La Asociación Japonesa de Sumo (Japonés: 日本相撲協会, Hepburn: Nihon Sumō Kyōkai), oficialmente la Fundación Incorporada de Interés Público Asociación Japonesa de Sumo (公益財団法人日本相撲協会, Kōeki zaidanhōjin Nihon Sumō Kyōkai); a menudo abreviado como JSA o NSK, y comúnmente llamado el Sumō Kyōkai, es el órgano rector que opera y controla el sumo profesional, denominado ōzumō (大相撲), en Japón bajo la jurisdicción del Ministerio de Educación, Cultura, Deporte, Ciencia y Tecnología (MEXT).
Concretamente, la asociación se encarga de mantener y desarrollar las tradiciones relacionadas al sumo mediante la organización de torneos y giras así como otros eventos afines. Entre los propósitos de la asociación también esta el desarrollar los medios dedicados a preservar el sumo en Japón, así como también mantener, administrar y operar las instalaciones necesarias para estas actividades. Así pues, la JSA opera varias subsidiarias como la Compañía de Servicio Kokugikan la cual organiza los aspectos económicos, la Escuela de Sumo enfocada en entrenar e instruir a los nuevos reclutas o el Museo del Sumo encargado de preservar los registros de los torneos así como otros artefactos.
Aunque los profesionales relacionados al sumo, como por ejemplo, los luchadores activos, árbitros, peluqueros y asistentes, están todos dentro de la nómina de trabadores de la asociación, las posiciones de liderazgo dentro de la misma están reservadas exclusivamente para los luchadores retirados. La organización tiene su sede principal en la arena Ryōgoku Kokugikan, ubicada en el barrio de Sumida de la ciudad de Tokio."Kyokai Information ." Japan Sumo Association. Consultado el 6 de febrero de 2011. "〒130-0015 東京都墨田区横網1-3-28 財団法人日本相撲協会."
La cultura de la asociación está basada en el respeto de la ley y la continuidad de las tradiciones del sumo, estas últimas arraigadas profundamente en la historia de Japón y el sintoísmo. La institución tiene una reputación de secretismo. En respuesta a una cierta cantidad de escándalos en años recientes, la asociación ha venido implementando numerosas reformas para mejorar las condiciones del deporte.
Historia
Comienzos La asociación tiene sus orígenes en un ritual (o festival) sintoísta el cual ha sido celebrado desde tiempos muy antiguos para procurar que hubiese grandes cantidades de cosecha en los campos. Esta primera forma de sumo fue denominado shinji-zumō (神事相撲). Durante el período Sengoku, Oda Nobunaga convirtió el sumo en un deporte popular, ayudado con el crecimiento de las grandes ciudades (como Edo, Osaka, Sendai y Nagoya), las cuales muy pronto empezaron a disputarle el monopolio cultural a la ciudad de Kioto, la única metrópolis de Japón en aquellos tiempos. Estos nuevos centros culturales vieron el surgimiento de grupos de lucha compuestos tanto de gente común como por las clases guerreras, los cuales participaban activamente en las festividades de los santuarios. Durante el período Edo, los combates de sumo, denominados kanjin-sumo (勧進相撲), a menudo eran organizados para recolectar fondos que luego se utilizaban para desarrollar las provincias (como construcciones o reparaciones de puentes, templos, santuarios y otras edificaciones públicas) o para propósitos de entretenimiento. miniaturadeimagen|283x283px|Los recintos del templo Ekō-in de Edo durante un torneo kanjin-sumo (1842) Después del período Sengoku, específicamente durante la era de paz establecida por el Shogunato Tokugawa, Japón experimentó un período de indigencia sin precedentes en varios grupos de samurai los cuales habían perdido su estatus social (pasándose a llamar rōnin). Estos samurai sin señor, empezaron a organizarse en dos extremos los cuales coexistieron en conjunto. Por un lado, ciertos clanes poderosos formaron grupos de luchadores organizados en casas reales llamadas geisha-gumi (芸者組, literalmente "compañía de geisha"), y los elevaron al estatus de vasallos. Por el otro lado, una cierta cantidad de rōnin no tenían mas opción que utilizar sus habilidades marciales para participar en torneos de sumo callejeros, denominados tsuji zumō (辻相撲, tsuji-sumo, literalmente "luchas de esquina de calle"), para el entretenimiento de los peatones. De manera similar, varios grupos de sumo callejeros se formaron y empezaron a hacer giras por todo Japón, a veces con la ayuda de templos que ocasionalmente los reclutaban para formar parte de las festividades religiosas y también para que los sacerdotes pudiesen recaudar fondos para la construcción de nuevos templos. Eventualmente, este intercambios entre los rōnin deshonrados, los luchadores profesionales, y los plebeyos que formaban parte de los enfrentamientos en los torneos, generó varios conflictos relacionados a apuestas de dinero. Como resultado hubo muchas peleas e incluso hasta muertos por esto. El orden público se alteró tanto que en 1648, las autoridades de Edo emitieron un edicto que prohibió los combates de sumo callejeros y aquellos eventos que se organizasen con el objetivo de levantar fondos durante las festividades. En las siguientes dos décadas, los luchadores, ahora sin ningún tipo de ingresos, decidieron pedirle a las autoridades que levantaran la prohibición, formando asociaciones informales parecidas a coaliciones de intereses para protegerse entre ellos mismos de cualquier represión violenta hacia su movimiento. En 1648, estos movimientos dieron frutos, y un rōnin de nombre Ikazuchi Gondaiyū (雷 権太夫) obtuvo el permiso para realizar un torneo después de haber propuesto una nueva etiqueta asociada a la organización de los mismos. La organización de los torneos empezó a depender más de grupos que seguían los nuevos estándares para satisfacer a las autoridades de los pueblos donde los realizaban. Estas asociaciones empezaron a depender gradualmente de la influencia de luchadores retirados los cuales también empezaron a organizar torneos.
En aquel momento, la Asociación de Sumo de Edo (aunque compuesta de ancianos como hoy en día) estuvo organizada de tal manera que siempre era dominada por un dúo de ejecutivos, el fudegashira (筆頭), o director, y el fudewake (筆別), su mano derecha. La composición del banzuke y su jerarquía recaía principalmente sobre ellos, y los conflictos de intereses se volvieron cada vez más comunes. En adición, las ganancias obtenidas en los torneos eran primero dividas entre ellos dos antes de otorgarles una porción a los demás ancianos de la asociación, los cuales a su vez distribuían el dinero entre sus discípulos. Debido al filtrado de los administradores de alto rango, muy poco dinero era repartido en los rangos más bajos de la jerarquía, y este sistema solo era tolerado debido al patronaje de los señores locales los cuales sumaban ganancias extras a los salarios de los luchadores de alto rango.
Los cimientos de la asociación actual Los luchadores que formaban parte de estos torneos autorizados sin el patronaje de los señores locales no poseían aún el estatus de samurai o un salario, por lo que sus ingresos dependían en gran parte de las donaciones que recibían de los organizadores o de sus admiradores. Los organizadores también se encargaban de que estos tuviesen comida y alojamiento mientras durase el torneo. En aquellos días, el sistema de promoción era decidido por los organizadores de los torneos; distribuyendo las ganancias entre los ancianos los cuales a su vez lo distribuían entre sus luchadores, además, los luchadores bajo la protección de un señor local recibían bonos adicionales, proporcionándoles estabilidad económica, mientras que los demás permanecían en una situación bastante precaria. En 1757, durante la era Hōreki, los comienzos de la actual Asociación Japonesa de Sumo se establecieron con la fundación del Edo Sumō kaisho (江戸相撲会所, literalmente "Club de Sumo de Edo"), el cual luego fue renombrado como el Tokyo-zumō kaisho. En 1869, se fundó la Ōsaka Sumō Kyōkai (大坂相撲協会, Asociación de Sumo de Osaka). Cada asociación tuvo sus propios cambios e historia. Por ejemplo, desde 1888 hasta 1895 el Kōkaku-gumi (廣角組), liderado por los luchadores Ōnaruto y Shingari, se separó de la asociación de Osaka. En 1897, estos movimientos conllevaron a ciertas reformas en la Asociación de Sumo de Osaka, la cual luego se convirtió en la Ōsaka Sumō Kyōkai (大阪角力協会, Asociación de Lucha de Osaka). miniaturadeimagen|271x271px|El primer Ryōgoku Kokugikan en 1920 A partir de 1789, la Asociación de Sumo de Edo empezó a incorporar prácticas religiosas en el deporte bajo la dirección de la Casa de Yoshida Tsukasa, estableciendo luego el estatus de yokozuna en Edo. En los años 1870, la primera revuelta de luchadores fue organizada por Takasago Uragorō la cual demandaba un mejor tratamiento para los luchadores (sin éxito alguno), separándose de la asociación de Tokio durante un tiempo para luego reincorporarse nuevamente. La Restauración Meiji fue un período de semi censura del sumo ya que, tras la occidentalización de Japón, la percepción del deporte cambió, empezando a ser visto como una practica indigna y de poco valor en la nueva era, principalmente debido a que los combates eran vistos como algo barbárico y la semi desnudez de los luchadores como algo impactante. Con la desaparición de la protección del gobierno, la asociación se vio en la dificultad de mantener luchadores activos entre sus filas. Al mismo tiempo, en 1871, varios círculos políticos se organizaron con el objetivo de preservar algunas de las tradiciones autóctonas de Japón, como por ejemplo, el privilegio de los luchadores de utilizar el chonmage (coleta) típico del samurai. La aristocracia introdujo cambios en la manera en la que se celebraban los torneos, reformando el sistema de distribución de las ganancias y creando el estatus de director de la asociación. En un esfuerzo por cambiar su imagen, la Tokyo-zumō kaisho fue renombrada como la Tokyo Ōzumō Kyōkai (東京大相撲協会, Asociación de Gran Sumo de Tokio) en 1889. Las reformas internas llevadas a cabo en aquel momento incluyeron la elección de los directores, la creación de un salario fijo para los luchadores y varios cambios en las decisiones de arbitraje tanto de los gyōji como de los shimpan. Durante el mismo año, la Tokyo Ōzumō empezó a pensar en un proyecto para instalar una arena en el Parque Hibiya y así poder realizar los combates bajo techo, sin embargo, el proyecto fue abandonado debido a la falta de fondos. En 1909, la asociación estableció su primera arena al inaugurar el primer Ryōgoku Kokugikan, esto con el objetivo de no depender de las condiciones climáticas para la realización de los torneos en el templo Ekō-in. No obstante, los movimientos sociales en el sumo no cesaron, y en 1911 una huelga denominada el Incidente del Club Shinbashi [ja] organizada por luchadores de bajo rango, demandó una nueva reforma en los salarios, asegurando luego un bono (compuesto de un pago en efectivo y un depósito en un fondo de pensión) distribuido a todos los luchadores que no fuesen ōzeki o yokozuna. En 1923, otra huelga conocida como el Incidente Mikawajima [ja] la cual fue liderada por el yokozuna Ōnishiki, demandó mejores pensiones para los luchadores sin éxito alguno. En el mismo año, el primer Kokugikan fue gravemente afectado por un incendio tras el Gran Terremoto de Kantō, perdiéndose muchos archivos importantes.