thumb|right|300px|Los habitantes de los países nórdicos están de acuerdo con la aplicación de una RBU. thumb|275px|Gordon Brown, Primer Ministro del Reino Unido período 2007-2010, y la reina Rania Al Abdullah de Jordania, durante la Reunión Anual 2008 del Foro Económico Mundial. thumb|En Canadá se está discutiendo la manera de entablar el Ingreso Básico Universal. thumb|right|300px|El Ingreso Básico Universal en Europa se está proponiendo en diversos países.
La renta básica universal (RBU), ingreso básico universal (IBU), renta básica incondicional (RBI) o ingreso ciudadano es una forma de sistema de seguridad social en la que todos los ciudadanos o residentes de un país reciben regularmente una suma de dinero sin condiciones.
Se recibe desde el gobierno o alguna otra institución pública, además de cualquier ingreso recibido de otros lugares. La recibe todo miembro de pleno derecho o residente de la sociedad incluso si no puede o quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre e independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta y sin tener en cuenta con quien reside.Definición propuesta por la Red Renta Básica
El sistema busca cubrir a la totalidad de la población con un ingreso garantizado al margen de sus condiciones laborales, económicas o sociales. Un ingreso que permita la supervivencia básica mes a mes, garantizada por el estado. En el contexto de la pandemia por coronavirus de 2019-2020, distintos países alrededor del mundo y el Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF) se han pronunciado a favor de la implementación de un Ingreso Básico Universal.https://es.weforum.org/agenda/2020/04/el-coronavirus-nos-ha-mostrado-por-que-necesitamos-urgentemente-que-la-renta-basica-sea-una-realidad/
Introducción
La renta básica (RB) se define como el derecho de todo ciudadano y residente acreditado a percibir una cantidad periódica que cubra, al menos, las necesidades vitales sin que por ello deba contraprestación alguna, devolviéndose, por personas que realmente no la necesitan a través de distintos mecanismos, entre ellos la declaración de la renta.Noguera, José Antonio. ¿Renta básica o trabajo básico? Algunos argumentos desde la teoría socialBregman, Rutger (2014) «Why we should give everyone a basic income.» TEDxMaastricht
Efectos
Sus partidarios afirman que:
Su cobro por personas que realmente la necesitarían es dinámico, cambiando de perceptores sin intervención administrativa ni burocrática, en función de quien cumple el requisito de rentas para disfrutarla, aunque en la práctica la perciben todos los ciudadanos, no todos harían uso de la RBU. Mejoraría la situación de las personas con un nivel adquisitivo bajo. Se evitaría, o al menos dificultaría, la desvalorización de nuestra capacidad de trabajo. Nadie se vería obligado a aceptar condiciones deplorables porque no estaría obligado por la necesidad. Los trabajos desagradables serían mejor pagados. Los trabajadores estarían en mejores condiciones para negociar los contratos de trabajo. No habría que "vigilar" que los parados trabajasen ilegalmente, como pasa con la ayuda por desempleo. Como no se perdería la RB al encontrar trabajo, sería menos probable que se trabajase de forma ilegal; así, no se gastaría dinero en investigar el fraude. El autoempleo sería menos arriesgado y mayores sus posibilidades de aumentar. Los sueldos mayores, que también recibirían la renta universal, estarían más gravados por impuestos directos; como resultado, el estado recuperaría el dinero que reciben dichos grandes sueldos. En el futuro muchos empleos dejarán de existir debido a los avances tecnológicos, y no está claro que los nuevos empleos que se generen sean más que los extintos. Los valores sociales como la educación y el esfuerzo aumentarían al ser personas más reflexivas y pensantes, sin necesidades básicas que cubrir y sin temor de perderlas. Se mejoraría los valores democráticos, al poder ser personas con más tiempo para dedicarle al progreso de su país y no al cuadrar cuentas a final de mes, sino a final de año. Los trabajos desagradables y poco remunerados serían mejor recompensados. El efecto llamada de la inmigración es un mito, cuando uno huye de la guerra o la pobreza lo que se encuentre al cruzar la frontera ya le va bien, cualquier situación es mejor que su realidad. El Estado se ahorraría infinitas ayudas sociales que nunca acabarían con la pobreza. Se ahorraría los puestos de empleo en control de ayudas, adminitración, mantenimiento de cárceles, la mayoría de presos cumplen pena por delitos relacionados con la marginación social. Dejaría de aumentar la desigualdad, sería un mejor reparto con la condición de ofrecer más libertad a los ciudadanos, porque no se es libre si no se tiene cubiertas tus necesidades básicas, si dependes de un tercero para ellas ya dejas de serlo.
Sus detractores afirman que:
Generaría inflación creciente en la economía hasta anular el valor real del dinero obtenido a través de la renta básica. Trabajaría mucha menos gente en el mercado laboral. Dañaría el prestigio social de la educación y el esfuerzo, con consecuencias muy nocivas para la movilidad social. Erosionaría los valores cívicos y debilitaría las instituciones democráticas, ya que muchas personas que normalmente serían perfectamente capaces de ganarse la vida por sus propios medios pasarían a ser dependientes del Estado. Los trabajos desagradables o poco remunerados, lejos de desaparecer, pasarían a ser realizados por personas que no posean la ciudadanía o que no sean elegibles para recibir el subsidio por cualquier otro motivo. Si poseer la ciudadanía no fuera un requisito para percibir la renta básica universal, atraería a inmigrantes que tratarían de conseguirla. Supondría un gasto considerable con el que podrían financiarse programas de demostrada eficacia a la hora de promover la igualdad de oportunidades, como la educación pública. Se destinarían recursos que pudieran generar más empleos y atraer inversiones.
Distinción respecto a otras rentas y subsidios
La RBU no debe confundirse con las rentas de inserción y demás subsidios condicionados propios del Estado del bienestar ni con el Impuesto Negativo sobre la Renta. Que la definición de la RB sea tan clara como cualquiera de las ofrecidas no ha impedido que a lo largo de estos últimos años hayan proliferado dos tipos de confusiones. En primer lugar, bajo diferentes denominaciones diversos autores se han referido a lo mismo. Así, el mismo concepto de la RB ha recibido nombres como los de “subsidio universal garantizado”, "ingreso básico universal", "ingreso ciudadano" o "ingreso mínimo", entre otros. En cualquier caso, lo que importa no son los nombres, sino lo que se entiende realmente por cada una de las denominaciones que se utilicen. El segundo tipo de confusión es el contrario: bajo la misma denominación se ha querido expresar, a menudo, conceptos muy diferentes.
En primer lugar, no debe confundirse la RB con los diversos subsidios condicionados existentes, propios del Estado del bienestar, en los que la percepción de los beneficios fiscales, más generosos o menos, está condicionada a la verificación, por parte del sector público, de la suficiencia de los ingresos recibidos en el mercado laboral. Un ejemplo de ello lo representa el caso del País Vasco que aprobó, a finales de 2000, una ley que introducía una RB que consistía en algo harto diferente de lo que se trata aquí, pues se hacía efectiva precisamente bajo determinadas condiciones, no de forma universal. Hay, en definitiva, claras diferencias entre la RBU y las rentas mínimas de inserción (PIRMI), que en el Reino de España son pagadas por la mayoría de las comunidades autónomas y que en la República Francesa ofrece la administración central.
Cabe destacar la aparición del Ingreso Mínimo Vital en España (junio de 2020). Este subsidio no cuenta con carácter universal ya que está condicionado a la renta de los solicitantes y a su capacidad de empadronarse (la cual depende de los derechos de propiedad sobre inmuebles).
En general, este tipo de medidas (las rentas mínimas) son mecanismos, más o menos generosos, de lucha contra la pobreza y de inserción social, propios de determinados Estados de Bienestar. Por el contrario, se postula que la Renta Básica no es solamente un mecanismo de lucha contra la pobreza, sino que supone un mecanismo que incrementa la libertad efectiva de las personas. Por ello, aunque otras diferentes propuestas puedan ser similares en su concreción, en su fundamento y justificación son realmente diferentes.
En segundo lugar, tampoco debe confundirse la RB con el llamado “Impuesto Negativo sobre la Renta” (INR). El INR, que es un crédito impositivo uniforme y reembolsable, garantiza un nivel mínimo de ingresos mediante la política fiscal: si en la declaración de ingresos se supera ese mínimo, se pagan los impuestos correspondientes; si, por el contrario, no se supera o se carece de ingresos, el estado abona la diferencia hasta alcanzar el mínimo establecido. El INR, propuesto inicialmente por Milton Friedman con el objetivo de recortar el Estado del bienestar, fue explorado con mayor profundidad por James Tobin como forma de luchar contra la pobreza sin eliminar los incentivos al empleo.
Justificación ética
Éticamente, la RBU ha sido justificada por sus defensores de maneras distintas, estando las justificaciones principales referidas al problema de la libertad individual:
La justificación de la Libertad real: formulada por uno de los creadores de la moderna noción de RB, Philippe Van Parijs, la justificación de la libertad real distingue entre las sociedades formalmente libres y las realmente libres. Según Van Parijs, una sociedad realmente libre es aquella que satisface las tres condiciones siguientes, en este orden de prioridad: 1) seguridad –existe una estructura de derechos y libertades básicas bien articulada-; 2) propiedad de uno mismo —en esa estructura, cada persona es propietaria de las decisiones sobre su vida—; y 3) ordenamiento leximin de la oportunidad —si, en esa estructura, cada persona cuenta con la mayor oportunidad posible para hacer cualquier cosa que pudiera querer hacer; en una sociedad realmente libre, quienes tengan menos oportunidades tendrán las máximas que podrían tener en cualquier otro ordenamiento que podamos llevar a cabo—. Todo ello define una sociedad realmente libre, puesto que formalmente libre lo es una sociedad que cumpla solo las dos primeras condiciones. Van Parijs justifica la RBU argumentando que sin duda en una sociedad con una RBU los que tuviesen menos oportunidades tendrían más que en cualquier otra sociedad. La justificación republicana: los defensores de la RBU seguidores de la milenaria tradición republicana, como Daniel Raventós, parten de la noción de la libertad como autogobierno típica de esta tradición política representada por autores y pensadores tan distintos como Aristóteles, Cicerón, Maquiavelo o Robespierre. Núcleo básico de esta noción de libertad es la tesis que afirma que aquel que no dispone de una base material suficiente para garantizarse una existencia social autónoma tendrá que sobrevivir pidiendo permiso a terceras personas y, por lo mismo, se verá en mayor o menor medida sometido a la voluntad de estas. El autogobierno de aquellos que no disponen de esta base material es, pues, imposible, y por tanto solo cabe considerarlos no libres. Para los republicanos democráticos, todo el mundo debe ser libre, y por ello mismo todo el mundo debe tener derecho a una base material mínima que garantice su derecho a la existencia y, por tanto, a la libertad. La RB sería, para estos autores, esa base material mínima.