta griega, empleada también en la Vulgata latina. Por este motivo, recogiendo la doble numeración, a este salmo también se le refiere como el salmo 22 (21).

Es generalmente conocido en inglés por su primer versículo, en la versión de la Biblia del rey Jacobo , "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?". El Libro de los Salmos es la tercera sección de la Biblia hebrea , y un libro del Antiguo Testamento cristiano. En latín, se conoce como "Deus, Deus meus".

El salmo es una parte regular de las liturgias judía , católica, anglicana, luterana y protestante.

Historia y contexto En el sentido más general, el Salmo 22 trata sobre una persona que está clamando a Dios para salvarlo de las burlas y tormentos de sus enemigos, y (en los últimos diez versículos) agradeciendo a Dios por rescatarlo.

Las interpretaciones judías del Salmo 22 identifican al individuo en el salmo con una figura real, generalmente el Rey David o la Reina Ester .Talmud Bavli, Tractate Megillah, Schottenstein Ed., Mesorah Publications, New York, 1991; page 15b2, footnote 16 explains that Psalm 22 contains prophetic references to Esther.

El salmo también se interpreta como una referencia a la difícil situación del pueblo judío y su angustia y alienación en el exilio. Por ejemplo, la frase "Pero yo soy un gusano" (en hebreo: ואנכי תולעת) se refiere a Israel, de manera similar a Isaías 41 "No temas, gusano Jacob, y vosotros hombres de Israel; te ayudo, dice Jehová". y tu Redentor, el Santo de Israel ".Writing and Reading the Scroll of Isaiah: Studies of an Interpretative Tradition, p. 412-413

El Meguilá (Talmud) del Talmud contiene una colección extendida de midrash que se expande en el Libro de Esther. Al comentar sobre el Libro de Esther 5:1, se cita al rabino Levi diciendo que, cuando Esther atravesó el salón de los ídolos en el camino hacia la sala del trono para suplicar al rey, sintió que la Shejiná (presencia divina) la abandonaba, en ese momento ella citó el Salmo 22: 1 diciendo "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"Babylonian Talmud, Tractate Megillah, page 15b (Vilna edition).

Encabezado Ayelet Hashachar (en hebreo: "atrás del amanecer") se encuentra en el título del salmo. Probablemente sea el nombre de alguna canción o melodía a la medida de la cual se cantaría el salmo.  Algunos, sin embargo, entienden por el nombre algún instrumento de música, o una alusión alegórica al tema de los salmos.See for example

Cuando las traducciones al inglés tienen "salmo", la palabra hebrea subyacente es מִזְמוֹר ( mizmor ), una canción con acompañamiento instrumental. Esto es parte de la serie de "Davidic Psalms" ( mizmor le-david ). Tradicionalmente, su autoría se atribuyó al rey David ; sin embargo, en la exégesis académica, esta atribución ha sido calificada o cuestionada de diversas maneras desde finales del . La partícula hebrea le puede significar "para", "acerca de" o "por", de modo que queda abierto a la interpretación si estos salmos se originan con David, o si el título se refiere, más bien, al personaje principal de la poesía, como preocuparse por la realeza davídica en sentido estricto, o incluso la realeza divina en general.Hans-Joachim Kraus (1993). Psalmen 1–59: A Continental Commentary. Translated from the German by Hilton C. Oswald. Minneapolis: Fortress Press. p. 22–23.

El título además asigna el salmo como "para el conductor". Aparentemente, esto es una referencia al uso de salmos en la liturgia (del templo). El significado exacto no está claro.John F. A. Sawyer. The Terminology of the Psalm Headings. In: Ders.: Sacred Texts and Sacred Meanings. Studies in Biblical Language and Literature. Sheffield, 2011.

La canción debe cantarse con la melodía "atrás del amanecer", en un estilo aparentemente conocido por el público original, según la interpretación tradicional. En la literatura reciente, sin embargo, se argumenta que el papel de culto "atrás del amanecer" del sacerdote designa a la persona que actúa como menatseach, como jefe del ritual.

Texto

Versión de la Biblia hebrea El siguiente es el texto hebreo del Salmo 22: VersoHebreo1לַֽמְנַצֵּחַ עַל־אַיֶּ֥לֶת הַ֜שַּׁ֗חַר מִזְמ֥וֹר לְדָוִֽד2אֵלִ֣י אֵ֖לִי לָמָ֣ה עֲזַבְתָּ֑נִי רָח֥וֹק מִ֜ישֽׁוּעָתִ֗י דִּבְרֵ֥י שַֽׁאֲגָתִֽי3אֱלֹהַ֗י אֶקְרָ֣א י֖וֹמָם וְלֹ֣א תַֽעֲנֶ֑ה וְ֜לַ֗יְלָה וְֽלֹא־דֽוּמִיָּ֥ה לִֽי4וְאַתָּ֥ה קָד֑וֹשׁ י֜וֹשֵׁ֗ב תְּהִלּ֥וֹת יִשְׂרָאֵֽל5בְּךָ בָּֽטְח֣וּ אֲבֹתֵ֑ינוּ בָּֽ֜טְח֗וּ וַֽתְּפַלְּטֵֽמוֹ6אֵלֶ֣יךָ זָֽעֲק֣וּ וְנִמְלָ֑טוּ בְּךָ֖ בָֽטְח֣וּ וְלֹא־בֽוֹשׁוּ7וְאָֽנֹכִ֣י תוֹלַ֣עַת וְלֹא־אִ֑ישׁ חֶרְפַּ֥ת אָ֜דָ֗ם וּבְז֥וּי עָֽם8כָּל־רֹ֖אַי יַלְעִ֣גוּ לִ֑י יַפְטִ֥ירוּ בְ֜שָׂפָ֗ה יָנִ֥יעוּ רֹֽאשׁ9גֹּ֣ל אֶל־יְהֹוָ֣ה יְפַלְּטֵ֑הוּ יַ֜צִּילֵ֗הוּ כִּ֘י חָ֥פֵץ בּֽוֹ10כִּֽי־אַתָּ֣ה גֹחִ֣י מִבָּ֑טֶן מַ֜בְטִיחִ֗י עַל־שְׁדֵ֥י אִמִּֽי11עָלֶיךָ הָשְׁלַ֣כְתִּי מֵרָ֑חֶם מִבֶּ֥טֶן אִ֜מִּ֗י אֵ֥לִי אָֽתָּה12אַל־תִּרְחַ֣ק מִ֖מֶּנִּי כִּֽי־צָרָ֣ה קְרוֹבָ֑ה כִּ֖י אֵ֥ין עוֹזֵֽר13סְבָבוּנִי פָּרִ֣ים רַבִּ֑ים אַבִּירֵ֖י בָשָׁ֣ן כִּתְּרֽוּנִי14פָּצ֣וּ עָלַ֣י פִּיהֶ֑ם אַ֜רְיֵ֗ה טֹרֵ֥ף וְשֹׁאֵֽג15כַּמַּ֥יִם נִשְׁפַּכְתִּי֘ וְֽהִתְפָּֽרְד֗וּ כָּֽל־עַצְמ֫וֹתָ֥י הָיָ֣ה לִ֖בִּי כַּדּוֹנָ֑ג נָ֜מֵ֗ס בְּת֣וֹךְ מֵעָֽי16יָ֘בֵ֚שׁ כַּחֶ֨רֶשׂ | כֹּחִ֗י וּ֖לְשׁוֹנִי מֻדְבָּ֣ק מַלְקוֹחָ֑י וְלַֽעֲפַר־מָ֥וֶת תִּשְׁפְּתֵֽנִי17כִּֽי־סְבָב֗וּנִי כְּלָ֫בִ֥ים עֲדַ֣ת מְ֖רֵעִים הִקִּיפ֑וּנִי כָּֽ֜אֲרִ֗י יָדַ֥י וְרַגְלָֽי18אֲסַפֵּ֥ר כָּל־עַצְמוֹתָ֑י הֵ֥מָּה יַ֜בִּ֗יטוּ יִרְאוּ־בִֽי19יְחַלְּק֣וּ בְגָדַ֣י לָהֶ֑ם וְעַל־לְ֜בוּשִׁ֗י יַפִּ֥ילוּ גוֹרָֽל20וְאַתָּ֣ה יְ֖הֹוָה אַל־תִּרְחָ֑ק אֱ֜יָֽלוּתִ֗י לְעֶזְרָ֥תִי חֽוּשָׁה21הַצִּ֣ילָה מֵחֶ֣רֶב נַפְשִׁ֑י מִיַּד־כֶּ֜֗לֶב יְחִֽידָתִֽי22הוֹשִׁיעֵֽנִי מִפִּ֣י אַרְיֵ֑ה וּמִקַּרְנֵ֖י רֵמִ֣ים עֲנִיתָֽנִי23אֲסַפְּרָ֣ה שִׁמְךָ֣ לְאֶחָ֑י בְּת֖וֹךְ קָהָ֣ל אֲהַֽלְלֶֽךָּ24יִרְאֵ֚י יְהֹוָ֨ה | הַֽלְל֗וּהוּ כָּל־זֶ֣רַע יַֽעֲקֹ֣ב כַּבְּד֑וּהוּ וְג֥וּרוּ מִ֜מֶּ֗נוּ כָּל־זֶ֥רַע יִשְׂרָאֵֽל25כִּ֚י לֹא־בָזָ֨ה וְלֹ֪א שִׁקַּ֡ץ עֱנ֬וּת עָנִ֗י וְלֹֽא־הִסְתִּ֣יר פָּנָ֣יו מִמֶּ֑נּוּ וּֽבְשַׁוְּע֖וֹ אֵלָ֣יו שָׁמֵֽעַ26מֵֽאִתְּךָ֣ תְֽהִלָּ֫תִ֥י בְּקָהָ֣ל רָ֑ב נְדָרַ֥י אֲשַׁלֵּ֗ם נֶ֣גֶד יְרֵאָֽיו27יֹֽאכְל֚וּ עֲנָוִ֨ים | וְיִשְׂבָּ֗עוּ יְהַֽלְל֣וּ יְ֖הֹוָה דֹּֽרְשָׁ֑יו יְחִ֖י לְבַבְכֶ֣ם לָעַֽד28יִזְכְּר֚וּ | וְיָשֻׁ֣בוּ אֶל־יְ֖הֹוָה כָּל־אַפְסֵי־אָ֑רֶץ וְיִשְׁתַּֽחֲו֥וּ לְ֜פָנֶ֗יךָ כָּל־מִשְׁפְּח֥וֹת גּוֹיִֽם29כִּ֣י לַֽ֖יהֹוָה הַמְּלוּכָ֑ה וּ֜מוֹשֵׁ֗ל בַּגּוֹיִֽם30אָֽכְל֬וּ וַיִּֽשְׁתַּֽחֲו֨וּ | כָּל־דִּשְׁנֵי־אֶ֗רֶץ לְפָנָ֣יו יִ֖כְרְעוּ כָּל־יוֹרְדֵ֣י עָפָ֑ר וְ֜נַפְשׁ֗וֹ לֹ֣א חִיָּֽה31זֶ֥רַע יַֽעַבְדֶ֑נּוּ יְסֻפַּ֖ר לַֽאדֹנָ֣י לַדּֽוֹר32יָבֹאוּ וְיַגִּ֣ידוּ צִדְקָת֑וֹ לְעַ֥ם נ֜וֹלָ֗ד כִּ֣י עָשָֽׂה

Versión de la Biblia del Rey Jacobo

Al músico principal sobre Aijeleth Shahar, Un salmo de David.

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¿Por qué estás tan lejos de ayudarme y de las palabras de mi rugido? Oh Dios mío, lloro durante el día, pero no oyes; y en la temporada de noche, y no estoy en silencio. Pero tú eres santo, oh tú que habitas en las alabanzas de Israel. Nuestros padres confiaron en ti: ellos confiaron, y tú los entregaste. Clamaron a ti y fueron liberados; confiaron en ti y no fueron confundidos. Pero yo soy un gusano y ningún hombre; un reproche de los hombres, y despreciado de la gente. Todos los que me ven se ríen de mí desdeños: disparan el labio, sacuden la cabeza y dicen: Confió en el Señor que lo entregaría: déjelo entregar, ya que se deleitaba en él. Pero tú eres el que me sacó del útero: me hiciste esperar cuando estaba sobre los senos de mi madre. Fui arrojado sobre ti desde el vientre: tú eres mi Dios desde el vientre de mi madre. No te alejes de mí; porque el problema está cerca; porque no hay nadie para ayudar. Muchos toros me han rodeado: los toros fuertes de Basán me han acosado. Me miraron boquiabiertos como un león rugiente y hambriento. Estoy derramado como agua, y todos mis huesos están fuera de las articulaciones: mi corazón es como cera; se derrite en medio de mis entrañas. Mi fuerza está seca como un macetero; y mi lengua se adhiere a mis mandíbulas; y me has traído al polvo de la muerte. Porque los perros me han rodeado: la asamblea de los malvados me ha encerrado: me perforaron las manos y los pies. Puedo decir todos mis huesos: me miran y me miran. Separan mis prendas entre ellas y echan suertes sobre mi vestimenta. Pero no te alejes de mí, oh, Señor: Oh mi fuerza, apresúrate a ayudarme. Libra mi alma de la espada; Mi amor por el poder del perro. Sálvame de la boca del león, porque me has oído desde los cuernos de los unicornios. Declararé tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré. Ustedes que temen al Señor, alabadle; todos vosotros, simiente de Jacob, glorifícalo; y temed a él, todos vosotros la simiente de Israel. Porque no ha despreciado ni aborrecido la aflicción de los afligidos; ni escondió su rostro de él; pero cuando clamó a él, oyó. Te alabaré en la gran congregación: pagaré mis votos delante de los que le temen. Los mansos comerán y se saciarán: alabarán al Señor que lo busca: tu corazón vivirá para siempre. Todos los confines del mundo recordarán y se volverán hacia el Señor: y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. Porque el reino es del Señor: y él es el gobernador entre las naciones. Todos los que sean gordos en la tierra comerán y adorarán; todos los que desciendan al polvo se postrarán ante él; y nadie podrá mantener viva su propia alma. Una semilla le servirá; se contabilizará al Señor por una generación. Vendrán y declararán su justicia a un pueblo que nacerá, que él ha hecho esto.

Comentarios De la iglesia católica A todo el salmo Después de varios salmos que celebran las victorias del rey, el Salmo 22 presenta el lamento de un hombre que sufre profundamente, en una línea similar al Salmo 17. Esta oración se destaca por la intensidad de sus imágenes, convirtiéndola en una de las súplicas más conmovedoras del libro de los Salmos, junto al Salmo 69. El salmo se estructura en dos partes principales. La primera (versículos 2–22) es una súplica desesperada en la que el orante clama por la cercanía de Dios en medio del dolor. La segunda (versículos 23–32) es un canto de gratitud en el que se celebra la salvación recibida y se invita a otros a alabar al Señor.Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; EUNSA pp 6764

En la sección de súplica, el salmista comienza con un grito de auxilio, luego recuerda cómo Dios ha actuado en favor del pueblo en el pasado, y expone su sufrimiento actual: es despreciado, enfermo, rodeado por enemigos y despojado de sus bienes. A pesar de todo, mantiene viva su confianza y reitera su petición de ayuda. La segunda parte cambia de tono: el salmista expresa su decisión de alabar a Dios públicamente y anima a la comunidad a hacer lo mismo, reconociendo que Dios escucha a los pobres, gobierna a las naciones, confronta a los poderosos y bendice a las futuras generaciones.

Este salmo tiene una importancia especial en la tradición cristiana. Jesús pronunció sus primeras palabras —“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”— mientras estaba en la cruz, haciendo suya esta oración de angustia y confianza. Así, el Salmo 22 permite intuir cómo vivió Jesús su pasión y muerte, y cómo estas palabras se cumplieron en Él. Por eso, la Iglesia lo reza especialmente en el Domingo de Ramos y en la Liturgia de las Horas del Viernes Santo, invitando a los creyentes a unirse al sufrimiento redentor de Cristo con sus propios dolores.Universidad de Navarra. Cátedra de Teología. Comentarios a la Sagrada Biblia; EUNSA pp 6765 A los versículos 1-16