El "modelo de recuperación psicológica" o "modelo de recuperación" o "enfoque de recuperación de trastornos mentales" o de "dependencia de sustancias" hace hincapié y fomenta el potencial de recuperación de la persona. En este enfoque, la recuperación se considera generalmente como un proceso personal más que como un fin predeterminado, que puede implicar las tareas de fomentar la esperanza, la seguridad y el sentido de sí mismo, las relaciones de apoyo, el empoderamiento, la inclusión social, la capacidad de afrontar la situación y su significado. La recuperación considera que los síntomas son un continuo de la normalidad más que una aberración y rechaza la dicotomía cordura-locura.
William Anthony, Director del Centro de Rehabilitación Psiquiátrica de Boston desarrolló en 1993 una peculiar definición de la base de la recuperación en salud mental. "La recuperación es un proceso profundamente personal y único para cambiar las actitudes, valores, sentimientos, metas, habilidades y/o roles de sí mismo. Es una oportunidad de vivir una vida satisfactoria, con esperanza y contribución a la vida, incluso dentro de las limitaciones provocadas por el trastorno". La recuperación implica el desarrollo de un nuevo sentido y propósito en la vida a medida que se sobrepasan los efectos catastróficos del trastorno mental".
El uso del concepto en la salud mental surgió a medida que la desinstitucionalización llevó a que más personas vivieran en la comunidad. Cobró impulso como movimiento social debido a que se percibió que los servicios o la sociedad en general no prestaban el apoyo adecuado para la inclusión social del colectivo, y a que los estudios demostraban que muchas personas se habían recuperado. En la actualidad se ha adoptado explícitamente un enfoque de recuperación como principio rector de las políticas de salud mental o de dependencia de sustancias en varios países y estados. En muchos casos se están aplicando medidas prácticas para que los servicios se fundamenten en un modelo de recuperación, aunque tanto quienes prestan los servicios como quienes los reciben han señalado una serie de obstáculos, preocupaciones y críticas. Se han elaborado varias medidas normalizadas para evaluar los aspectos de la recuperación, aunque hay cierta variación entre los modelos profesionales y los que proceden del movimiento de supervivientes de la psiquiatría.
Historia En general, en la medicina y la psiquiatría, la recuperación se ha utilizado durante mucho tiempo para referirse al final de una experiencia o un episodio de enfermedad concretos. El concepto más amplio de "recuperación" como filosofía y modelo general se popularizó por primera vez en relación con la recuperación del abuso de sustancias/drogadicción, por ejemplo, dentro de los programas de doce pasos.
La aplicación de los modelos de recuperación a los trastornos psiquiátricos es relativamente reciente. El concepto de recuperación se remonta a 1840, cuando John Perceval, hijo de uno de los primeros ministros de Gran Bretaña, escribió sobre su recuperación personal de la psicosis que experimentó desde 1830 hasta 1832, una recuperación que obtuvo a pesar del "tratamiento" que recibió de los médicos "lunáticos" que lo atendieron. Pero por consenso, el principal impulso para el desarrollo provino del movimiento de usuarios/exusuarios y supervivientes, una iniciativa de apoyo mutuo y defensa de derechos, presente sobre todo en los Estados Unidos durante los últimos años de la década de 1980 y los primeros de la década de 1990.Office of the Surgeon General and various United States Government agencies (1999) Mental Health: A report of the Surgeon General. Section 10: Overview of Recovery La literatura profesional, comenzando por el movimiento de rehabilitación psiquiátrica, inició la incorporación del concepto a principios de la década de 1990 en los Estados Unidos, seguido por Nueva Zelanda y más recientemente en casi todos los países del "Primer Mundo" Enfoques similares se desarrollaron alrededor de esa época, sin utilizar siempre el término recuperación, en Italia, Países Bajos y Reino Unido.
Los avances se vieron impulsados por una serie de estudios de resultados a largo plazo de personas con "trastornos mentales graves" en poblaciones de prácticamente todos los continentes, incluyendo estudios históricos internacionales comparados de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de los años setenta y noventa, que mostraron tasas inesperadamente altas de recuperación completa o parcial, con estadísticas exactas que variaban según la región y los criterios utilizados. El efecto acumulativo de las historias personales o los testimonios de procesos de recuperación también ha sido un importante factor que ha impulsado la elaboración de enfoques y políticas de recuperación. Una cuestión clave fue la forma en que los usuarios de los servicios podían mantener la autoría y la legitimidad de los conceptos de recuperación y, al mismo tiempo, prestarles apoyo en la política y prácticas profesionales.
Cada vez más, la recuperación se ha convertido tanto en un tema de investigación de los servicios de salud mental como en un término emblemático de muchos de los objetivos del Movimiento de Usuarios, Exusuarios y Supervivientes de la Psiquiatría. El concepto de recuperación fue a menudo definido y aplicado de maneras diferentes por usuarios y profesionales. Se han desarrollado políticas específicas y estrategias clínicas para implementar los principios del modelo de recuperación aunque las preguntas claves permanecen.Jacobson, N. and Curtis, L. (2000) Recovery as Policy in Mental Health Services: Strategies Emerging from the States. Psychosocial Rehabilitation Journal, Spring
Elementos de la recuperación Se ha hecho hincapié en que el proceso de recuperación de cada individuo es un proceso profundamente personal, además de estar relacionado con su comunidad y la sociedad a la que pertenece.Repper, J. & Perkins, R. (2006) Social Inclusion and Recovery: A Model for Mental Health Practice. Bailliere Tindall, UK. Se han propuesto una serie de características o indicadores de recuperación que a menudo son considerados factores esenciales y que se han clasificado de forma exhaustiva bajo el concepto de CHIME. CHIME es una abreviatura en inglés de Conectividad, Esperanza y Optimismo, Identidad, Significado y Propósito y Empoderamiento.Leamy, M., Bird, V.J., Le Boutillier, C., Williams, J. & Slade, M. (2011). A conceptual framework for personal recovery in mental health: systematic review and narrative synthesis . British Journal of Psychiatry, 199:445-452.
Vínculo y relaciones de apoyo Se dice que un aspecto común de la recuperación es la participación de otras personas que creen en el potencial de la persona para recuperarse y que están a su lado. Según la Teoría Cultural Relacional desarrollada por Jean Baker Miller, la recuperación requiere de relaciones de reciprocidad y empatía. La teoría afirma que ello requiere relaciones que incorporen respeto, autenticidad y disponibilidad emocional Las relaciones de apoyo también pueden hacerse más seguras mediante la previsibilidad y procurando evitar la vergüenza y la violencia Aunque los profesionales de la salud mental pueden ofrecer un tipo particular de vínculo limitado y contribuir a fomentar la esperanza, se dice que las relaciones con amistades, familiares y la comunidad a la que pertenecen suelen tener una importancia más profunda y a más largo plazo.Hack Thyself (2012) Recovery Is Impossible Without Friends Las personas que están recuperadas pueden desempeñar el papel de conectar a las personas en recuperación con servicios a los que quizá la persona solo tenga acceso limitado, como ayudas para alimentos y asistencia médica. Otras personas que han pasado por dificultades similares y han superado o están aun en un proceso de recuperación también pueden desempeñar un papel en el desarrollo de su comunidad y en la prevención de los problemas de aislamiento de otras personas en fase de recuperación. En la práctica, esto puede lograrse a través de encuentros individuales, participando en grupos de discusión en la comunidad, o en grupos de apoyo facilitados por pares. También pueden ser particularmente importantes las personas que comparten los mismos valores y puntos de vista en general (no solo en el área de la salud mental). Se dice que las relaciones unidireccionales basadas en recibir ayuda pueden ser incluso devaluadoras y potencialmente retraumatizantes, y que las relaciones recíprocas y las redes de apoyo mutuo pueden ser de más valor para la autoestima y la recuperación.Repper, J. & Perkins, R. (2006) Social Inclusion and Recovery: A Model for Mental Health Practice. Bailliere Tindall, UK.
Esperanza Encontrar y fomentar la esperanza se ha definido como una de las claves de la recuperación. Abarca no solo el optimismo, sino también una creencia sostenible en sí mismo y la voluntad de perseverar a través de la incertidumbre y los retrocesos. La esperanza puede comenzar en un determinado punto de inflexión, o surgir gradualmente como una pequeña y frágil sensación, y puede variar con la decepción. Se dice que implica confianza, y asumir el riesgo de la decepción, el fracaso y un mayor deterioro.Repper, J. & Perkins, R. (2006) Social Inclusion and Recovery: A Model for Mental Health Practice. Bailliere Tindall, UK.
Identidad Se ha propuesto como elemento importante de la recuperación el sentido sostenible de sí mismo (si este hubiera sido perdido o arrebatado). En una investigación se observó que a veces las personas lograban esto mediante la "retirada positiva": la regulación de la participación social y la negociación del espacio público para acercarse a otros de manera que pudieran sentir seguridad manteniendo su sentido de sí mismas; y el apoyo a espacios psicológicos personales que permitieran desarrollar de forma amplia la comprensión y sentido de sí mismas, sus intereses, su espiritualidad, etc. Esto sugiere que el proceso de recuperación puede ser apoyado a través de experiencias de aceptación interpersonal, reciprocidad y sentido de pertenencia social; y suele ser dificultado por la recepción de mensajes abierta o veladamente negativos que llegan desde el contexto social más amplio. Ser capaz de seguir adelante puede significar tener que hacer frente a sentimientos de pérdida, desesperación e ira. Cuando una persona se siente preparada para el cambio, se inicia un proceso de duelo. Puede que tenga que aceptar el sufrimiento, las oportunidades o el tiempo perdidos.Repper, J. & Perkins, R. (2006) Social Inclusion and Recovery: A Model for Mental Health Practice. Bailliere Tindall, UK.
Estrategias de afrontamiento saludables y esquema interno significativo