thumb|180px|Banner callejero en Minsk con la fecha de las elecciones.

Las elecciones presidenciales se celebraron en Bielorrusia el 9 de agosto de 2020. El presidente Aleksandr Lukashenko anunció que se postularía para un sexto mandato, habiendo ganado todas las elecciones presidenciales desde la independencia en 1991.

La Comisión Electoral Central (CEC) anunció que el presidente Lukashenko obtuvo una victoria para un sexto mandato con más del 80% de los votos. Lukashenko ha ganado todas las elecciones presidenciales desde 1994 y todos menos la primera han sido etiquetadas por observadores internacionales como no libres ni justas.

La candidata de la oposición, Svetlana Tijanóvskaya, afirmó haber obtenido una victoria decisiva en la primera vuelta con al menos el 60% de los votos, y pidió a Lukashenko que iniciara las negociaciones. Su campaña formó posteriormente el Consejo de Coordinación para facilitar una transferencia de poder y declaró que estaba lista para organizar "protestas a largo plazo" contra los resultados oficiales.   Los siete miembros del Presidium del Consejo de Coordinación fueron arrestados posteriormente o se exiliaron.

Todos los candidatos de la oposición presentaron apelaciones ante la Comisión Electoral Central pidiendo que se invalidaran los resultados. Las elecciones se vieron empañadas por denuncias de fraude electoral generalizado. Numerosos países se negaron a aceptar el resultado de las elecciones, al igual que la Unión Europea, que impuso sanciones a los funcionarios bielorrusos considerados responsables de "violencia, represión y fraude electoral".  Los resultados de las elecciones provocaron protestas generalizadas.

Antecedentes Aleksandr Lukashenko ha sido presidente de Bielorrusia desde las elecciones presidenciales de 1994, la primera desde la independencia del país tres años antes. Desde entonces ha sido reelegido cuatro veces, en un contexto de lo que se considera represión a la oposición y comicios no libres.

Las elecciones legislativas de noviembre de 2019 fortalecieron aún más el control del presidente sobre el parlamento. Ningún partido o candidato de la oposición obtuvo un escaño, ya que los principales opositores y los dos parlamentarios de la oposición elegidos en 2016 no pudieron presentarse a la reelección. La oposición denunció fraudes masivos y el presidente Lukashenko reiteró su intención de presentarse a la reelección en 2020 por un sexto mandato. El presidente confirmó sus aspiraciones el 1 de marzo de 2020.

El Parlamento de Bielorrusia decidió el 8 de mayo de 2020 fijar la fecha de las elecciones para el 9 de agosto. La convocatoria tuvo lugar en medio de la pandemia de COVID-19, por la cual el gobierno de Lukashenko no había tomado medidas de precaución. Esto último desencadenó protestas desde junio de 2020, que se saldaron con varias detenciones. Muchos ciudadanos, además, estaban descontentos con la crítica situación económica que atravesaba el país.

Sistema electoral El presidente de Bielorrusia es elegido mediante el sistema de dos vueltas. Si ningún candidato obtiene más del 50% de los votos, se celebra una segunda vuelta con los dos candidatos más votados. Se elige al ganador de la segunda vuelta. Se aplica un cuórum de participación del 50%.

A pesar de que el sistema de dos vueltas está en vigor, no se ha requerido oficialmente una segunda ronda desde 1994. En las cuatro elecciones anteriores, Lukashenko obtuvo márgenes del 77% o más en la primera vuelta. Ninguna elección desde 1994 ha cumplido con los estándares internacionales de transparencia y equidad.

Candidatos Candidatos registrados Un total de 15 personas presentaron su precandidatura, de las cuales solo seis lograron acreditar las 100.000 firmas requeridas para inscribirse oficialmente: Aleksandr Lukashenko, Presidente de Bielorrusia (independiente) Serguéi Chérechen, presidente de la Asamblea Socialdemócrata Bielorrusa Anna Kanopátskaya, exdiputada de la Cámara de Representantes de Bielorrusia (independiente de oposición) Andréi Dmítriev, miembro del movimiento ¡Di la Verdad! (independiente de oposición) Svetlana Tijanóvskaya, esposa del youtuber, activista y ex precandidato Serguéi Tijanovski (independiente de oposición). Asumió la candidatura tras la detención de su esposo por parte de las autoridades.

El 14 de julio de 2020, Víktor Babariko sería apartado del proceso electoral por las autoridades (ver sección controversias)

Candidaturas fallidas El resto de los precandidatos quedó fuera de las elecciones por no recolectar las 100.000 firmas a tiempo, por juzgar la Comisión Electoral Central que el número válido de firmas era insuficiente o por su propia decisión de retirarse: Viktor Babariko, banquero y filántropo. Expresidente del Consejo de Administración del OJSC Belgazprombank (independiente de oposición) Aleh Gaidukévich, diputado de la Cámara de Representantes de Bielorrusia y presidente del Partido Democrático Liberal de Bielorrusia (retirado) Valeri Tsepkalo, fundador y ex director (2005-2017) del Parque Bielorruso de Alta Tecnología (falta de firmas válidas) Yuri Hantsévich, agricultor y bloguero (no recolectó las firmas a tiempo) Yuri Hubarévich, Jefe del Movimiento «Por la Libertad» (retirado) Volha Kavalkova, copresidenta del comité organizador de la Democracia Cristiana Bielorrusa (no recolectó las firmas a tiempo) Mikalái Kazlou, presidente interino del Partido Cívico Unido de Bielorrusia (no recolectó las firmas a tiempo) Natalia Kisel, emprendedora (retirada) Vladímir Nepómnyaschij, pensionista (no recolectó las firmas a tiempo) Alés Tabólich, músico, líder de la banda Znich (retirado)

Por otro lado, en enero de 2020, cinco fuerzas de oposición: el Movimiento «Por la Libertad», la Democracia Cristiana Bielorrusa, el Partido Socialdemócrata Bielorruso (Asamblea), el Partido del Frente Popular de Bielorrusia y el Partido Cívico Unido de Bielorrusia llegaron a un acuerdo definitivo para celebrar primarias para presentar un solo candidato de la oposición. Yuri Hubarévich, Pával Sieviarýniec, Volha Kavalkova, Aliakséi Yanukévich y Mikalái Kazlou fueron incluidos como candidatos potenciales. No obstante, tras la convocatoria oficial de las elecciones en mayo de 2020, la coalición de partidos comunicó su decisión de boicotear los comicios declarando que «Consideramos que convocar elecciones en medio de la epidemia del coronavirus es algo inaceptable y criminal». No obstante, varios de estos candidatos potenciales acabaron presentando su precandidatura de forma separada, aunque sin éxito.

El Partido Verde de Bielorrusia anunció que no participaría en las primarias ni en las elecciones.

El Partido de la Izquierda Bielorrusa «Un Mundo Justo» llamó a boicotear las elecciones y describió las elecciones como una «farsa política».

Controversias Detención y exclusión de candidatos

El precandidato opositor Serguéi Tijanovski fue detenido el 29 de mayo acusado de violencia contra la autoridad tras producirse un incidente con la policía durante un acto de campaña. En consecuencia, su esposa Svetlana Tijanóvskaya decidió reemplazarlo como candidata. Tsijanouski sostuvo que se trató de una detención con motivaciones políticas. Lukashenko desestimó la candidatura de Tijanóvskaya, diciendo que la sociedad bielorrusa no era lo «suficientemente madura par votar por una mujer» pues se necesitaba de un «poder fuerte».

El 18 de junio, el candidato Víktor Babariko fue detenido junto a su hijo y acusado de evasión de impuestos y lavado de dinero. Al igual que Tsijanouski, Babaryka acusó motivaciones políticas en la operación. Lukashenko anunció al día siguiente que había «frustrado un intento de golpe de estado» con el objetivo de justificar la detención de su rival. En reacción a la detención de Babaryka se desencadenaron manifestaciones en todo el país, tras las cuales fueron detenidas alrededor de 120 personas. Activistas de la oposición, periodistas y blogueros también fueron arrestados como parte de la represión. Lukashenko ha afirmado que las protestas de la oposición son parte de un complot extranjero. También afirmó que la oposición tendría planes para derrocarle.

La Unión Europea exigió la inmediata liberación de ambos candidatos. También Amnistía Internacional condenó la persecución a los candidatos opositores.

El 14 de julio, la Comisión Electoral Central (CEC) optó finalmente por anular la inscripción de la candidatura de Babaryka citando que no habría declarado todos sus ingresos en la declaración oficial de bienes y renta, y que habría recibido financiación extranjera para su campaña. En respuesta a la exclusión de Babaryka, se produjeron protestas en todo el país que se saldaron con la detención de más de 250 personas. Babaryka incluso recibió el apoyo público del conocido actor de cine Elijah Wood.

En total, durante todo el periodo de protestas fueron detenidas más de 700 personas. La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos instó al gobierno bielorruso a liberar a los presos.

El 19 de julio, se realizó una manifestación opositora de 5000 personas en Minsk, en apoyo a la candidata Sviatlana Tsijanóuskaya, que constituyó la mayor manifestación de la oposición bielorrusa en años.

El 24 de julio, el ex precandidato Valery Tsepkalo huyó a Rusia ante sospechas de que sería arrestado por las autoridades. De manera similar, el mes pasado Svetlana Tijanóvskaya denunció que había sido amenazada con ser arrestada y envió a sus hijos al extranjero para que vivieran con su abuela por su seguridad."Belarus presidential candidate sends her children abroad after threats", Reuters, 20 de julio de 2020

Se han realizado manifestaciones de solidaridad con la oposición bielorrusa en más de 20 países y en más de 30 ciudades de todo el mundo.

El Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, lamentó la exclusión de los opositores y expresó que el desarrollo de las elecciones sería un factor importante para el futuro de las relaciones entre Bielorrusia y la Unión Europea. En la víspera de las elecciones, los gobiernos de Alemania, Francia y Polonia emitieron una declaración conjunta en la que instaron a Bielorrusia a garantizar unas elecciones presidenciales libres y justas.

Acusaciones de desestabilización El 25 de junio, el presidente Lukashenko acusó abiertamente a los gobiernos de Polonia y Rusia de intentar interferir en las elecciones. El gobierno ruso desestimó dicha hipótesis. El 29 de julio, las fuerzas del orden de Bielorrusia detuvieron a 33 ciudadanos rusos pertenecientes al Grupo Wagner por intentar desestabilizar la situación en el país ante las elecciones presidenciales. El gobierno ruso negó formar parte de una conspiración para derrocar al gobierno de Lukashenko, pero el mandatario acusó a Rusia de mentir y el Ejército bielorruso incluso tomó la decisión de movilizar a 3000 soldados ante el temor de una invasión rusa.

El 6 de agosto, un grupo de ciudadanos estadounidenses fueron detenidos y acusados de intentar desestabilizar la situación del país previo a las elecciones, de acuerdo a Lukashenko.

Observación electoral La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) informó que no supervisaría las elecciones de 2020 ya que no se le había enviado una invitación oportuna.The OSCE Office for Democratic Institutions and Human Rights (ODIHR) will not deploy election observation mission to Belarus due to lack of invitation. ODIHR, 15 July 2020 Asimismo, las autoridades restringieron el acceso de observadores nacionales. No obstante, una delegación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) confirmó su asistencia a las elecciones.

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